Neo vampiros 97: El Monstruo debe pagar

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Neo Vampiros 97
El Monstruo debe pagar
Por: Darío Valle Risoto

Era solo el cartero trayéndole las facturas de la luz y el agua, ya había pasado tiempo desde el secuestro. Tiró los papeles sobre la mesa y bajó nuevamente los diecisiete escalones, ella estaba sentada contra el fondo de la jaula mirando a la lejana lamparita de difusa luz tan lejos sobre el techo enrejado. Las sombras de las rejas cubrían las paredes hasta el pie de la escalera dándole al recinto un aspecto fantasmagórico.
__ Desnúdate. __ Le dijo a la jovencita con voz temblorosa mientras se bajaba el cierre de la bragueta, necesitaba masturbarse con urgencia.

Una nueva noche y Lorena trepada a los techos de la iglesia “De las Camelitas” intentaba poner su mente en claro aunque era muy difícil cuando miles de sonidos se filtraban por sus oídos y sentía el aroma de la sangre de cada transeúnte que pasaba varios metros por debajo.
Odiaba a los violadores aún más que a los torturadores, como si hubiera alguna diferencia para medir los diversos tipos de terror que los hombres producen con total impunidad.
Sembrar el mundo de religiones no había servido de nada, el hombre en su fiereza aún continuaba vejando mujeres y niños como lo hacía dentro de las cavernas del neolítico.

Imaginar a su madre violada en los cuarteles de la dictadura le producía un vuelco en el estómago difícil de olvidar. Nunca se responderá la pregunta de la razón de tamaña muestra de animalismo por parte de los que aparentemente defienden al estado, nunca se mostrará mejor la inutilidad de los ejércitos en cualquier parte del mundo que mediante esos actos de cobardía amparados en la fuerza de las armas.

__ ¿Dónde estás niña?
El sonido de su propia voz la estremeció, no solía hablar sola pero en ese momento mientras el frío nocturno parecía querer decirle algo muy malo tuvo que hacerlo.
Bajó lentamente los veinte metros a la calle, sin hacer ruido posó sus largas botas negras, entre la niebla y como recortado en papel apareció un taxi que detuvo con un movimiento de su mano.
__ ¿A dónde vas gurisa?
__ Al centro, pero de un rodeo hasta General Flores y después siga el camino que quiera.

El taxista dio la clave de que tenía un cliente por radio y la llevó entre calles casi vacías por un invierno que parecía pertenecer a una dimensión aún más extraña que la que estaba acostumbraba a recorrer.
Cuando bajó en la plaza Libertad quedaban pocas personas caminando por las veredas húmedas de cerrazón, se subió el cuello de su campera de cuero y entró en un bar a un par de cuadras hacia la costa, recordó que habían estado allí con Paula no hacía mucho tiempo.

Mientras tomaba una grapa miel intentó afinar sus sentidos vampíricos pero era inútil, no había forma de localizar a esa niña desaparecida aunque tenía la firme sospecha de que estaba aún con vida en alguna parte.

Paula en el sanatorio comenzaba a sospechar que Lorena ni siquiera se haría cargo de su pedido, una enfermera entró a darle otro calmante y antes de salir apagó la luz de la sala.

Juicio y castigo.

Neo Vampiros 96: Lorena y el Monstruo

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Neo Vampiros 96
Lorena y el Monstruo
Por: Darío Valle Risoto

Fue un leve movimiento de las cortinas del sanatorio, tal vez era su imaginación, la puerta que estaba entornada de la sala se cerró lentamente y un vaho helado llenó el lugar, Paula vio una sombra y luego era ella, allí silenciosa y eternamente blanca mirándola.
__ ¿Algún día me tendrás que explicar cómo lo haces?
__ ¿Estás mejor?
__ Estoy como el orto pero necesito hablar contigo de otra cosa.

En ese preciso momento volvían a emitir la noticia de la niña de doce años desaparecida una semana atrás, las fotos, las habituales notas a familiares y amigos. Ambas observaron en silencio la pantalla de televisión de la sala, Paula le señaló con la mano que no tenía la vía del suero a la pantalla.
__ Ya antes ayudaste a una.
__ Eso fue casualidad, ahora es distinto, no soy La mujer Maravilla.

