Luces de distancia (Poesía)

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Luces de distancia
Por: Darío Valle Risoto

La codicia se cobra un discurso
Escrito en el dorso de la razón
Allí donde camina el olvido
Tus promesas son la ilusión.

Yo no supe de qué forma amarte
Escaso de entrenamiento
Sufrí solo por sufrir lo supe
Ahora que pasó el tiempo
Por fin lo comprendo.

Sin embargo fuiste posible
En alguna parte de mi mente
Pero insolente traté de darte
Todo lo que creí pertinente.

Yo no supe como conquistarte
Ahora sé que no era posible
Debí aprender a callarme
El tiempo es un amo invisible.

Ahora me doy cuenta que darte
Lo mejor de mi no alcanzaba
Porque solo podría mejorarte
Teniéndote entre mis sabanas.

Veía en tus ojos luces de distancia
Un horizonte con vientos fríos
Supe cuando invente este amor
Que apenas de nacido ya…
Habría concluido.

Educar a un Superhéroe: Puede rendir más.

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Educar a un Superhéroe
Por: Darío Valle Risoto

Proveniente de un cómic evidentemente la historia trata sobre la niñez de un quizás futuro superhéroe con todo lo que puede implicar del descubrimiento de sus poderes así como del extraño origen heredado de un padre científico que desaparece investigando auroras boreales en el norte.

Por lo tanto podemos advertir fácilmente que la historia como tantas otras vistas ya en series y películas intenta abordar el tema de los superpoderes de forma bastante original tratándose en este caso de un niño negro de unos siete u ocho años que es cuidado por su madre y que es la gran protagonista de esto. Por cierto que es una actriz de enorme atractivo y belleza.

Si bien la serie no es mala es predecible en su conclusión y yo diría que de sus nueve episodios le sobran al menos tres porque se estira un argumento bastante simple que lamentablemente termina por demostrarnos que en los Estados Unidos sobre este tema están bordeando lo repetitivo.

La única originalidad viene en el papel de: “Esperanza” una niña amiga del protagonista que evidentemente es minusválida y desempeña su rol con holgura desde su silla de ruedas y me hizo pensar en que bueno es que dentro de las historias se apele a situaciones que tengan que ver con gente que dentro de lo común y corriente también tengan este tipo de realidades.

Aparentemente daría para otra temporada pero ya les adelanto que si bien la serie no es mala se me hizo larga y no me entusiasmó como por ejemplo: The Boys o The Umbrella Academy si bien ustedes verán que dentro de este mundo es un tanto diferente.

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Doce libros sobre el Anarquismo y temas relacionados.

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Aquí  les dejo doce libros sobre el tema del pensamiento libertario y otros relacionados con el a saber: Que es la política de Anna Arendt, El origen de la familia, la propiedad privada y el estado, El anarquismo; lo que significa realmente por Emma Godman, La Anarquía explicada a los niños, La Guerra civil española por  Antony Bevor, La ideología Anarquista de Errico Malatesta, Malatesta por Richards, El Patriotismo y Dios y el Estado de Bakunin, Pedagogia del oprimido de Paulo Freire, y por último Pensamiento Anarquista de la vida cotidiana y un compendio de varios autores sobre el tema. Espero sus comentarios,

12 LIBROS SOBRE ANARQUISMO

1 mayo 2014

Anarquía:
Siempre despreciado, maldecido, nunca comprendido
Eres el terror espantoso de nuestra era.
“Naufragio de todo orden”, grita la multitud,
“Eres tú y la guerra y el infinito coraje del asesinato.”
Oh, deja que lloren. Para esos que nunca han buscado
La verdad que yace detrás de la palabra ,
A ellos la definición correcta de la palabra no les fue dada.
Continuarán ciegos entre los ciegos.
Pero tu, oh palabra, tan clara, tan fuerte, tan pura,
Vos dices todo lo que yo, por meta he tomado.
Te entrego al futuro! Tú eres segura.
Cuando uno, por lo menos despertará por sí mismo .
¿Viene en la solana del atardecer? ¿En la emoción de la tempestad?
!No puedo decirlo—pero ella la tierra podrá ver!
!Soy un anarquista! Por lo que
No reinaré, y tampoco reinado seré!
John Henry Mackay

Tiempos oscuros para el Uruguay

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Tiempos oscuros para el Uruguay
Por: Darío Valle Risoto

Si alguien creía que la coalición Frente Amplio en el gobierno venía a hacer milagros estaba muy equivocado, sin embargo estos tres periodos han logrado lo que nunca antes en este país y me refiero simplificando a la justicia social con amplios sectores de los más sumergidos de la población que han (o hemos) visto como su nivel de vida a mejorado sustancialmente.

