¿Por que no estalla una revolución?

limp-bizkit-recorte-portada

¿Por que no estalla una revolución?

Fuente: https://lamentiradelsistema.wordpress.com/2014/01/07/por-que-no-estalla-una-revolucion/

¿Te has preguntado alguna vez porqué nadie reacciona ante la infame oleada de opresión y abusos de todo tipo que estamos sufriendo?

¿No te produce perplejidad el hecho de que tras tantas y tantas revelaciones sobre casos de corrupción, injusticias, robos y burlas a la ley y a la población en general, a la cual se le ha robado literalmente el presente y el futuro, no suceda absolutamente nada?

¿Te has preguntado porqué no estalla una Revolución masiva y por qué todo el mundo parece estar dormido o hipnotizado?

Estos últimos años se han hecho públicas informaciones de todo tipo que deberían haber dañado la estructura del Sistema hasta sus mismísimos cimientos y sin embargo la maquinaria sigue intacta, sin ni tan solo un arañazo superficial.

Y esto pone de manifiesto un hecho extremadamente preocupante que está sucediendo justo ante nuestras narices y al que nadie parece prestarle atención.
El hecho de que SABER LA VERDAD YA NO IMPORTA

Parece increíble, pero los acontecimientos lo demuestran a diario.

La información ya no tiene relevancia
Desvelar los más oscuros secretos y sacarlos a la luz ya no produce ningún efecto, ninguna respuesta por parte de la población.
Por más terribles e impactantes que sean los secretos revelados.

Durante décadas hemos creído que los luchadores por la verdad, los informadores capaces de desvelar asuntos encubiertos o airear los trapos sucios, podían cambiar las cosas.
Que podían alterar el devenir de la historia.
De hecho, hemos crecido con el convencimiento de que conocer la verdad era crucial para crear un mundo mejor y más justo y que aquellos que luchaban por desvelarla eran el mayor enemigo de los poderosos y de los tiranos.

Y quizás durante un tiempo ha sido así.

Pero actualmente, la “evolución” de la sociedad y sobretodo de la psicología de las masas nos ha llevado a un nuevo estado de cosas.
Un estado mental de la población que no se habría atrevido a imaginar ni el más enajenado de los dictadores.
El sueño húmedo de todo tirano sobre la faz de la tierra: no tener que ocultar ni justificar nada ante su pueblo.
Poder mostrar públicamente toda su corrupción, maldad y prepotencia sin tener que preocuparse de que ello produzca ningún tipo de respuesta entre aquellos a los que oprime.

Ésta es la realidad del mundo en el que vivimos.
Y si crees que esto es una exageración, observa a tu alrededor.

El caso de España es palmario.
Un país inmerso en un estado de putrefacción generalizado, devorado hasta los huesos por los gusanos de la corrupción en todos los ámbitos: el judicial, el empresarial, el sindical y sobretodo el político.
Un estado de descomposición que ha rebosado todos los límites imaginables, hasta salpicar con su pestilencia a todos los partidos políticos de forma irreparable.

Y sin embargo, a pesar de hacerse públicos de forma continuada todos estos escándalos de corrupción política, los españoles siguen votando mayoritariamente a los mismos partidos, derivando, como mucho, algunos de sus votos a partidos subsidiarios que de ninguna manera representan una alternativa real.

Ahí está el alucinante caso de la Comunidad Valenciana, la región más representativa del saqueo desvergonzado perpetrado por el Partido Popular y donde, a pesar de todo, este partido de auténticos forajidos y bandoleros sigue ganando las elecciones con mayoría absoluta.

Una vergüenza inimaginable en cualquier nación mínimamente democrática.
Y desgraciadamente, el caso de Valencia es solo un ejemplo más del estado general del país: ahí tenemos el indignante caso de Andalucía dominada desde hace décadas por la otra gran mafia del estado, el PSOE, que junto con sus socios de los Sindicatos y el apoyo puntual de Izquierda Unida han robado a manos llenas durante años y años.
O el caso de Cataluña con Convergencia y Unió, un partido de elitistas ladrones de guante blanco, por poner otro ejemplo más.

Y es que podríamos seguir así por todas las comunidades autónomas o por el propio gobierno central, donde las dos grandes familias político-criminales del país, PP y PSOE, se han dedicado a saquear sin ningún tipo de recato.

Y a pesar de hacerse públicos todos estos casos de corrupción generalizada; a pesar de revelarse la implicación de las altas esferas financieras y empresariales, con la aquiescencia del poder judicial; a pesar de demostrarse por activa y por pasiva que la infección afecta al Sistema en su generalidad, en todos los ámbitos, imposibilitando la creación de un futuro sano para el país; a pesar de todo ello, la respuesta de la población ha sido…no hacer nada.
La máxima respuesta de la ciudadanía ha sido “ejercer el legítimo derecho de manifestación”, una actividad muy parecida a la que hace la hinchada cuando su equipo de fútbol gana una competición y sale en masa a la calle para celebrarlo.manifestaciones-y-celebraciones-deportivas

Es decir, nadie ha hecho nada efectivo por cambiar las cosas, excepto picar cacerolas.

Y el caso de la corrupción política desvelada en España y la nula reacción de la población es solo un ejemplo de entre muchos tantos a lo largo y ancho del mundo.

Ahí está el caso del deporte de masas, azotado como está por la sospecha de la corrupción, de la manipulación y del dopaje y por la más que probable adulteración de todas las competiciones bajo el control comercial de las grandes marcas…y a pesar de ello, sus audiencias televisivas y su seguimiento no solo no se ve afectado, sino que sigue creciendo cada vez más y más y más…

Pero todos estos casos empequeñecen ante la gravedad de las revelaciones hechas por Edward Snowden y confirmadas por los propios gobiernos, que nos han dicho, a la cara, con luz y taquígrafos, que todas nuestras actividades son monitoreadas y vigiladas, que todas nuestras llamadas, nuestra actividad en redes sociales y nuestra navegación en Internet es controlada y que nos dirigimos inexorablemente hacia la pesadilla del Gran Hermano vaticinada por George Orwell en “1984”.

Y lo que es más alucinante del caso: una vez “filtradas” estas informaciones, nadie se ha preocupado de rebatirlas.
¡Ni mucho menos!

Todos los medios de comunicación, los poderes políticos y las grandes empresas de Internet implicadas en el escándalo han confirmado públicamente este estado de vigilancia como algo real e indiscutible.
Como mucho han prometido, de forma poco convincente y con la boca pequeña que no van a seguir haciéndolo…
¡Incluso se han permitido el lujo de dar algunos detalles técnicos!

¿Y cuál ha sido la respuesta de la población mundial cuando se ha revelado esaverdad?
¿Cuál ha sido la reacción general al recibir estas informaciones?
Ninguna.

Todo el mundo sigue absorto con su smartphone, sigue revolcándose en el dulce fango de las redes sociales y sigue navegando las infestadas aguas de Internet sin mover ni una sola pestaña…

Así pues, ¿De qué sirve saber la verdad?
En el caso hipotético de que Edward Snowden o Julian Assange sean personajes reales y no creaciones mediáticas con una misión oculta, ¿De qué habrá servido su sacrificio?
¿Qué utilidad tiene acceder a la información y desvelar la verdad si no provoca ningún cambio, ninguna alteración, ni ninguna transformación?

¿De qué sirve saber de forma explícita y documentada que la energía nuclear solo nos puede traer desgracias, como nos demuestran los terribles accidentes de Chernobyl y Fukushima, si tales revelaciones no surten ni el más mínimo efecto?

¿De qué nos sirve saber que los bancos son entidades criminales dedicadas al saqueo masivo si seguimos utilizándolos?