Paula forzó una sonrisa, estaba aún muy sedada y temía volverse a dormir, mostraban las fotos de la niña, estaba en un cumpleaños, sonreía se recordó a sí misma viendo esa carita inocente.
__ ¿A dónde se va la inocencia?
__ ¿Qué?
__ Nada, necesito que la encuentres, por favor.
Comenzó a llorar, cuando se retiró el pañuelo desechable de los ojos Lorena ya no estaba allí.

Jeremías pidió una semana sin goce de sueldo en el trabajo, iba a diario a ver a la chica que había pasado por diferentes etapas desde que la había secuestrado, del terror inicial pasó por la histeria pero ahora parecía haberse resignado a su nueva vida.
__ Te compré una muñeca.
Le pasó el juguete por la puerta donde le hacía llegar la comida, no siempre quería entrar porque a veces era atacado y no quería lastimarla.
Ella miró a la muñeca de trapo y trenzas con vestido verde tirada sobre las frías baldosas y comenzó a llorar en una especie de letanía que se fue incrementando hasta que tomó la muñeca con ambas manos y la destrozó y la tiró contra una de las paredes enrejadas de la jaula.
Jeremías subió corriendo y se tiró en la sala, estaba empapado en transpiración, en ese momento el sonido del timbre casi le parte el corazón al medio.

Al llegar la madrugada Lorena bajó a dormir a su ataúd, había pasado toda la noche recorriendo el bajo mundo Montevideano y antes de tener que volver a recogerse a la oscuridad comenzó a tener la leve impresión de que esto no era cosa de unos asesinos o violadores convencionales.

Cerró la tapa y poco a poco los sonidos de la calle comenzaron a apagarse dentro de una nube de oscuridad en torbellino que relampagueaba donde los pensamientos comenzaban a formar caras, rostros, manos, cuerpos y cosas.
Henrich Funke tenía razón al advertirle sobre sus poderes que debía utilizarlos con la conciencia de que vivía en un mundo hostil donde era mejor pasar desapercibida.

Juicio y Castigo

Neo Vampiros 95: Un Monstruo

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Neo Vampiros 95
Un Monstruo
Por: Darío Valle Risoto

Es una niña, casi una niña, probablemente tenga entre once, doce o tal vez trece y represente menos, pero: ¿A qué madre se le ocurre permitirle pintarse las uñas así?
Jeremías la miraba casi a diario en su viaje de regreso a casa en el colectivo, la joven viste la clásica túnica escolar, por lo tanto no es difícil imaginar la edad.

Rubia, con el pelo largo recogido y una mirada pícara. Hace días que descubrió que el hombre trata de observarla disimuladamente, ella coqueta se arregla el cabello y sonríe mientras viaja parada y poco a poco se va corriendo hasta donde está el observador, el colectivo lleno apenas deja lugar para estar parados. Jeremías viene de mucho antes por lo que siempre consigue un asiento junto a la ventanilla y conoce a la mayoría de los pasajeros.

Pensaba en que estaba enfermándose porque comenzó a tener sueños sexuales con la jovencita. Todos terminaban invariablemente en una orgía donde el placer y la culpa comenzaban a golpearle la conciencia hasta despertarlo. Varias madrugadas caminó hasta la cocina para tomar un vaso de agua fría mientras su esposa seguía durmiendo ajena a su procesión.

Unos días después rentó un apartamento con sótano, habló con la inmobiliaria para que la casa tuviera un sótano porque dijo trabajar en artesanías y esas cosas. Poco a poco acondicionó el lugar para aquel plan que como una fiebre creció dentro de su pecho sin poder contenerlo. No le costó armar la jaula, le vendieron las rejas como si se tratara de diferentes partes de portones, hasta le armó una ducha y un lugar donde hacer las necesidades.

Solo faltaba secuestrarla.

No fue fácil, varias veces la siguió, descubrió que tenía dos amigas, una blanca y la otra morochita, pero se despedían antes, tenía tres cuadras hasta la casa para hacerse cargo y aunque no fue fácil al fin lo hizo.

Y por más que le dijo que no le iba a pasar nada, que solo la quería mirar ella lloró y gritó y hasta se desmayó un par de veces con el pelo enmarañado ya no era tan linda como antes, pero igual así inconsciente la desnudó y la lavó delicadamente con las manos temblorosas y la mente hecha un torbellino.
Volvió a casa y estuvo dos días sin ir a trabajar porque se sentía mal, su mujer no se enteró, en el mismo horario en que debía estar en la oficina iba a la casa rentada y bajaba los diecisiete escalones hasta que la encontraba.
Al segundo día comenzó a hacerlo.

