Te espero ayer: Un viaje de color

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Te espero ayer
Por: Darío Valle Risoto

A riesgo de quedar como racista creo que el único elemento que hace a esta película original es que se sitúa en el mundo de la gente “de color” y por lo tanto me hizo recordar a aquellas películas de los años setentas que se dieron en llamar la: Black Explotación donde gente negra hacía películas de gente negra para gente negra.

Por otro lado encontraremos a un famoso actor que tiene mucho que ver con esto de los viajes en el tiempo y hace un fabuloso cameo en la película, los pocos hombres de raza blanca son algún latino y otro rubio que por supuesto son policías y esto no debe asombrarnos porque es lo que de verdad pasa en estos barrios de los estados unidos.

Una chica muy inteligente que fabrica unas mochilas alimentadas con protones y neutrones para viajar en el tiempo acompañada de su amigo descubrirá tras la muerte de su hermano a manos de la policía que es posible cambiar el pasado y hacerlo vivir. Esto ya lo hemos visto antes y sabemos que nunca termina bien, pregúntenle a Flash.

Otra película sobre viajes en el tiempo que está muy bien llevada aunque carezca de alguna mejor explicación científica, más los elementos étnicos le dan un cierto sabor agregado que se disfruta y mucho amén de que esta violencia barrial en mi caso en Uruguay no se circunscribe a una raza sino más bien a una condición económica, a fin de cuentas estos es así allí también.

Producida por Spike Lee un gran defensor de las causas igualitarias, es una película digna de verse porque tiene todo lo que buscamos aquellos que vivimos interesados por el tema de la posibilidad de volver al futuro.

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Rim of the World: Irregular entretenimiento.

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Rim of the World
Por: Darío Valle Risoto

No se trata de la próxima temporada de Stranger Things pero indudablemente tiene mucho de ello aunque desde luego las películas sobre pandillas de niños siempre venden bien, en este caso no tiene absolutamente nada de original, están todos los elementos, los estereotipos y referencias que los niños nerd contienen y utilizan en este tipo de historias pero igual creo que funcionó.

Este es un cine para niños y por lo tanto a veces creo que no le exigimos demasiado por más que se me ocurre una opción muy rastrera meternos un aviso de Adidas en el centro comercial y que los cuatro chicos salgan vestidos con lo último de esta marca, para colmo creo que en los últimos treinta años no hay escena de autos a velocidad donde no escuchemos un tema de hip hop… que se le va a hacer.

Aún así el niño negro millonario, el nerd de cabellos color zanahoria, la niña china y el adolescente delincuente tienen su atractivo y la llevan bien, los aliens contra los que se enfrentan son un verdadero asco en sgi, mal hecho, horrible, pero pensemos en que si una superproducción como Batman VS Superman tuvo esa porquería de Doomsday podemos hasta perdonar estos cosos tipo insectos con seis patas.

El campamento que termina en debacle mundial se puede ver, la película es un entretenimiento que podría haber sido mejor elaborado pero a fin de cuentas la vi hasta el final, cosa que últimamente he dejado de hacer con otras que a los veinte minutos aproximadamente me llevaron a la tecla de borrado con cierta urgencia.

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Seraphim Falls: Excelente western

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Seraphim Falls
Por: Darío Valle Risoto

Con el espantoso título en español de: “Perseguidos por su pasado” este es un western de primerísima calidad que contando con los protagónicos de dos enormes actores como Pierce Brosnan y Liam Nesson nos relata una larga persecución plagada de pequeños contratiempos que le dan todo el toque de genialidad que este tipo de películas requieren.

Los fabulosos paisajes y la excepcional fotografía me hicieron pensar muchas veces si no hubo un toque de SGI y eso es verdaderamente una tontería pero sepan disculparme porque tal vez como muchos de ustedes a veces me escapo de la historia para pensar en aspectos técnicos que de verdad no deberían importarnos sobre todo cuando la historia es buena y esta sí que lo es.

Enfrentar a dos grandes actores tiene su riesgo pero en este caso funciona, ambos están en su mejor momento y lo demuestran en tanto la historia sobre todo al último tramo nos hará pensar en aquella vieja regla del cine de “los buenos y los malos” que en las últimas décadas fue dejada de lado por historias mucho más reales donde a veces es difícil trazar esta frontera tan simple de los de un lado y los del otro.