¿De qué nos sirve saber que la comida está adulterada y contaminada por todo tipo de productos tóxicos, cancerígenos o transgénicos si seguimos comiéndola?

¿De qué nos sirve saber la verdad sobre cualquier asunto relevante si no reaccionamos, por más graves que sean sus implicaciones?

No nos engañemos más, por duro que sea aceptarlo.
Afrontemos la realidad tal y como es.
En la sociedad actual, saber la verdad ya no significa nada
Informar de los hechos que verdaderamente acontecen, no tiene ninguna utilidad real

Es más, la mayoría de la población ha llegado a tal nivel de degradación psicológica que, como demostraremos, la propia revelación de la verdad y el propio acceso a la información refuerzan aún más su incapacidad de respuesta y su atonía mental.

titulares-apatc3ada

La gran pregunta es: ¿POR QUÉ?
¿Qué nos ha conducido a todos nosotros, como individuos, a este estado de apatía generalizado?
Y la respuesta, como siempre sucede cuando nos hacemos preguntas de este calado, resulta de lo más inquietante.
Y está relacionada, directamente, con el condicionamiento psicológico al que está sometido el Individuo en la sociedad actual.

Pues los mecanismos que desactivan nuestra respuesta al acceder a la verdad, por más escandalosa que ésta resulte, son tan sencillos como efectivos.
Y resultan de lo más cotidiano.

Simplemente todo se basa en un exceso de información
En un bombardeo de estímulos tan exagerado que provoca una cadena de acontecimientos lógicos que acaban desembocando en una flagrante falta de respuesta.
En pura apatía.

Y para luchar contra este fenómeno, resulta clave saber cómo se desarrolla el proceso…

¿CÓMO SE DESARROLLA EL PROCESO?
Para empezar, debemos entender que todo estímulo sensorial que recibimos está cargado de información.
Nuestro cuerpo está diseñado para percibir y procesar todo tipo de estímulos sensoriales, pero la clave del asunto radica en la percepción de información de carácter lingüístico, entediendo por “lingüistico”: todo sistema organizado con el fin de codificar y transmitir información de cualquier clase.
Por ejemplo, escuchar una frase o leerla implica una entrada de información en nuestro cerebro, de caracter lingüístico.
Pero también lo implica ver el logo de una empresa, escuchar las notas musicales de una canción, ver una señal de tráfico o oir la sirena de una ambulancia, por poner algunos ejemplos…

Una persona en el mundo actual, está sometida a miles y miles de estímulos lingüisticos de este tipo a lo largo de un día normal, muchos de ellos percibidos de forma consciente, pero la inmensa mayoría percibidos de forma inconsciente, que deben ser procesados por nuestro cerebro.
El proceso de captación y procesamiento de esta información lo podríamos dividir básicamente en 3 fases: percepción, valoración y respuesta

Percepción
Sin lugar a dudas, formamos parte de la generación con mayor capacidad de procesamiento de información a nivel cerebral de la toda historia de la humanidad, con muchísima diferencia, sobretodo a nivel visual y auditivo.
Es más, a medida que nacen y crecen nuevas generaciones, éstas adquieren una mayor velocidad de percepción de información.

Una muestra de ello la podemos encontrar en el propio cine.Times Square

Visualiza un antiguo western de John Wayne, en una secuencia cualquiera de acción, como por ejemplo, un tiroteo.
Y después visualiza una secuencia de un tiroteo o de una persecución de coches en una película actual.

Cualquier secuencia de acción de una película actual está trufada de sucesiones rapidísimas de planos de corta duración.
En tan solo 3 o 4 segundos verás diferentes planos: la cara del protagonista conduciendo, la del acompañante gritando, la mano en el cambio de marcha, el pie pisando el pedal, el coche esquivando un peatón, el perseguidor que derrapa, el malo que agarra la pistola, como dispara por la ventanilla, etc…y cada plano habrá durado apenas décimas de segundo.
Las imágenes se suceden a toda velocidad como los disparos de una ametralladora.
Y sin embargo eres capaz de verlas todas y procesar el mensaje que contienen.

Ahora ponte la película de John Wayne.
No encontrarás sucesiones de planos a ritmo de ametralladora, sinó sucesiones de planos mucho más largos en duración y con mayor tamaño de campo visual.

Probablemente, un espectador de la época de John Wayne se habría mareado viendo una película actual, pues no estaría acostumbrado a procesar tanta información visual a tanta velocidad.

Esto es un ejemplo sencillo del bombardeo de información al que está sometido el cerebro de alguien en la actualidad, en comparación con el de una persona de hace tan solo 50 años.
Añádele a esto todas las fuentes de información que te rodean, como la televisión, la radio, la música, la omnipresente publicidad de todo tipo, las señales de tráfico, los diferentes y variados ropajes que viste cada una de las personas con las que te cruzas por la calle y que representan, cada uno de ellos una serie de códigos lingüísticos para tu cerebro, la información que ves en tu móvil, en la tablet, en internet y añádele, además, tus compromisos sociales, tus facturas, tus preocupaciones y los deseos que te han programado tener, etc, etc, etc…

Se trata de una auténtica inundación de información que debe procesar tu cerebro continuadamente.
Y todo ello en un cerebro del mismo tamaño y capacidad que el de ese espectador de los westerns de John Wayne hace 50 años.

Por lo visto, parece que nuestro cerebro tiene capacidad suficiente para percibir tales volúmenes de información y comprender los mensajes asociados a esos estímulos.
Ahí no radica el problema.
De hecho parece que nuestro cerebro disfruta con ello, pues nos hemos convertido en adictos al bombardeo de estímulos.
El problema aparece en la siguiente fase.

Valoración
Es cuando debemos valorar la información recibida, es decir, cuando llega la hora dejuzgar y analizar sus implicaciones, que nos topamos con nuestras limitaciones.
Porque, literalmente, no disponemos de tiempo material para hacer una valoración en profundidad de esa información.
Antes de que nuestra mente, por sí misma y con criterios propios, pueda juzgar de forma más o menos profunda la información que recibimos, somos bombardeados por una nueva oleada de estímulos que nos distraen e inundan nuestra mente.
Es por esta razón que nunca llegamos a valorar en su justa medida, la información que recibimos, por importantes que sean sus posibles implicaciones.

Para comprenderlo mejor, vamos a utilizar una analogía, en forma de pequeña historia.
Imaginemos a una persona muy introvertida, que pasa la mayor parte de su tiempo encerrada en casa.
Prácticamente no tiene amigos ni entabla relaciones sociales de ningún tipo.
Ahora supongamos que esa persona baja al supermercado a comprar una botella de leche y cuando va a pagarla, se le cae al suelo y la rompe, causando gran estruendo y manchando su ropa a ojos de todos los clientes y de la cajera.
Cuando esa persona vuelva a su casa, aislada de toda relación y estímulo social, probablemente dará un gran valor a lo acontecido en el supermercado.
Se preguntará por qué le cayó la leche y qué movimiento en falso realizó para que eso sucediera; se preguntará si fue culpa suya o fue culpa de la botella que era demasiado resbaladiza; analizará en su cabeza la mirada de la cajera y los gestos y comentarios de todos y cada uno de los clientes; incluso observará las manchas en su ropa e intentará adivinar lo que pensaban sobre ella las demás personas al verla en esa situación.
Se sentirá ridícula y juzgará aquel acontecimiento meramente anecdótico como mucho más importante de lo que realmente es.
Simplemente porque para ella, ese ridículo en el supermercado será el gran acontecimiento social del día o de la semana.
Y quizás no lo olvide nunca más en su vida.

