Mi tablet Titan: juegos y otros mojos 3

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Juegos y aplicaciones en mi Tablet
Por: Darío Valle Risoto

Como les conté en anteriores artículos sobre lo que le pongo a mi tablet cuento con una Titán de 8 gigas y pantalla de siete pulgadas lo que para mi es suficiente sobretodo porque la compré con la idea inicial de leer libros en pdf, cosa que vengo haciendo con regularidad.

He tenido más de algún problema con el aparato colgado en el inicio y ya va la tercera vez que la tengo que llevar al servicio a reparar, no es caro pero si molesto tener que ir al centro a dejarla por una semana y sobretodo perder todo lo que haya bajado como juegos y aplicaciones, así que ni bien la tengo debo bajar de nuevo aquellos y comenzar de cero con los juegos.

Por lo tanto a base de ensayo y error he optado por tener pocos juegos pero si aquellos que más me gustan o “molan” como dicen los españoles. Entre ellos uno que supongo jugarán mucho en sus aparatos celulares es el Subway Surfers al que me he referido en artículos anteriores. Juego muy interesante sobretodo porque con regularidad se va actualizando en diferente ciudades del mundo con los elementos típicos de cada una de ellas.

Creo que este juego de plataforma “hacia adentro” junto con las diversas variaciones de Angry Birds y Plantas vs Zombies deben ser de los más populares, en cuanto a este último hace algún tiempo está gratuito así que ya no tengo que jugarlo atado a mi PC de mesa y puedo matar zombies en la misma tableta.

Por supuesto que de los juegos de zombies estoy casi seguro que se lleva la palma el Into the dead con esa atmósfera que da la primera persona y el ámbito agobiante de esa pradera gris donde debemos esquivar muertos vivientes mientras corremos quien sabe a donde. Lo recomiendo aunque leyendo los comentarios nos e si realmente a todos los zombie fans les gustará como a mi. Por otro lado el juego Zombie Diary aparece en una segunda versión mejorando el ya clásico juego de plataforma y disparos que es verdaderamente adictivo y no cuesta demasiado mejorar tuneando a nuestros protagonistas y comprarles cada vez armas más locas o sofisticadas.Race-illegal-High-Speed-3D_2

En lo que a mi respecta los juegos de carreras de autos son mis preferidos si debiera elegir solo un tipo y acabo de bajarme el Race Ilegal y la verdad que tiene unos gráficos formidables y una jugabilidad fabulosa, quizás cueste agarrarle la mano y los autos sean muy caros pero con paciencia se puede seguir adelante recorriendo nuevos circuitos y retos. De la misma compañía hay uno de carreras espaciales con deslizadores llamado: Space Racing que también cuenta con gráficos fabulosos y más o menos anda por allí de dificultoso.

Tenía el Beach Buggy y estaba bueno y veía con envidia el BB Racing que es lo mismo pero con más retos y carreras en circuitos más variados, también lo han pasado a gratuito últimamente y realmente vale la pena, los mismos personajes del anterior, los mismos autos pero en este caso tienen poderes para irse haciendo trampas así que las carreras son una locura.

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Leyendo mis artículos anteriores hay muchos juegos que ya no tengo y fui incorporando algunos clásicos como el Pool o el flipper pero tato de no sobrecargar la tablet porque nos e cuando le dará el patatús y volverá a bloquearse. Lo que me tiene intrigado es que cada vez que tengo problemas no encuentro las mismas aplicaciones para leer archivos en pdf y ni hablar si están en Word, las mayorías solo funcionan mediante wifi y en mi casa no tengo, ahora bajé el adobe Acrobat y por suerte puedo leer los libros que tengo comenzados más si están en Word debo convertirlos en la PC a pdf porque sino no hay tu tía.

Volviendo a los autos me gustan muchos esos donde uno va en la dirección hacia arriba de la consola y tiene opciones de correr en una sola vía, dos vías o contra el tiempo, el Traffic Racer era el número uno pero ahora lo ha desplazado el Racing Fever que es igual pero con un tantillo mejores gráficos y alguna opción más aunque el anterior agregó una patrulla, esta cuesta unas 400.000 pelas y habrá que jugar unos dos años para conseguirlo ganando carreras…en fin.

