Black Sabbath: Iron Man

Iron Man
Black Sabbath

Yo soy Iron Man

¿Ha perdido la cabeza?
¿Puede ver o está ciego?
¿Puede caminar,
O si se mueve se caé?
¿Está vivo o muerto?
¿Hay pensamientos en su cabeza?
Bueno, sólo lo acontecido
¿Por qué tenemos siquiera la atención?

Él se convirtió en acero
En el  gran campo magnético
Cuando viajó en el tiempo
Para el futuro de la humanidad

Nadie lo quiere
Se queda mirando el mundo
La planificación de su venganza
Que pronto se desarrollará

Ahora el tiempo está aquí
Para el hombre de hierro para sembrar el miedo
La venganza de la tumba
Mata a la gente que una vez salvó

Nadie lo quiere
Ellos sólo giran la cabeza
Nadie le ayudará
Ahora tiene su revancha

Pesadas botas de plomo
Rellena sus víctimas llenas de miedo
Corriendo tan rápido como pueden
El hombre de hierro vive otra vez!

¿Quién determina el buen gusto? 3

¿Quién determina el buen gusto?
3ª Parte
Por: Darío Valle Risoto

“La vida está llena de cosas insignificantes pero algunas de ellas son más importantes de lo que creemos”   (Yo)

Noche de asma e insomnio, pongo HBO y están exhibiendo la película Sex and the city 2 donde las cuatro protagonistas, verdaderas pelotillas neoyorquinas viajan a Abu Dhabi invitadas por un Jeque árabe a un hotel de más o menos diez estrellas. Entonces aparte de comprobar que a medida que se va poniendo vieja la actriz Sarah Jessica Parker se parece más a un transvertí, veo que los chistes habituales sobre carteras, zapatos y atuendos de moda siguen en pie y parece que venden entre una audiencia que probablemente sea de clase media para abajo.

El secreto del cine y la televisión es mostrarnos aquellos mundos a los que raramente accederemos en nuestra vida cotidiana paupérrima y aburrida, la condición para acceder a determinados status de vida puede pasar por trabajar mucho (Que es una mentira), robar bastante o rezar hasta que se te calcifiquen las rodillas. Las opciones no van mucho más allá, bueno, algunos juegan a la lotería, estudian alquimia para transmutar plomo en oro o se la pasan dándole a las drogas para seguir soñando… cada loco con su tema.

Pero acaso la realidad no sea posible desde una sola óptica sino que habrá que ensayar diversos puntos de vista, a saber: Hace algunos años mi madre miraba un programa que se llamaba: “Verano del…”, agréguenle el año en curso. Este programa de televisión se basaba en narrarnos toda la vida y eventos sociales de Punta del Este (Punta del Este: Famoso balneario Uruguayo conquistado por los Argentinos tal islas Malvinas por los Británicos) en ese verano donde desfilaba una enorme cohorte de personajes famosos nacionales y extranjeros, alcahuetes, viejas y viejos con botox hasta en el culo y toda suerte de animales más o menos pintorescos.

Mi intención no fue que mi vieja se dejara de entretener con ese maravilloso programa pero me bastó sentarme un par de veces a su lado tratando de aguantar las nauseas para deslizarle algunos comentarios como: __ ¿Te diste cuenta que la mayoría de la gente que muestran allí son unos explotadores hijos de puta que tienen a una gran cantidad de pobres ignorantes rompiéndose el lomo para que ellos luego nos muestren esas vidas de mierda por televisión?
¿Acaso alguna vez no habrá un mozo que saque una AK 47 y se los cargue a todos para que el programa sirva definitivamente para algo?, ¿Esa modelo cuantos viejos pelados se tuvo que masticar para tener tapas de revistas y entrevistas varias?

Los conductores eran una verdadera joya, desde una minita que solo era linda pero con un enorme vacío espacial en el cerebro hasta un periodista remedo de mal cómico que intentaba darle dinámica a las notas más idiotas que se puedan contemplar en la vida. Por ejemplo: “El jardín de la condesa Mierlanguer”, “¿Que se toma este verano?”, ¿Es in ser puto?
Cosas por el estilo y no olvidemos al disc. jockey nacido en 1942 que nos pasa el video clip del momento, video clip igualito a unos mil cuatrocientos videos ya vistos antes con una negrita rapeando mientras detrás cuarenta musculosos mulatos mueven los culos. ¿?