Aún así no se ha sabido quizás comunicar como se debe cada logro alcanzado y surgieron ya tarde quienes propagan cada paso adelante que ha dado la sociedad uruguaya toda en pos de un país más tolerante, donde la democracia sea lo más profunda posible y con la mencionada justicia social cumpliendo con aquella frase de José Gervasio Artigas: “Que los más infelices sean los más privilegiados”

Los medios masivos de comunicación hijos directos de la derecha burguesa y aristócrata han mantenido una lucha constante por desmerecer cada paso que ha dado este país, aún con una enorme carencia de argumentos para oponerse a la izquierda han sabido soliviantar al uruguayo más ignorante en contra de quienes son su única esperanza de una mejor vida. Probablemente ellos sepan más que nadie hurgar en el odio más primitivo, en la envidia más insana de quien no tiene nada y aún así defiende precisamente al rico que vive de su trabajo oponiéndose a los de su clase porque o reciben una ayuda social o porque tienen beneficios para los que él tuvo que trabajar.

Hoy día probablemente el Frente Amplio no llegue a un cuarto gobierno porque en el balotaje toda la derecha votará más unida que nunca (Si es que alguna vez estuvo de verdad separada) y se vuelve a cumplir aquella premisa de que son estos explotadores quienes tienen de verdad conciencia de clase a la hora de estrechar filas para que el pueblo siga en su derrotero de ser explotado a grados superlativos.

Parece que para algunos de nada sirven los ejemplos de Argentina o Brasil, ni siquiera el golpe de estado manifiesto en Chile porque que los militares salgan a masacrar al pueblo de la manera que todos hemos visto, no merece otro apelativo. Aún así tenemos subnormales que sostienen que en el Uruguay se vivió mejor en la dictadura o que se necesita mano dura para luchar contra una delincuencia que no es ni tanta ni tan grave como la pintan.

Como anarquista últimamente me he preguntado si de verdad no están en lo cierto quienes promueven la dictadura del proletariado con gobiernos como los de China o Cuba donde se obligue al pueblo a tener una forma de vida donde la salud y la educación sean la prioridad aún por sobre algunas libertades que podremos discutir en otro momento, porque con los ejemplos de lo que pasa en Chile, Argentina o Brasil: ¿De qué democracia me hablan?

¿Acaso la masa popular anestesiada tenga la imperiosa necesidad de tener un régimen socialista y totalitario que los obligue a vivir bien y por fuera del carácter burgués, competitivo y mercantilista del neoliberalismo o yo estoy loco?

A través de los años he soportado gente inculta defendiendo a aquellos que los oprimen con la violencia de aquel esclavo que no conoce otra vida o le teme a quedar suelto y tener que decidir que es mejor o no para él o su familia. Hijos del rigor los pobres ignorantes dejan en mano de sus amos el futuro de sus vidas y de sus hijos y nos someten a los que de alguna forma pensamos distinto a este tipo de infiernos.

Solo me queda la esperanza de que si gana la derecha en este país las clases populares conscientes de lo que se puede llegar a perder estrechen filas en contra de esta aparentemente inevitable avanzada de la derecha más sórdida y fascista. Afortunadamente estos quince años de conquistas no podrán ser borradas de un plumazo por más que sabemos que lo van a intentar desde el primer día.

¿Otra vez el pueblo uruguayo tropezará con la misma piedra?

Martinez socialista

Mónicas prontas de seguridad

tapa monicas p de seEste es un libro escrito en 1968, años turbulentos en toda latinoamérica y también en el Uruguay donde el título juega con aquello de las “Medidas prontas de seguridad” que encausaron la lucha interna no contra una guerrilla que se levantó contra la corrupción sino contra el pueblo todo y por lo tanto cinco años después la dictadura fue el duro colofón de la derecha rancia, oligárquica y estafadora en el poder.