Bueno, espero que algunas de mis sugerencias les sirvan, sepan que también estas aplicaciones funcionan en los celulares de esos smarts que deben tener más yo aún sigo con uno re viejo porque están demasiado caros para mi economía. Por último si les gustan las adivinaciones pueden buscar el Tarot Gitano donde tienen la posibilidad de elegir tres cartas y allí encontrarán las mismas posibilidades de saber sobre su futuro que en cualquier tipo de oráculo de esos que pululan en Internet y el mundo real.
Que la pasen bien.

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El regreso al lobo sedentario

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El regreso al lobo Sedentario
Por: Darío Valle Risoto

Uno hace sus balances, los que suelen ser más o menos severos con el transcurrir de los años y puede que guarde bastantes arrepentimientos en el saco del presunto olvido, más las cosas que se hicieron mal o lo que es peor: “No se hicieron” permanecen.

Solitario fui engendrado y casi solitario fui creciendo sin hermanos y con pocos amigos hasta el día de hoy, heredé la eterna desconfianza por la raza humana de mi madre y de mi padre esa obligación casi incómoda de darle alguna garantía a la incompetencia general. Mi viejo creía en la natural bondad de los hombres. Mi madre de ninguna manera que no. Ambos y es eso justo decirlo, ambos eran por demás generosos y solidarios más tenían muy diferentes características.

Por lo tanto me molestaban esos amigos pegajosos en la escuela y de grande le esquivé y le esquivo a los gestos de amistad grandilocuentes. Le escapo a los besos y abrazos y siempre mantengo la distancia felina del Tigre que mira al rebaño sin comprenderlo. El amor me conmueve pero me rehúye al simple atisbo de sus sombras, nunca supe de esa intransferible sensación de confianza que tienen los amantes porque gana en mí la sensación de separación del mundo circundante y sus gentes.

Extraño en una tierra extraña poco he sentido admiración por aquellos raros regalos de la amistad que he encontrado o me encontraron a mí, sin embargo me cuesta mantenerme continuo y constante en las relaciones porque la gente me cansa rápido. Aquel niño que jugaba solo en un pequeño patio imaginando mundos y conversando con lo invisible aún vive en mí y nunca ha crecido lo suficiente. Recuerdo que venían algunos amigos a jugar a casa y al rato me cansaban, quería volver a estar solo.

Aquel test sicológico marcaba un claro bloqueo afectivo y sonriendo le dije a la estudiante de sicología que seguro era así y que no sabía porque eso me hacía sentir orgulloso. Ahora lo sé, soy como el señor Spock, un Vulcano que viviendo entre los humanos nunca termina de definir tanta torpeza conciente, tanta traición repetida, tanta mentira disfrazada de amor.

Muchos se refugian en los grupos buscando el calor de no sentirse solos y tal vez en alguna parte he perdido ese gen tan humano que ha propiciado que el mundo prospere y crezca aunque no me guste la mayoría de lo que veo. La necesidad de pertenencia y la necesidad de afiliación que aprendí de mis estudios en comunicación se me hacen extrañas. Aquel profesor me dijo una vez que la mayoría de la publicidad no estaba dedicada a mí sino a los otros.

Cierto que dentro de lo que se puede admitir viajo solo y con mi propio equipaje, que me conmueven otras cosas y cargo modas personales que poco tienen que ver con lo que está en boga o es colectivo. Creía en algún momento al ser adolescente que eso era parte de plantearme en contra del sistema como un resultado de una etapa de vida en que uno se opone por el solo hecho de hacerlo, pero seguí así a través de varios años más.

Antes me querían llevar al rebaño, ahora por suerte ya no, es que la gente perdió las esperanzas o es que mejor me tienen lejos porque confieso que debo ser bastante complicado cuando juzgo desde un ángulo diferente a ídolos, maestros e íconos culturales. Nunca pude seguir nada solamente porque sea masivo o concite la atención de la gente sino porque lo elegí yo solo y sin ninguna tipo de consejo o fuerza que lleva la corriente de las masificación.

A la imperante frustración que proviene de ver a muchos mediocres triunfar he avizorado que es justo que así sea porque ellos han sabido insertarse en todo y entre todos, cuando a mi me resulta por demás incómodo lamer culos para llegar a la notoriedad. Nunca he sabido ser suficientemente político ni mucho menos trepador y eso en esta vida es terrible.