La noticia de la chica desaparecida conmovió a la gente, había algo de injusto en que la belleza mostrada en la foto dejara a las personas aún más sensibilizadas con la noticia, cuando Paula vio la nota a los padres por televisión aún estaba internada en el sanatorio e inmediatamente pensó en Lorena.

La llamó, hacía dos semanas que se encontraba internada en un sanatorio psiquiátrico luego de lo sucedido con el accidente del caballo, los sueños continuaban pero evitó decírselo al doctor aunque el profesional lo intuía.

Luego de intentarlo infructuosamente con el celular comprendió que Lorena seguía tan reacia a esos aparatos como de costumbre, pensó en que su conexión no podría haberse roto así nomás y cerró los ojos y trató de visualizarla para pedirle ayuda.

En ese momento entró el doctor Celestino Menchaca y la encontró sentada en su cama con actitud meditativa pero concentrada.
__ ¿Te encontrás bien?
__ Si doctor, déjeme sola, estoy tratando de descansar.
Él se rascó la barbilla y dejó la habitación no sin antes pedirle que trate de dormir que el fin de semana siguiente posiblemente le darían el alta.
Ella le regaló una sonrisa forzada, en ese momento algo se movió afuera contra la ventana.

Juicio y Castigo.

Neo Vampiros 94: Todos los caballos negros.

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Neo Vampiros 94
Todos los caballos negros
Por: Darío Valle Risoto

__ En mi sueño veía un corral con varios caballos negros, era de noche pero la luz de los relámpagos me dejaba verlos, eran enormes, pero tenían rostros de personas, me miraban y además…
__ Dime Paula.
__ Sus… penes enormes lanzaban chorros…
__ ¿De semen?
__ No, de sangre.

Paula estaba tirada en el diván, era una de esas extrañas veces en que se abría por completo al doctor Menchaca, este se veía mucho menos profesional que en otras ocasiones, porque se le notaba preocupado por la joven.
Había acudido a la consulta del psicoanalista porque últimamente se sentía muy mal, hasta su relación con Lorena había cambiado, al menos eso era lo que sentía. Su amiga se distanciaba largas jornadas y luego leía todo lo que había hecho en los diarios y veía las noticias en la televisión.

__ Cuéntame más.
Paula cerró los ojos y los volvió a ver. Esos corceles terribles con caras humanas, sabía muy bien sus identidades pero no se lo podía decir. De todas formas la casa que se veía detrás le era desconocida aunque le recordaba a la mansión de la película Psicosis.

__ Dígamelo, ¿Me estoy volviendo loca?
__ Nada de eso. __ Sonrió el profesional mientras volvía a prender su pipa y un aroma achocolatado cubrió la habitación de cuadros antiguos y muebles no menos nuevos. __ Creo que estás pasando por alguna… etapa, algo te preocupa que no te animas a enfrentar, pero todo se va a solucionar créemelo, si te estuvieras volviendo loca sería muy diferente.

Terminada su hora salió a la calle. por la avenida Rivera llegó al estacionamiento donde guardaba su coche, en ese momento unos bocinazos la hicieron volver la cabeza en el mismo instante en que un colectivo golpeaba un carro cargado de botellas de plástico y cartones, cuando miró mejor vio un gran caballo debajo de las ruedas del vehículo y al animal con las tripas expuestas mientras bramaba de dolor.

__ ¡Por dios! __ Se tapó el rostro y cayó de rodillas en la vereda justo cuando la dantesca imagen del animal moribundo le llegaba mezclada con el griterío de los muchachos del carro que intentaban inútilmente de socorrer a su animal. La policía llegó y comenzó a alejar a la gente, Paula vomitó junto a una vidriera y caminó unos pasos, se sentía mareada.
La gente bajaba del colectivo y corría sobre la calle donde la sangre se abría paso como una enorme mano como para tomarla por los pies. entonces se desmayó.

A la noche Rosaura su empleada la fue a ver, la habían sedado y repetía cosas ininteligibles. Le avisaron a su analista que se hizo presente, el doctor Celestino Menchaca comenzaba a preocuparse en serio.

