ASÍ ME TORTURÓ MANUEL CONTRERAS EN DICTADURA

“ASÍ ME TORTURÓ MANUEL CONTRERAS EN DICTADURA”.
Testimonio Nieves Ayress
Fuente: colectivo neltume

En Nueva York, estado de Nueva York, Estados Unidos de América a ____ días del mes de agosto del año dos mil, ANTE MI, Álvaro Zúñiga, Cónsul General de Chile en esta ciudad, comparece Doña Luz de las Nieves Ayress Moreno (nacida en Chile con el nombre Luz de las Nieves Ayress Moreno, ciudadana chilena, de profesión tutora, domiciliada en Nueva York, Nueva York, EEUU, pasaporte No. 6.347.871-7) mayor de edad, quien demostró su identidad con su pasaporte, y expone:
1. Hago esta declaración para ser presentada como evidencia enlos casos pendientes contra el General Augusto Pinochet y sus subordinados en Chile. Esta declaración la hago bajo juramento y en pleno conocimiento del delito de perjurio.
2. Los hechos son los siguientes: Nací en Santiago, Chile el 5 de octubre de 1948. Yo ingresé al Ejército de Liberación Nacional de Bolivia, un brazo del Partido Socialista en Chile, en el año 1968, y, en 1973, seguía siendo militante y activista del ELN, trabajando con mujeres y niños en las poblaciones. También era estudiante de arte y periodismo en la Universidad de Chile. Posterior al año 1973, milité en el Movimiento de Izquierda Revolucionaria de Chile (MIR).
3. A pocas semanas después del golpe de estado, yo estaba en la casa de la madre de una amiga mía que estaba presa, cuando, a alrededor de las 10 de la noche, llegó un grupo de oficiales de carabineros y me arrestaron. Me esposaron y me llevaron primero a la Escuela de Suboficiales de Carabineros, y, después de dos o tres días, al Estadio Nacional. (En el Estadio los carabineros me contarían que la madre de mi amiga me había nombrado con la esperanza de salvar a su propia hija.)
En la Escuela de Suboficiales, me golpearon y me dieron cachetazos. También me tocaban el cuerpo, amenazándome con avances sexuales, y me insultaban. A los presos nos tenían en unas celdas que quedaban en la parte de atrás de la Escuela, en las caballerizas.
4. Después los carabineros me llevaron al Estadio Nacional, donde estuve presa alrededor de dos semanas, siempre a cargo de carabineros y no de los militares. Me tenían en una de las torres del Estadio, sola. Yo veía abajo a los otros presos, pero ellos no me veían a mí. A menudo me interrogaban, a golpes y puñetazos, siempre encapuchada. También me insultaban; mis interrogadores tenían acentos brasileros. Eventualmente un oficial me llevó a mi casa y me dejó en libertad.
5. Me detuvieron nuevamente a mediados de enero del 1974. Yo estaba en la fábrica de mi padre, que manufacturaba artefactos de laboratorios en San Miguel, cuando llegaron muchos hombres armados, algunos con uniformes y otros no.
Entre ellos estaba “El Comandante Alberto el Esteban”, un hombre que había infiltrado a varios grupos y movimientos de izquierda. Yo nunca confié en él, pero un compañero del Partido Comunista le había dado mi nombre de guerra y nos habíamos visto, así que él fue el que me identificó cuando me arrestaron.
(Después salió en los medios de comunicación que había un “Plan Leopardo,” una supuesta acción que pretendía hacer un atentado contra las torres de alta tensión que estaban en la población Violeta Parra. Todo esto del plan fue inventado por la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA) para justificar el asesinato de todo el grupo de Legua. Yo caí a raíz del supuesto “Plan Leopardo”.)
6. De la fábrica me llevaron a la casa de mis padres, también en San Miguel, y ahí tomaron preso también a mi padre, Carlos Ayress y mi hermano Carlos ”Tato” Ayress, y otros amigos que estaban en la casa. Yo me enteré cuando estaba en la calle Londres que ellos también estaban detenidos.
7. De nuestra casa me llevaron al centro de torturas en la calle Londres, donde permanecí alrededor de dos semanas en una celda, sola e incomunicada. Aquí fui torturada brutalmente.