Pensemos en las religiones y los millones de feligreses abrazados por la estúpida fe en lo inexistente y lo tremendo que resulta decirles en la cara que a uno no le puede nacer la tolerancia por un flagrante insulto al más mínimo sentido común. Pensemos en que ni dioses ni profetas valen nada, que son polvo en el viento a configuración del más atrevido estafador de las conciencias, así se ha formado el mundo como resultado de miles de mentiras amortiguando la verdad más absoluta: estamos solos.

Por otro lado miles de hombres han muerto para que nuevas generaciones abrasen la vida con derechos tan fundamentales como la vida misma, la saciedad de sus necesidades más inmediatas y el derecho a aprender libremente y compartir sus conocimientos. Estos hombres no quisieron ser mártires sino que fueron los portadores de una visión absoluta de la realidad que lamentablemente aquellas mayorías que cargan las orejeras de la ignorancia resistirán hasta la muerte.

No me llamo iluminado porque no creo que nada, más mi soledad me ha demostrado que dentro están las verdades sin libros ni apóstoles y que los santos son buenos para ornamentar las frontispicios de los edificios más el hombre que se mantiene apartado cual lobo estepario del mundo: ese si sabe la verdad.

Las legiones Romanas

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Las Legiones romanas
Por Wikipedia

Cuando se desplegaba una legión en el combate, cada centuria formaba normalmente un cuadrado de 10 hombres de frente por 8 de fondo. Así, una centuria se colocaba tras la otra y formaba un manípulo, constituyendo un cuadrado de 10 hombres de frente por 16 de fondo. En las crónicas de Polibio y Vegecio se relata que el espacio entre filas era de tres pies, siendo entre columnas de cuatro pies (tomando como referencia que un infante pertrechado ocupa un espacio de dos pies de ancho por uno de fondo -60 x 30 cm-, deducimos que cada centuria podía ocupar un cuadrado aproximado de unos 50 pies de frente por 40 de fondo, es decir, 15 metros por 12).
En las cohortes, los tres manípulos formaban juntos en línea, pero dejando una distancia entre sí suficiente como para que la segunda centuria de cada manípulo pudiese ocupar el espacio entre las centurias situadas al frente. Esta formación, dispuesta con tres centurias de frente por dos de fondo, ocuparía un espacio en el campo de batalla de aproximadamente unos 75 m de frente, pero teniendo que dejar un espacio de 15 m con referencia a la cohorte situada en su flanco izquierdo, de forma que su centuria situada en la segunda línea a la izquierda pudiera desplegarse en este espacio.
Las cohortes generalmente se disponían en tres líneas denominadas acies, o al menos para César la formación en “triplex acies” es la habitual. En caso de que se contase con pocos efectivos, también se podía formar en “acies duplex”, pensada para poder mantener un mismo frente de batalla ante un enemigo superior en número, evitando así el ser superado por las alas y, una vez envuelto, derrotado. Dado que una legión estaba formada por 10 cohortes, en la formación de triplex acies se obliga a que una línea tenga una cohorte más que las otras dos, siendo habitual el despliegue en el campo de batalla de cohortes de distintas legiones, eso sí, procurando que las cohortes de una misma legión estuvieran próximas unas a otras.roma 23

Artillería
Esta tecnología fue heredada de los griegos, los romanos supieron perfeccionarla para construir poderosas máquinas. Fue Julio Cesar el primer general en utilizar la artillería masivamente en campo abierto. Con cuerpos de madera, la mayoría de las máquinas se basaban en la utilización de la torsión de grandes madejas de fibra o crines de animales como fuerza impulsora para el lanzamiento de dardos o grandes piedras. La artillería romana consistía primordialmente en tres clases de máquinas:
Balista: Arma pesada principal del ejército romano, lanzaba dardos o piedras en una trayectoria relativamente horizontal a una distancia de hasta 180 metros. El peso de los proyectiles variaba entre el ligero de poco más de medio kilo, al de 800 g. Una legión generalmente disponia de diez de éstas armas, una por cada cohorte.
Onagro: Era una máquina que lanzaba masas sólidas (grandes piedras), como una honda, a una distancia máxima de 300 metros. Su uso no era muy popular y la razón reside en que eran muy difíciles de fabricar y aún más de mantener, puesto que sufría averías constantemente. El onagro era un arma de sitio más que un arma para el campo de batalla. Las legiones que disponian de esta arma contaban con tres unidades de la misma.
Escorpión: Era un arma que arrojaba flechas o jabalinas. Esta generalmente tenía un cuerpo metálico, aunque también podía ser de madera. Las flechas que se usaban como proyectiles tenían una medida de 70 centímeros y podían ser disparadas hasta una distancia de 350 metros. Cada legión disponía de 59 de estas, una por cada centuria.

