Salem´s Lot: Una joyita

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Salems’Lot: La miniserie
Por: Darío Valle Risoto

La vi poco después de su estreno, así que fue por el año 1979 1980 y por lo tanto fue en televisión blanco y negro y con traducción latina, así que volverla a ver una punta de años después en excelente calidad y con las voces originales subtitulada bien que podría decir que es una buena cosa para un amante del cine de terror clásico como un servidor.

Inspirada en la novela del mismo nombre de Stephen King aquí nos encontramos con un escritor que vuelve a su pueblo natal: Salem Lot para buscar inspiración para su nueva novela y desde luego que se reencuentra con una vieja mansión donde hay unos inquilinos nuevos: un anticuario y su extraño socio que poco a poco cobrarán inusitada importancia en una película de vampiros al mejor estilo tradicional.

Por lo pronto podremos decir que este escritor no es otro que el propio autor pero también encontramos en un muchacho del pueblo amante de los monstruos y la magia otro alter ego de King por lo que podemos asegurar que en estos dos personajes están dos etapas de la vida de este prolífico creador de buenas historias.

La llamaron miniserie pero se trata de dos películas de hora y media cada una que si bien parece mucho se lleva bien porque su tratamiento es bastante ágil dada la época en que fue rodada y exclusivamente para televisión por lo que no es raro encontrar ciertos encuadres y movimientos de cámara propios de aquellos tiempos.

Como protagonista ajustado pero correcto tenemos nada menos que al actor: David Soul quien pasó a la historia como el rubio de la serie: Starsky y Hutch que en Uruguay no me pregunten por qué se llamó: S y H. James Mason un viejo monstruo de la pantalla hace bien su papel del anticuario y además de ello tenemos a varios famosos secundarios propios de aquella primera invasión de series usamericanas donde si éramos medio fanáticos de la tele no era posible evitar ver que se repetían algunos rostros.

Vampiros tradicionales, de esos que le temen a las cruces y no andan brillando a la luz del sol o tienen amores pelotudos y adolescentes con treinta años. Vampiros al mejor estilo Nosferatu, una vieja casona embrujada y un pequeño pueblo de Nueva Inglaterra. No se le puede pedir nada más.

PD: La escena que me quedó grabada para siempre, la del vampiro que surge de la sombras en una cocina mientras una familia está a la mesa.

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Revista Fierro: del 23 al 26

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Indudablemente dentro del vasto panorama del cómic Argentino la revista Fierro marcó un hito inolvidable con creadores de primera línea para llevar al papel lo mejor de la llamada novela gráfica para quienes pretenden desprenderse de aquello peyorativo de llamarles: “Historietas” ¿Que corno importa? Uno las disfruta porque son lo máximo que pudimos leer en estas tierras y ahora luego de largos días de olvido cumplo en colgar otros cuatro números y les dejo mis disculpas.

Fierros del 23 al 26

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Dios los cría y ellos: Comedia francesa pero muy liviana.

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Dios los cría y ellos…
Por: Darío Valle Risoto

Comedia francesa bastante liviana con algún momento más o menos interesante pero que sin embargo me llegó a parecer bastante superflua sobretodo con los grandes antecedentes del cine de este querido país.

Por lo pronto todo parte de la idea de un productor musical de reunir a un sacerdote católico a un Rabino judío y a un Imán musulmán en un trío musical que llamarán: “Coexistens” con la idea de unir a la gente por medio de estas tres religiones occidentales y sus representantes.

Y si bien los personajes del musulmán y del judío destacan bastante más que el sacerdote la historia no parece salir a flote quizás porque se evitó dañar a los espectadores presuntamente seguidores de algunas de estas tres estafas a la razón, realmente no lo sé.

Se deja ver, es bonita pero aquí termina todo, carece de ese algo más con que siempre nos regaló el cine Francés pero de todas maneras hay como escribí anteriormente alguna cosa realmente disfrutable.

 

La última Niebla (Cuento)

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La última Niebla
Por: Darío Valle Risoto

Hoy se cumple un nefasto aniversario: hace doce años que nos robaron nuestra esperanza. No, no soy un poeta ni quiero serlo, pero cuando nos regalaron esta niebla perpetua nos dejaron sin la posibilidad de ver el horizonte y sin horizonte los hombres no somos nada.