En este marco la escritora perteneciente a una clase aristocrática muy venida a menos en esos tiempos se toma con humor los cambios que se venían propiciando en todo sentido pero especialmente en lo económico y por ende en lo social con una evidente muestra de que las costumbres de los uruguayos y aún en sus clases “pudientes” comenzaban a cambiar sustancialmente. 

Gracias al taller de escritura disfrutamos de tres de sus cuentos leídos por Rita, con su ironía y humor, pero por sobretodo aprendimos y mucho de aquella sociedad que por suerte para muchos de nosotros ya no existe y algunos pretenden resucitar. Con dictaduras y todo.

Libro: Mónicas prontas de seguridad

Anger Management

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Anger Management
Por: Darío Valle Risoto

Casi inmediatamente después de ser despedido de la serie: “Dos hombres y medio” Charlie Sheen vuelve a protagonizar una sitcom con un personaje muy diferente al Charlie que tanto disfrutamos en la mencionada serie, más creo que fue muy bueno que dejara aquel papel por más que fue en circunstancias muy embromadas ya que venía de tener varios enfrentamientos con el productor y eso terminó como terminó.

1c3dced38f7d1bcd089486c427d4ff92Y si bien a mi gusto la serie abandonada continuó igual de buena gracias a la incorporación de Anton Kutcher y por sobretodas las cosas a una excelente elenco, esta serie que nos convoca me gusta tanto o más que aquella y por suerte dejamos de lado el aspecto bastante machista y misógino de su predecesora para entrar en el mundo de un terapeuta que ayuda a varios “clientes” a manejar su ira.

Una primera temporada de solo diez episodios que acabo de terminar de ver y afortunadamente ha tenido tal éxito que luego firmaron por otros noventa capítulos y eso es muy bueno, sobretodo porque aun dentro del fenómeno de las sitcoms esta me parece que tiene algunos rasgos que le dan un especial toque que la diferencia de lo habitual.

Por lo pronto este terapeuta divorciado con una excelente relación con su ex y una hija adolescente cuenta con una amiga con beneficios encarnada nada menos que por la fabulosa Selma Blair, actriz que realmente me gusta desde que era una desconocida y cuyo trabajo más conocido quizás sea en las dos películas de Hellboy de DelToro como aquella chica que acompaña al demonio.

Esta relación sexual con su colega cuenta además con el agregado de los gags en la prisión porque el protagonista va una vez por semana a atender a los reclusos y allí encontramos un amplio repertorio tanto humorístico como para reflexionar sobre la mente criminal y ese mundo donde los valores rasgan lo tragicómico. Entre ellos hay una pareja de homosexuales negros fabulosa y otro claramente con rasgos del usamericano campesino que todo lo que comenta termina en asesinato.

Para terminar recomiendo ampliamente esta serie que espero pronto poder seguir viendo ya que todos sus personajes rápidamente calan en uno y son fácilmente asimilados. De eso se trata este estilo tan usamericano de comedia, de mostrarnos quizás estereotipados aquellos rasgos que poseemos o no, pero de todas maneras son humanos al fin.

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Papá Martin Sheen actuando como el padre del protagonista

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Vivimos apurados y distraídos

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Vivimos apurados y distraidos
Por: Darío Valle Risoto

Estoy esperando frente a la puerta del colectivo para bajarme, tras abandonar su última parada espero unos instantes y apretó el timbre para que pare en la próxima, siento que algo me pica la espalda, es una señora que me empuja con su bolso, me doy vuelta y la miro por si necesita algo, ni siquiera pide disculpas.

Cuando me bajo debo esquivar personas paradas justo en el lugar donde debo pasar, no se mueven aunque el colectivo abra sus puertas a su lado y bajen los pasajeros, otros bajan por la puerta de adelante aún cuando el vehículo está prácticamente vacío y por lo tanto los que van a subir deben esperar a que estos salgan para entrar.