A veces lo insignificante cobra verdadero significado e importancia si lo vemos con ojos críticos y por favor no olvidemos el buen humor porque sino sobrarían los asesinos en serie y habría muchos más suicidios de los que ya hay. Pero lo patético escapa de un análisis fácil (Como todos los de este blog) para transformarse en un buen instrumento de análisis social que a veces se parece demasiado a una película de terror.

Por lo pronto si bien la frase de que “Los opuestos se parecen” me parece absurda es innegable que lo que acabamos de contar con la High Society vista en televisión por intermedio de programas sobre las vacaciones de los pitucos y las películas de Sex and the City tienen su reflejo en lo más cotidiano de la escala social barrial y ordinaria.

Y me he preguntado a menudo los últimos casi cuarenta años si en realidad no nací en un planeta equivocado cuando me siento extraño en tierra extraña caminando entre la gente que hace de lo cotidiano una apología del crimen y del delito y no me refiero a estos en términos de códigos penales ni otras bazofias, sino al crimen que se comete diariamente contra los de una misma clase robando, avasallando o impidiéndoles una vida mínimamente digna.

La absoluta carencia de valores y la pérdida de viejos códigos transforma la ciudad en una jungla donde los depredadores son las victimas y estos roles se intercambian minuto por minuto, en una total ausencia de conciencia a grados que suelen aterrarme, pero en definitiva se trata muchas veces de aprender que los seres humanos le llamamos civilización a la represión de aquellos instintos básicos que hoy parece que está de moda exponer y sacar a flote como en una especie de catarsis enferma y colectiva.

Nunca pude soportar aquellos programas presuntamente cómicos donde todo el humor se basa en tomarle el pelo a alguien inocente, sobran los ejemplos: El falso comprador del auto que para probarlo delante de su dueño se lo choca, el delivery que lleva pizzas a una dirección donde lo espera una vedette que lo seduce, el tipo ignorante expuesto en radio que pide una mano para que vuelva la mujer que se le fue con su mejor amigo, etc.

Frecuentemente en estos últimos tiempos suben los planchas al colectivo escuchando sus patéticas cumbias en celulares que valen el sueldo que gano en un mes y más, en ocasiones suben unos raperos a cantarme al oído lo bueno que es creer en Cristo o me tengo que cruzar en el barrio con zombies subdesarrollados que me piden plata para pagarse la pasta base, ese mismo tipo de personas son la audiencia mayoritaria de los programas y películas que comenté al principio de esta pobre nota porque los que tienen toda la plata están demasiado ocupados haciendo más.

Superbrother: Viene pronto

Superbrother
Fuente: Haga clic aquí

‘Superbrother’ cuenta la historia de Antón, un niño de 10 años desesperado por tener un hermano mayor de “verdad” ya que Buller, el suyo, es autista. Siempre distraído mirando el cielo, recibe la visita inesperada de algo remoto desde espacio y le convertirá de repente en el super héroe y popular “Super” hermano mayor que siempre ha soñado ser. Por desgracias eses poderes no son eternos, ¿serán capaces de aprender a utilizarlos?

 

Black Jack

Black Jack
Burakku Jakku
Según Wikipedia

Black Jack (Burakku Jakku) es originalmente un manga creado por Osamu Tezuka en la década de 1970, que relata las aventuras del médico apodado con el mismo nombre.

En el año 1993 la serie fue llevada a la animación por medio de una OVA de no más de 10 episodios, pero en el año 2004 fue publicada la temporada del anime, el cual duró hasta el año 2006. El mismo año del término de la primera parte de la saga, le fue cambiado el nombre al de Black Jack 21, con nuevas historias, y una nueva temporada. 

