La canción es la niebla

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La Canción es la niebla
Por: Darío Valle Risoto

Ya no puedo explicarte el amor
Ya no puedo dibujarte mis penas
Solo soy un garabato de cuentos
Entre mis canciones resecas.

Ya no puedo consolarte con mentiras
Ni decirte que nuestro fin se acerca
Porque más que oscuros horizontes
Soy otra sombra perdida en la niebla.

Hay mil anhelos entre tus ojos
Suplicando un amor de leyenda
Allá en el recodo de todos los caminos
Que se ahogan en tristes poemas.

Yo no quiero alentarte el silencio
Ni separarte de lo que siento
Pero me niego a prometerte todo
Cuando viajo vacío…
De sentimientos.

Yo no acodo mi suerte en tu voz
Ni bebo de tus labios intensos
Solo soy otro solitario borrón
Un recuerdo de un tiempo…
Sin tiempo.

Entes Indiferentes.

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Entes indiferentes
Por Darío valle Risoto

Escapamos de una rutina ansiosa
Aburridos de un fantasma cotidiano
Que acecha entre la bruma acuosa
De nuestro temores ciudadanos.

Navegamos por el mar del odio
Entre tantos hombres dolientes
Y sembrando semillas anónimas
Nos volvemos entes indiferentes.

Endurecidos entre abandonados
Los sin tierra, los sin hogar
Estamos por suerte diferenciados
Por una cama caliente
Por algo que no va a perdurar.

Y copiamos frente a la pantalla
El disfrute plastificado
Fabricando una vida falsa
De dolores desencontrados.

Pobre humor de los mal nacidos
Pobre consigna de los superados
Un diploma en la pared
Se destruye entre las manos.

Un whisky con hielo, una mujer
Una oficina, una secretaria
Una reunión de mercadotecnia
Y un desolado regreso a casa.

En un Auto caro entre las calles
Sorteando basura y vagabundos
Escuchando a todo volumen
Música ridícula y absurda.

Entes indiferentes tecnificados
Ojos de pantallas biselados
Ídolos de aplicaciones solitarias
Contraseñas para acceder…
Al campo santo.

Descubriré la lluvia

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Descubriré la lluvia
Por: Darío Valle Risoto

Algún día descubriré la lluvia
La de aquel verano en el campo
Y volveré a sentir el aroma del pasto
Y la delicia de un otoño generoso.

Volveré a callar enmudecido
Viendo las nubes teñirse de rosa
Y recibiré aquellas gotas finas
Que caían despertando al arco iris.

Todo tendrá de nuevo música
Como el trino de los libres pájaros
Que aleteaban bajo la llovizna
O se bañaban en los charcos
Junto a la cabaña del tío Juan
Delante de mí querido sauce llorón.

No habrá más miedo ni burla
Y el tiempo recogerá al agua de lluvia
En cada recodo de los meses fatuos
Y de las rutinas del sempiterno amor.

Quebrará la cañada su dulce manantial
Y escucharemos el repiqueteo ansioso
De las gotas chocando contra la chapa
Que salvaguarda el aljibe
Junto a la cabaña del tío Juan
Delante de mí querido sauce llorón.

Volveremos a ser niños
Y a conquistar La tarde
En las palmas de las manos
Y en las risas inalcanzables
De nuestros labios virtuosos
Algún día descubriremos la lluvia
Aquella mágica lluvia
Del setenta y uno.

La pregunta, la respuesta

Beautiful Landscapes 6 (16)

La pregunta, la respuesta
Por: Darío Valle Risoto

La pregunta está en el aire
La respuesta es del viento
Como duelen las caricias
Que dejamos en el tiempo.

Y los ojos se conmueven
Esas lágrimas son de hecho
Las señales de un pasado
Que nos llena de recuerdos.

La pregunta esta en el aire
La respuesta no es del verso
Ni siquiera del poema
Y mucho menos es del cuento

Se recorre en cada historia
Un pasado que fue intenso
Y se cambia por memoria
Amor, dolor, fatiga, encierro

Y los pasos van llegando
Al destino que es entierro
Donde la memoria yacerá
Entre el olvido… durmiendo

La respuesta es del viento
La pregunta esta en el aire
Y su rostro es del tiempo
Como un cuadro despintado
Como una voz del silencio
Y sus manos son sus manos
Y sus labios el intento
De tanto amor decantado
De tanto dolor por lo hecho.

El pasado traspasado
Sin futuro, sin regreso
La pregunta está en el aire
La respuesta es del viento

Las Veinte Cartas

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Las Veinte cartas
Por: Darío Valle Risoto

En el silencio de los campos solos
En la bruma que se levanta en el mar
En aquella luna de hebras de plata
Todo era un sueño o una emoción.

Estábamos hambrientos de codicia
Y la felicidad se iba guardando
Oculta detrás de las máscaras
Y tal vez Jugábamos mal
Por creernos tan importantes.

El viento despeinó al bosque desnudo
Y amábamos tus pies descalzos
Que retiraste al pisar la hierba mojada
Con el rocío del último amanecer.

El universo cabía en tus ojos negros
Cuando me mirabas bajo la luna inocente
Y jugabas a que no podríamos vernos
Más que al caer la medianoche
En aquella vieja casa de Capurro
En la que escondimos las veinte cartas.

Éramos fantasmas o seres poseídos
Y te conté mi último secreto
Antes de derramar el vino frío
Sobre las lozas del cementerio.

Invocando tal vez a la muerte
O a una inútil musa herida
Alguien repartió los naipes
Y escondió la mano de vida.

Las cartas nada me importaban
Solo vos y tu adulta forma de creer
Que son posibles los milagros
Allá donde el tiempo derribó las paredes
Y desplomó la casa antigua
Sobre las malditas veinte cartas
Donde escribimos demasiados…
Te extraño
Te quiero
Te amo.

 

Gigante de hierro

Wallpaper Magic 276 (8)Gigante de hierro
Por: Darío Valle Risoto

Vi sus rostros al costado del camino
Pero el tren devoraba a tiempo la ruta
Como una audaz y danzante gusano
Sus dientes de hierro comían mi vida.

Sentí el vaivén de esos años duros
Y saludé un amor en cada estación
Avisándome que la tristeza de invierno
Me espera en el andén de los perdedores.

Cargando combustible asistí al fogonero
Y sucio de carbón vi mi corazón negro
Sabiendo que todo viaje es breve
Y siempre quedarán destinos desconocidos
Donde reposar a solas
Viendo a los amantes… despedirse.

El vapor me dejó un sabor a distancias
Allí entre viejos campos jamás recorridos
Donde quizás también viajaron mis padres
Y todos los hermanos que me acompañan
Hoy en este extraño viaje…
Hacia la estación de mis empeños.

La hora de Laura

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La hora de Laura
Por: Darío Valle Risoto

Floreció un amor nuevo
Nuevito, lustroso,
Niño e inocente
Como el verano del setenta
Como aquella tarde en la playa.

Floreció la vida
Y los corazones se alejaron
De la pena y las despedidas
Y todo fue brillante
Lustroso y hermosamente
Nos confundimos en la dicha
De habernos reconocido.

Y cada palabra vieja
Volvió a hacerse nueva.
Como tu piel y el vino rosado
Y el aroma a rosas frescas
Y tus pies blancos descalzos
Sobre las baldosas frías
Que se perdían junto al jardín
Donde te vi volar
Aquella tarde de Abril.

Todo durará para siempre
Más no sea…
En mi imaginación.
Porque fue la hora de Laura
El confín de todos los días
En que la esperé
Sin conocerla
Y la amé sin recaudos.