Centro de Mando Trekker con reciclajes

Un fan de Star Trek con su propio Centro de Mando
Traducción. A Trek Life

Zardoz nos envía este interesante enlace…

Guffey, Colorado
Con un poco de creatividad y un montón de tiempo libre, un hombre transforma basura en un tesoro intergaláctico.

Botellas de agua, tuberías, secador de pelo, reproductores de cassette antiguos, radios, alarmas contra incendios, bandejas de supermercado, luces navideñas, parlantes…
Estas son algunas de las cosas que Steve Doman, una amable persona de 63 años, ha reciclado y creado con ellas, un centro de mando de Star Trek en parte de su hogar, ubicado dentro de una montaña, en Guffey, Colorado.
A pesar de que no ser muy publicitado, ha recibido correos electrónicos de personas interesadas de lugares tan lejanos como Holanda y Suecia, y recibe alrededor de 100 visitantes por año.

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Esta Nostalgia…

Esta Nostalgia
Por: Darío Valle Risoto

Siento nostalgia por lo que no tuvimos
la brisa de Abril
el campo en Treinta y Tres,
el mar irreverente
tu falda sobre la silla del hotel
tu mirada en el trabajo,
la pausa ansiosa de aquel interludio
la magia de tu sonrisa,
las sopas que tomamos frías
desnudos y muertos de risa.

Siento que me robaron la vida
sin tu silueta empapada
y llena de espuma en el baño
aquel domingo de mañana
en que no volviste
a la casa de tus padres.

Siento que se me olvidan cosas…
el sabor de tu saliva
el aroma de tu pelo entre mis dedos
la sedocidad de tu pubis floreciendo
la animosidad de sentirnos felices
y quella botella que tiramos al mar
creyendo que los buenos tiempos

volverían mi amor…
volverían.

Un Poco de Humor

UN POCO DE HUMOR
Recibo y Publico esta historia que me envía mi querida e invisible prima Janette, espero verla antes que termine este milenio…

Era una mujer joven, ingeniosa, gentil y, sobre todo, muy hermosa.
Un día, mientras tomaba dictado, notó que su jefe tenía la bragueta abierta.
Terminó el dictado y se dispuso a salir de la oficina cuando, antes de cerrar la puerta,dijo:
>>’Por cierto, señor, la puerta de su cuartel está abierta.’

El hombre no entendió el comentario; no obstante, al poco rato se dio cuenta de que el cierre de sus pantalones estaba abajo.
Al hombre le hizo gracia la manera en la que su secretaria se había referido al pequeño incidente y decidió aprovechar la oportunidad para coquetear un poco, por lo que la llamó a su oficina:
>>’Dígame, señorita, cuando vio que la puerta de mi cuartel estaba abierta, por casualidad no vio también a un soldado en posición de firme?’

>>¡¡Oh, no, señor!! Lo único que vi fue un veterano de guerra sin fuerzas echado entre dos viejas mochilas de campaña

Homero Manzi en tres letras

Barrio de tango
Homero Manzi

Un pedazo de barrio, allá en Pompeya,
durmiéndose al costado del terraplén.
Un farol balanceando en la barrera
y el misterio de adiós que siembra el tren.
Un ladrido de perros a la luna.
El amor escondido en un portón.
Y los sapos redoblando en la laguna
y a lo lejos la voz del bandoneón.

Barrio de tango, luna y misterio,
calles lejanas, ¡cómo estarán!
Viejos amigos que hoy ni recuerdo,
¡qué se habrán hecho, dónde estarán!
Barrio de tango, qué fue de aquella,
Juana, la rubia, que tanto amé.
¡Sabrá que sufro, pensando en ella,
desde la tarde que la dejé!
Barrio de tango, luna y misterio,
¡desde el recuerdo te vuelvo a ver!

Un coro de silbidos allá en la esquina.
El codillo llenando el almacén.
Y el dramón de la pálida vecina
que ya nunca salió a mirar el tren.
Así evoco tus noches, barrio ‘e tango,
con las chatas entrando al corralón
y la luna chapaleando sobre el fango
y a lo lejos la voz del bandoneón.

Milonga sentimental
Homero Manzi

Milonga pa’ recordarte,
milonga sentimental.
Otros se quejan llorando,
yo canto por no llorar.
Tu amor se secó de golpe,
nunca dijiste por qué.
Yo me consuelo pensando
que fue traición de mujer.