 
Black Jack es un cirujano genial capaz de obrar prodigios médicos, con un dominio del bisturí asombroso y unas manos delicadas y virtuosas. Pero también es un personaje oscuro y misterio que pedirá sumas ingentes de dinero a cambio de sus servicios, además de ejercer ilegalmente sin licencia médica. 
Su pasado se irá revelando poco a poco a lo largo de la historia, mezclado con múltiples casos de enfermedades y cirugías por los que irán desfilando los personajes más variopintos, algunos de ellos verdaderos tópicos sociales (hombres ricos y egoístas, madres que harían lo que fuera por salvar a sus hijos, políticos corruptos, parejas enamoradas, deportistas dispuestos a sacrificarlo todo con tal de obtener la victoria, etc) 
En un punto de la historia se unirá a Black Jack una niña llamada Pinoko a la que el genial médico salvó de la muerte y reconstruyó quirúrgicamente. Pinoko será adoptada por el doctor y le acompañará en la mayoría de los capítulos posteriores, aunque en algunos de ellos Black Jack todavía aparecerá solo. En cuanto al pasado de Black Jack, se nos irá revelando que durante su infancia sufrió un gravísimo accidente que lo dejó prácticamente incapacitado y al que debe las numerosas cicatrices que surcan todo su cuerpo. 
Tras salvar la vida de milagro, Black Jack decidió hacerse médico para poder obrar con otros el mismo prodigio. El Dr. Jonma Hotaru fue quien le salvó y Black Jack le respetaba como persona y como médico. Para recuperar la movilidad de su cuerpo Black Jack tuvo que someterse a una larga y árdua rehabilitación tras la cual recuperó la movilidad de su cuerpo y pudo volver a caminar tras mucho tiempo postrado en una silla de ruedas. Entre las muchas operaciones que hubo de sufrir, a Black Jack le fue realizado un transplante de piel en la mitad izquierda de la cara, que desde entonces es de un color diferente al resto, lo que contribuye a darle un aspecto aún más intimidatorio. La gran habilidad de Black Jack para la cirugía se pone de manifiesto prácticamente en cada capítulo, pero más en aquellos en los que obra un prodigio imposible: operarse a sí mismo. En situaciones extremas, Black Jack llegó a abrirse a sí mismo para salvar su propia vida empleando anestesia local, unos espejos estratégicamente colocados sobre la mesa de operaciones y una sangre fría sorprendente. 
Cada capítulo del manga abarca unas 25 páginas en las que se narra una historia cerrada e independiente que se resuelve en el propio capítulo. Black Jack es el hilo conductor de todas estas historias que le harán recorrer el globo para demostrar que una vida debe salvarse a cualquier precio. Osamu Tezuka, que estudió medicina aunque nunca llegó a ejercer, dota a Black Jack de un conocimiento sólido sobre la medicina de la época y los dibujos de sus cirugías están hechos con gran mimo y un detalle asombroso.
Personajes
Black Jack (Burakku Jakku) un médico milagroso, un demonio del bisturí, Black Jack es un cirujano dotado de unas habilidades sin igual en el mundo de la medicina. Sin embargo, no tiene licencia y ejerce clandestinamente, cobrando sumas astronómicas de varios millones de yens por sus servicios. Tras este aparente ánimo de lucro, Black Jack esconde un gran respeto por la vida y unos férreos principios morales, después de todo, ¿cuál es el precio de una vida? ¿Acaso unos cuantos millones son demasiado a cambio de la vida de alguien a quien amas o de la tuya propia? A lo largo de la historia veremos a Black Jack cumplir con su ideal moral a costa de ser repudiado por la comunidad médica, envidiado por sus compañeros de profesión, cuestionado por sus pacientes y odiado por la gente en general. Black Jack se presenta en la historia de Tezuka como un personaje genial con un pasado misterioso lleno de sufrimiento y superación que se irá revelendo poco a poco a lo largo de la historia: para empezar, el extraño aspecto del cirujano, con una cicatriz que le parte el rostro en dos y dos colores de piel distintos fruto de un transplante de piel de un donante mulato. Las numerosas cicatrices de su cuerpo, el pelo bicolor, su genialidad a pesar de su juventud, por qué no tiene licencia médica, su verdadero nombre, etc.