roman_legion 2Esta reforma se debió a la necesidad de crear un nuevo contingente militar para defender el territorio romano tras las gravísimas derrotas sufridas en las guerras contra cimbrios y teutones, dos tribus germánicas que habían atravesado las fronteras romanas en el transcurso de su migración hacia la Galia, entre los años 106 y 105 a. C. Estas derrotas, de proporciones catastróficas, junto con el progresivo desinterés por la milicia por parte de las clases sociales superiores, implicaban que la cantidad de hombres disponibles para combatir era demasiado exigua, y supusieron el paulatino abandono del concepto “ejército de ciudadanos” o ciudadano-soldado por parte de Roma. Mario instituyó un ejército profesional de nueva planta, reclutado entre las clases sociales inferiores, los infraclassem, hasta entonces exentos del servicio militar. A partir de este momento, el legionario es un soldado profesional, que recibe una paga por su servicio y la promesa de mejoras económicas una vez concluido.

Pero esto implicaba también un grave riesgo para la estabilidad de la República, ya que a partir de este momento los soldados con frecuencia depositaban su lealtad más en su comandante que en su metrópoli. Más aún cuando determinados generales armaban y financiaban legiones de su propio bolsillo (como hizo César en la guerra de las Galias). De ahora en adelante, el ejército se convierte en un factor decisivo en la vida política romana, puesto que cualquier personaje que cuente con el apoyo de las legiones puede utilizarlas como herramienta para obtener el poder.

Desde entonces, las cohortes, de las cuales habría diez por legión, sustituyen a los manípulos como unidad táctica básica. Cada cohorte se compone de 6 centurias y es liderada por un centurión pilus prior. El centurión mayor de la legión es llamado primus pilus, un soldado de carrera y asesor del legado.

Las diez cohortes que integran la legión van numeradas, obviamente, del I al X, pero están organizadas jerárquicamente: la Cohorte I tiene el doble de soldados que las demás, generalmente la componen los más veteranos y se despliega en primera fila. Por el contrario, la cohorte X despliega en segunda fila y está compuesta por los soldados más bisoños. Este desdoblamiento de la primera cohorte podía en ocasiones extenderse a las demás, hablándose en este caso de cohortes miliarias. El desdoblamiento o duplicación de efectivos no se realizaba aumentando el número de centurias sino el de soldados, pasando cada centuria a tener unos efectivos teóricos de 160 hombres.

Por lo tanto, una legión normal se componía de alrededor de 6000 hombres de armas, 300 jinetes y de un gran número de discípulos, sirvientes y esclavos. Las legiones que desplegaban 6000 efectivos en batalla permanecieron inalterables hasta los tiempos de Diocleciano, en la que se redujo el número de soldados por unidad a unos 1000 para quitar poder a los comandantes. En ciertos periodos de la historia de Roma no se cumplieron estos estándares, por ejemplo: en ciertos períodos de la guerra civil, Julio César tenía sólo 3500 hombres por legión, aproximadamente.
Por otra parte, desde la época de Julio César, las legiones incluían un tren de artillería bastante completo: cada centuria estaba equipada con una carroballista, una gran ballesta montada encima de un carro, y cada cohorte con una catapulta, lo que no sólo incrementaba la potencia de fuego de la legión en el combate a campo abierto, sino que servía también para la guerra de asedio.

las-legiones-romanas-17-728Este pequeño ejército, capaz de batirse por sí solo en casi cualquier modalidad militar, arrastraba (especialmente en la época imperial) una gran cantidad de personal civil no directamente relacionado con la legión: comerciantes, prostitutas, “esposas” de legionarios (que no podían contraer matrimonio), que al establecerse en torno a los campamentos permanentes o semipermanentes acababan dando lugar a auténticas ciudades.
En principio, era requisito imprescindible para ser legionario el poseer la ciudadanía romana.

