La ventana de mi casa

La ventana de mi Casa
Por: Darío Valle Risoto

Salía corriendo del secundario, nadie sabía la razón, sus amigos lo tomaban por el loco que siempre corría hacia su casa, desdén por los fichines y por ir al bar a tomarse unas cocas, ni siquiera se quedaba para tratar de cazar alguna piba o al menos intentar hacer un poco de parque al sol de esa hermosa primavera en Buenos Aires.
Entraba, besaba a su madre, saludaba a su padre que miraba el programa deportivo en Telefe y subía las escaleras como una exhalación.
___ ¡Pedro, hice panqueques!
___En un rato, tengo tarea, ya bajo.
La ventana de su cuarto, las cortinas de flores beiges sobre fondo verde arbolado, afuera el patio de la casa de al lado y la otra ventana y el sonido de los pájaros en los árboles y los dedos cruzados porque ella siga con esa costumbre de no cerrar del todo las cortinas.
Y allí está la veterana de tetas poderosas, nalgas turgentes y el cabello tan negro que seguramente debe estar teñido. ¿A quién mierda le importa? Ya se le había comenzado a parar desde que doblaba la esquina y pasaba frente a las glorietas de la señora Catanzaro Román. Pedro intenta que rápidamente se le vaya el resplandor del sol de sus ojos y la vista se acostumbre a que metros más debajo de su ventana, la otra ventana que da a la casa de la nueva vecina inicie el espectáculo.
A los pocos días de mudarse, la mujer comenzó a desnudarse a diario para caminar por su casa y beber de una copa de vino, enciende luego un tocadiscos y escucha a Frank Pourcell sin parar, luego se sienta en el sofá y comienza a tocarse y a transpirar.
La primera vez Pedro no lo podía creer, casi corre a llamar a Nico, a Esteban y hasta el nabo de Marcelo pero fue vivo y se lo guardó para el solo.
Al principio se masturbaba frenéticamente hasta quedarse apoyado contra el marco de la ventana, el corazón palpitándole a punto de explotar y ella seguía moviéndose con su piel blanca y sus nalgas bien formadas por su casa entre penumbras y rayos de sol. Con el correr de los días acopló su búsqueda de placer a los movimientos de la señora, encontró un equilibrio entre sus movimientos con la mano derecha y sus pies descalzos deambulando por el living mientras escuchaba a la orquesta y bebía, a veces debía agacharse porque tenía la leve impresión que los ojos de gata de la veterana lo habían descubierto pero era imposible. El sol pegaba en la ventana, así que solo podía verla él pero ella no.
___ ¡Pedroooo! ___Eyaculó hasta la última gota y se limpió con un pañuelo desechable, bajó no si antes mirarse la cara en el baño, estaba colorado y con los ojos perdidos.
___ ¿Te sentís bien?
___Estuve… haciendo flexiones, por la gimnasia, el sábado tenemos partido de futbol cinco.
Su padre se les reunió en la mesa, volvió a tocarse la hernia.
___Ah, Pedrito, mañana internamos a papá para operarle la hernia ¿Te acordás?
___A si, en el sanatorio, claro. ___Su madre les sirvió los panqueques, el dulce de leche y el café caliente.
___Yo me voy a quedar con él y vos no te preocupes.
___ ¡Mamá, ya tengo quince años!
Ella sonrió y le acarició el pelo, Pedro se sintió muy maldito.
___Ya se que estás grandecito, pero alguien te va a venir a hacer la comida, son solo dos días pero si te dejamos solo te la vas a pasar comiendo nachos y esas porquerías.
___ ¡No me digas que la tía Marta!
___No mi cielito, la tía está en Chile, va venir la vecina nueva, Raquel Catanzaro, cuando le conté lo de tu padre en la verdulería se ofreció, es un amor la señora.
Pedro se atragantó con un panqueque y se le volvió a parar.

