Death Note: Netflixados

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The Death Note
Por: Darío Valle Risoto

Confieso que nunca terminé de ver el animé, quizás porque antes había visto las tres películas Live Action japonesas sobre estos mismos personajes, las dos primeras resumen perfectamente los cincuenta capítulos del animado y entonces se me resultaba demasiada lenta la trama pero supongo que alguna vez lo terminaré.

Por lo pronto las versiones japonesas del animé le hace justicia y como suele suceder los personajes son muy parecidos, yo diría que idénticos a los de la versión animada, más ahora nos convoca la película usamericana que acaba de estrenar la cadena Netflix que ha despertado innumerables críticas negativas sobretodo en los fans de Kira y cia que son al parecer muchos y muy celosos de sus protagonistas como suele pasar siempre en estos casos.

Por lo pronto creo que la versión yanqui es bastante buena, todo lo que podíamos esperar si le meten mano a algo que nace de una cultura tan diferente y la trasladan a lo que todos conocemos de usamerica, por lo tanto si comparamos con chotadas como la versión de “Dragón Ball” creo que en este caso la película es buena, más comprendo o trato de comprender las diversas alteraciones al argumento que trata de comprimir una historia reitero: “muy japonesa” a tan solo una película y para un público joven esencialmente de los estados unidos y ya sabemos que no se caracterizan por digamos: “una amor al cine intelectual”, como para no ofender demasiado.

Y como era de esperarse alguno de los protagonistas tenía que ser de raza negra porque está de moda y hay que limpiar años de intolerancia racial tratando de meter como sea y donde sea a actores que nada tienen que ver con los perfiles tradicionales, en este caso “L” es negro pero por suerte lo lleva bastante bien por más que a uno se le dificulte tratar de imaginar a aquel joven detective “emo” ahora con perfil de rapero intelectual, vamos por lo menos lo hizo bien, pudo ser peor.

La historia pretende ser respetuosa y hasta hay una escena carísima de una matanza en Japón completamente al pedo pero como para cumplir, así como el Cameo del actor nipón conocido de la serie Héroes pero poco más que eso, el mayordomo de “L” por suerte es japonés porque bien pudieron poner a un Puerto Riqueño o a un esquimal, nunca se sabe.

El principal error de la película es haber dado por hecho muchas cosas acerca del libro de la Death note y algunas cosas, si usted es extraterrestre o evangélico y no sabe nada de la serie original, le quedarán en Babia como decía mi madre cuando algo no se comprendía una poronga. El Shinigami o espíritu de la muerte se ve bien y hasta más aterrador que el nipón y el libro donde Kira anota a la gente mala me parece que está mucho mejor también porque parece una especie de Necronomicon y eso nunca sobra.

En síntesis no es tan mala como la pintan pero si quieren ver Death Note vean las tres películas niponas y después esta por lo menos aunque nada mal les vendría comenzar por el animé o el manga de donde proviene todo este embrollo.

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Troyanos (Poema)

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Troyanos
Por: Darío Valle Risoto

Tu cristal es tu mundo
Tus fronteras la ignorancia
La verdad cobra distancia
Y te atrapa el gran absurdo
Todo bajo tu criterio
Asesina la voluntad
Belicosa generalidad
De acusar al contrario
Torpe y gris voluntario
De atacar sin piedad.

Asesinado por lo global
Esta red nos va matando
Y la razón dificultando
Por tanto idiota integral
Lo político y correcto
A duelo con lo moral
Y todo ataque es eficaz
Si denigra sin concepto.

Torpe idioma sin contexto
Tiempo de citas magnificadas
En una feria de bizarradas
Donde todo vale para mal.

Y si entre el odio a lo ajeno
Encuentro un remanso sereno
Será por buscar cultura
Flor de loto en la basura
De un enorme lodazal
Donde juega el subnormal
A ser un genio olvidado
Y desentona a mi costado
Cuando busco aprender más.

Internet para bien o mal
Llegó para quedarse
Habrá que saber ocuparse
Y barrer con tanta escoria
Que el progreso es una noria
Y los trolls un mal incidental
Habrá que saber buscar
Como fue siempre en la vida
La verdad escondida
Entre la mentira mordaz.

Y aquí estoy repensando
En borrarme de toda la red
En morir como un libre pez
Sin estar cuantificado
Ni odiado ni juzgado
Ni seguido por satélites
Esos consorcios de élites
Que me tienen tan junado
ya soy un cordero cazado
Antes de hacer click
Y llevado cual gurí
Por la nariz al matadero
Pucha digo la Internet
Ya me tiene podrido.