Tanto dentro del colectivo que los uruguayos (No me pregunten por qué) llamamos: “Ómnibus” como en la calle, observo la obsesión de las personas con los celulares, que recalco que son un invento maravillosamente útil, pero hay muchas ocasiones en que veo a las personas arriesgar su salud solo por estar mirando las pantallas. Desde caminar y hasta cruzar las calles mirando sus celulares hasta verdaderas proezas de la inconsciencia como aquella madre empujando el cochecito de su hijo mientras tecleaba en su celular mientras iba por la calle contra la vereda y los autos les pasaban demasiado cerca.

Distracción y apuro parecen ser las consignas de estos tiempos en que el tiempo nos corre porque parece que todos llegamos tarde a alguna parte y aparte de cada vivencia todos terminaremos en lo único seguro que tenemos en esta vida y es un buen día estirar la pata, o sea: morirnos. Por lo tanto recuerdo aquella frase que rezaba: “Apurarse por vivir es apurarse por morir”

Siempre he tratado de ser lo más prudente posible y sobretodas las cosas no ser tan torpe como para cruzar una calle mirando mi celular, ni siquiera lo hago caminando, si tengo que hacer algo me detengo y lo miro tranquilo. Nadie me corre. Mucho menos lo saco en el colectivo porque llámenme paranoico pero cotidianamente viajo rodeado de demasiadas personas desconocidas generalmente: sucias, desprolijas, mal educadas, torpes y suficientemente idiotas y por lo tanto peligrosas como para andar distraído.

Lo uso todo el tiempo pero para escuchar música, pongo mi lista y que corra o alguna de esas fabulosas aplicaciones donde hay radios de rock, blues y heavy metal y las dejo correr y solamente miro el celular si se corta una transmisión o cambio de radio pero lo hago muy poco.
Por consiguiente y a todo esto tengo la costumbre de no estar absorto en la pequeña pantallita y por lo tanto he comprobado que a veces soy uno de los muy pocos que está consciente del mundo fuera de ella y hasta he llegado a notar que soy como el bicho raro que no saca casi nunca esa cosita inteligente.

Por lo tanto esa “celularitis”, como la gente que tiene esa ansiosa compulsión a andar corriendo a todas partes me molestan y mucho ya que trato de tener una especie de vida lo más lógica posible y que a mis años me permita disfrutar los momentos de la mejor forma posible.

“La gente nerviosa me pone nervioso” le decía a mi madre cuando se ponía insistente con algún tema, comprendí que muchas veces los problemas se resuelven por si mismos sin necesidad de volvernos locos y que las soluciones aparecen mucho más rápido si tenemos el ánimo de esperar y sobretodo de planear tranquilos nuestras vidas. Aún así en ocasiones me gana la necesidad de estar lejos de la gente que parece tener una necesidad imperiosa de que todo pase cuanto antes y antes que antes mucho mejor.

“Lo quiero para ayer” parece la consigna de nuestros tiempos o: “No sé lo que quiero pero lo quiero ya” que mucho tiene de aquello de los niños que lloran y patalean por un juguete que los va a entretener más o menos quince minutos hasta que deseen otro. Esa eterna adolescencia de los adultos contemporáneos de la que solo formo parte por mis gustos en entretenimientos, parece haber transferido el nerviosismo natural de la pubertad a todos los ámbitos de la vida y así todos corren, todos están ansiosos y sobretodo frustrados por no conseguir lo que quieren.

Hijos directos de las necesidades artificiales de las campañas de publicidad estamos inmersos en una vorágine que nos come los días, las horas se vuelven minutos y los minutos desaparecen absorbidos por la nerviosa estrategia de que distraídos nos sometan mucho mejor los señores del mercado de consumo.

A veces me doy cuenta de que estoy mirando la televisión, a la vez observo el celular y tengo sobre la mesa un libro que se me hace eternamente largo porque no le puedo coger el tranco y leerlo como se debe, porque me están ametrallando mil distracciones. Mi última compañera tenía la fabulosa costumbre de apagar la televisión si íbamos a comer, esto significaba que comíamos tranquilos y conversando sin estar mirando aquella pantalla.

A veces ahora que estoy solo pienso en que debo recuperar el tiempo, reconquistar aquella época en que uno llegaba al sano aburrimiento de no hacer nada y solamente como dijo alguien alguna vez: Tirarse a escuchar crecer la hierba.