Paula estaba pálida como una muerta en la sala del Hospital Británico, tenía una venda en la muñeca izquierda por donde penetraba la vía del suero por donde la habían medicado fuertemente, algo se movía en su cabeza y volvían nuevamente a cabalgar los caballos negros dentro de un corral de espinas.

Quiso creer que era su imaginación pero las cortinas de la sala apenas se movieron cuando una figura diminuta penetró y se quedó mirándola con ojos negros de profunda preocupación.

Lorena le tomó la mano libre, su tacto helado le era familiar así como la leve humedad de sus labios carnosos sobre la frente de su amiga enferma.
__ Estaba “Durmiendo” cuando te vi pero era de día, no podía ayudarte, el caballo muerto alarmaba a la gente, un hombre se resbaló sobre la sangre o entre las tripas que asomaban debajo del colectivo, se que debió ser horrible.
__ Déjame sola.
Dijo Paula antes de perder el conocimiento.

Juicio y castigo

Neo Vampiros 93: Marginados por el odio

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Neo Vampiros 93
Marginados por el odio
Por: Darío Valle Risoto

Caminan drogados o borrachos, son cuatro, parece como si fueran amigos pero los depredadores no los tienen, solamente camaradas de caza, soportes para aumentar la fuerza del animal más débil de la creación. Si hasta un mosquito se puede defender mejor que un hombre.

El frío Montevideano llegó antes, apresurado, enlodado por una lluvia de cuatro días que hace llorar las rejas de las casas cuyos habitantes no se podrán resguardar del miedo o de la soledad reinante. la ciudad inmensa trata de sobrevivir a una miseria creciente y más negra que esa noche fría de Abril donde las almas atormentadas salen a beber la sangre de los cobardes.

Lorena salió a la noche, hace días que Jacqueline le ha prometido nueva información, esta vez: verdadera sobre la “operación zanahoria”, en realidad poco le importa saber donde están los restos de los asesinados por la dictadura, solo le interesa saber quiénes los “desaparecieron” y que estén listos para pagar o no tampoco le importa demasiado.

La delincuencia es otro tema, desde que es un ser nocturno convive con los marginales, muchos pueden ser brillantes o locos: músicos, actores, prostitutas, homosexuales viejos que salen a “trillar”, bebedores, filósofos del estaño, perdedores de toda hilacha…Montevideanos. Pero no dibujan un cuadro pintoresco, muchos guardan sueños degenerados y vigilias abominables.

Le quebró el brazo con una simple torsión de muñeca y el tipo calló de rodillas gritando de dolor, mientras su mujer lloraba por él más que por los golpes recibidos.

Unos segundos antes la protesta en una esquina cercana la hizo bajar como una sombra para ver que el hombre le pegaba a su compañera porque no traía suficiente dinero de su trabajo como prostituta.
Saltó entre ellos y la defendió, unos segundos después la mujer llamaba a los gritos a la policía y trataba de pegarle a Lorena.
__ ¡Puta de mierda te acabo de defender!, ¿Así me pagas?

Y no se pudo contener y los vació de sangre a ambos, a él por cobarde golpeador de mujeres y a ella por desgraciada, ni más ni menos.

Con su sed y su hambre casi saciadas trepó como el viento a lo alto de la iglesia matriz, allí la ciudad vieja ofrece un aspecto aún más desolador que sus veredas colmadas de basurales y el olor a fritangas de los conventillos.
Se limpió la cara embebida de hemoglobina violenta, sintió que volvían sus fuerzas y pensó en convertirse en lobo y entrar al mercado del Puerto para sacudir un poco las cosas, pero no era inteligente andar como si fuera una mala película avivando a la gilada.

Paula había conocido a otro tipo, al principio este como todos parece que tiene cerebro, al menos le ha durado más de quince días que es el promedio de sus salidas, este tipo es bien parecido y no es rico lo que tiene sus bemoles tratándose de los mundos que habita.

Le había contado como si se tratara de una traición que había conocido a este tal… Luís en la facultad, apenas va una vez por semana y casi nunca da un examen pero le sirve al menos para conocer alguno que otro espécimen que le caliente las piernas y la aleje de tanta muerte rondante.

Lorena sintió el roce de los cuerpos desnudos en el cuarto de Paula desde su azotea, mirando a un cielo gris y lluvioso se preguntó si el ahogo que sentía eran celos o la envidia de que ya jamás nunca conocería el amor.