Los métodos de tortura incluían golpes, y choques eléctricos a todas las partes más sensibles del cuerpo, como los senos, los ojos, el ano, la vagina, la nariz, los oídos, y los dedos. También usaban un método de tortura que se llamaba “Pavo de Arara”, en el cual me amarraban los pies y los brazos, me colgaban cabeza abajo, y me aplicaban choque eléctrico al ano.
Otro método de tortura que usaban es “el teléfono,” en el cual me golpeaban con fuerza los dos oídos simultáneamente. Me torturaban desnuda y encapuchada.
Fui torturada en la presencia de mi padre y hermano, y una vez me forzaron a intentar el acto sexual con mi padre y hermano. Me forzaban a presenciar las torturas de mi padre, de mi hermano, y de otros conocidos que estaban presos. Varias veces en el baño de Londres me violaron.
8. En una ocasión me subieron a un camión, de noche. Yo estaba encapuchada, y no podía ver. Me dijeron que me iban a matar, y yo perdí la conciencia. Luego me acuerdo de que alguien me empujó, y yo me caí del camión. Al borde del camino escuchaba como pasaban los autos. No sé si estaban intentando matarme; no estoy segura que pasó después.
9. Aunque no supe quienes eran mis torturadores en el centro de la calle Londres, me acuerdo que tenían acentos extranjeros, argentinos y paraguayos. Ellos me convencieron que estábamos en Buenos Aires.
Una vez durante las torturas me vino un choque al corazón, o algún tipo de ataque de corazón, y los torturadores se asustaron. Escuché una voz chilena que dijo dónde tenían que ir a buscar medicina, en la calle Arturo Prat, y así es como supe que estaba en Santiago.
De ahí en adelante me torturaban hombres con acentos chilenos. M. D., quien después supe que había dado mi nombre bajo tortura, también estuvo en Londres durante este tiempo.
10. En febrero, probablemente a principios de febrero, me trasladaron a Tejas Verdes, y estaba nuevamente incomunicada, en una celda que estaba en un grupo de cabañas que se habían construido bajo el Presidente Allende como un lugar de veraneo para los trabajadores.
El centro de torturas quedaba al otro lado de un puente, en el subterráneo de un edificio, donde habían celdas de cementos. Como siempre estaba encapuchada cuando me llevaban, no sé bien como era ese edificio.
11. Tejas Verdes era el lugar donde entrenaban a los militares para ser torturadores, y ahí sufrí torturas brutales. Me forzaban a hacer actos sexuales con un perro que había sido entrenado para participar en torturas.
Colocaban ratas adentro de mi vagina, y luego me daban choques con electricidad. Al recibir el choque, las ratas se desesperaban y hundían sus garras en la carne de mi vagina. Se orinaban y defecaban en mi cuerpo, introduciéndome el virus toxo plasmosis.
Los torturadores me violaron en muchas oportunidades, y me tocaban sexualmente, insultándome, y forzándome a tener sexo oral con ellos.
Me cortaban con cuchillos; una vez me cortaron las primeras capas del vientre con un cuchillo, y perdí mucha sangre. También me cortaron las orejas. Aún tengo las cicatrices. Otro método de tortura era que amarraban mis brazos y pies, yo estando tendida sobre una mesa, y luego me estiraban los brazos y las piernas hasta que perdían la circulación. Muchas veces me torturaban sin interrogarme. Yo no sabía por qué me seguían torturando.
12. Una vez fui torturada directamente por Manuel Contreras, a quien lo pude divisar porque la venda que cubría mis ojos estaba floja. Después lo reconocí en fotos. El me torturó con otra mujer, una alemana que estaba presa y quien a veces la torturaban conmigo porque pensaban que nos parecíamos y que quizás éramos hermanas.Ella era la ex-mujer de Bautista van Schown. Contreras daba órdenes y supervisaba, pero también participaba directamente en las torturas. En esta sesión, él me golpeó, me dio cachetazos, y me insultó.