Pinoko (Pinoko) es una niña semiartificial que el doctor Black Jack consiguió reconstruir quirúrjicamente. Pinoko era la hermana gemela de una paciente del Dr.Black Jack, aunque no pudo desarrollarse correctamente en el útero y quedó adherida a su hermana formando un tipo de quiste llamado teratoma. Tras examinar el quiste, el dr.Black Jack comprobó que éste contenía todas las partes necesarias para formar a un ser humano y al intentar extirparlo el quiste le habló pidiéndole la salvación. Black Jack extrajo a Pinoko del teratoma) y la reconstruyó usando además una carcasa de piel artifical para el torso y la cara. Esta carcasa artifical impide nadar a Pinoko por ser demasiado pesada. Pinoko tendrá que cargar con ésta y otras muchas limitaciones, sin embargo, tras meses de esfuerzo, logró aprender a caminar y a hablar y a comportarse como una persona normal. Pinoko acabaría siendo adoptada por Black Jack y enamorándose de él e incluso hablando del doctor como si éste fuera en realidad su marido. Black Jack por su parte es consciente de que a pesar de haber vivido 18 años en el interior de su herman es sólo una niña, aún así, le permite echarle una mano en el quirófano en calidad de ayudante. Se dice que su verdadero nombre vino de Pinocho, ya que de alguna forma era igual a él.

Dr. Kiriko: antítesis de Black Jack, el Dr.Kiriko se gana la vida practicando la eutanasia a pacientes aquejados de enfermedades incurables. El Dr.Kiriko fue médico durante la guerra, donde ayudó a morir a decenas de soldados moribundos que le suplicaban una muerte piadosa que pusiera fin a su sufrimiento. Osamu Tezuka, representando en Black Jack su opinión respecto a la eutanasia, ponía la vida por encima de cualquier cosa, por lo que Black Jack le guardará un gran odio al Dr.Kiriko y hará cuanto pueda por frustar sus planes cuando se cruce con él. A pesar de este debate en torno a la eutanasia, el personaje del Dr. Kiriko estará bien construido y su opinión bien argumentada. Asímismo el Dr. Kiriko escoge sus métodos con sumo cuidado para que el proceso resulte lo más corto y menos doloroso posible. Los capítulos en los que aparece el Dr.Kiriko tendrán un final ambiguo en el que no se logrará resolver el debate entre la vida y la muerte.

Conociendo a Mónica Velour

Meet Mónica Velour
Por: Darío Valle Risoto

Estamos aquí frente a una muy buena película que retrata desde los ojos de un joven de diecisiete años la decadente vida de una actriz porno en el último recodo de su carrera. Fanático de esta el chico decidirá ir a conocerla bastante lejos de casa mientras aprovecha para vender su camioneta de venta de Hot Dogs bastante particular por su decorativo aspecto.

Lo más interesante es que con corte de cine independiente volvemos a encontrar lo mejor del cine usamericano que sin muchas pretensiones logra sumergirnos en la vida del protagonista y su furtiva relación con esta mujer encarnada por Kim Catrall tan conocida por su papel en la famosa serie Sex and the City que si no fuera por el pescado de Sarah Jesica Parker pudo ser una mejor serie.

Pero volvamos al asunto, hay un par de diálogos muy buenos sobretodo cuando el comprador de la camioneta sintetiza la joven historia de los Estados Unidos a través de lo poco que le dio al mundo tal como el adolescente que protagoniza un filme que al menos a mi me hizo reflexionar sobre la dura vida de las prostitutas y/o actrices porno sobretodo en una nación donde en la mayoría de los estados la prostitución es delito.

Una buena comedia bien equilibrada con interesantes personajes que también es un tributo a la música de los años treinta y por sobretodas las cosas a aquellas películas pornográficas muy bizarras usamericanas que cuando teníamos unos quince años solíamos ver a escondidas. Una interesante propuesta donde también podremos pensar en aquellos tiempos en que solíamos tener actrices como ídolos sin darnos cuenta acaso que eran seres humanos de carne y hueso y que tal vez vivían problemas más grandes que los nuestros.

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