Neo Vampiros 76 Perros a la luz de la Luna

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Perros a la luz de la Luna
Por: Darío Valle Risoto

__Al final lo extraditaron a la Argentina.
__Casi veinticinco años en democracia y recién cae este hijo de puta.
__ Más vale tarde que nunca, al menos se dice eso, ¿No?
__ En cuestión de derechos humanos cada año en impunidad ha sido un insulto para este pueblo, acabamos de votar de nuevo en contra de derogar la ley que dejó a estos libres y tenemos que vivir buscando subterfugios técnicos para meterlos presos. ¡Un desastre!

Jacqueline Danabian se despidió de su principal socio del estudio, frente a ella tenía la profusa carpeta del reciente extraditado a la Argentina: José Carderio Gonzáles, conocido por diferentes nombres en sus incursiones torturando antes y durante la dictadura Uruguaya.
Hubiera prendido un cigarrillo, ¡tenía tantas ganas!, pero había dejado de fumar, inmediatamente pensó en Lorena, en aquella joven eterna en la noche y en su no muerte. ¿Dónde estará ahora?
__ ¿Dónde estarás mi querida?

Miró por la ventana a la avenida 18 de Julio, la gente caminaba agobiada por una ola incontenible de calor, treinta grados a la sombra y todo parecía continuar igual, sin embargo había una sombría pena en sus ojos, el recuerdo de el caso que le había quitado el sueño y la calma. Los padres desparecidos de Lorena se perdían en una nebulosa de expedientes confusos y la consiguiente escasez de testigos. La “Operación Zanahoria”, el intento póstumo por ocultar la mierda debajo de la alfombra, el traslado de los muertos a otra parte porque iba a volver la democracia. Ni los milicos mismos se imaginaban que los “demócratas” que seguían eran más continuistas que ellos mismos.
__ Más realistas que el Rey.
__ ¿Está hablando sola doctora?
__ Cosas de vieja, ¿Correspondencia?
__ Variada pero hay una carta sin sello, es raro.
Sebastián el cadete le dejó los sobres y se retiró, Jacqueline miró el sobre celeste, con su nombre, lo abrió y comprendió inmediatamente que Paula estaba en serios problemas o era una broma de perfecto mal gusto.

La gente seguía acampando en clubes y campamentos improvisados, las inundaciones en gran parte del noroeste del país provocaban diferentes formas de caos, entre ellas la ausencia de caminos transitables.

El negro Carlos llamó a sus amigos y les avisó que había dejado la carta en el despacho en Montevideo y que iba a llegar lo más pronto posible.
__ ¿Qué hacen tus padres?
Le preguntó Romero Castro a la chica que entumecida permanecía atada a un camastro en el rancho donde solían esconderse de la policía o solamente llevar la caza para desollar. Varias pieles colgadas en una pared demostraban su afición más delicada.
__ Mi padres son inversionistas, compran y venden, trabajan con depósitos, esas cosas.
__ Son ladrones como nosotros ¿Oíste Arellano?

Arellano largó una carcajada, tenía los ojos enrojecidos por el vino y fumaba un tabaco mirándole las piernas a la joven.
Paula las recogió, la frazada donde estaba olía a sudor y mugre, todo el lugar era francamente asqueroso, había envoltorios y restos de comida cubiertas de hormigas en algunas partes, en las paredes tenían diferentes fotos de mujeres, almanaques viejos y retratos de jugadores de futbol así como escudos y banderas.
__ ¿Tenés novio?
__ Necesito ir al baño. __Ya no podía aguantarse más las ganas de orinar.

Arellano se puso de pie trastabillando.
__Yo la llevo, no te preocupes que me porto bien ché.

Romero Castro hizo un gesto y siguió leyendo el mensaje de celular donde el negro Carlos avisaba que todo había ido bien con la nota del rescate, habían pedido 100.000 dólares por la vida de la pituca.

Arellano llevó casi en el aire a Paula a un baño que solo era una casucha de chapas detrás del racho, el olor a mierda, las moscas y el tufo a orín, casi la hacen vomitar, el tipo la obligó a dejar la puerta entreabierta y miraba de reojo aparentando no interesarse en ella.

Orinó lo mas rápidamente que pudo aguantando la respiración, se tuvo que levantar la ropa interior sin limpiarse y cuando estuvo finalmente vestida salió corriendo tan rápido que el enorme tipo se tiró para atraparla pero no pudo alcanzarla.
__ ¡Para hija de puta! … ¡Ya vas a ver carajo!