Que la guerra de secesión dejó marcas inmensas en aquellos tiempos no cabe duda y de eso trata la historia que por momentos tiene ciertos toques que yo llamaría de realismo mágico sobretodo con cierto indio o la vendedora de elixires pero es por cierto que endiabladamente real la narración a pesar de estos buenos deslices.

Recomendable de principio a fin y no solo para los amantes del western que si tuvo sus buenos tiempos, su periodo de saturación pero que a partir de ciertos trabajos modernos a revivido y con clase.

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Monstruos en la calle Maple

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Monstruos en la calle Maple
Por: Darío Valle Risoto

La legendaria serie Twilight Zone emitida desde el año 1959 a 1963 tuvo muchos capítulos de antología y este indudablemente es uno de ellos. Por lo tanto no me fue difícil elegirlo para verlo en el Taller de Escritura a razón de que la coordinadora me pidió alguna película para ver en el grupo y se me ocurrió algo mucho más corto que tuviera tanto o más contenido que muchas de las películas que seguramente serían buenas pero demasiado largas como para después quedarnos a analizarlas.

“Monstruos en la calle Maple” más allá de la gramática visual de la época y del bajo presupuesto con que contó la serie producida por Rod Serling es uno de los viajes a la condición humana con que muchas veces nos encontrábamos en las historias de la “Dimensión desconocida” como se dio a llamar en español.

Un barrio como cualquiera de este mundo, una calle donde todos los vecinos se conocen y conviven en paz hasta que aparece un elemento extraño, desconocido que induce al miedo, la inseguridad y la desconfianza que llevan a todo termine mal no parece demasiado fantasioso si nos lo ponemos a pensar detenidamente.

Elegí precisamente este capítulo porque vivimos un tiempo donde mediante este enorme avance de las comunicaciones nos hemos transformado en estos vecinos de la calle Maple pero en una calle a escala global y cualquier elemento puede encender la mecha del terror, la desconfianza, el miedo y finalmente la violencia… o en primer lugar, de ustedes son las elecciones.

El capítulo termina de forma inesperada, no se los voy a contar, pero pudo acabar solamente en la escena donde todos enloquecen y se atacan y apedrean y así nomás dejarnos con la sensación de que nosotros mismos podemos ser los monstruos de nuestra calle, a fin de cuentas alguien dijo por ahí que el hombre es el lobo del hombre.

Cómo tarea del Taller de escritura se nos pidió elegir una película para ver en el grupo y luego comentar y analizar, en este caso elegí este episodio el 22 de la primera temporada de Twilight Zone.

 

Guerrillas virtuales (poema)

Redes sociales (17)

Guerrillas Virtuales
Por: Darío Valle Risoto

En una sierra maestra de bytes
Se congrega la guerrilla digital
Masticando su odio infantil
Y una negra envidia visceral.

Replicando la codicia y la deshonra
Del cobarde que no arriesgará
Más que ser bloqueado o anulado
Por los gendarmes de la soledad.

Cadáveres porno fueron desarmados
Desquiciados memes de la moral
Con noticias falsas, tendenciosas
Asesinando la cultura universal.

Avasallantes gritos que no dejan oír
Los ecos de la real revolución
La que abra para siempre
Las ventanas de la percepción.

Los tentáculos del eterno poder
Un invisible anuncio zodiacal
Somos hijos en reprogramación
Tan sencillos de manipular

Anonimato de sombríos guerreros
Muerte en vida sin wifi
Escápate hacia tus viejos libros
Busca el exterior para respirar.

City Hunter

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City Hunter
Por: Wikipedia

City Hunter es un manga de temática policíaca y mucha procacidad sexual,1​ creado por Tsukasa Hōjō en los años 80. Más tarde fue adaptado a una serie de anime por la compañía Sunrise. Una de las características de la obra destaca por tener un estilo de personajes bastante occidentalizados.