Ahora sustituyamos a la persona introvertida y sin relaciones por un modelo opuesto. Una persona extrovertida, que pasa el día entero rodeada de gran cantidad de personas y acontecimientos, interactuando frenéticamente con clientes y compañeros de trabajo, hablando por teléfono, concertando citas, comprando, vendiendo, haciendo reuniones, riendo, enfadándose y rematando el día tomando copas con los amigos.
Supongamos que esta persona va a comprar la leche y también se le cae causando gran estruendo y manchándose la ropa.
La valoración que hará del hecho será meramente anecdótica, pues representará un evento más de entre los muchos acontecimientos de carácter social que experimenta a lo largo de la jornada.
Y en pocas horas se habrá olvidado de lo sucedido.

Una persona en la sociedad actual se asemeja mucho al segundo modelo, sometida a gran cantidad de estímulos sensoriales, sociales y lingüísticos.
Para nosotros, toda información recibida es rápidamente digerida y olvidada, arrastrada por la corriente incesante de información que entra en nuestro cerebro como un torrente.

Porque vivimos inmersos en la cultura del twit, un mundo donde toda reflexión sobre un evento dura 140 caracteres.
Y esa es la profundidad máxima a la que llega nuestra limitada capacidad de análisis.

Es por esta razón, por nuestra impotencia a la hora de valorar y juzgar por nosotros mismos el volumen de información al que estamos sometidos, que la propia información que nos es transmitida lleva incorporada la opinión que debemos tener sobre ella, es decir, aquello que deberíamos pensar tras realizar una valoración profunda de los hechos.

Es decir, el emisor de la información le ahorra amablemente al receptor el esfuerzo detener que pensar.

Ese es el procedimiento que utilizan los grandes medios de comunicación y en un mundo con individuos auténticamente pensantes sería calificado de manipulación ylavado de cerebro

La televisión es un claro ejemplo de ello.
Fijémonos en un noticiario cualquiera.
Todas las noticias de todos las cadenas estan narradas de forma tendenciosa, de manera que contengan en su redactado y presentación no solo la información que debe ser transmitida, sinó la opinión que debe generar en el espectador.
O más claramente aún, el ejemplo de las omnipreentes tertulias políticas, donde los tertulianos son calificados como “generadores de opinión”.
Es decir, su función es generar la opinión que deberías fabricar por tí mismo.

Así pues, el bombardeo contínuo e incesante de información en nuestro cerebro nos impide juzgar adecuadamente el valor de los hechos, con criterio propio y según nuestros códigos internos.
Nos quita el tiempo que deberíamos tomarnos para sopesar las consecuencias de un acontecimiento y lo fragmenta en pedacitos de 140 caracteres y con ello, convierte en breve y superficial cualquier juicio que emitamos sobre una información recibida.

Resumiendo: nos hace pensar “en titulares” y por norma general, esos titulares ni tan solo los pensamos nosotros mismos, sino que nos son inoculados con la propia información.

Respuesta
Una vez reducido a la mínima expresión nuestro tiempo de valoración personal de los hechos, entramos en la fase decisiva del proceso, aquella en que nuestra posible respuesta queda anulada.

Aquí entran en juego las emociones y los sentimientos, el motor de toda respuesta y acción.
Y es que al fragmentar y reducir nuestro tiempo dedicado a juzgar una información cualquiera, también reducimos la carga emocional que asociamos a esa información.

Observemos nuestras propias reacciones: podemos indignarnos mucho al conocer una noticia cualquiera, ofrecida en un noticiario, como por ejemplo el desahucio forzoso de una familia sin recursos, pero al cabo de unos segundos de recibir esa información, somos bombardeados por otra información distinta que nos lleva a sentir otra emoción superficial diferente, olvidando así la emoción anterior.

Para decirlo de forma gráfica y clara: de la misma manera que nuestra capacidad de juicio y análisis queda reducida a un twit, nuestra respuesta emocional queda reducida a un emoticon

Y aquí es donde reside la clave del asunto.
Es en este punto donde queda desactivada nuestra posible respuesta.

Para comprenderlo mejor, volvamos a la analogía de las personas introvertida y extrovertida que rompían la botella de leche en el supermercado.

La persona introvertida encerrada en su hogar, que ha otorgado un valor más profundo a los hechos acontecidos en el supermercado seguirá dándole vueltas al asunto una y otra vez.
Es decir, no olvidará fácilmente las emociones vinculadas al ridículo que sintió en ese momento y con mucha probabilidad, esa exposición continuada a sus propias emociones acabará desembocando en un sentimiento de incomodidad ante la posibilidad de volver al lugar de los hechos.
Así pues, es muy posible que esa persona no vuelva durante un tiempo a comprar en ese supermercado, aunque eso implique que ha que ir bastante más lejos a comprar la leche.
Hasta el punto de llegar a fabricar un sentimiento de repulsa hacia el propio establecimiento y las personas que la vieron hacer el ridículo.
Es decir, la energía emocional que habrá volcado sobre ese hecho concreto, habrá terminado desembocando en una reacción efectiva ante el hecho en sí.

Sin embargo, la persona extrovertida volverá sin ningún problema al supermercado a comprar leche, pues en su mente, el suceso llevará asociada muy poca carga emocional.
Como mucho, quizás se ruborice un poco al ver a la cajera o a algún cliente.
Es decir, la persona extrovertida, no emprenderá acciones efectivas y tangibles derivadas del suceso de la botella de leche.

Más allá de las valoraciones que hagamos sobre estos personajes inventados, estos ejemplos nos sirven para demostrar que el bombardeo incesante de información al que estamos sometidos acaba desembocando en una fragmentación de nuestraenergía emocional y por ello acabamos ofreciendo una respuesta superficial o nula.

Una respuesta que en momentos como el que vivimos, intuimos debería ser mucho más contundente y que sin embargo, no llegamos a generar porque carecemos de energía suficiente para hacerlo.

Y todos observamos desesperados a los demás y nos preguntamos “¿Por qué no reaccionan? ¿Por que no reacciono yo?”

Y esa impotencia desemboca, al final, en una sensación de frustración y apatía generalizadas.
Ésta parece ser la razón básica por la que no se produce una Revolución cuando, por la lógica propia de los acontecimientos, debería producirse.

Se trata pues, de un fenómeno meramente psicológico

Éste es el mecanismo básico que aborta toda respuesta de la población ante los continuos abusos recibidos.
La BASE sobre la que se sustentan todas las manipulaciones mentales a las que estamos sometidos actualmente.
El mecanismo psicológico que mantiene a la población idiotizada, dócil y sumisa

Lo podríamos resumir así:
El excesivo bombardeo de información nos impide tomarnos el tiempo necesario para otorgar el valor adecuado a cada información recibida y con ello, nos impide asociarle la suficiente carga emocional como para generar una reacción efectiva y real

¿CONSPIRACIÓN O FENÓMENO SOCIAL?
Poco importa si todo esto forma parte de una gran conspiración para controlarnos o si hemos llegado a este punto por la propia evolución de la sociedad, porque las consecuencias son exactamente las mismas: los más poderosos harán lo posible por mantener estos mecanismos en funcionamiento; incluso fomentarán tanto como puedan su desarrollo, simplemente porque les beneficia.

De hecho, la propia revelación de la verdad favorece estos mecanismos.
A los más poderosos ya no les importa mostrarse tal y cómo son ni desvelar sus secretos, por sucios y oscuros que éstos sean.
Revelar estas verdades ocultas contribuye en gran medida a aumentar el volumen de información con el que somos bombardeados.
Cada secreto sacado a la luz crea nuevas oleadas de información, que puede ser manipulada e intoxicada con datos adicionales falsos, contribuyendo con ello a la confusión y al caos informativo y con ello a nuevas oleadas secundarias de información que nos aturdan aún mas y nos suman más profundamente en la apatía.