Varón, pa’ quererte mucho,
varón, pa’ desearte el bien,
varón, pa’ olvidar agravios
porque ya te perdoné.
Tal vez no lo sepas nunca,
tal vez no lo puedas creer,
¡tal vez te provoque risa
verme tirao a tus pies!

Es fácil pegar un tajo
pa’ cobrar una traición,
o jugar en una daga
la suerte de una pasión.
Pero no es fácil cortarse
los tientos de un metejón,
cuando están bien amarrados
al palo del corazón.

Milonga que hizo tu ausencia.
Milonga de evocación.
Milonga para que nunca
la canten en tu balcón.
Pa’ que vuelvas con la noche
y te vayas con el sol.
Pa’ decirte que sí a veces
o pa’ gritarte que no.

Versos de un payador al General Juan Perón
Homero Manzi

Va a perdonar su excelencia que un payador del camino
le alce su verso genuino ante tanta concurrencia.
Quisiera, en esta emergencia, tener el don de Gabino
para elogiar con más tino la histórica presidencia
que realizó su excelencia en este suelo argentino.

Perdóneme, presidente, pero tengo la certeza
de que alabar su grandeza es traducir muchas mentes.
Usted luchó por la gente desbrozando la maleza
y el criollo que siempre pesa con justicia y noblemente
sabe que usted fue un valiente al lado de su pobreza.

Usted liquidó el instante de la miseria social
y el oprobio general del vendepatria triunfante;
vergüenza del tiempo de antes, cuando el fraude electoral
era el destino fatal que le aguardaba al votante
en aquel tiempo distante de ignominia nacional.

Siguiendo la ejecutoria de esta noble evolución,
el pueblo de la nación vive su trance de gloria.
Él siempre tendrá memoria de la gran revolución,
y a fuerza de corazón mantendrá la trayectoria
que ha señalado en la historia el General Juan Perón.

Usted trabaja y nos cuida desde que nace la aurora,
robando tiempo a las horas, le quita vida a su vida.
Usted es la lumbre querida de esta etapa bienhechora,
y su ciencia salvadora, mientras se cumple, no olvida
a la clase desvalida, que es valiente y cinchadora.

Por eso, mi General, con esta improvisación
quise arrimar mi montón a su labor nacional.
Nadie ha comprendido igual las penas de la nación,
nadie con más corazón nos libró de tanto mal
nadie como Juan Perón, Presidente y General…

Homero Manzi: Un Poeta en la Tormenta

Homero Manzi

Un Poeta en la Tormenta
Por: Darío Valle Risoto

Esta película era inevitable que no me afectara al corazón y el alma, oficiando como un detonador de recuerdos, el filme sobre la vida de este Argentino increíble es sencillamente una obra maestra del cine.

Una historia con ficción, recortes de documentales de época y puestas en escena sobre los tangos más emblemáticos escritos por Homero Manzione, un hombre que no solo fue un poeta inigualable, también y a su manera fue un militante político de su época comprometido con la causa del pueblo, primero desde el radicalismo y luego junto a Perón.

Si le debo agradecer a Homero Manzi la creación de mi tango de cabecera: Sur. Es este trabajo una suerte de refresco para mi memoria muchos años después de haber tenido largas y apasionantes conversaciones sobre la historia del tango con un veterano compañero de Barreiro. Creo que están muy equivocados aquellos que repiten el absurdo de que el tango se comprende mejor después de los cuarenta ya que esta poesía ciudadana me acompañó toda mi vida de diferentes maneras y viendo esta película, al menos los rioplatenses serán ineludibles cajas de resonancia de un ritmo que corre por nuestras venas pintando imágenes de oscuras asimetrías como las de toda vida.

Homero Manzi fue un ser increíble, un ineludible puesto para repostar la poesía de Buenos Aires, un director de cine excelente y un referente de la cultura de nuestro querido país hermano. Si el tango no les es indiferente, esta película es una obligación que les podrá sacar algunas lágrimas pero hay que verla.