13. En Tejas Verdes yo me puse muy débil y enferma; mi vagina y útero estaban infectados y muy dañados por la tortura.
Un sargento me traía paños y vinagre para que me tratara de curar. Una vez me dijeron que yo había tratado de suicidarme, y me mostraron un cordel colgado del techo de mi celda, pero yo no tengo recuerdo de haberlo puesto ahí, y pienso que quizá ellos lo pusieron.
A través de un pequeño hoyo en mi celda yo podía ver a quienes pasaban; a veces veía a mi hermano y mi padre. A mi solo me veían los otros presos cuando los guardias me llevaban al baño. A M D. también la habían trasladado a Tejas Verdes, pero no estaba incomunicada.
Ella es testigo de que yo estaba en Tejas Verdes, y probablemente vio en la condición débil en que me encontraba. Yo también fui testigo de cómo torturaban a una mujer embarazada, que se llamaba Ana María.
Un doctor la supervisaba, y les decía a los torturadores cuándo podían seguir.
14. En marzo de 1974 fui trasladada a la Cárcel de Mujeres en la calle Vicuña Mackenna, en Santiago, que estaba bajo la administración de una orden de monjas carceleras.
Aquí yo estuve en libre plática, y me quedé en un patio con las otras presas políticas; a las presas políticas nos tenían apartados.
15. En abril me di cuenta que estaba embarazada, y esto lo confirmó el Dr. Mery, un doctor militar que ejercía en la Universidad Católica, y quien me dijo que yo debiera estar orgullosa de tener un “hijo de la patria”.
Mi embarazo causó gran controversia. A estas alturas mi caso era internacionalmente conocido, debido a los esfuerzos de mi madre y familia de denunciar lo que me estaba pasando, y también a que una mujer que estuvo presa conmigo en la cárcel de mujeres de Vicuña Mackenna había logrado sacar al extranjero una declaración mía.
Fui entrevistada por la Cruz Roja Internacional, la Comisión Kennedy, Amnistía Internacional, la Comisión Internacional de Derecho Humanos de la Organización de Estados Americanos (OEA), el Alto Comisionado de las Naciones Unidas, por el Obispo Ariztía de Santiago, un Dr. Phillippe, y por el Cardenal Raúl Silva Henríquez, quien venía a ver a su sobrina, que también estaba presa.
Un grupo de esposas de militares vino a visitarme, y me prometieron la libertad si yo no hacía más declaraciones sobre mi embarazo y mi tortura, y me amenazaron con quitarme mi hijo una vez que naciera.
16. Las monjas ofrecían ayudarme a pedir permiso para un aborto. Yo no era religiosa, pero por estar en una cárcel cuidada por religiosas, tenía que elevar una solicitud al cardenal, y del cardenal al Papa.
En Chile el aborto es penado por la ley de cinco años y un día. Yo estaba muy mal físicamente, y si me hacía un aborto clandestino en la prisión me podía morir, y por tal motivo decidí tener el hijo. Después de haber sobrevivido meses de tortura y detención, no les iba a dar el gusto a los militares de morirme.
Sin embargo, en abril o mayo, comencé a tener mucho dolor en el vientre, y a perder coágulos de sangre. Aborté en forma espontánea. No recibí atención médica durante el embarazo ni la pérdida.
17. Yo nunca tuve un proceso legal. El General Bonilla, quien se interesó en mi caso, mandó un oficial a entrevistarme a la cárcel acerca de mi embarazo y del abuso sexual y otras torturas que había sufrido.
En esta entrevista, el oficial me dijo que en un momento hubieron tres distintos procesos en contra mí, pero que los procesos eran tan contradictorios uno con el otro, que las cortes militares se declararon incompetentes en mi caso. Después hubo una orden de trasladarme al campo de concentración Pisagua, con pena de fusilamiento, pero el General Bonilla la bloqueó; él no estaba de acuerdo con el trato de los prisioneros y las prisioneras. Sin embargo, fui condenada a estar presa “en virtud del estado de sitio.”