City Hunter es como conocen en el mundo al detective privado Ryo Saeba, el cual es admirado y odiado, por ser el mejor pistolero del mundo. Este, acepta encargos de personas de muy diferentes rangos sociales. En ellos siempre se ve enfrentado contra gángster o contra otros pistoleros que desean matarlo para ganar popularidad. Entre tanto, transcurre la historia de amor entre Ryo y Kaori.3e310c6e28ed12cc0281c20bfbb9b7a0

La empresa de detectives la lleva junto con la hermana del que fue su primer compañero, Makimura. Pues, cuando él fue asesinado, pidió a Ryo que cuidase de Kaori y ella, al enterarse de la muerte de su hermano, decidió hacerse socia de Ryo. Ella es la encargada de reunirse con los clientes y aceptar los diferentes pedidos.

A partir del anime, se creó una película, dos ovas y tres especiales de televisión. Estos últimos después de emitirse City Hunter ’91, que fue la última temporada del anime. También cuenta con una película de imagen real y una serie coreana basada en esta obra, cuenta también con una secuela en manga denominada Angel Heart.

Para celebrar el 30° aniversario del manga, se lanzó una nueva animación en formato OVA llamado Ryō no Propose. La misma salió a la venta el 18 de julio de 2015 junto con la nueva edición del manga.6302f9d1efc57f25c1065ef0dd7f63c5

Personajes
La mayoría de los personajes, son de temática policíaca: detectives privados, policías, mercenarios y mafiosos. En estos últimos, se hace referencia a varias mafias japonesas existentes en el mundo real, como son los Yakuza.

Manga
El manga fue publicado durante 8 años en la revista de Shūeisha, Shōnen Jump, entre 1985 y 1991. Este manga ha sido traducido a muchos idiomas, incluyendo el italiano, francés, alemán, inglés, y español. En este último, su publicación aún es parcial.

En la publicación en tankōbon, la primera edición completa de la serie fue publicada en Japón por Jump Comics desde 1985 a 1992 con un total de 35 tomos. La segunda edición fue por parte de Shueisha, que lo publicó en 18 tomos entre 1996 y 1997. Bunch World realizó otra edición en 39 tomos entre 2001 y 2002. Más recientemente Tokuma Comics lo publicó en 32 tomos, cada uno con material extra, entre 2004 y 2005.

En España ha sido publicado por Mangaline, aunque dicha publicación cesó en el volumen 24 por el cierre de la editorial.28103646883e30660f2b68392737139b

Anime
Además del manga y el anime, City Hunter cuenta con una película de imagen real protagonizada por Jackie Chan dirigida por Wong Jing en 1993.

En el año 2011, Corea realizó la versión de City Hunter protagonizada por la estrella surcoreana Lee Min Ho. La misma se adaptó a un dorama de 20 capítulos y obtuvo la mayor puntuación de teleauduencia en Asia.

En el año 2019, Francia realizó otra versión de ” City Hunter”, bajo el título de “Nicky Larson” (es el nombre que el protagonista tiene en Francia).946a6e64d66df1233b01a8064a12d43ac382e2a302c12a95cb2535d5af60ec69cb3887db618f29fad06ac6988f1b25ed7112684381761809b4700b4246d698c2

Como me cuesta leer a Onetti

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Como me cuesta leer a Onetti
Por: Darío Valle Risoto

Hace algunos años atrás la esposa de un amigo luego de leer algunas cosas mías me aconsejó leer: “El Pozo” del escritor Juan Carlos Onetti, quizás pienso ahora, porque encontró cierta aproximación que no puedo hoy día imaginar cual, o mejor creo que fue para que aprendiera a escribir mejor que las porquerías que sigo escribiendo. Me apego más a esto último por más que no me guste.

Demoré un tiempo hasta que compré el pozo y lo leí y no me gustó pero creo que allí nació esta idea que hoy reafirmo de que el tipo era un escritor de puta madre como dicen los españoles, o sea: Muy bueno, excelente, pero no me llegó, era como si yo fuera la roca que las aguas de un mar oscuro quieren abrazar pero está muy cerca de la orilla.