Juicio y Castigo

 

El Imperio Submarino: La serie que me contaba mi padre

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El Imperio Submarino
Por: Darío Valle Risoto

Es muy difícil tratar de explicarles lo que me ha resultado a nivel emocional encontrar esta vieja serie cinematográfica del año 1936 que da nombre a esta nota. Pasaron ya muchos años desde la muerte de mi padre (1926-1983) pero jamás podré olvidar sus innumerables historias sobre su niñez y juventud yendo al cine. Y porque tal vez como muchos en todas partes del mundo el ámbito del cine significó un gran escape a las penurias de la pobreza por lo tanto este formato ha fraguado en mi alma un fuerte sentimiento de familiaridad sobretodo con las obras clásicas que ahora en los últimos recodos de mi vida suelo repasar.

El imperio submarino tal vez llegó a mi padre en su temprana juventud y muy probablemente en el cine intermezzo que era el mas cercano a nuestra casa más no puedo olvidar que en la avenida 8 de octubre habían al menos dos más, uno era el Gluman o algo así y lamentablemente del otro no recuerdo el nombre ya que cuando yo era muy pequeño ya no existían. No olvidemos que a partir de los años sesenta la televisión significó una gran competencia para la gran pantalla.

Por lo tanto apenas recuerdo la reiterada mención de este serial, también del Tarzán de Johnny Weismuller que ya he mencionado en varios artículos y por supuesto todas las películas de terror de la universal que mi padre solía seguir en los cines. Pero para cuando yo estaba en completo uso de razón ya las series no se emitían en los cines, creo que mucho antes de que yo naciera se terminó con esa gran costumbre de dar cada capítulo los fines de semana antes de la película para así enganchar a las audiencias, esta series de muy bajo presupuesto duraban no mas de doce o quince episodios y de entre ellas podemos recordar que en su mayoría eran de ciencia ficción destacando: Buck Rogers, Flash Gordon o las series tempranas de Superman de Kirk Allyn o alguna como está de ignotos y bizarros personajes, también he conseguido una de platillos voladores que invaden la tierra pero esta si no recuerdo que mi padre la haya mencionado, más dudo que se la hubiera perdido si se exhibió en este país.

Confieso que he tratado infructuosamente de mirar los capítulos de este imperio bajo el mar tratando de estar detrás del tiempo y los ojos de mi padre pero por supuesto ha sido completamente inútil, más no puedo dejar de sentir esa vieja tristeza y nostalgia por un tiempo donde había una hermosa ingenuidad en los públicos de todas las edades que lamentablemente ha dejado de existir bajo los avances de la tecnología que ha ido matando el misterio de ver a la ficción como parte de un mundo donde no eran necesarias demasiadas explicaciones técnicas.

Tal vez por ello es que amo la literatura pulp, las series de súper héroes y por sobretodas las cosas aquellas películas como todas las de Myrna Loy, especialmente la saga de The Thin Man y tantas otras. Mi madre cuando era chico y hablaba de estos intérpretes me decía que eran mis parientes, como si Bela Lugosi, Boris Karloff y más tarde Christopher Lee y Peter Cushing formaran parte de mi familia y hoy opino realmente que ha sido cierto porque me crié entre ellos.

Por lo tanto si alguno de ustedes se topa con seriales como esta joya de: “El Imperio submarino”, dense un tiempo para pensarse en los años cincuenta cuando las computadoras solamente eran aparatos llenos de luces de civilizaciones adelantadas y los héroes eran osados hombres comunes que se enfrentaban a todo tipo de tiranos. Buenos tiempos, sin duda.

PD: si bien esta serie está plagada de nombres para mí desconcoidos, al único que podremos identificar en un papel secundario es nada menos que a Lon Chaney JR.

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Algunas viñetas trágicas

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Por: Darío Valle Risoto

Volaría con las ganas inmensas de esas que uno siente de vivir cuando tiene diez años o menos. Tristeza será crecer atormentado por una cuna de realidades a cual más abrasiva para el corazón que no admite el juego de la cebolla que esconde los sentimientos bajo capas y capas de lágrimas.

Levantar ansiosos la mirada para tratar de encontrarlos con aquel otro o aquella otra que nos contenga esta carga de viejos anhelos a por un amor que siempre llegará tarde y fuera de hora.

Llamas de luz iridiscente que se quiebran en el brillo de un vaso de cerveza sobre el mostrador del bar de la soledad, donde los vagabundos, los desheredados y huérfanos de la vida le piden al barman algo de sus propios sueños. Y el pobre tipo que no dice nada y sirve otra y otra hasta que nada importe y veamos desde el suelo que esa piltrafa reflejada en el charco de vomito somos nosotros mismos.