Aquí sentado en este lugar ignoto al sur del sur, pienso en estas malditas criaturas que llegaron un buen día y no puedo dejar de sentir cierta tendencia a la risa pero temo definitiva e insoslayablemente volverme loco y no quiero seguir el mismo camino que el resto de la humanidad.

Supongo que era la mejor alternativa: aceptarlos con sus condiciones a cambio de que curaran el cáncer, acabaran con el hambre y trajeran esta nueva tecnología y esas malditas flores que crecen por todas partes y que la gente usa en infinitas aplicaciones sin saber que esconden.

La niebla envolvió absolutamente toda la tierra, en unos meses ellos necesitaron adaptar este planeta antes azul a sus necesidades y la comunidad de naciones se bajó los lienzos y hoy que cumplimos los doce años y poco más de coexistencia un treinta por ciento de la humanidad se fue al carajo, millones han muerto y la mayoría por suicidio.

Nos quitaron el horizonte, a veces los vemos caminar entre nosotros delgados y altos, con esos rostros impávidos, sus pequeños ojos, sus narices inexistentes y ese asqueroso zumbido que utilizan para comunicarse entre ellos.

Todo cambió cuando el sol se transformó en ese círculo difuso en el cielo y todo fue cubierto por esa masa globular de eterna sombra aún de día y bajo la lluvia y aún con viento y ese maldito olor químico que estoy seguro contiene algo más que los nutrientes para que estos malditos bichos del espacio vivan aquí, Precisamente aquí porque según ellos la tierra tiene las condiciones necesarias para perpetuar su cultura.

Y con la niebla surgió la desazón general, la revolución de la depresión, los suicidios solitarios de gente que se volaba los sesos o se ahorcaba en la oscuridad de sus hogares o los suicidios en masa como el del año pasado en Beijing: treinta mil personas se cortan las venas en plena plaza roja y la niebla por unos días tuvo ese nefasto color carmesí.

Yo quise hacerlo pero aún soy de los pocos que tengo dentro de mí el horizonte de la rebelión, ayer mismo maté a otro de estos bichos de mierda y por un momento creí notar, mientras le hundía un destornillador en la frente que con su vida que se iba se abría un pedacito de ese cielo que alguna vez fue celeste. Sé que son seres vivos pero también nosotros lo somos y después de todo la tierra era nuestra.

Inevitablemente me van a encontrar, sé que me pueden oler aún sin narices, tienen algún sentido que nosotros desconocemos, siguen sus propios rituales, su forma de vida supongo que será muy cotidiana para ellos pero que se vayan al cuerno, yo quiero que me devuelvan el horizonte, la posibilidad de ver aquella querida, hermosa línea al final del mar por donde asomaba el sol o se perdía para traernos una noche estrellada. ¿A dónde se llevaron mis estrellas?

Hace tiempo no nacen niños en este mundo, son inteligentes estos alienígenas, de a poco nos exterminan sin guerras, sin conflicto evidente pero con esta niebla perpetua nos han quitado a dios, el sentido de la vida y la posibilidad de perseguir al futuro caminando hacia adelante.

Ayer mismo tratando de volver a casa con solamente unos metros de visión a mi alrededor me topé con ese humanoide asqueroso y calvo que me quitó a un costado empujándome con esas inmundas manos de tres dedos y no sé como a continuación le estaba dando de puntadas con mi destornillador en la frente y viendo sus sangre verde y sintiendo que ese asqueroso sonido saliendo de su pequeña boca se apagaba lentamente.

Ahora estoy aquí en casa escuchando música con las ventanas cerradas como siempre porque ya no hay más para ver que ese muro gris y depresivo que perpetuamente nos espera afuera y en todas partes, si hasta creo que en mis habitaciones hay niebla.

Traje algunas de esas flores para comerlas como hace todo el mundo pero las miro y se me revuelve el estómago, se que pronto vendrán por mi para que pague mi crimen así que ya he empapado todos mis muebles, mis ropas, mis escasas pertenencias con nafta y apenas entren me voy a prender un cigarrillo.