Mi amigo el artista plástico Cesar Ureta me regaló los primeros cuatro tomos de una colección de obras completas de este escritor e intenté leer: Juntacadáveres y volví a pensar como vuelvo ahora que en el taller de escritura estamos dando: “Los adioses” que Onetti era un verdadero monstruo de la literatura pero no hay caso, mi gusto literario va por otro lado. Y eso es lamentable en varios sentidos.

En ese ínterin desde Juntacadáveres a la fecha leí dos novelas de Mario Vargas Llosa que si me puede y ando con otra de Haruki Murakami los que admiro porque por ahí andan mejor mis apetencias literarias, quizás porque su escritura es menos barroca, mucho menos gris y aderezada que la de mi compatriota por más que ahora en este Montevideo otoñal acuciado de lluvias desde la tarde de ayer y tras ver el documental: “Jamás leí a Onetti” vuelvo a acercarme a ese viejo hosco como un puercoespín al decir de Galeano.

Hay una interesante anécdota donde Eduardo Galeano remite a un consejo sobre escribir a mano que Onetti le da cuando se entera que este lo hacía a máquina y no puedo más que añorar mi vieja máquina de escribir que hoy añoro porque este ordenador me resulta por demás frio y ajeno. Por otro lado escribo mucho a mano ya que tengo una computadora de mesa, carezco de una laptop y por lo tanto suelo garabatear ideas en cuadernos que andan por toda la casa y luego vengo aquí y los transcribo a la pantalla.

Para mi escribir a máquina tenía una calidez que hoy se potencia con este frio teclado carente por completo de aquella percusión de tipos sobre el papel y el ruido de la cinta corriendo de derecha a izquierda mientras tomaba demasiado continuamente el corrector y tachaba para escribir y reescribir alguna palabra que me parecía mejor que la otra, la palabra eliminada, muerta.

Aquí a la distancia pienso que Onetti tenía esa idea sobre la vida que ahora comparto, este amor por la soledad y sentía seguramente el enorme placer creativo de plasmar sobre el papel vidas y suertes de personajes no del todo ficticios porque a fin de cuentas uno escribe siempre sobre si mismo aunque hable de calabazas.

De seguro mi dificultad para alcanzar a leer a Onetti tenga mucho de una soterrada envidia sobre un creador impactante al que no podré llegar jamás porque voy por otro lado y esa literatura en definitiva tan Uruguaya no me place como no me placen tantas cosas de un país que me vio nacer pero a diario siento tan extranjero.

Ayer precisamente vi un documental sobre Howard Phillip Lovecraft desde luego que para mi mucho más compatriota que Onetti este hombre de Providence forma parte de toda esa literatura yanqui que amo tanto y que tiene a Isaac Asimov en el pináculo de lo que quisiera ser si alguna vez llego a ser grande. De todas formas uno no puede desprenderse de su origen y aunque me moleste bastante soy uruguayo y por ejemplo si me gusta mucho Mario Benedetti y también he leído quizás todo o la mayoría de lo de Eduardo Galeano, escritor que considero más un periodista pero uno y otro oficio son casi lo mismo si se me permite.

Uno escribe porque puede y porque quiere pero nadie escribe porque no le gusta, la labor creativa es misteriosa y de verdad a veces no sé cómo llega un cuento o una idea para una de esas tres o cuatro novelas que nunca termino. Debo agradecer a esa musa escondida que como tigre invisible salta al final de mis cuentos atacando con un final muchas veces inesperado aún para mí mismo.

Jamás leí a Onetti y ese documental sobre Lovecraft fueron demasiado con menos de veinticuatro horas de diferencia para mí que suelo encontrar difícil soportar versiones diferentes sobre la vida de autores que marcaron un rumbo en la literatura y en mi vida, porque de verdad solamente deberíamos quedarnos con la obra y dejarnos de joder con las personalidades de los escritores porque a fin de cuentas cada cuento, cada novela se despegó de su autor como aquel hijo que deja la casa paterna para seguir su rumbo.

Creo que he corrido el riesgo de encontrar paralelismos con ambos escritores sobretodo en aspectos que les hacen dos personajes distantes en tiempo y lugar pero con algo en común: Su eterna y amada soledad. Es así por más que no me guste asumirlo.ca9ce8ae6a81b27ac3a2090eb0022b0a

Their Finest – Su mejor historia 2016

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Their Finest – Su mejor historia 2016
Por: Darío Valle Risoto

Película que narra un aspecto de la segunda guerra mundial pocas veces abordado en el cine y es sobre la propaganda que hizo el gobierno británico mediante el celuloide para elevar la moral de la gente, todo esto durante los terribles bombardeos nazis sobre las islas británicas.