Rafael lloró toda la tarde porque Horacio volvió con su esposa queriendo ser hombre de nuevo como si alguna vez por acostarse con él hubiera dejado de serlo. Aún siente el aroma de su transpiración en unas sábanas que huyen volando por la ventana para no ser testigos de un amor que nunca podrá concretarse.

Patricia encontró en el costurero una foto desgastada de sus abuelos en la vieja Galicia, nunca sabrá porque su madre la dejó allí entre las agujas, dedales y tubitos de hilos de colores. Patricia se sintió mal por nunca coser nada y feliz porque a Esteban se le haya perdido un botón de esa camisa blanca que siempre elije para ir a estudiar medicina.

Se le secaron las plantas de ruda macho y ahora habrá que robarse algún gajito de esa vecina de mala cara que siempre anda merodeándole las hortensias. Cosas de viejas que ahora se preocupan por sus perros, sus gatos y sus plantas, la familia se la fue llevando el tiempo pero siempre habrá cosas por las que sentirse mejor. Como robarle un pedacito de ruda a esa vieja que parece la bruja de Disney.

Se vuelve como el vuelo del moscardón la diatriba de rezongos y consejos del judío que de nuevo con lo mismo de las llegadas tardes, la poca venta en la zapatería y la carabina de Ambrosio. Daniel piensa en como será la carabina del tal tipo: Ambrosio, mientras el judío se queda colorado, se le inflama el rostro y se cae al piso con un ataque al corazón machazo.
Al salir le pide a la secretaria que no moleste al jefe porque pidió que lo dejen solo un rato. Ella le sonríe.

Hoy perdieron cuatro a uno pero que uno, tremendo gol que el negro “pastilla” festejó como si fuera Obdulio en Maracaná. Las banderas amarillas y negras ondean y la tarde se viste de gloria mientras los jugadores y los simpatizantes de Nacional quedan congelados.
Le hicimos cuatro y estos muertos de hambre festejan ese gol de cabeza, creo que están todos locos. Comenta uno que no entiende nada.

Todos son iguales pero algunos son más iguales que otros, dice aquel político parado sobre un cajón en medio de la plaza cuando nadie le da bola y el viento del invierno se lleva los volantes que acabó de tirar, en ellos hace la declaración de principios de su partido, esta es demasiado escueta, demasiado sincera, demasiado increíble: Me comprometo a no robar nada.

Tengo guardadas todas tus cartas y siempre me gusta leerlas cuando me dan ganas de llamarte para verte de nuevo, entonces las leo y me doy cuenta de que no nos podemos encontrar jamás porque están llenas de mentiras o vos estabas demasiado loca de amor por este que hoy se da cuenta de que no tenía paño suficiente para hacerte la mujer feliz que mereces seguramente ser.

THE END

Rómulo y la desgracia con suerte

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Rómulo y la desgracia con suerte
Por: Darío Valle Risoto

Estaba linda la tardecita. Rómulo empujó a duras penas su silla de ruedas, es que todavía no se acostumbraba a tal trajín porque eran solo unos meses hasta que la operación de sus piernas cicatrice como para entrarle a la recuperación en el banco de seguros. Así fue que la llevó hasta el jardín de la casona donde alquilaba un cuarto a observar el sol sobre los paraísos del frente, el movimiento de las ramas con la brisa de septiembre y a pensar quizás en sus pagos de Tacuarembó.

No había sido muy afortunado ser atropellado cuando descargaban tablones de un camión en plena calle avenida Italia, por suerte los compañeros del sindicato del Sunca le habían dado tremendo apoyo, aún así la pesadilla de aquel BMW levantándolo en el aire y tirándolo casi debajo de un colectivo lo atormentaba. Y eso a solo cuatro meses de haber llegado desde sus pagos a Montevideo, la capital.

Rómulo se armó un tabaco mientras tenía casi toda la visión de la cuadra hasta la esquina donde salía esa muchacha de la panadería siempre por las cuatro de la tarde con su enorme cuerpo, siempre vestida de negro, todos los días con dos flautas y una botella de leche asomando de la bolsa chismosa.

La señora Fernández lo saludó y volvió a preguntarle como andaba. Rómulo ya era como una parte al frente de la pensión en su silla de ruedas, fumando y escuchando en su pequeña radio Spica a Carlos Gardel, siempre en las horas pares.
__ Gracias, señora, estoy mejorando, gracias a dios.
Ella movió la cabeza y continuó llevando a su pequeño perro a hacer sus necesidades.

Y la muchacha que caminaba siempre pesada, gorda, enorme pero con un rostro muy lindo que para Rómulo era una suerte de extraña sensación de remanso en esos ojos que adivinaba verdes o azules porque nunca la veía muy de cerca ya que ella vivía en frente casi en la esquina de la calle Munar.