Al volver al presente ve a los cuatro muchachos drogados y maltrechos caminando por las angostas veredas de Juncal mientras dos muchachas caminan en sentido contrario.
__ Vamos nenas, danos el celular, la campera, todo.
Una llora, la otra insulta mientras rápidamente les sacan todo, las manosean, se ríen con sus muecas siniestras, sus capuchas sobre el rostro, sus sombreros de béisbol y sus navajas mal afiladas.
Lorena baja a la calle, a veces, solo a veces siente la ironía de estarse convirtiendo en una especie de super heroína.

Juicio y Castigo.

 

Neo Vampiros 92: Calaveras y Huesos (Operación Zanahoria)

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Neo Vampiros 92
Calaveras y Huesos
Por: Darío Valle Risoto

Levantan los restos lentamente. Frenéticos los fotógrafos sacan fotos de los huesos de entre pedazos de plástico y tela podridos. Uno de los encargados de la excavación fuma nervioso y mira a la gente que curiosea desde el otro lado del alambrado, hace cuatro meses que buscaban los cuerpos.

__ Se llamó “Operación Zanahoria”, decidieron cambiar los cadáveres de lugar cuando comenzaron a temer que la democracia los iba a enjuiciar por tanta mierda, ustedes perdonen.

Luís Amaral es antropólogo forense vino desde Australia a comenzar las excavaciones, ya han buscado demasiado en cuatro cuarteles y en un supuesto cementerio clandestino pero o son huesos de animales o porquerías enterradas, hace años que los militares le toman el pelo a la democracia.

Se rasca la barba crecida, es casi pelirrojo, hacia un año que no fumaba hasta que volvió al país y se encontró con una tierra sucia, descuidada, donde la pobreza se disfraza de consumo y sucumbe en una realidad muy igual a aquella que supo combatir a fines de los sesenta.
Amaral se siente muy viejo, tiene setenta años, ni más ni menos.
__ Setenta redonditos Amaral, ya sería tiempo de retirarte, pero siempre te llaman. __Se habla en voz alta y los estudiantes que vinieron a ayudarlo en la tarea lo miran sonrientes, ya están acostumbrados a su costumbre de conversarse.

Una resuelta joven periodista, hermosa como los días de la primavera se acerca a preguntarle sobre el éxito de la excavación.
__ Soy Marcia Pérez del Canal seis, ¿Hallaron algo?
__ Un cráneo humano, restos de una pierna, dudo que sea uno “de los nuestros” pero, vamos a ver.

Hacía un año que no fumaba y ahora casi dos cajillas al día de tabaco negro sin filtro, los recuerdos del tabaco lo regresan a su viejo Cerro Largo a unos pasos del Olimar, donde el aire era más fresco y sin olor a tierras revueltas.

A la tarde la prensa se retira y él se queda en su vieja carpa, lo hace ver extraño que no quiera dejar la excavación, Marcelo Acosta, uno de sus mejores ayudantes, esa noche loa compaña.
__ ¿Usted cree que nos están tomando el pelo?
__ Por supuesto, se ríen de todo, ellos y su impunidad, este país se fue a la mierda cuando se voto por la ley de caducidad de la pretensión punitiva del estado.
__ ¿Le parece?
__ ¿Y a vos te parece que se puede votar sobre los derechos humanos dejando impunes a los asesinos?

Marcelo fuma cigarros Marlboro, convida con uno al profesor y luego se rasca la cabeza, está nervioso, la noche comienza a caer en el cuartel y sabe que a los militares no les gusta que los civiles se queden en sus terrenos por más que el gobierno haya dado la orden.

Más allá de la carpa donde pernoctan está la más grande donde se guardan las herramientas, la excavadora del ejército y luego los sitios marcados con cuerdas y numeradas las zonas donde se han detectado indicios que puedan ser de presuntos enterrados hace ya más de treinta años.

__ ¿Qué sabes de los milicos y civiles que aparecen muertos?
__ ¿La vengadora?, ¿En Australia se supo?
__ Bueno, no estamos tan lejos, Internet y toda la cosa, el rumor de que una mujer mató a más de veinte milicos retirados y alguno que otro político y o colaborador dio vuelta el mundo, más solo en ciertos foros.
__ Hace dos años pasaron varias cosas raras: la jefatura de policía fue atacada y nunca se supo quién o qué destrozó las ventanas y mató a varios milicos, luego encontraron otros militares asesinados brutalmente en Rosario, también un milico retirado que violaba pibas fue encontrado sin cabeza y sin sangre… ¿Sigo?
__ Algunas de esas cosas las leí por ahí, pero acá no se habla mucho de eso, el otro día le pregunté al rector de la universidad que opinaba de esto y me cambió el tema, luego hasta algunos periodistas también me evadieron el asunto. Creo que hay mucha cola de paja en estas tierras.