18. Dos presas, M. D. y María Emilia Tijoux, estaban conmigo en la cárcel de mujeres, y son testigos del estado débil en que me encontraba. Eventualmente mi caso se puso demasiado complicado debido a toda la controversia que estaba causando, y, como no tenía condena oficial de la corte, en marzo del 1975 me trasladaron a Tres Álamos.
19. En Tres Álamos, donde permanecí hasta diciembre del 1976, fui sometida nuevamente a violaciones, amenazas, insultos, y otras torturas sicológicas. El Comandante Pacheco, quien estaba a cargo de Tres Álamos, me abusaba constantemente, sometiéndome a acosos sexuales durante casi dos años.
Le gustaba pasearse por el campo de concentración conmigo a su lado. Yo estaba muy débil, y me desmayaba con frecuencia. Me quedaba en una celda con ocho otras compañeras. Otra presa, Marcia Scantlebury, también fue muy abusada por el Comandante Pacheco.
20. En la primavera, no me acuerdo en qué mes, nos trasladaron a las prisioneras de Tres Álamos por un mes a Pirque, en la cordillera, porque venía a Chile un grupo de la Comisión de Derechos Humanos de la ONU, y querían evitar una visita a Tres Álamos.
Fue para dar una buena imagen ante la delegación de la ONU. Yo estaba muy deprimida, y me sentía ansiosa. Comía y lloraba mucho. La belleza del lugar de alguna manera me quebró sicológicamente.
21. Después de un mes nos llevaron de vuelta a Tres Álamos. Seguimos organizándonos para hacer trabajos de artesanía para vender afuera. Nacieron tres guaguas, y las cuidábamos entre todas. Mi madre y mis tías me visitaban en Tres Álamos. En esta época mi madre estaba haciendo las gestiones para que yo pudiera salir a Alemania.
22. En diciembre, salí expulsada de Chile por la dictadura con 17 compañeros y compañeras. La dictadura publicó un decreto especial para expulsarnos, dejándonos sin derecho de regreso. En esta lista estaban Gladys Díaz, Víctor Toro, Luis Corvalán, y 15 compañeros más.
Muchas organizaciones internacionales, como la Cruz Roja, el Alto Comisionado de las Naciones Unidas, y “CIME”, ALTO COMISIONADO DE LA N.U. y la solidaridad de los pueblos del mundo, ayudaron a sacarme. En Berlín tenía conocidos, y me quedé con Nuria Núñez, y también con Gilde Botay. En este tiempo me dedicaba a denunciar públicamente lo que estaba pasando en Chile, y viajé mucho.
23. En octubre o noviembre del 1977, me fui a vivir a Cuba, y ahí recibí atención médica en el Calixto García, un hospital de La Habana.
Me trataron por un virus toxo plasmosis, con el cual había sido infectado por las ratas, y que ataca la córnea del ojo. No podía tener hijos, y me reconstruyeron la vagina y todo mi cuerpo para poder engendrar.
También me trataron por infecciones vaginales, por decalcificación, y por sordera, causada por la tortura “el teléfono.” Me operaron los pies, que me habían golpeado mucho, y me arreglaron las cicatrices que tenía en el vientre y en las orejas. No me acuerdo de todos los tratamientos que recibí.
El hospital tomó interés en el caso de mi familia, y nos entrevistaron a mí, a mi padre y a mi hermano, y nos dieron terapia psicológica. Cuba era la única parte del mundo donde nos podíamos operar ya que el costo era muy alto y ahí todo fue gratis.
24. He tenido muchas secuelas físicas y sicológicas debido a la tortura que sufrí en Chile. Tengo dolor permanente en el cuello, las manos, las rodillas y los pies. Tengo marcas y cicatrices en todo mi cuerpo. Cuando veo una rata, tengo un reflejo de dolor en mi vagina.
También tengo un estado de ansiedad constante, y he tenido pesadillas y depresión. He superado algunas de las secuelas sicológicas, por ejemplo, el miedo al encierro que me surgió a causa de las violaciones que sufrí en el baño del centro de torturas de la calle Londres.
Pero sigo siendo muy sensible emocionalmente. Mi familia fue destruida, dividida y toda mi vida cambió después del golpe militar.
25. Estoy dispuesta a viajar a Chile para atestiguar sobre mi caso, y los casos de mi hermano y mi padre.
ANTE MÍ QUE DOY FE :
Luz de las Nieves Ayress Moreno
Victima de la Exdictadura Militar.