Si combinamos esta apatía, fruto de la poca energia emocional con la que intentamos responder, con las tremendas dificultades que el propio sistema nos pone a la hora de castigar a los responsables, se generan nuevas oleadas de frustración, cada vez más acusadas, que nos llevan, paso a paso, a la rendición definitiva y a la sumisión absoluta.

Así pues, no lo dudes: a las personas que ostentan el poder les interesa bombardearte con enormes volúmenes de información lo más superficial posible

Porqué una vez instaurada en la sociedad esta forma de interactuar con la información recibida, todos nosotros nos convertimos en adictos a ese incesante intercambio de datos.

El bombardeo de estímulos representa una auténtica droga para nuestro cerebro, que cada vez necesita más velocidad en el intercambio de informaciones y exige menos tiempo para tener que procesarlas.

Nos sucede a todos: cada vez nos cuesta más dedicar tiempo a leer un artículo largo cargado de información estructurada y razonada.
Exigimos que sea más resumido, más rápido, que se lea en una sola línea y que se ingiera como una pastilla y no como un ágape decente.

Nuestro cerebro se ha convertido en un drogadicto de la información rápida, en un yonqui ávido de contínuos chutes de datos que ingerir, a poder ser pensados y analizados por cualquier otro cerebro, para no tener que hacer el esfuerzo de fabricarnos una compleja y contradictoria opinión propia.

Porque odiamos la duda, pues nos obliga a pensar.
Ya no queremos hacernos preguntas.
Solo queremos respuestas rápidas y fáciles.

Somos y queremos ser antenas receptoras y replicadoras de información, como meros espejos que rebotan imágenes externas.
Pero los espejos son planos y no albergan más vida en ellos que la que reflejan proviniendo del exterior.
Hacia ahí se dirige el ser humano de forma acelerada.
¿Vamos a permitirlo?

CONCLUSIÓN
Quizás todo lo expuesto anteriormente no es lo que querías escuchar.
Es poco estimulante y resulta algo complicado y farragoso, pero las realidades complejas no pueden reducirse a un ingenioso titular en forma de twit.

Para emprender una transformación profunda de nuestro mundo, para iniciar una auténtica Revolución que lo cambie todo y nos lleve a una realidad mejor, deberemos descender hasta las profundidades de nuestra psique, hasta la sala de máquinas, donde estan en marcha todos los mecanismos que determinan nuestras acciones y movimientos.

Ahí es donde se está dirimiendo la auténtica guerra por el futuro de la humanidad

Nadie nos salvará desde un púlpito con brillantes proclamas y promesas de una sociedad más justa y equitativa.
Nadie nos salvará sólo contándonos la supuesta verdad, ni desvelando los más oscuros secretos de los poderes en la sombra.desempleo2

Como acabamos de ver, la información y la verdad ya no tienen importancia, porque nuestros mecanismos de respuesta están averiados.

Debemos descender hasta ellos y repararlos; y para conseguirlo, debemos saber cómo funcionan.
Para ello no será necesario hacer un complejo curso de psicología: observando con atención y razonando por nosotros mismos podemos conseguirlo.

Porque no se trata de algo esotérico ni fundamentado en creencias extrañas de carácter Místico, Religioso o New Age.
Es pura lógica: No hay revolución posible sin una transformación profunda de nuestra psique a nivel individual.
Porque nuestra mente está programada por el Sistema.
Y por lo tanto, para cambiar ese Sistema que nos aprisiona, antes debemos desinstalarlo de nuestra mente.

¿Tú lo vas a hacer?

Celulares: ¿funcionales o adictivos?

Wallpaper Magic 193 (14)

Celulares inteligentes: Función o adición
Por: Darío Valle Risoto

Ya hay diversos nombres para bautizar a aquellos que comienzan a tener conductas enfermizas por el uso compulsivo de los celulares, por otro lado también encontramos, sobretodo dentro de las generaciones “analógicas” cierta resistencia a esta maravillosa nueva tecnología aunque también hay mucha gente “grande” que ha caído bajo el influjo de estos soportes digitales.

Voy a tratar de ser claro: Tengo 54 años y por lo tanto debería pertenecer a la generación bautizada como: Generación X o sea, aquellos nacidos luego de 1960 y que entre sus características tenemos según Wikipedia:

“A esta generación le toco vivir la llegada del CD, la PC de escritorio, el flipper/pinball, el walkman y el fin de las cintas en cassette y videos, el nacimiento de Internet y la burbuja del .com en la década de los 90´s, por eso actualmente parte de esta generación se resiste a utilizar estas tecnologías. Todavía prefieren ir a elegir y comprar discos en las disquerías, en vez de pagar y descargarlos. Nacieron en una época de cambios y no necesitan de Internet para vivir sus vidas o divertirse.”

Reconozco que como un ser humano nacido antes de toda esta nueva tecnología en franco e imparable avance aún tengo con asombro que acomodarme al uso de estos soportes de información que como Comunicador Social tanto me sirven para llegar a la información de todo aquello que me interesa, más también debo reconocer que como un hombre nacido en otro tiempo puedo contener el afán de vivir “conectado” casi todo el tiempo como suelo ver en la mayoría de quienes me rodean.

Asumo que tengo ciertas actitudes sociales que me impiden por ejemplo: caminar mirando el celular, usarlo en el colectivo para mayor tiempo que ver la hora o cambiar de disco en la parte de música o tenerlo en la mano todo el tiempo y hasta sacarlo cuando converso con alguien. Actitudes que observo cada día en más gente y que debo reconocer me resultan cuando menos impropias porque estamos viviendo en comunidad y creo que nos debemos atención inmediata por sobre cualquier forma de comunicación intermedia por buena que esta sea.

Con esto no quiero que piensen que estoy en contra de la tecnología de la información pero como toda herramienta es bueno saber que el uso debe ser el adecuado y tratar de alejarnos de conductas enfermizas o recurrentes, ya conozco a varias personas que cuelgan a todas horas material en el Facebook y me pregunto que clase de vida tienen si esto parece ser su único pasatiempo.

Por otro lado estamos al alcance de toda la información y de prácticamente el conocimiento universal pero debemos ser cuidadosos no solo de las fuentes de información sino del carácter de esta ya que es innegable que la Web está inundada de material denominado lisa y llanamente: Basura.

Tengo 54 años pero si siguen este blog comprobarán que mis gustos siempre están actualizados y que probablemente tenga mucho más que intercambiar con la generación de menos de treinta años que con la mía y que además realmente disfruto de la nueva tecnología sin olvidarme que nací en un tiempo donde tener esta computadora de bolsillo llamada absurdamente: celular, solamente era posible en las películas de ciencia ficción como mi serie favorita: Star Trek que tanto se adelantó a los dispositivos modernos a principios de los años sesenta.

fotogramas star trek tos (8)

“La tecnofilia (del griego τέχνη – technē , “arte, habilidad, oficio”1 y φιλία – philia, “amistad” ) es la afición hacia la tecnología o dispositivos relacionados generalmente con computadoras/informáticos/móviles. En este caso, las personas dependen en forma excesiva del uso de la tecnología, a tal punto de que no pueden separarse de ella. Es por esto que podemos denotar que la tecnofilia se basa en una obsesión a la tecnología incluso podemos decir que esta es una adicción en donde, al igual que las drogas, si no se está con un objeto tecnológico, ya sea con conexión a Internet o simplemente con el teléfono, genera trastornos muy parecidos a cuando las personas están consumiendo alguna “sustancia ilícita”, que es la dependencia.” (Wikipedia)

¿Cómo actúa un individuo tecnófilo frente a cada tecnología?
Por: Wikipedia

Teléfono móvil
La adicción al celular recibe el nombre de nomofobia , o miedo de quedarse sin acceso al celular. Este es un término considerado “hijo” de la tecnofilia que puede ser muy perjudicial para el vivir diario de una persona si la padece, ya que usualmente se está usando todo el día el celular, ya sea para jugar, para mandar mensajes de textos, hacer llamadas progresivas que son totalmente innecesarias, lo que además les trae como consecuencias facturas elevadas del teléfono, no realización de actividades gratificantes, problemas de pareja y/o familiares, entre otros. Cuando su dependencia es muy fuerte, las personas llegan a sentir ansiedad al dejar el teléfono en casa.