Marcelo aumentó la luz del farol y miró afuera, el lejano ladrido de un perro en la calle Instrucciones le hizo sentir que se erizaban los pelos de la nunca.
__ Leí que se trata de una vampira, ¿Vos que pensáis?
__ ¡No me joda profesor!
__ No te rías, hace algunos años en México encontramos una vieja tumba con una mujer en perfecto estado, cuando la expusimos al sol se deshizo frente a nuestros ojos, su ADN era extraño y las pruebas demostraron que había muerto hacía unos cuatrocientos años, sin embargo gritó cuando la sacamos y sufría quemándose.
__ ¿De verdad?
__ Sus colmillos eran enormes, en el pueblo cercano nos hablaron de viejas leyendas, de no muertos, igual que en el este de Europa la gente colgaba ristras de ajo y crucifijos detrás de puertas y ventanas todas las noches.
__ Pero es tan fantasioso pensar que existen los vampiros como creer que una de ellos se encargue de…
__ Bueno, es solo una teoría descabellada pero sería lindo que alguien haga justicia de una puta vez.

Juicio y Castigo

Neo Vampiros 91: El Recuerdo que impera

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Neo Vampiros 91
El recuerdo que impera
Por: Darío Valle Risoto

Lorena continuaba en su clásica posición sobre el sofá en la enorme sala de la mansión del Prado, sentada con las piernas flexionadas y los brazos alrededor de ellas. Mientras tanto el olor a huevos fritos llenaba el lugar. Escasamente era usada la cocina que igualmente estaba bien provista por si venían visitas o al menos para aparentar que allí vivía gente normal.
__ ¿Sabes cocinar algo aparte de huevos fritos?

El rostro de Paula se asomó, traía un plato con un par de huevos y un pan chico en la otra mano, se sentó y apoyó “la cena” sobre la mesita, observó la tele y miró a su amiga.
__ ¿Cuántas veces viste esta película?
__ No sé, como cien, no las conté.
__ ¿Qué te atrae de ella?
__ Drácula, este Drácula me recuerda a Henrich y no es porque se parezca a Gary Oldman, nada que ver, es algo sutil que siento en la atmósfera de la historia, es como si alguien en la producción supiera que existimos y lo haya querido deslizar de alguna manera.
__ Estas media loca.
__ Ese olor a huevos fritos va a permanecer en la casa un milenio
__ ¿Te incomoda?
__ Para nada, lo que me molesta son esas películas de mierda con no muertos que salen a la luz del sol y se enamoran de minitas idiotas o que… No me hagas caso.
__ No te invito porque no podés comer, lo siento tanto, pero estos huevos están muy buenos.

Lorena sonrió, estaban sobre cocidos y además eran poco para considerarlos una cena. Paula lo intentaba, no se puede cambiar de la noche a la mañana una vida burguesa.
__ En realidad puedo comer pero no serviría de nada, lo único que nos alimenta… ya sabes.
__ ¿Yo creía que era como en las películas?
__ Mitos, leyendas, cinematografías, sabes bien que me reflejo en los espejos, me cago en los crucifijos y que una estaca solo me daña si no me la puedo sacar del cuerpo en varias horas…
__ ¿Es igual para todos los…vos sabés que quiero decir?
__ No lo sé, Henrich me habló brevemente de diferentes clanes, creo que según la línea de descendencia algunos somos más vulnerables a algunas cosas que otros, como por ejemplo el ajo y las cruces pero no me contó mucho más.
__ ¿Y caminar de día?

Lorena se ensombreció, sus pensamientos la hicieron aproximarse a uno de los ventanales donde la luna llena se colaba como un querido visitante que observaba a las chicas y parecía escuchar con interés.
__ Nuestra condición nos hace vulnerables a los rayos del sol tanto como si a un humano normal lo rociaran con ácido o tal vez peor. Henrich me contó que algunos no muertos deciden suicidarse saliendo al sol tras no poder soportar este tipo de vida.
__ Bueno, si es que un muerto se pueda suicidar. __Intentó reírse pero no pudo.