La para mi fabulosa Gemma Arterton interpreta a la protagonista, una escritora que investigando sobre dos hermanas que fueron en un viaje a rescatar a los miles de soldados en Dunkerque es contratada para que escriba una película sobre este hecho pero con ciertos giros en el guion para convencer entre otros a los Estado Unidenses de entrar a la contienda. El inigualable Bill Nighy como un veterano actor la hace de cierto soporte humorístico a un drama e historia de amor centrada en el hecho de que muriendo gente a su alrededor será mejor hacer algo que mantenerse en suspenso cuando nada menos que la libertad está en juego.

Muy buena película e interesante en especial para quienes nos interesamos en las diferentes formas de escribir y aquí tendremos varios pantallazos de cómo se “cocina” una historia al gusto del público y desde luego para lograr los ya mencionados propósitos.

De Gemma me enamoré en su papel en Hansel Y Gretel cazadores de brujas y después la vi en El Ladrón de Baghdad pero aquí por primera vez se luce para mí en un papel más dramático donde nos convence a todos de que estamos prescisamente en 1940.

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Mi vecino Franco (Cuento)

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Mi Vecino Franco
Por: Darío Valle Risoto

El hombre era un hombre silencioso, callado, hablaba poco y nada, se le escuchaba decir: buenas tardes, buen día, buenas noches y poco más. Yo sé muy bien que la mejor forma de hacerse notar en el lugar donde vivimos es precisamente el tratar de pasar desapercibidos. Es como una ley no escrita que los que somos tipos diferentes o raros, quizás ambas cosas, seamos más tarde o más temprano el centro de la atención.

Lo comprendí al instante, seguro que como yo se había quedado solo y no por elección sino por el simple hecho de que en determinado momento de su vida le había puesto un basta a las nuevas amistades. Lo sé porque alrededor de los cuarenta años me cansé de buscar amigos, me resultó demasiado trabajoso comenzar desde cero una nueva relación de amistad.

Observé también que intentaba seguirle la conversación a alguna vecina que saludándolo efusivamente y preguntaba sobre su vida y circunstancia. Nunca lo vi con malos modos, creo que llegué a admirarle la capacidad para escaparse por la tangente de tanta conversación liviana y plagada de inquietudes sobre si esto o aquello.

Así son los complejos habitacionales, por eso se llaman complejos, porque están habitados por gente complicada que no puede estar quieta, que hace ruido, que grita y prende las radios a horas impropias o sencillamente se tira con botellas por la cabeza. Le quise decir al hombre que mejor era irse a vivir solo a algún pequeño apartamento, al centro es lo mejor porque la mayoría son comercios y no hay esta asfixiante sobrepoblación.

El hombre era extremadamente alto y una cierta vez descubrí que hablaba con acento alemán o de uno de esos países de gente rubia del este de Europa. Su rostro era cuadrado, de mentón poderoso, tenía los ojos hundidos y nunca pude saber si eran negros o azules muy oscuros. Pienso si a estas alturas yo también soy un metiche en asuntos que no me conciernen. Me absuelve de ello que estoy tempranamente jubilado por una lección de columna que sobrellevo a fuerza de calmantes. Tampoco tengo muchos amigos y por afortunadamente carezco de familia.

Fue una tarde de invierno, casi de nochecita, lo recuerdo bien porque me crucé con él en las escaleras de acceso al edificio, al principio me sobresaltó su estatura que con su eterno traje oscuro aún parecía más opresiva, como si toda ella nos apretara el cuello con su presencia inesperada.

No sé porque me di cuenta de que iba llorando. Si, ese tipo aparentemente inexpugnable iba lagrimeando por la vida y justo un servidor se entera y allí además de las buenas tardes le deslicé un: __ ¿Le pasa algo mi amigo?