Redes sociales

Los adictos a las redes sociales son las personas que sienten la necesidad de vivir conectados continuamente con estos medios digitales. Los más comunes son Facebook, Twitter, Tumblr, Instagram, Snapchat, entre otros. Estos medios son utilizados cuando las personas tienen acceso a internet sin importar el lugar en el que estén (metro, casa, escuela, universidad, trabajo). Según un estudio de la Universidad Estatal de California, se halló que las personas que reportan ansiedad por usar Facebook y otras redes sociales tienen patrones cerebrales similares a los que también son encontrados en los adictos a las drogas. Lo más común de estas personas es que no pueden sacar la vista de sus smartphones’ ni siquiera un minuto.

LA BÚSQUEDA DE LA FELICIDAD COMO FORMA DE ESCLAVITUD

shadows_007

LA BÚSQUEDA DE LA FELICIDAD COMO FORMA DE ESCLAVITUD
Fuente: culturainquieta.com

Para el filósofo alemán Arthur Schopenhauer, la búsqueda de la felicidad era una prisión segura.

En nuestros días el imperativo de ser felices es prácticamente ubicuo, desde la publicidad que nos bombardea por todas partes hasta los consejos de gurús y charlatanes. La felicidad se equipara al consumo y a la participación en formas de socialización mediadas igualmente por formas de consumo. Tener un “buen” empleo, casarse, tener hijos, contribuir al desarrollo de la sociedad capitalista… y morir, al igual que todos los seres humanos que vinieron antes y los que vendrán después.

Si esta visión de la existencia parece oscura es porque lo es. ¿Y por qué seguir afanados en formas de alegría pasajeras cuando podríamos hacernos conscientes de la finitud y el dolor no sólo de nosotros mismos sino de los demás? Éstas y otras reflexiones son las que inspiraron el pensamiento de uno de los filósofos más influyentes del siglo XIX, a quien Friedrich Nietzsche consideraba nada menos que su “maestro”: Arthur Schopenhauer.

La oscura visión de la existencia de Schopenhauer (etiquetada a menudo bajo el rubro de “nihilismo” o incluso “antinatalismo”, o la idea de que hubiera sido mejor no haber nacido del todo) proviene, curiosamente, de una respuesta romántica al budismo y la filosofía oriental, expresadas con enorme y franca elocuencia en su tratado El mundo como voluntad y representación, publicado por primera vez en 1818. “A los 17 años”, escribió, “fui sobrecogido por la miseria de la vida, tal como Buda en su juventud cuando observó la enfermedad, la vejez, el dolor y la muerte”, refiriéndose a las cuatro nobles verdades del budismo, que enseñan el destino al que todos los seres están sujetos de acuerdo a la ignorancia fundamental (samsara).

“La verdad”, prosigue Schopenhauer, “es que este mundo no pudo ser obra de un ser absolutamente amoroso, sino más bien la de un demonio, el cual trajo las criaturas a la existencia con el solo fin de solazarse en sus sufrimientos”.

Dentro de todos los sufrimientos reservados a la humanidad por este demiurgo maligno, a decir de Schopenhauer, ninguno más atroz que el amor. El amor, según el filósofo, es la expresión directa de la “voluntad de vivir”, la cual no tiene nada de optimista, sino que se trata (como una especie de libido freudiana) de una fuerza ciega que nos arroja directamente al hervidero de aquello que habrá de consumirnos. En términos aun más oscuros, el amor, entendido como lo que nos une con otras personas para formar familias y parejas, debe ser totalmente evitado, especialmente en su versión sexual, pues “justamente después de la copulación puede escucharse la carcajada del demonio”.

¿Y qué nos queda, pues, a los que hemos nacido y estamos sujetos a los devenires de la existencia? Para Schopenhauer solamente dos caminos son admisibles: uno de ellos, reservado solamente para los más fuertes, es buscar el camino de la sabiduría: renunciar al mundo y someterse a las arduas disciplinas espirituales de los eremitas y los templos. El segundo de ellos, tal vez más accesible aunque no menos disciplinado, es pasar tanto tiempo como podamos “con el arte y la filosofía, cuya tarea es sostener un espejo frente a los esfuerzos frenéticos y la infeliz agitación creada a nuestro alrededor a causa de la voluntad de vivir”.

De este modo, más que apartarnos del sufrimiento y cerrar los ojos a la desesperación de los demás, la solución de Schopenhauer, el maestro infeliz, parece provenir no de los consuelos del pensamiento positivo y del optimismo, sino de una forma de compasión que pasa por someternos a los sinsabores de otros seres humanos expresados a través del arte, la filosofía y la literatura, de manera que el mundo no pueda engañarnos con sus falsas ilusiones, pues:

A cada paso, en las pequeñas y grandes cosas, estamos sometidos a experimentar que el mundo y la vida ciertamente no han sido dispuestos con el propósito de ser felices. Es por ello que los rostros de casi todos los ancianos están profundamente ajados por tal decepción.

Recorriendo la Feria de Tristán Narvaja

20170430_104834

Feria de Tristán Narvaja
Por: Darío Valle Risoto
Domingo 30 abril 2017

Nunca olvidaré que una de las cosas más lindas que me sucedía en mi infancia era ir con mis padres a recorrer esta feria dominical que desde nuestra principal avenida 18 de Julio recorre toda la calle Tristán Narvaja y a su vez se ramifica en puestos hacia las calles que la cortan en varios tramos.

Desde las plantas, perritos y artículos de acuario que venden en su inicio hasta su final donde encontramos grandes puestos de ventas de discos compactos podemos prácticamente hallar desde locales de antigüedades hasta de todo un poco como viejas revistas, enciclopedias, publicaciones y por sobre todo mucha oferta de libros. Indudablemente esto será aromatizado por los puestos de chorizos, tortas fritas y últimamente vemos hasta brochetas asadas y comida oriental, cosa que antes no existía porque la feria ha ido evolucionando a través de los años sin perder ese aire tradicional Montevideano con los tambores, el sonido de los tangos de alguna vieja fonola o algunos guitarristas que piden propina.

Los puestos de “fumetas” con artículos para consumidores de la planta loca (Mariguana) se han multiplicado quizás por la reciente ley que aporta aún más libertad para aquellos que disfrutan del “Humito”, hay de todo, no pueden faltar tampoco los eternos sermones de un evangélico a la altura de la calle Uruguay que sigue intentando traer a los fieles hacia la cosa cristiana pero con muy poca suerte porque debe ser el puesto menos tomado en cuenta por la gente… ni dios lo ayuda. Argentinos, Brasileños, yanquis y alemanes se pueden descubrir caminando junto al nutrido público, alguno también pasa comentando en francés, los turistas encuentran en la variopinta oferta artículos para sus recuerdos y quizás hasta aquellos discos de vinilo de sus propios artistas y que vinieron a parar a estas latitudes.