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Dia de los Trabajadores

Día de los Trabajadores
Por: Darío Valle Risoto

Trabajé durante trece años en los Talleres Gráficos Barreiro y Ramos, rodeado de jefes y encargados muy hijos de puta, mala gente que lo mejor que hacía era rompernos los huevos toda la jornada de trabajo y encima había compañeros que pensaban que deberían dar las gracias a dios o al sistema por tener un trabajo.
Durante esos años me transformé de un ignorante en los temas de la sindicalización a un militante bastante regular del Sindicato de Artes Gráficas del Uruguay y si bien nunca fui delegado porque no tengo la capacidad para ello, siempre intenté estar enterado de lo que significa ser un luchador social digno y conocedor de que vivimos en un sistema injusto que sería muchísimo peor de no existir los sindicatos y/o asociaciones de trabajadores.
Sin embargo durante interminables discusiones tuve que enfrentarme con una mentalidad que considera los abusos del sistema capitalista como naturales y que soporta los desmanes de otras personas solamente porque estas ostentan cargos de mando.
Si los patrones nos explotan y esto es triste, peor aún son los mandos medios, ex obreros tentados por unos pesos de más que olvidan su condición humilde y se vuelvan como alcahuetes profesionales a salvarle los dineros al jefe, peor que peor es el compañero que entrega y delata a los que de alguna forma se levantan contra alguna injusticia.
Difícil me ha sido tratar de hacer pensar a muchos que no entienden que los pobres beneficios que hoy tenemos como trabajadores, cosas comunes como: poder ir al baño, nuestro tiempo de descanso, el pago de horas extra, lo sueldos en fecha, las licencias anuales, los fines de semana libres y muchas otras cosas, no se lograron por obra de magia o del acto de dios.
Se golpearon obreros hasta la muerte, se les disparó, se los condenó al despido eterno y a la marginalidad, se les persiguió como delincuentes y se les puso en listas negras de las grandes empresas a todos aquellos que lucharon por una forma de trabajo digna, aún así durante más de cien años muchas conquistas fueron y son continuamente violadas por diferentes situaciones coyunturales. Persiste férreamente enclaustrada en la piel y los huesos del ser humano la pútrida idea de la propiedad privada y así vamos por un mundo donde alrededor del 7% del planeta consume lo que bien daría para que el 93% restante coma y se desarrolle.
Vivimos en una tierra muy injusta donde los sindicatos obreros son una buena forma de juntar fuerzas e ir adelante a por un mundo más justo, menos hipócrita y mucho más anarquista, por eso a todos los que trabajan con dignidad y no olvidan a aquellos muertos, va mi abrazo, este sábado en Montevideo hay tres actos por el día de los trabajadores, vayan por lo menos a uno…hagan algo por la vida.

The Crazies

The Crazies
Por: Darío Valle Risoto

El subgénero de terror-ciencia ficción sobre zombies siempre será bienvenido pero vamos a ser claros, es un estilo de películas que suele moverse dentro de un terreno sumamente acotado es decir: minita linda, muertos vivos, tripas, contaminación, escape, más tripas… y no mucho más, el éxito de estos filmes siempre se ha movido entre aquellos que muestran las mayores chanchadas y los menos, que intentan darle una onda lo más verosímil posible a la aparición por equis motivo de estos malolientes comedores de gente.
The Crazies tiene gran similitud con Resident Evil por muchas razones, para mi es bueno que no se abuse demasiado de la sangre y las vísceras y las actuaciones son suficientemente convincentes, el guión no es la gran cosa pero la historia esta muy bien resuelta y siempre y cuando el ejército es puesto en jaque por los civiles me pone contento, aunque en este caso el héroe sea el Sheriff del pueblo acosado por una plaga que zombifica a los vivos, esto también es bastante original, en Uruguay esa plaga se llama: televisión abierta y música de pachanga pero es otro tema.
Así que debe estar entre sus pelis de Zombies entre las de Romero y la saga de Resident Evil que promete volver, de todas formas yo me sigo quedando con Shaun of the dead que aunque es cómica esta muy pero muy buena.
Por último la actriz coprotagonista Radha Mitchell, la doctora esposa del Sheriff es la protagonista de Silent Hill o ¿estoy equivocado?, Otra cosa, los zombies además de estar vivos no suelen comer carne sino matar a la gente de forma ultraviolenta. Ñac ñac