Tropas auxiliares romanas
Surgidos por pura necesidad táctica, dado que la infantería pesada legionaria precisaba el apoyo de otros cuerpos de caballería e infantería ligera. Tras la reforma de Mario aparecen ya cuerpos irregulares de caballería, que reciben el nombre de auxilia, siendo disueltos al finalizar las campañas. Pero es tras la Guerra Social (91-89 a. C.) cuando los auxilia reciben el impulso definitivo al desaparecer las Alae Sociorum. Igualmente, cuerpos de arqueros, honderos y caballería son reclutados, muchas veces mediante levas forzosas, entre los diferentes pueblos del Mediterráneo.

No obstante, fue Julio César quien sentó las líneas básicas de lo que luego serán los auxiliares imperiales al reclutar entre galos y germanos unidades de caballería. Por otro lado, los cuerpos de infantería auxiliar parecen haber sido más bien una apuesta de Augusto.
En cualquier caso, son pequeños destacamentos que acostumbran a acompañar a una legión ejerciendo una función auxiliar –en todos los sentidos de la palabra–, pero que también pueden actuar independientemente. Su principal característica es que –salvo excepciones– están compuestas por individuos que no son ciudadanos romanos, existiendo fundamentalmente dos tipos de unidades, tradicionalmente asociadas con caballería e infantería, que reciben el nombre de ala y cohors, respectivamente. Caso aparte serían las cohortes equitatae, constituidas por un núcleo fuerte de infantería y un pequeño destacamento de caballería.
Todas ellas podían ser quinquinariae o miliariae, es decir, de quinientos o mil hombres. Sin embargo, los estudios más recientes confirman lo que ya Cheesman apuntaba a principios de la centuria pasada: «esta estructura numeral es demasiado rígida como para ser cierta».

Las excavaciones de los barracones de los soldados –así como las informaciones del Pseudo-Higinio– arrojan estos datos: semeja que las cohortes quinquinariae estarían formadas por seis centuriae de 80 hombres –al cargo de un centurión– y la miliariae por diez, lo que nos arroja unas cifras de 480 y 800 hombres, respectivamente. En cuanto a las alae, las miliariae estarían formadas por veinticuatro turmae de 30 hombres –a los que hay que sumar un decurión y un portaestandarte, en total, 32- y las quinquinariae por dieciséis turmae, con cifras totales de 768 y 512 équites.

Por lo que a las equitatae se refiere, la situación se complica, pero todo parece indicar que serían unidades de seis o diez centurias y cuatro u ocho turmae, según la dualidad antes expuesta.

legión soldadoAún así, parece que la diferenciación entre unidades quinquinariae y miliariae es fruto de los turbulentos acontecimientos de los años 68-69 –aunque en el caso de las alae parece haber algunos escasos ejemplos anteriores– y que desde la época Flavia habría una clara tendencia hacia el reclutamiento de unidades miliarias. Éstas –tanto alae como cohortes– estarían comandadas por tribunos, mientras que las otras lo estarían por prefectos –ambos de rango ecuestre- (Cheesman, sin embargo, dice que las alae miliariae estarían mandadas por prefectos). El primero de los centuriones o decuriones recibe el título de prínceps y ocupa un escalafón inferior al subprefecto, asistente del oficial al mando de la unidad. Queda por mencionar el hecho singular de las cohortes Civium Romanorum, igualmente auxiliares, pero compuestas bien por ciudadanos romanos –libertos que no podían enrolarse en las legiones y que se habrían reclutado en situaciones de emergencia–, bien por peregrini que recibirían el título como premio por un hecho de armas destacado. El título sería conservado en lo sucesivo por la unidad, pese al licenciamiento de las tropas premiadas (los auxiliares se licenciaban con honores tras 25 años de servicio), y estaría bajo el mando de un tribuno.

Por lo que se refiere al numerus, en principio designa a cualquier unidad que no se atenga a la regularidad de las antes mencionadas, como puede ser el caso de las guardias de corps de oficiales o cargos administrativos, pero en la forma en que los numeri logran un mayor éxito es como unidades auxiliares, aunque se diferenciarían de las anteriores por su organización interna. Así pues, los numeri son lo que en origen eran los cuerpos auxiliares: unidades de nativos reclutados que mantienen su estructura jerárquica y organizativa propia. Son, por así decirlo, un cuerpo de irregulares. Parece que su desarrollo desde el siglo II vendría a paliar la carencia de armas y modos de combate tradicionales que se produjeron con la paulatina romanización del modo de combate de los auxiliares. Esto anuncia y explica en parte el ulterior reclutamiento de grupos de germanos, sármatas, iranios o mauritanos –muchos de ellos derrotados en batallas por los romanos y desplazados a otro frente del Imperio romano– que se da durante el Tardoimperio e incluso en Bizancio en época justinianea.