Sin City: A Dame to Kill For

Sin City: A Dame to Kill For
Por: Darío Valle Risoto

La demorada secuela de quizás la mejor traslación de un cómic al cine se hizo esperar nada menos que nueve años pero de verdad que vale la pena verla y no solo por la perfecta recreación de esa atmósfera de serie negra de los años cincuenta o la voz en off que nos va narrando sobre la corrupción y decadencia de una ciudad que bien se puede parecer a la de muchos de nosotros. Esta nueva película revive a viejos personajes y nos trae a nuevos demonios para acrecentar la aventura de este universo imaginado por Frank Miller que codirige junto al genial Robert Rodríguez.
Evidentemente rota la novedad esta película debe apuntar a algunas cosas nuevas y juega con mostrar a algunos personajes de la anterior en una especie de juego intertemporal que conjuga con el extraño mundo de Basin City. Desde luego que destaca esa flaca exuberante perfecta y siempre dispuesta a resaltar que es la actriz Eva Green y según parece actúa Lady Gaga pero no se cual de tantas mujeres de la peli es ella ni me interesa.
Vuelve Marv, esa especie de Frankenstein que encarna majestuosamente Mickey Rourke uno de los actores malditos más grandes del cine usamericano, también hace algunos cameos Bruce Willis, recordemos que se suicidó al final de la primera y desde luego que Jessica Alba vuelve con esa bailarina erótica llamada Nancy que ahora debe luchar contra los fantasmas y su odio por Rourke y no les voy a contar más.
En definitiva muy buena película que lamentablemente no contó con algunas de las figuras prometidas hace tantos años como Angelina Jolie, Clive Owen de quién habían dicho que sería el principal protagonista de esta o Salma Hayeck, pero igualmente vale la pena gastarse unos dinerillos en verla. Eso sí: vayan desarmados.
 
 
 
 
 Bueno, finalmente, este personaje es Lady Gaga ¿?
 

Momo Kyung Sword

Momo Kyung Sword
Por: Darío Valle Risoto

De muy reciente finalización esta primera temporada de Momo Kyung Sword promete y mucho dentro del gran universo del animé, más aunque trate de los tópicos más o menos habituales de chicas de grandes pechos, monstruos, maldiciones y en este caso recoger los trozos de un durazno mágico la serie es muy divertida y maravillosamente animada.

Momoko nació de un durazno gigante y fue criada en un pequeño pueblo donde tiene como amigos a un perro, un mono y un faisán que hablan, luego llegarán cuatro doncellas del cielo para unirse en la lucha contra los ogros que buscan recoger los pedazos de este durazno mágico y todo se vuelve bastante extraño. Momoko tiene la posibilidad de fusionarse con cualquiera de sus amigos animales acrecentando sus poderes y aunque es un poco tonta pelea bien y las batallas no dejan más que chicas con ropas destrozadas o sin ellas.

A todo esto aparecerá una joven princesa ogro que también hace de las suyas, les adelanto que solo vi dos capítulos de los doce de la serie pero si realmente les gusta el anime tipo Echi esta es su serie para no perderse. Por último los personajes están inspirados en viejas leyendas del Japón así que si sus padres les increpan por verla siempre pueden esgrimir la carta de aprender de una cultura lejana.
 
 
 
 

STAR TREK 27 AÑOS

Happy Birthday to Star Trek: The Next Generation which premiered 27 years ago today.

“I rather believe that time is a companion who goes with us on the journey and reminds us to cherish every moment because they’ll never come again.” – Jean-Luc Picard
Feliz cumpleaños a Star Trek: la próxima generación que se estrenó hace 27 años hoy.

” Prefiero creer que el tiempo es un acompañante quien va con nosotros en el viaje y nos recuerda apreciar cada momento porque ellos no lo vas a vivir otra vez.’ – Jean – Luc picard

 
 
 

Aplaudan al mono

Revista Conozca Más

¿De dónde viene la costumbre de aplaudir?
Es otra de tantas características que heredamos de los monos. El notable biólogo Charles Darwin descubrió que cuando los primates se sienten felices por algún hecho o acontecimiento, suelen hacer chocar la palma de una mano contra la otra, y se produce así el característico sonido ‘clap’. Los humanos repetimos esa conducta que no trata de reconocer el mérito de acciones ajenas, sino de expresar mero júbilo o emoción por cualquier situación.
 

Anna Konno: Blanco y Amarillo

Amarillo y Blanco
Por: Darío Valle Risoto

Hemos colgado tantas fotos de Anna que corremos el riesgo de repetirlas, acabo de pasarme un buen rato tratando de colocar en otras carpetas aquellas publicadas pero la verdad que son cientos de ellas, tal vez pasen el millar y aunque las he tratado de clasificar por ejemplo por los colores, etc a veces es complicado pero vale la pena volver a encontrarnos con nuestra modelo preferida de la nación del sol naciente.