FIN

Trabajo hecho como tarea para el taller de escritura, la consigna de este caso proviene de pensar como el clima puede transformarse en el protagonista o  co-protagonista de una historia y tomamos a la niebla con todo lo que ello implica.

Rebobinando Historias: Sobre los formatos de audio

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Por: Darío Valle Risoto

Fanático de la música de toda mi vida y ya con algunos años encima estoy permanentemente congratulado de los avances tecnológicos en cuanto a los formatos para contener la misma. El recuerdo más antiguo que tengo de mi infancia es que una vecina me contó que cierta vez mi padre había llevado una fonola o artilugio de aquellos que pasaban discos previos a los tocadiscos modernos al lugar donde vivíamos al que mi madre llamaba acertadamente: “El conventillo”.

Mi padre no se dedicaba profesionalmente pero era un experto en arreglar todo tipo de radios, televisores y otros aparatos electrónicos por lo que en casa nunca faltaba una radio encendida amén de que el mismo había construido una con diferentes partes de otras que duró años sobre la repisa de la cocina.

Nunca tuvimos un “tocadiscos” es que eran realmente caros y ni hablar de los discos long plays y simples que no solo eran de costos onerosos sino que era muy difícil conseguir la mayoría de los artistas extranjeros en el Uruguay por lo que había, si se tenía el dinero, de encargarles aquellos discos a alguien que viajara.

Bien: intentaré ser breve: a mis diecisiete entré a mi primer trabajo oficial y poco tiempo después por el año 1980 aproximadamente me compré mi primer radio grabador: un “Metronics” monoaural  y con una sola casetera.41848833_1812962208771949_3801642172650881024_n

Ni que hablar que comencé a grabar canciones de los programas de radio con las consiguientes “pisadas”, los ruidos característicos del formato “en cinta” como el soplido o el “clic” del dedazo sobre la tecla de stop. Todo por supuesto era análogo y hoy día prehistórico si se lo contamos por ejemplo a un chico de quince o veinte años.

El cassette con un sonido muy por debajo de la calidad de los vinilos ofrecía una forma mucho más barata de obtener música y la capacidad de borrar y volver a grabar encima aquello que quisiéramos. Por lo tanto yo diría que fue un primer paso en la emancipación musical sobre todo de aquellos que tenemos nuestro particular gusto por música que generalmente no es muy comercial que digamos. Lo mismo sucedió con la aparición de las videograbadoras VHS poco tiempo después que me salvaron de la televisión abierta y de los comerciales.

Además de todo esto aparecieron los cassettes “Grabados”, es decir las versiones de los discos en este formato los que eran más baratos y  aquella posibilidad de comprar los llamados: “Truchos” o piratas, cosa que con los discos era prácticamente imposible. Tuve algunos elementos de estos comprados generalmente en la calle que hoy solo me produce pavor recordarlos.

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Podría agregar un largo ítem de anécdotas sobre cassettes: lapiceros Bics para rebobinarlos, cintas rotas emparchadas con esmalte de uñas o pegadas por debajo con cinta adhesiva, aquel cassette de Riff que me devolvieron todo “masticado”, el ataque de nervios de algunas caseteras que se rompían y comenzaban a largar un largo vómito de cintas marrones por la puertita semi abierta, etc.

Mi primer grito de libertad fue comprarme luego un reproductor Phillip portátil sin radio que llevaba cuatro pilas medianas, de esos que usaban mucho los periodistas. Lo metía dentro de un bolso y sacaba unos auriculares chinos anaranjados espantosos que me daban la posibilidad de escuchar música por la calle. Esto antes de la soberbia aparición de los “walkmans” que fueron superándose en tecnología como por ejemplo ser: “Autoreverse” y por lo tanto no teníamos que sacar el cassette para darlo vuelta aunque si teníamos que llevar tres o cuatro en un bolsillo si no queríamos viajar escuchando una y otra vez las mismas canciones. Tuve todo tipo de estos artilugios, con radio y sin ella y de todas las marcan imaginables.