Rada Mitchell extraña Silent Hill

Disculpas por Botnia-UPM

Disculpas por Botnia-UPM
Por: Darío Valle Risoto

Me he puesto a pensar que nos falta un trecho bastante grande por recorrer como sociedad en mi país si es que alguna vez nos queremos llamar más o menos civilizados, resulta que desde que por fin se conoció el resultado del tema de la presunta violación del tratado del Río Uruguay en La Haya, muy pero muy pocos comunicadores de mi país realmente comprendieron que acá se cometió un error y aunque el tema parezca terminado, lejos está de dilucidarse una solución al menos a corto plazo.
Vamos por partes, la bendita corte decretó que Uruguay si violó el tratado del río Uruguay, sin embargo no se estableció ninguna sanción para el infractor y solo se aconsejó que de aquí en más conjuntamente Uruguay y Argentina supervisen la posible contaminación del río que compartimos.
Desde allí en adelante un asqueroso triunfalismo oriental y pelotudo sacó a la luz lo más soberbio de una condición lamentable de alcahuetes de una empresa extranjera, como si de su existencia dependiera el trabajo de todo un país o lo que es peor, nuestra soberanía ya reiteradamente vendida y alquilada a intereses foráneos y/o pitucos nacionales. Ojo, miren que me parece bien que este país sea una suerte de gran zona franca donde se lave dinero mal habido, se nos lleven el agua en los árboles y exportemos soldados y jugadores de futbol, después de todo, mayorías son mayorías. La democracia es una forma de gobierno donde los más tienen la razón del número, por más que decidan pelotudeces varias.
Un extraño orgullo nacional embarga a muchos periodistas que se escandalizaron ayer cuando se coló el rumor de que la presidenta Argentina pretendía que se le pida disculpas oficialmente por la cagadita de violar el tratado del río Uruguay. Creo que si es cierto, no pide mucho.
Pero claro, en esta sociedad pedir disculpas es tomado como una muestra de debilidad cuando en realidad sería una demostración de grandeza ir de frente, pedir disculpas y decirle a Cristina___ Ta’ bien, la cagamos doña, pero ahora ¿Quiere que la saque?, vamos a intentar convivir con la plantita, en nombre del pueblo Uruguayo le pido disculpas y sobre todo de mi patrona Botnia/UPM.
Creo que con eso bastaría… ah… el tema de los puentes…
Piqueteros de acá, asambleístas de allá, locos para unos, revolucionarios para otros, hay alguna que otra persona que quiere seguirla hasta el fin de los tiempos, se arma lío, se hacen movilizaciones, se pierden millones en tal o cual cosa y ya van cuatro años de esta lucha que la verdad no me atrevo a defender del todo pero mucho menos a criticar.
¿Y que?
¿Están dentro del Uruguay?
Pues no, creo que cierran o cortan las rutas a algunos metros del puente internacional, pero eso nos afecta, sin embargo están en su país… ha…pillines.
Resulta que en mi casa hago lo que quiero, meto la planta sin seguir los pasos pertinentes, defiendo con uñas y dientes esta extraña soberanía, pero los “piqueteros” dentro del territorio Argentino me molestan.
Recuerdo a un vecino de mi conjunto habitacional que se compró terrible equipo de audio y lo ponía al mango hasta casi la medianoche, cuando le fueron a pedir que baje el volumen dijo: “En mi casa hago lo que quiero”, Hace unos meses tenía a su madre grave y otro vecino le puso música a todo trapo, el tipo se indignó porque no hay respeto. ¿Se entiende el concepto?

Importante

IMPORTANTE
(Gracias a César Ureta por este mensaje)

Los trabajadores de las ambulancias y de las urgencias médicas se han dado cuenta de que los heridos en accidentes de carretera o los enfermos que llegan inconscientes a los servicios de urgencias, llevan consigo un teléfono móvil.
Sin embargo, estos profesionales de la medicina, a la hora de llamar a los allegados del enfermo o accidentado, no saben a qué número llamar de la larga lista de contactos que suele haber en un teléfono móvil.
Por ello, lanzan la idea de que todas las personas añadan a su agenda del teléfono móvil el número de la persona a contactar en caso de emergencia, bajo el epígrafe de AA Emergencia.
Las letras AA son para que el epígrafe aparezca siempre como primer contacto en la lista.
Es sencillo, no cuesta nada y puede ayudar mucho. Si te parece bien, pasa este mensaje al mayor número posible de personas. Es un dato que registramos en segundos y puede ser nuestra salvación.
¡¡¡No destruyas este mensaje!!!
Reenvíelo a quien pueda serle de utilidad.

CRUZ ROJA INTERNACIONAL

Los Gatos y sus cosas

Mas Gatos que hacía tiempo no colgaba nada de estos hermosos animales que nos hacen la vida felíz y nos rayan los muebles de lo lindo.
__Mi estimado minino, le aclaro que aunque parezco un ratón en verdad no lo soy.
___Me parece que estoy perdido
___¡Se acabó el vino!
__¡Dame esa sardina maldito!
___Y…mi amo tiene una chica inflable
__Me van a quedar bien afiladitas

Yo maté a Hitler

Yo maté a Adolfo Hitler
Por: Darío Valle Risoto

Un asesino a sueldo totalmente incerto en la sociedad debe hacerce cargo de varios “trabajos” donde demuestra sus dotes hasta que encuentra un encargo un tanto raro porque deberá viajar en el tiempo y matar nada menos que a Adolf Hitler, bueno, un cómic extraordinario no solo por su arte sino por su originalidad que el Comic Independiente nos presenta para que disfrutemos de una narración muy visual y con un tratamiento muy cinematográfico, será inevitable imaginarsela como dibujos animados, la recomiendo.