__ ¿Alguna vez lo pensaste?, ¿Pensaste en terminar con todo?
Lorena regresó y tomando la jarra de cristal sirvió vino para ambas, Paula terminaba su segundo huevo con la satisfacción del chef que acaba de degustar su obra maestra.

__ Cuando Henrich me transformó todavía vivía mi abuela, me fue muy difícil en los primeros tiempos vivir durante la noche y esconderme de día y que ella no lo notara, luego me di cuenta que algo intuía sobretodo porque respetaba mis gruesas cortinas negras cerradas durante largas horas y mis salidas nocturnas, cuando comenzaron a aparecer muertos los ex torturadores y militares golpistas creo que comenzó a atar cabos. No era ninguna tonta mi querida abuela.
__ ¿Y…?
__ Bueno, tenía diecisiete años, no fue fácil, cierta vez comencé a abrir las cortinas para ver qué pasaba y mis gritos la alarmaron, vino y me cubrió de la luz, me llevó dos meses para que desaparezcan las cicatrices, allí se convenció de que yo me había transformado en algo diferente.

Lorena tomó toda su copa de un trago y se sirvió otra, extrañaba a su querida abuela.
__ Cuando la internaron fui al hospital de noche y se lo conté todo, ella me tomó la mano y me dijo que compartía mi misión de venganza, que la venganza cuando es para hacer justicia está justificada, no te olvides que mi abuela era gallega y anarquista, de las más duras y que en España la había pasado muy mal antes de venirse al Uruguay.

Paula le acarició el corto pelo negro, agachó el rostro como si fuera un gato.
__ Fue la última vez que la vi, me lo dejó todo, yo era su única nieta viva… o al menos lo parecía.
__ Me habías dicho hace tiempo que tu abuela estaba disgustada porque tus padres se habían hecho comunistas.
__ No era para menos, con los años comprendí que si hay un peor fascismo es el de izquierda y algunos comunistas son unos traidores hijos de puta cuando se trata de cumplir sus planes, cuando arrestaron a mis viejos varios de ellos pudieron hacer algo por rescatarlos pero nada, cada uno salvó su propio culo y algunos dirigentes se fueron a vivir cómodamente en el exilio en Moscú o Cuba, mientras acá torturaban a sus compañeros.

__ Tal vez no había nada que pudieran hacer… yo que sé.
__ Revolucionarios de pacotilla que lo único que sueñan es con la dictadura del proletariado, pero eso sí, con ellos a la cabeza del país decidiendo que es bueno y que no para el pueblo ignorante.
__ Nunca me imaginé eso, en realidad no sé mucho de política, mis padres siempre fueron de derechas y para ellos todos los de izquierda son comunistas y listo.
__ No hay diferencia, para los comunistas todos los que no lo son o son ignorantes o son capitalistas burgueses.
__ ¿Tuviste amigos bolches?
__ Algunos, cuando volvió la democracia comencé a militar en un comité pero me cansé de tanta charla intelectualoide sobre la sociedad, mientras esos pelotudos tomaban mate y boludeaban yo salía a matar milicos, así era la cosa.
__ ¿Y después?
__ Me retraje a mi vida nocturna, me comenzaron a caer mal estos idiotas que pretenden cambiar el mundo sentados a una mesa de boliche, alguna vez me tuve que enfrentar al espejo de mis pensamientos y comprendí que soy anarquista desde antes de nacer, creo que podremos tomarlo con una antesala de lo que soy ahora: un ser oscuro que viste de negro y mata a los que debieron morir hace muchos años.

Mi madre dejó de ser comunista antes de caer presa, se había afiliado al Frente Izquierda de Liberación, creo que estaban a punto de pasar a la clandestinidad antes de caer en manos de los milicos, mi padre, el hijo de mi abuela era comunista pero dudo que haya muerto siéndolo porque desde hacía tiempo que tenía serias discrepancias con el partido antes de desaparecer.
__ ¿Cómo lo supiste?
__ Me encontré de a poco con viejos militantes, sobrevivientes que me armaron la historia de Antonio mi padre y de mi madre Esther, eso y algunas pocas fotos me quedan, solo eso.
__ Y tu venganza.
__ Cierto, mi venganza.

Juicio y Castigo