Poco después, calculo que por los años noventas hacen su aparición los CD o discos compactos con todo lo que significaron en mejora de calidad de sonido y la posibilidad de contener poco más de setenta minutos de música lo que prácticamente era casi el doble de la capacidad de los vinilos. Pero eran muy caros y permanecí muchos años con los queridos cassettes de los que creo aún a pesar de que en su tiempo regalé muchos tengo aproximadamente unos quinientos sino más.

Me compré mi primer CD: Blizzard of Ozz de Ozzy Osbourne sin tener reproductor por lo que tuve que ir a la casa de un amigo a pasarlo a cassette, tiempo después se lo presté a la hija de una amiga y nunca más.13 (2)

Pensemos que se demoró bastante entre la aparición del CD de audio y los ordenadores y por ende los discos compactos vírgenes donde uno no solo podía pasar datos sino también copiarse la música que quisiera y así se volvió al mercado pirata. Trabajando en la radio comunitaria y con el fin de emitir música que fuera diferente del resto de la programación me fui haciendo con cientos de discos truchos, era imposible para mi economía comprarlos originales por lo que lamento confesar que no tuve más remedio que hacerme de ellos.

En mi defensa solo puedo agregar que siempre intenté comprar dentro de lo posible a los artistas nacionales en formatos originales pero la diferencia de precios era por lo menos de veinte a uno.

Con la inclusión de la lectora de CD en los equipos tuvimos durante un tiempo aquellos con esta y además doble casetera por lo que también uno podía hacerse de la versión en cassette de algún disco que no podía comprar o no tenía la posibilidad de copiarlo a otro cd.

En este caso no puedo olvidar que fui cierta tarde a la casa de un amigo y este se había comprado: Shepperd Moons de Enya y apenas lo puso flipé y tuve que bajar a conseguir un buen cassette de ferro Cromo (Eran lo más adelantado que había) para copiar esa obra maestra.

Hay una conversación que he tenido en variadas ocasiones con diferentes personas que me aseguran que yo tuve un “Discman”, es decir: Uno de aquellos aparatos portátiles para escuchar CD al mejor estilo de los mencionados walkmans pero no, nunca tuve uno aunque pensé en comprármelos pero nunca lo hice. Tal vez la insistencia de estos amigos radique en dos cosas: en que siempre se me veía escuchando música y en que no pueden creer en que un melómano como yo no los haya tenido.ea0ebc1d79bcd0d4d6b3429e73292069

La razón es muy simple: cierta vez leí un artículo sobre la inminente aparición de un nuevo formato de audio que solamente contando con una memoria podía almacenar música sin la necesidad de un objeto exterior tipo; cassette o CD, estaban hablando de los reproductores de MP3 que fueron apareciendo lentamente en el mercado uruguayo y que luego obviamente compré, primero uno chino y luego un Phillips ambos con la capacidad de un giga cada uno. Los jóvenes se reirán pero piensen que pasar en pocos años de tener un cassette en un walkman a poder albergar un montón de discos en un aparatito mucho más chico, con mejor sonido y la posibilidad de cambiar una y otra vez su contenido fue realmente apoteósico, al menos para mí.

Me quiero detener en algo importante, en mi vida siempre llegué a la tecnología un poco tarde por mi condición económica aunque tratándose de música y cine siempre puse todo de mi para hacerme de los mejores objetos posibles, a fin de cuentas gran parte de mi vida la dedico a estos entretenimientos: no me gusta el fútbol ni la mayoría de los productos comerciales masivos por lo que llegar a tener la posibilidad de libremente conseguir y disfrutar de aquello que me importa ha sido formidable.

Hoy día el celular a desplazado a mucha tecnología de la comunicación porque admite una calidad impresionante tanto de sonido como de imagen y la capacidad de albergar muchísima música o vídeos. Tuve una tarjeta de memoria de 32 gigas con mis discos preferidos en mi anterior celular, lamentablemente esta tarjeta falleció pero por suerte tenía todo respaldado, hoy día he bajado diferentes aplicaciones que me permiten escuchar: Blues, Tango, Heavy metal tanto de formatos que contienen los discos como de radios especializadas en diferentes estilos y todo está en la nube, ya no hay que desenredar cintas o andar cambiando discos.