Este domingo la recorrí solo como desde hace mucho tiempo, encuentro siempre a Andrés vendiendo sus libros en su esquina y a algún conocido de esos de los que uno no sabe el nombre pero saluda, también compré algunas series en dvd, películas originales a muy bajo precio, dos libritos de cuentos japoneses a solo veinte pesos cada uno y desde luego que me comí un fabuloso chorizan con lechuga, tomate y morrones.

La feria sigue allí y es una visita obligada para aquellos que vienen por primera vez a la ciudad de Montevideo, por suerte conserva esa especie de magia donde se conjuga lo ciudadano con la mejor cultura de la tierra: la literatura, la música y el cine se dan cita en la feria Tristán Narvaja.

20170430_10470020170430_10502620170430_10502020170430_10521520170430_10581520170430_11023820170430_10495420170430_10591820170430_10481020170430_10573020170430_105442

De nuevo con ustedes amigos

star trek moments (46)En estas últimas tres semanas estuve ausente por un problema de conexión que afortunadamente acaba de ser solucionado con el cambio del decodificador por uno más moderno y además ahora tengo Wi-Fi con todo lo que significa, más sigo con mi vetusto ordenador de mesa y no me quejo.

Les agradezco a los nuevos seguidores y a las permanentes visitas por más que no haya posteado con tanto que tengo por contarles acerca de películas vistas, música escuchada y algún poema que escribí por allí, bueno, en estos días iré volviendo al ruedo, muchas gracias por estar.

Darío Valle Risoto

Técnico en Comunicación Social

Montevideo – Uruguay 

A los Ciudadanos y Ciudadanas

536314_10151105280210248_391440490_n

Los ciudadanos y las ciudadanas, los niños y las niñas
Fuente: Academia Española

Este tipo de desdoblamientos son artificiosos e innecesarios desde el punto de vista lingüístico. En los sustantivos que designan seres animados existe la posibilidad del uso genérico del masculino para designar la clase, es decir, a todos los individuos de la especie, sin distinción de sexos: Todos los ciudadanos mayores de edad tienen derecho a voto.

La mención explícita del femenino solo se justifica cuando la oposición de sexos es relevante en el contexto: El desarrollo evolutivo es similar en los niños y las niñas de esa edad.

La actual tendencia al desdoblamiento indiscriminado del sustantivo en su forma masculina y femenina va contra el principio de economía del lenguaje y se funda en razones extralingüísticas. Por tanto, deben evitarse estas repeticiones, que generan dificultades sintácticas y de concordancia, y complican innecesariamente la redacción y lectura de los textos.

El uso genérico del masculino se basa en su condición de término no marcado en la oposición masculino/femenino. Por ello, es incorrecto emplear el femenino para aludir conjuntamente a ambos sexos, con independencia del número de individuos de cada sexo que formen parte del conjunto. Así, los alumnos es la única forma correcta de referirse a un grupo mixto, aunque el número de alumnas sea superior al de alumnos varones.

Etica y Redes Sociales

etica-y-redes-sociales-1Ética en tiempos de redes sociales

Las Redes Sociales (RS) y la ética en esas nuevas plataformas de comunicación fue el tema sobre la mesa de este viernes 10 de marzo, en el espacio televisivo Mesa Redonda.
Por: Manuel Alejandro Hernández Barrios
Emisión: 10/03/2017
Fuente:http://mesaredonda.cubadebate.cu/mesa-redonda/2017/03/13/etica-en-tiempos-de-redes-sociales-video/

Carlos del Porto Blanco: “De lo que estamos hablando es de un nuevo eslabón, de una nueva espiral en el desarrollo. Siempre ha habido Redes Sociales porque las personas siempre se han comunicado. Las del ámbito digital tienen la particularidad de tener como soporte a Internet, y eso le da una connotación distinta en cuanto a su alcance. Hay quien dice que en estos momentos la humanidad tiene el mayor momento expresivo de su historia porque lo que se está generando hoy aquí habría que ver cuántas personas lo están viendo y compartiendo.

“Estas herramientas crean una nueva persona. El teléfono te permitía establecer comunicación entre dos personas, los medios de prensa, la televisión y la radio te permitía empaquetar un mensaje y transmitirlo a muchas personas. En Internet cada uno de los integrantes de esa red es consumidor de información y a la vez un productor de información. Quizás por ello es que muchas personas piensan que, porque escriban una noticia o publiquen fotos, ya son periodistas.

“A la vez que uno se convierte en activo de una red social se convierte en generador de corriente de opinión y debe tener la responsabilidad de lo que pone y lo que dice”.

Rosa Miriam Elizalde Zorrilla: “Ha aparecido un concepto de periodismo ciudadano con la idea de ponerle apellido al hecho de que cualquiera ahora se cree periodista. No conozco que alguien diga el médico ciudadano, o el arquitecto ciudadano. Los campos profesionales siguen siendo campos profesionales muy específicos, de hecho, lo que sucede es una gran súper-especialización.

“Lo que no se acaba de entender es que lo que ha aportado las redes es la posibilidad de extender simbólicamente la vida cotidiana a otra dimensión. Hay una nueva ecología. Como mismo se proyectan los medios de comunicación en ese espacio digital, se extiende simbólicamente los parques. Facebook no es un periódico exitoso, es un parque temático, que se ha convertido en la maquinaria de segmentación más poderosa de la tierra.

“Cuando uno se registra en Facebook como periodista, soltera y que como cantante le gusta Silvio Rodríguez, y probablemente le conecte solo con periodistas solteros que le gusten Silvio Rodríguez como cantante.

“Facebook es un espacio de segmentación y de encuentro. Es la representación simbólica del parque. Usted va al parque y se encuentra con sus amigos, pero usted no les habla a todas las personas que allí están necesariamente. Lo que se extiende con Facebook es nuestra vida cotidiana, nuestra manera de vivir.

“Allí se encuentra lo mismo una publicidad de determinado negocio o centro, también encuentra a personas que están conviviendo en esos escenarios que lo que le ha aportado esta nueva tecnología es un altavoz. Con las redes sociales uno tiene un megáfono con el que potencialmente usted construye”.etica-y-redes-sociales-4

Arleen Rodríguez Derivet: Construcciones en las que intervienen personas que no conocemos. Recuerdo aquel OVNI y aquellos análisis de Carlos del Porto diciendo con ellos que nos están controlando todo lo que te gusta o no.

Carlos del Porto: “Ahora se habla de los cinco ojos, los cinco anglosajones, el Reino Unido de la Gran Bretaña, Australia, Nueva Zelanda, Canadá y los Estados Unidos”.

Arleen Rodríguez Derivet: ¿Quién nos conecta? Facebook siempre te dice “Personas que quizás conozcas” solo porque tenemos cierta cantidad de amigos en común.

“Lo que no se acaba de entender es que lo que ha aportado las redes es la posibilidad de extender simbólicamente la vida cotidiana a otra dimensión. Hay una nueva ecología. Como mismo se proyectan los medios de comunicación en ese espacio digital, se extiende simbólicamente los parques.

Rosa Miriam Elizalde: “El libro de Ramonet que se acaba de publicar en la Feria Internacional del Libro de La Habana, El imperio de la vigilancia, nos dice que en un primer momento de la Internet los gobiernos eran quienes controlaban porque eran proyectos o tecnologías que se desarrollaron con una fuerte intervención gubernamental.

“Son procesos de comunicación profundamente mediados por tecnologías que no son neutrales. El que controle las tecnologías controla toda la información que es el bien más preciado de la actualidad.

“Hoy esos procesos quedan en manos de al menos cinco grandes empresas que han concentrado y centralizado esas grandes plataformas donde está la gente y donde estrega voluntariamente todos sus datos para recibir servicios gratuitos que no lo son.