Otros cuerpos, como la marina, en estos momentos centralizada en las flotas de Miseno y Rávena para el Mediterráneo, así como en las periféricas de Britania, el Rin o el Danubio, sobrepasan ya nuestro marco de estudio. En cuanto a las milicias urbanas que existieron, nunca fueron usadas en los conflictos externos o como tropas de choque. Así y todo, para un Imperio tan extenso como el romano, los 240 000 hombres en armas ofrecidos por Tácito o los 315 000 que se estipulan para inicios de la década de 160 son escasos, y no digamos las cifras entre 180 000 y 220 000 hombres para los siglos I-II d. C. que ofrece Cheesman.

Reclutamiento y adiestramiento
Aquellos que deseaban convertirse en legionarios debian presentarse a las oficinas de reclutamiento establecidas a lo largo del territorio bajo gobierno romano, generalmente había una en cada centro urbano importante. Al llegar allí debian disponerse a cumplir una serie de requisitos para garantizar su acceso a la fase de adiestramiento. Los requisitos esenciales eran:
Tener una contextura física media, delgado pero en buenas condiciones de nutrición.
No tener problemas ni de visión ni de audición.
Saber leer y escribir en latín.
Una vez admitidos, debian prestar un juramento, dando votos de obediencia a sus superiores, además de la promesa de nunca desertar. Ya cumplido todo esto, se les asignaba un destacamento, al cual era enviado para iniciar con la etapa de adiestramiento.infanteria_romana_opt1

Adiestramiento
El adiestramiento cumplía dos funciones: fortalecer el cuerpo y enseñar las técnicas de combate individual y formaciones.
Las marchas eran una parte muy importante debido a su importancia táctica ya que, cuanto más rápido se marchase, antes se entraría en combate. Las marchas se hacían regularmente sin importar el tiempo. Todos los soldados iban cargados con un equipo de unos 25 kg y recorrían una distancia de 30 km en cinco horas.
Los legionarios también aprendían a construir campamentos donde pernoctar tras las jornadas de marcha.
Otra parte del entrenamiento era, sin duda, el aprendizaje de las formaciones, ya que eran éstas, las que diferenciaban una legión romana de un grupo de bárbaros. Los legionarios sabían ejecutar relevos de líneas, formaciones de tortuga o testudo y despliegues de todo tipo.
Los legionarios se ejercitaban con armas falsas lastradas, para que de esa manera las armas normales les resultaran más ligeras.
Por último hay que hablar de la disciplina. A los legionarios se les enseñaba a obedecer ciegamente las órdenes, siendo aquellos que las desobedecían severamente castigados mediante linchamientos, apedreamientos o decimatios, ejecutados por sus propios compañeros.

Símbolos
Legionarios con aquilifer al frente y “signum” detrás.
Desde la reforma de Mario –alrededor del año 104 a. C.-, se ha venido priorizando en el seno de la legión una de las enseñas tradicionales que estos cuerpos solían llevar al campo de batalla. Se trata del águila romana, que se impone como símbolo legionario por antonomasia, desplazando al lobo, al toro, al jabalí y al caballo, muestras de animales totémicos pertenecientes a una sociedad campesina. Las águilas se realizan en metales nobles –plata primero, oro después- y se guardan celosamente en el “aedes signorum” o santuario del campamento. La pérdida de las águilas, como les sucedió a Craso o Marco Antonio en Oriente o a Varo entre los germanos, es el mayor deshonor que puede sufrir un cuerpo legionario. El suboficial al cargo del águila era el aquilifer.
A mayores, existen otro tipo de estandartes, como los “signa”, “imagines”, “vexilla” o “dracones”:
El signum es el estandarte de cada centuria: rematado en forma de asta o mano –en recuerdo del antiguo manípulo-, se decoraba con guirnaldas, cruces y discos. En los cuerpos auxiliares, los “signa” incluyen imágenes de los emperadores, con lo que el segundo tipo de estandartes -las “imagines”- es privativo de las legiones.
Por su parte, el vexillum es la bandera que marca la posición del general en el campo de batalla, pero también es la enseña de los destacamentos irregulares, por lo que éstas reciben el nombre de “vexillationes”. Se cuelgan de una barra cruzada al mástil de la enseña.
El draco es una cabeza de animal en bronce con las fauces abiertas, a la que se añade un tubo de colores y que al agitarlo producía un ruido sordo.
Los portadores de estas enseñas eran, respectivamente, los signiferes, imaginiferes, vexillarii y draconarii.