Nada me contestó, solo se tomó el ala del sombrero gacho y en esa especie de ademán y saludo me decía que no me preocupara. Ahora caigo en que otra de sus peculiaridades era que llevaba ese tipo anacrónico de sombrero. también me di cuenta de algo absolutamente inusitado: tenía cicatrices alrededor de ambas muñecas muy cerca de las manos. Cicatrices gruesas como si le hubieran puesto las extremidades luego de un terrible accidente.

No sé cómo me di cuenta de eso, no soy chusma, pero esta soledad me pone en peligro de transformarme en una de esas viejas chotas del edificio que averiguan todo de todos y todo el tiempo.

Aquella noche me costó dormir, el hombre se había metido en mi vida así como así. Tomé un libro de Onetti y lo abandoné a la tercera página, no podía seguirle el tranco a tanta pirueta literaria, tampoco me sirvió una manoseada revista Patorucito que nunca termino de leer. Lo mejor era tomarme unos mates en la terraza.

Allí volví a verlo, era como si estuviéramos conectados, en ese momento descubrí a ciencia cierta cuál era la ventana de su apartamento aunque si sabía que compartíamos la escalera pero él iba hacia un corredor lateral y le perdía la pista. Allí estaba alto en la oscuridad mirando a la luna o a la nada con su cabeza casi cuadrada, sus ojos hundidos y me imaginé sus cicatrices grandes y feas. Fumaba porque vi que prendía un cigarro de esos gruesos tipo cubanos.

Si hubiera sabido que esa era aquella la última vez que lo vería de verdad que hubiera juntado el valor para ir hasta su casa a preguntarle por que un hombre tan grande y de aspecto fuerte lloraba pero no lo sabía hasta que dejé de verlo.

Me sentí desolado durante varios días, no sé por qué, tal vez porque en nuestras soledades pertenecemos a una raza que se va extinguiendo de hombres como lobos solitarios que caminan entre millones de ovejas estúpidas. Me sentí mal por su enorme tristeza que era como una bandera ondeando frente a mis ojos no menos tristes diciéndome que el mundo solamente nos puede dar su incomprensión y que lo demás es puro carnaval.

Sabía que se llamaba Franco, alguna comadre me lo deslizó, seguro le habían mirado los recibos del la luz o del teléfono pero no sabía su apellido hasta que Nora la del doscientos cinco me lo dijo.

Hubiera preferido que no, que nadie me dijera que ese hombre era ese hombre y no podía ser otro porque entonces todo configuraba una nueva sensación de extremo temor, de un miedo cercano a lo terrorífico. No, no lo podía aceptar así que averigüé con otras damas que como prensa libre andan cuchicheando sobre la vida y obra de todos.

__ Si muchacho, se llamaba Franco Stein, era extranjero, por eso hablaba poco y nosotras que pensábamos que era un seco, pero seguro no hablaba bien el castellano.
__ ¿Está segura Amanda?
__ Pero claro muchacho, como si una anduviera mintiendo pero ya me enteré que le alquilaron el apartamento a otro extranjero. ¡Mirá Voz!, Se llama Larry Talbot y se muda este viernes.

Me quedé mudo, conocía ese nombre, no hacía falta deformarlo como el de aquel otro hombre, conocía ese nombre por lo que desde ese día las noches de luna llena tranco todo y me quedo encerrado.

FIN.

Este cuento es otra tarea para el Taller de Escritura, en este caso sobre el cuento: “Los Adioses” de Onetti y luego de conversar sobre el narrador testigo debemos ecribir un cuento con esas características o sea: contar la historia como un involucrado en ella que nos la cuenta.

 

La niña en la ventana (Poema)

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La niña en la ventana
Por: Darío Valle Risoto

Que las ventanas no te engañen
También pueden ser las puertas
O los paisajes que te llaman
Para ser parte del cuadro de vivir.

En el marco apoyan sus sueños
Las niñas mirando al mar
O los hombres solitarios
Que sangran a la luz de la luna.

Que las ventanas te conminen
A destruir todas las cortinas
Que nos ocultan la verdad
De estar frente al paisaje.

En el dintel camina un caracol
Allá abajo tal vez un jardín
O miles de otras ventanas
Con seres humanos esperando

Nadie sabe qué.