“Toda esa información, lo que uno hace en Internet deja trazas, esa información se le vende a las compañías que comercializan determinados productos pero que les importa el impacto de su producto. Pero también se les vende a los gobiernos.

Arleen Rodríguez Derivet: Hay falta de ética en aquellos que ofenden, escandalizan y usan malas palabras o groserías o descalifican a alguien en la red. Pero, y el que se introduce en tu vida, controla todo lo tuyo y vende tu información. ¿Cómo enseñar la ética en estos nuevos escenarios? ¿Cuánto ha cambiado la ética?

Miguel Ernesto Gómez Masjuán: “En el caso de la parte digital siempre comienzo mis clases con una pregunta a mis alumnos, ¿qué usted le respondería a su vecino si le dice que una determinada noticia la vio en Internet? Ese escenario trato de ilustrárselos como la llamada post-verdad, en la que medios de comunicación falsos publican noticias falsas basadas no en hechos, sino en emociones o intereses personales de esos falsos medios.

“Las personas le están otorgando más credibilidad a las noticias que nos sugieren los amigos más que a las de los medios de comunicación. En ese escenario entonces vuelvo a preguntar ¿cómo se le explica a ese vecino que lo que vio en Internet no necesariamente es verdad?

“Los futuros periodistas que van a construir nuestra realidad y llevarla a nuestros medios tienen que estar mejor preparados entonces para encontrar las mejores fuentes porque en la actualidad hay enormes volúmenes de información que antes no existían.

“Esos elementos son los que tratamos de enseñar en la asignatura de Periodismo Hipermedia y en toda la carrera, para que ese profesional salga mejor preparado con valores mucho más incorporados y que luego pueda hacer un mejor periodismo basado en esto”.

Arleen Rodríguez: En cualquier caso, ética son principios, y los principios no varían, aunque varíen las plataformas. Uno llega a vivir con temor por toda la información que ve. Entre los medios de los jóvenes, ¿cuál es el más popular? ¿por dónde los jóvenes se informan más? ¿qué hacen los jóvenes con Facebook?

Ania Terrero: “La red social no es la herramienta, ni el argumento, ni la amenaza, es solo el espejo de lo que va a suceder. No banalizan por sí sola, no complejizan por sí solas”.

Ania Terrero Trinquete: “Facebook se convierte en una extensión de la vida diaria y a los jóvenes nos pasa con más naturalidad. No asumimos la red social como un espacio de potenciales peligros o como un espacio en espacio en el que nos pueden pasar cosas. Para nosotros fue natural llegar a la universidad y conectarnos. Y eso es una réplica de nuestra vida diaria. Es un espacio en el que hacemos periodismo, pero en él también construimos una imagen de lo que hacemos.

“Ese espacio es para publicar fotos, socializar, buscar amigos, que no implica asumirlo desde la responsabilidad. Que no implica creer que estas entrando en un espacio completamente inocente o ingenuo y en el cual no te van a pasar cosas, pero en la vida real los jóvenes de todos los días no están entendiendo los riesgos, están simplemente socializando.

“Entender que Facebook es el otro lugar donde desarrollarnos, como en un parque digital mucho más amplio. La diferencia con una red social no digital es que podemos estar cinco personas en un cuarto hablando y opinando sobre diversos temas, pero lo que pasa entre nosotros quedará entre nosotros. Cuando se empieza un debate público en Facebook tenemos que entender que es un espacio muy público, que lo va a ver todo aquel que esté conectado a ti, pero también va a quedar y se va a convertir en fuente de información para que en cinco meses o un año, o diez alguien vaya a ver qué opinan determinadas personas sobre determinado tema.

“Lo mismo que pasa con un producto mercantil que se publicita como un par de tenis, pasa con una construcción política e ideológica de los mensajes. Asumir las redes sociales como un espacio de riesgo o de peligro y enfrentarse a él tal cual si fuera una barricada no funciona, no lo vemos así”.

Arleen Rodríguez: Pero, ¿conocen críticamente el asunto?

Ania Terrero: “Hay responsabilidad de entender que ese es un espacio de peligros, pero no lo vemos constantemente con tantos miedos, ni defensas. Nosotros sabemos que tenemos que ser ahí como somos en la vida diaria. Lo que no puede pasar es que uno llegue a Facebook y se convierta en quien no es.

“Uno deja en Facebook información consciente de que se está haciendo con ello una opinión pública y que dejas trazas de lo que la gente va a saber de ti.

Arleen Rodríguez: Es importantísimo lo que está sucediendo en el Hotel Habana Libre durante la reunión de la Asociación de Estados del Caribe, que debe tener menos seguidores que un gol de Messi. No nos interesa lo que pasa o lo que va a pasar en el futuro. Se está relativizando demasiado nuestra vida y nuestra participación social.

Oscar Figueredo Reinaldo: Como imaginamos, éste tema de la ética en las Redes Sociales iba a causar polémicas y debates, y ahora mismo se está comentando acerca de lo bueno y de lo malo que tiene el Facebook. Con nuestra Mesa no tratamos de demonizar lo que está sucediendo en las Redes Sociales. A partir de ese criterio las personas están comentando que no están de acuerdo, otros que Viva Cuba, esa es la gran enseñanza que tiene la educación en nuestro país.

Transmitimos la Mesa Redonda por Facebook Live, y por el canal de la Mesa en YouTube, donde las personas también encuentran toda la información tratada en este espacio televisivo. También segmentamos el programa para que las personas puedan ver cápsulas informativas más pequeñas de las cosas más importantes tratadas en la Mesa.

Quisiera comentar un mensaje que nos dejaba Elizabeth Azopardo: “La dignidad es una escala superior del ser humano. La ética explicita los valores. Quien no tiene ética no puede exigir derechos. La transparencia y la veracidad hacen al hombre bueno. El doble rasero y la ignominia lo degradan. La intolerancia atenta contra el pluralismo. Luchemos porque las redes sociales sean éticas, dignas del hombre contemporáneo”.

Dana García dijo: “Es un tema muy importante y deja mucho que decir. La ética muestra un panorama amplio en la sociedad cuando tenemos que decidir. Las redes ya han traspasado las fronteras”.

Se habla también de esa aldea global en la que uno no solo tiene amigos en el aula, sino también en otra provincia, en otro país.

Víctor Fernández nos decía: “El primer problema es la falta de conocimiento de la actualidad de lo interno, y de lo que nos rodea y de las herramientas que tienen estas nuevas redes sociales. Esto trae como consecuencia miedo a dar opiniones y así se inicia la cadena. Busquemos cuántos directivos de cualquier nivel tienen presencia en las redes sociales, el que tiene que dar las informaciones es aquel que la posee, no los especialistas. Las buenas experiencias hay que duplicarlas.

Ismaelillo nos comentaba en nuestra página web: “En los sitios nacionales debe existir un mecanismo que impida la utilización de los mismos para hacer campañas que denigren a las personas. Los administradores de cada uno de ellos deben responder por lo que publican. La impunidad debe eliminarse. Las ofensas, las calumnias, los intentos de denigrar a otra persona no deben permitirse”.

Se reconoce como estos espacios son mal utilizados. No se trata de un problema de la red social como tal. Sabemos que el uso que se le puede dar a esa herramienta social es lo que puede dar la capacidad o la veracidad de lo que se está publicando. La misma Mesa Redonda o cualquier otro medio tiene que trascender esa visión de que es solo un programa de televisión, tenemos que vernos como un medio que es capaz de transmitir por múltiples canales, de brindar información no solo por una página web o por la pantalla de la televisión. Qué bueno que mayor cantidad de personas puedan comunicarse con nosotros y decirnos lo que piensan para con ellos construir eso que llamamos Agenda Mediática y acercarla más a la Agenda Pública a través de la interactividad que podamos lograr con ellos a través de las redes sociales.