El culto a las enseñas se realizaba con carácter permanente mediante la deposición en el “aedes”. Sin embargo, existen ocasiones especiales en las que se honran los “signa” y “vexilla” (Rosalia Signorum), las águilas legionarias (natalis aquilae, Honos Aquilae).

Condecoraciones
Las condecoraciones del período republicano consistían en coronas, habiéndolas de varios tipos:
Corona gramínea: se concedía por salvar a un ejército.
Corona cívica: se concedía por salvar la vida de un compañero, estaba hecha de hojas de roble.
Corona mural: se concedía al primero en coronar la muralla enemiga.
Corona vallar: se concedía al primero que asaltara la trinchera enemiga.
Corona naval: premiaba la captura de un barco.
En la época imperial se añadieron las phalerae, los armillae y los torques.
Los militares de alto rango podían además conseguir otra clase de condecoraciones:
Centurión jefe y tribunos subordinados podían conseguir una lanza de plata.
Tribuno jefe podía conseguir 2 coronas de oro, dos lanzas de plata y dos estandartes pequeños de oro.
Los legados podían conseguir hasta tres juegos de condecoraciones.
Los cónsules y gobernadores podían conseguir 4 juegos.
No obstante la máxima condecoración no era ninguna medalla ni corona sino un Triunfo.

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Lara Aimee: Fabulosa

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Por: Darío Valle Risoto

Si ustedes como yo son amantes de todo lo Friki incluido desde luego el cosplay, lo gótico, las chicas “raras”, etc será imposible eludir la imponente presencia de esta Suicide Girl fascinante donde se la mire. No soy especialmente amante de las rubias, prefiero las chicas orientales y por ende los cabellos oscuros pero de verdad que Lara puede hacerme cambiar de idea rápidamente.

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De “Superman return” a “Man of Steel”

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De “Superman Regresa” al “Hombre de acero”
Por: Darío Valle Risoto

Los que amamos los cómics solemos ser harto exigentes cuando se llevan nuestros héroes a la gran pantalla y nos cuesta mucho reconocer que el cine es un formato que si bien está emparentado con las historietas es otra cosa.

Esto en mi caso en que soy fanático de Superman siempre recordaré la expectativa y la posterior experiencia de ver aquella “Superman” de 1978 interpretada magistralmente por Christopher Reeve, nunca olvidaré como recortaba aquellas fotos de este filme que aparecían en el diario vespertino “Mundo color” y que pegaba en un cuaderno que lamentablemente no guardé.1385485_218646088302989_639244025_n

En aquel momento resultó por demás original que el padre de Kal-El fuera interpretado nada menos que por Marlon Brando y que ese guión prácticamente perfecto fuera escrito por Mario Puzzo, nada menos que el escritor de otro gran filme: “El Padrino”. Entre otras cosas en esta cinta comenzó la sana costumbre de incorporar a grandes actores en las películas sobre superhéroes, cuestión que más o menos sigue vigente para beneplácito del público y quizás para crítica de los puristas del arte.

Pero este artículo pretende abordar las dos últimas recreaciones de mi súper héroe preferido luego de aquellas que fueron en total cuatro con Christ Reeve como protagonista. Quizás debamos sumarle la olvidable Súper Girl a la saga por su incuestionable familiaridad con estas pero hasta aquí llegamos y debieron pasar unos veinte años de idas y venidas para volver a tener al hombre de acero en el cine. Hasta se encajonó un proyecto que iba a ser dirigido por Tim Burton (Batman y Batman Vuelve) y protagonizado por Nicholas Cage.Superman Return (17) Superman Return (19)

En el 2006 se estrena “Superman Vuelve” como continuación desde la Superman II, quizás la mejor con Reeve y para tratar de solventar el mal trago de las entregas 3 y 4 que si bien no son tan malas poco de justicia le hicieron a las primeras sobretodo porque la fórmula se gastó rápidamente en guiones que hacían agua por todas partes.