Un Angel para tu Soledad

Un Ángel para tu Soledad
Patricio Rey y Sus Redonditos de Ricota

Ya sufriste cosas mejores que éstas
y vas a andar esta ruta, hoy,
cuando anochezca.
Tu esqueleto te trajo hasta aquí
con un cuerpo hambriento, veloz
y aquí ¡Gracias a dios!
uno no cree en lo que oye.
Angel de la soledad
y de la desolación
preso de tu ilusión vas a bailar,
a bailar… bailar.
Es tan simple, así
(no podés elegir)
Claro que no siempre, ves?
resulta bien
Atado con doble cordel
(el de simular),
no querés girar maniatado,
querés faulear…
y arremolinar.
Medís tu acrobacia y saltás.
Tu secreto es:
-La suerte del principiante
no puede fallar.-
Alguna vez, quizá, se te va la mano
y las llamas en pena invaden tu cuerpo
y caés en manos del Angel de la Soledad
y él ¡Gracias a dios!
tampoco cree en lo que oye.
Angel de la soledad
y de la desolación
preso de tu ilusión vas a bailar,
a bailar…bailar.

Una Semana de Perros (Cuento)

Una Semana de Perros
Por: Darío Valle Risoto

Gastó pólvora en chimangos y mientras sigue escuchando a “Buitres después de la una”. Piensa en bueyes perdidos y en reponerme de un golpe mágico inesperado, todo en casi una semana donde se despedazó el mago en múltiples roturas desde el corazón para afuera, desde afuera para el corazón. Y sintió temblar el bobo hidráulico que comienza a masticarle el pecho como un monstruo que eyacula goteras de ácido y recuerdos.
Maldita vida llena de alambres que acogotan y quitan la respiración, hacer fuerzas de la nada para remontarse al viento poniéndole cara buena a la lluvia y sonrisas a un frío invernal…
¡Cuantas veces se lo dijo Juan!…más o menos tres millones de veces y un poco más pero el es un testarudo que debería tener el pecho más resistente que la cabeza pero no es así, a fin de cuentas que el alma se guarda en un dedal y las esperanzas no dejan de crecer a medida que uno se hace sabio… ¿O idiota?
Cuando el alumno está preparado aparece el mago, lo mismo pasa con el amor, al menos ese que creemos verdadero, de todas maneras nunca debería olvidarse que el camino del conocimiento es tan solitario como lleno de espinas. Pero uno se aburre de tanto examinarse el karma… no son puntos negros o bueno ¿Algunos si?
Fácil resulta leer las huellas ajenas pero involucrarse es un terrible riesgo porque uno comienza a vivir vidas prestadas, ajenas, dolorosas y entonces ¡Zas!… viene el sueño invasor de esos sentimientos que roban la noche y nos matan la calma.
Habrá que rearmarse medio mutilado y recapitular las horas y los días donde se perdió el raciocinio y el alumno ocupó demasiado espacio en el maestro. El egoísmo es una inesperada faceta del conocimiento esotérico. El egoísmo nos alienta a creer en imágenes que vienen de nosotros y no de la realidad, urge recomponerse el alma y curarnos nosotros mismos con un momento de recogimiento donde el silencio es necesario para no seguir fabricándole trampas a la existencia.
Nadie es realmente importante, solamente su imagen en nosotros puede resultar en conflicto con nuestros propios planes. Pero acaso estar vivo significa quedar muchas veces a merced de las hormonas, el frío, esa estúpida pulsión a escribir poemas y sentirse raro cuando no culpable.
Él lo sabía, es mejor mirar el mundo de afuera como quién observa a los protagonistas de la historia con la impunidad del espectador en la oscuridad de la sala. Lamentablemente a veces nos invitan a entrar en escena y descubrimos que somos débiles, falsos y tan malditos como todo ser humano.
¡Estupido!
El maestro le pega tantos cachetazos al alumno, casi le saca la cabeza, este cae de rodillas suplicando: ___ ¡Perdón señor, yo me sentí humano, perdóneme!
Humilde se nace, si no lo tenemos tendremos que ensayar cada día de nuestra vida una humildad artificial pero absolutamente necesaria para batallar con nuestros peores enemigos.
El grado máximo del conocimiento mágico es la Objetividad absoluta. Pero tan difícil será ver desde afuera del cuerpo y más de las arterias, las venas, los órganos, la piel y el sexo, cada cosa y cada persona en este mundo.
De nada servirá ser un aprendiz de ególatra que se cree versado en las ciencias ocultas si no se pueden retirar los pasos esperando una nueva libertad que solo depende de nosotros y de nadie más. La obsesión muchas veces es confundida con los buenos sentimientos y no tiene nada que ver, cuando se cae la venda de los ojos, el resultado es devastador.
¡Vos siempre gastando pólvora en chimangos!
Dijo el maestro y el alumno respondió:
__ Discúlpame Juan, todavía y a mi pesar: sigo siendo humano.
Pero eso no soluciona nada.