Otra condición fabulosa de las nuevas tecnologías es el Blue Tooth el que me costó un poco dominar en un nuevo equipo de audio que tengo hace más o menos un año pero luego que le encontré “El jeito” la verdad que no puedo dejar de agradecerle a esta vida esta enorme posibilidad que desde mi celular manejar la música desde las mencionadas aplicaciones. Y finalmente claro que debo referirme a esos queridos pendrive que tengo como por ejemplo uno de 32 gigas con varias discografías completas de Heavy metal y que me dan largas horas en mi trabajo o en casa de disfrute sin igual.

¿Qué vendrá luego?… vaya uno a saberlo.heavy metal fotos (51)

PD: Al subir este artículo me doy cuenta de que olvido de algo importante y quizás sustancial en todo esto y es que paradójicamente la posibilidad de conseguir prácticamente toda la música que queramos nos pone en la situación de que vamos perdiendo aquella vieja posibilidad de disfrutar lenta y tranquilamente de la misma y andamos escuchando pedazos de temas, saltando aquí y allá sin aquella vieja historia de sentarnos, poner un disco y escuchar una a una las canciones leyendo el sobre y tratando de meternos en las melodías.

Probablemente el peor signo de estos tiempos sea que nos volvemos absolutamente millonarios de contenidos pero estamos al borde de perder la capacidad del lento disfrute de los mismos. Espero equivocarme, de verdad.

Lluvia galáctica

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Lluvia galáctica
Por: Darío Valle Risoto

Brando sostuvo su mochila con fuerza, el viento era enorme y la plataforma se movía demasiado, sabía que ese puerto espacial estaba en los confines de la seguridad de la federación pero por eso precisamente estaba allí.

Iba a extrañar al capitán Picard, a LaForge y especialmente a Data, bueno, los iba a extrañar a todos, su misión de cinco años había concluido y también su contrato que le costó no renovar pero quería volver a pisar tierra firme por un tiempo mayor que las licencias de la flota.

Cuando se logró la costosa paz definitiva con los Thatonitas se abrieron nuevas posibilidades y allí desde luego estaba la Enterprise como cabeza de todo intento posterior de conservar una paz que solía necesitar de muchos cuidados. Los integrantes de la federación lo saben muy bien, desde los terrestres a los Vulcanos pasando por Klingons, Ferengis y una centena de razas.

Comenzó a llover cuando pisó tierra en Yarion Sigma nueve, tuvo que caminar por una angosta calle hasta la pequeña oficina de aduanas donde lo recibió un local con su característica piel azul y sus cabellos verdes. Desde luego que se sorprendió cuando Brando le aseguró que venía a establecerse definitivamente en el planeta.

__ Solo hemos tenido unos veinte humanos en los últimos cinco años señor.
__ Buen dato pero realmente quiero comprar una finca para vivir el resto de mi vida en este bello planeta.
El yarionita observó la lluvia a través de los ventanales del recinto y luego fijó su mirada al alto Brando con sus cabellos negros y su ojos azules de mirada profunda.
__ Esta lluvia podrá extenderse por varios días, tal vez se inunden los accesos a la ciudad.
__ ¿No tienen vehículos voladores?
__ Por supuesto señor. __Le contestó con un dejo de soberbia en el rostro mientras le ponía sendos sellos en su pase de abordaje al planeta.

Cuando salió pensó en volver para tomarse un café en una de las expendedoras automáticas pero temía que no fuera precisamente un café digno de su paladar humano. Mejor sería llegar a la ciudad cuanto antes.

En la parada de autobuses no había casi nadie, solamente una silueta se recortaba dentro de la niebla proporcionada por el frio y la lluvia circundante debajo de los techos plásticos. Alguien estaba recogido sobre una de las bancas como si durmiera.

Al pasar a su lado comprobó que era una muchacha, se le había caído la mochila al piso empapado y la recogió para alcanzársela en el preciso momento en que ella se disponía a levantarla. Al ver su rostro era una joven yarionita con cuernos.