__ ¡Gorda!, ¡Se te desató un cordón!, ¡Gordaaaaaa!
El grito sonó violento e inesperado desde un camión que pasó por la calle en medio de ellos, eran unos desorejados a bordo de un camión sin toldo, le habían gritado creyéndose vivos o graciosos.
Ella dejó la bolsa en el piso y con dificultad trató de anudarse el zapato, Rómulo advirtió que le costaba muchísimo porque era muy obesa pero igual le seguía pareciendo linda.

__ ¿Estás bien? ¿Te ayudo en algo?
Le gritó desde el frente y sin pensarlo siquiera, al punto de que su propia voz le pareció como aquella de los furibundos del camión: inesperada y violenta.

La muchacha terminó de atarse su zapato y lo miró, estaban a unos metros pero Rómulo quiso desaparecer inmediatamente porque temía que ella se enoje o algo peor, que le tire con las flautas o la leche por la cabeza.
Entonces cruzó hacia él y el canarito tembló como una rama al constatar que esa enorme figura de muchacha gorda toda ataviada de negro se le acercaba quien sabe con que intenciones.

__ No gracias, me llamo: Estela.
__ Y yo… Rómulo, lamento lo de esos locos, hay gente muy mala.
Ella sonrió, era de verdad linda y tenía los ojos verdes.
__ ¿Qué te pasó?
__ Un auto me llevó puesto, pero dicen que para las fiestas voy a poder caminar de nuevo, por eso la paso acá mirando a la gente que pasa por la vereda y… a vos.

Ella se ruborizó.

FIN

Enredados en las redes sociales 9 De Susceptibles y violentos

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Enredados en las redes sociales 9
De Susceptibles y violentos
Por: Darío Valle Risoto

Hay gente que se lo toma todo personal, hasta aquello que alguien con quien sabe que identidad y de quien sabe que lugar sostiene por más frívolo que esto sea. No hace mucho tiempo en una página de Facebook dedicada a las series viejas de televisión deslicé que la serie: A-Team, conocida en el Uruguay como: Los Magníficos y en Argentina como: Brigada A era bastante mala y aunque usted pertenezca a sus miles o millones de seguidores de esta no me lo puede discutir, porque de verdad era muy mala o al menos mediocre, cosa que no era muy extraño en la mayoría de los seriales televisivos de los años 70´s.

A continuación cierto usuario me trató de “poser” lo que se podríamos traducir como; “Careta”, es decir: alguien que opina de algo sin saber nada lo que tratándose de este tema y en mi caso particular no es así porque de cine, televisión y música se y mucho, lo que no significa que algo no se me escape, desde luego. Inmediatamente después de un pequeño intercambio de mensajes y tras meditarlo un rato me borré de dicha página y no acepté invitaciones posteriores a esta, lo mismo me pasó luego en otra de seguidores de Star Trek porque alguien se ofendió cuando mencioné que el famoso y muy talentoso actor Patrick Stewart (Capitán Picard de the next generation – Profesor Xavier de X-Men) es gay, según parece puede que mi fuente de información esté equivocada y no lo sea pero de ser así creo que no es ninguna ofensa que a alguien se lo confunda con ser gay. ¿O si? Y también opté por borrarme de dicha página, lamentándolo porque había allí mucha y buena información y fotografías sobre esta apasionante saga de ciencia ficción.

Solamente ayer y por tercera vez me fui de otra página porque sin esperarlo al colgar una foto de una tapa de disco diseñada por mi para una selección particular de Almafuerte, algunos comenzaron a insultarme ya que esta tapa tiene a Otto de Los Simpson fumando algo y me acabo de enterar que para muchos metaleros argentinos el fumar marihuana es cosa de blandos, hippies, cumbieros y quien sabe cuantas tonterías más solamente para traer a colación la enorme cantidad de prejuicios que tienen muchos con el cannabis cuando en realidad no es la gran cosa, de veras.

Y también me borré porque para acabar esta suerte de intercambio de amargas experiencias en facebook, debo reconocer que tal como fui educado, no sirvo para convivir con violentos, estúpidos o atrevidos o la mezcla de todos ellos que estas redes contienen y no es ninguna novedad. Vuelvo a reiterar que el anonimato en la web no existe y que todo queda absolutamente documentado por lo que si alguien desata su furibunda caterva de frustraciones violentando por medio de insultos a otros, más tarde o más temprano podría llevarse una desagradable sorpresa. Y como me enseñaron de pequeño es mucho mejor poner distancia de los imbéciles que quedarse, por aquello del riesgo de contagio.