Arleen Rodríguez: Se puede bloquear a un grosero a un vulgar que mienta descaradamente sobre Cuba, sobre nuestra realidad, sobre uno mismo, los que cumplimos con informar lo que hace el país. ¿Hay reglas o códigos para bloquear a los usuarios de la Red?

“De lo que estamos hablando es de un nuevo eslabón, de una nueva espiral en el desarrollo. Siempre ha habido Redes Sociales porque las personas siempre se han comunicado.

Carlos del Porto: “Aldous Huxley decía que la ignorancia es una forma de control. Eso tenemos que tenerlo claro. Detrás de esto está el complejo ciber-militar-industrial. Todas estas grandes empresas que administran redes sociales comparten información con los servicios de inteligencia.

“En determinado momento puede aparecer un video en la Mesa Redonda que sea bloqueado. Recuerdo el caso de Posada Carriles, que se bloqueó porque estaba violentando el derecho de autor. Sin embargo, otras muchas cosas se ponen y no pasa nada, porque detrás de esto hay un poder que maneja los hilos.

“Hay una gran dependencia de todas estas herramientas de la inteligencia artificial. Esta es una tecnología con avances y retrocesos pero que no se ve. Detrás de todas estas redes sociales hay grandes máquinas de inteligencia artificial que hacen traducciones, nos buscan patrones físicos de una figura. Y por ello no es el mismo seguimiento para determinadas cosas. El seguimiento que se hace de las grandes masas no es el mismo que se le hace a una persona en específico.

“Cuando uno crea un perfil estás aportando tu información y la de todas tus amistades. Hay un viejo proverbio que dicta dime con quién andas y te diré quién eres”.

Arleen Rodríguez: ¿Qué cosa es lo obsceno? ¿Qué cosa es lo indecente? Conozco el caso de una colega que quiso publicar la imitación que hace Meryl Streep de Donald Trump y cuando le dio publicar le salió una advertencia de Facebook que le decía: está usted consciente de que está publicando algo que ofende al presidente de un país. Sin embargo, todos los días se publican contra el presidente Maduro en esos mismos espacios, y ¿existirá igual advertencia?

Rosa Miriam Elizalde: “A veces no se tiene consciencia de qué son las Redes Sociales y el Internet. Se cree que es un potrero u otra galaxia. De lo que estamos hablando es que son el mismo espacio público que siempre hemos tenido lo único que ahora tiene una extensión en esa dimensión.

“El espacio público es el espacio donde uno se encuentra con los demás, y para eso hay normas. Cada sociedad tiene sus normas que son válidas. Por eso hablamos tanto del espacio público común.

“Cuando se interviene en la red social y ofende, y amenaza y desnaturaliza la información, o la falsea, uno comente una falta, o comete un crimen contra los demás individuos que están compartiendo en un espacio que no es el suyo solamente.

“Las generaciones que nacimos antes de 1982 hablamos en otro lenguaje. Se habla de que las nuevas generaciones son nativos digitales porque son generaciones de las que tenemos que aprender, y ellos no ven las diferencias por eso se habla de que se sobredimensiona el peligro cuando ha aparecido esa carretera y uno tiene la opción de no cruzar y perderse del mundo como es y enajenarse de los más jóvenes que están ahí o aprender entre todas las reglas, que no son nuevas, sino que siempre existieron y ha construido una sociedad para convivir en esa sociedad”.etica-y-redes-sociales-5

Arleen Rodríguez: ¿Cómo lo hacen los estudiantes si sabes que Facebook es el parque que moviliza a tus compañeros? ¿Cómo trabajan los estudiantes, desechan lo banal o solo van a lo político?

Ania Terrero: “No es una cuestión de tomar o desechar. Las redes sociales por sí solas no banalizan o complejizan determinada sociedad. Ellas son un espejo de lo que pasa en la sociedad. Si los jóvenes son banales, las Redes Sociales vana a ser banales. Si los jóvenes tienen un alto compromiso político, sus Redes Sociales van a tener un alto compromiso político. Lo que pasa es que eso es algo natural. Uno no puede asumir la Red Social como una herramienta a la que uno va a construir un discurso de defensivas, como un mural en el que hay que poster cosas.

“Hay que asumir la Red Social como el espacio de extensión de las opiniones y de sus gustos, disgustos, intereses y demás y tiene que tener la misma ética que tiene una discusión interpersonal con otra persona. No es que uno se sienta a diseñar un plan de trabajo. En ellas uno refleja lo que piensa.

“Uno no puede asumirlas desde la defensiva. Hay un grupo de amenazas que eran las mismas que habían hace 50 años de otras maneras. Lo único que en las redes sociales son mucho más sutiles y más difíciles de identificar. En las redes sociales hay que ser tan sutil como lo son las amenazas.

“La red social no es la herramienta, ni el argumento, ni la amenaza, es solo el espejo de lo que va a suceder. No banalizan por sí sola, no complejizan por sí solas”.

Arleen Rodríguez: ¿Cómo aprovechar mejor la tecnología con lo más alto de la ética al servicio de lo mejor del ser humano?

“Las personas le están otorgando más credibilidad a las noticias que nos sugieren los amigos más que a las de los medios de comunicación. En ese escenario entonces vuelvo a preguntar ¿cómo se le explica a ese vecino que lo que vio en Internet no necesariamente es verdad?

Miguel Ernesto Gómez Masjuán: “Las Redes Sociales nos pueden parecer un espacio desregulado, pero no es así. Que tantos jóvenes estén en la Redes sociales es un espacio nuevo para nosotros, es una tremendísima oportunidad que tenemos que aprovechar. Tenemos que entonces formar a ciudadanos críticos que sepan discernir dónde puede estar lo valioso.

Arleen Rodríguez: Quienes tienen la información esté en la Red Social y esté comunicando e informando, porque sin información también se llenan vacíos informativos por aquellos que no la tienen.

Rosa Miriam Elizalde: “Pensamiento crítico y ética, porque va a ser muy difícil que sin determinados valores se construya un espacio ético en ese espacio que es la prolongación de la vida cotidiana. Las Redes sociales también son la panacea donde los jóvenes se pueden expresar libremente, pero que son brutales. Acabamos de vivir un proceso como la campaña de Donald Trump donde se ha vivido el proceso de manipulación de las audiencias.

“Ese no es un espacio ideal donde la gente son muy buenas personas. En ellas están los valores y los antivalores de la gente. La clave está en la construcción de un pensamiento crítico que nos permita ver siempre esas mediaciones e intereses que están por detrás”.

Ania Terrero: “Las redes sociales son una oportunidad para construir una sociedad en red y para que confluyan las voces de los jóvenes, de los periódicos, de las instituciones. Para que haya diálogo y nuevas formas de construir la ciudadanía.

“Los accesos a las redes sociales siguen siendo muy bajos y están determinados más por los alcances económicos que por los educativos. Los que se conectan en la actualidad son aquellos que tienen el acceso económico, y por ahí se está construyendo el espacio público de hoy”.

Carlos del Porto: “El problema es que estamos creando más accesos. Pero eso no significa que estemos potenciando los contenidos que a nosotros nos interesan. El problema pasa entonces por las estructuras, porque esta red social dinamita todos los marcos legales que existían hasta el momento. Heráclito decía: entra con confianza, ven aquí, que los dioses están presentes. El estar es importante, porque si no estamos, entonces quién se apodera de la red.