__ Disculpe, se la quería dar, se estaba mojando.
Ella recibió el bolso y lo apretó junto a su pecho observando al terrestre de arriba abajo como intentando saber qué clase de ser estaba frente a ella y hablándole sin ningún tipo de problema.
__ Esta lluvia es terrible, la invito a tomar algo caliente. Si quiere.
__ No debería hablar conmigo, por si no se dio cuenta soy una: “Curnie”.
__ No entiendo.
__ Tengo cuernos, ¿acaso es ciego? __ Dijo tocando las dos pequeñas protuberancias en su frente de color azulado como toda su piel, luego se los cubrió con la misma gorra de lana que llevaba bajándola sobre estos.

Brando sonrió por automatismo pero inmediatamente recordó el entrenamiento sobre Yarion Sigma nueve, un planeta clase M en una etapa bastante atrasada en lo social donde prevalecía una raza sobre otra, digamos que en Yarion el tener cuernos hace que algunos ciudadanos sean tomados como de segunda clase por no decir algo peor.
__ Igual la invito a tomar algo caliente, sus cuernos no me molestan, además creo que le sientan muy bien.
Ella pareció despertarse de un sueño antiguo cuando lo miró aún con más detalle, a pocos metros dos guardias observaban al humano conversando con la chica.

Ella accedió y juntos fueron hasta una máquina donde brillaba un anuncio con una imagen de una silueta con cuernos tachada con una equis.
Brando ordenó dos Cafés de Colape rezando para sus adentros que no le derritieran la garganta pero al sacar los envases olían maravillosamente bien.

__ Usted se está arriesgando por alguien que no conoce. ¿Todos los humanos son así?
__ Me llamo Brando y no, no lo creo, aún en la tierra hay gente que juzga todo aquello que desconoce como negativo pero estamos aprendiendo.
__ Yo soy Jiva y gracias, me moría de frió.

La lluvia seguía inundándolo todo pero el fascinante aroma del café de Colape y la compañía de la chica con cuernos le hicieron olvidar por un momento a Brando que había abandonado la flota estelar para vivir como un civil.

FIN

Hoy llovió todo el día y no fui al taller de escritura cosa que me deja mal porque no me gusta perderme algo que de verdad rinde sus buenos frutos para este escritor de cuarta que soy. De todas maneras me informaron que había la consigna de escribir algo de ciencia ficción que involucrara la lluvia. 

Por lo tanto se me ocurrió tomar un viejo personaje de algo más de veinte años atrás y mezclarlo con mi amor por el universo de Star Trek sumando al planeta Yarion otro de mis inventos y hacer este breve relato que ya andaba dando vueltas por mi cabeza desde hace meses.

 

Dumbo: Otro éxito de Tim Burton

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Dumbo por Tim Burton
Por: Darío Valle Risoto

La verdad que cuando me enteré que el próximo proyecto del director Tim Burton iba a ser una versión “Live action” de Dumbo me pareció que iba a ser una muy mala idea y por supuesto que me equivoqué. ¿Quién cuernos soy yo para cuestionar las actividades de un genio creativo como Tim Burton?

Acabo de ver la película y me he tragado mis palabras porque el tipo no solo le dio una gran coherencia a aquella entrañable película animada de Disney sino que es tomó la libertad de ponernos una cantidad de actores geniales y a un villano encarnado por Michael Keaton, uno de sus actores de culto personificando nada más y nada menos que a la versión más oscura del propio Walt Disney con su parque de atracciones llamado Dreamland. ¿No les parece familiar?

Fabulosa película donde el centro quizás no sea el propio Dumbo con sus grandes orejas y esa capacidad casi mágica de volar sino un veterano entrenador de caballos que al volver de la guerra sin un brazo debe reencontrarse con sus maravillosos hijos y también con su viejo circo que está a punto de enfrentar los nuevos tiempos.

No les quiero contar la película, están: Eva Green, Colin Farrell y Danny de Vitto entre otros. Tim Burton ha sabido ser fiel a sus actores de culto y sacarles el mejor partido, aún cuando estos no brillen con otros filmes y aquí lo demuestra con creces, además sigue siendo gótico y un poco cruel con su estética lo que desde luego siempre nos pone en eterno agradecimiento a un director dentro de la maquinaria terrible del comercio cinematográfico yanqui que sabe salir indemne y darnos el valor agregado de su genialidad, creo que junto a Quentin Tarantino son los únicos que aportan cosas nuevas dentro de tanto plástico cinematográfico usamericano,

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