Esta película para mí magistralmente interpretada por Brandon Routh fue criticada desde la adaptación del traje hasta por la poca acción que se le adjudicaba, no tomando en cuenta que continúa la historia desde un Kal-El que regresa al mundo luego de vagar por el espacio durante cinco años buscando rastros de su planeta natal. Prácticamente los elementos negativos que se le aplican a este filme son todos fruto del cambio generacional en el público y la pérdida de vigencia del héroe a través de los años. La gente no aceptó que fuera una secuela o no lo comprendió, tampoco tomó en cuenta que escenas como la del rescate del avión, la breve pelea con los asaltantes en la azotea de un edificio y la posterior lucha de Superman contra Luthor son verdaderamente soberbias.

Así mismo Brian Singer y compañía sembraron la película de innumerables rastros y homenajes a toda la historia del Super hombre, desde menciones a los cómics a homenajes como la aparición de intérpretes de la época del cine serial, etc. Así mismo Kevin Spacey interpreta a un Luthor mejor trabajado y pulido que aquel que llevara a la pantalla Gene Hackman. Toda la película Superman Return es un absoluto tributo a Christopher Reeve, al superhéroe clásico y al cómic en general, sin embargo solamente un repunte en taquilla a lo largo del mundo pudo de alguna manera subsanar la poca convocatoria inicial.

Pero en Uruguay tenemos un dicho que reza: “Vendrán otros que nos harán buenos” en alusión a que aquello que no nos agradaba en un principio puede ser mejorado solamente porque luego vendrán cosas peores aún. Por lo tanto el reboot de Superman a cargo de Zack Snyder y con la colaboración de Christopher Nolan fue muy esperada por un servidor sobretodo por los antecedentes de las fabulosas: “The Watchmen” y “Sucker Punch” pero debo confesarles que “Man of Steel” me dejó con un sabor agridulce de boca.1011733_657411827659618_181071598_n

Para comenzar se trata de una película de Ciencia Ficción absoluta, claro que Superman siempre fue un personaje de Ciencia Ficción pero esto quedaba muchas vece opacado por sus vivencias terrenales y por sobre todas las cosas por dos condiciones inefables: La presencia de Clark Kent y al condición de superhéroe en su personalidad como Superman. Ambas situaciones casi no existen en esta película y solamente veremos a un alienígena criado en la tierra tratando de salvar el mundo de los invasores malos de su kriptón natal.

El origen de su nacimiento en Kriptón es narrado con una estética nueva muy diferente al aséptico planeta de la saga inicial y en este caso no podremos dejar de lado la sospechosa similitud entre este planeta y el Asgard de Thor, para colmo de males la película nos presenta a un Lois Lane bastante diferente de la habitual y que conoce el secreto de Clark desde el principio mismo en que se llegan a cruzar tras su investigación sobre extraños sucesos asociados a un salvador invisible. Y volviendo al origen del héroe, este está narrado como suerte de flashbacks con una estética oscura y realista que me pareció muy buena hasta que se narra la muerte de Jonathan Kent de una forma por demás absurda e inaceptable. Porque Clark debe dejarlo morir para que no conozcan su secreto los testigos de un tornado en una ignota carretera de Smallville.

De aquí en más encontré algunos aciertos como el origen del traje más discrepo absolutamente con ese diseño casi de armadura Kriptoniana a diferencia del clásico porque sigo opinando que el héroe es ante todo su traje y sobretodo uno icónico como Superman.
Por otra parte si a Superman Vuelve le criticaban la ausencia de acción aquí tenemos prácticamente todo el tercio final de la historia de la misma con la batalla entre Kal-El, los malos Kriptonianos de Zod y el ejército y en el tramo de Metrópolis veremos como Superman y Zod destruyen prácticamente la ciudad casi sin un solo civil a la vista y mucho menos siendo aplastado por los edificios que caen.
A este Superman no se le ocurrió llevar la batalla a un lugar lejos de la civilización.FOTOGRAMAS 1 (18)

En esta película Superman mata, Clark Kent se manifiesta recién como periodista al final, Luthor solamente aparece en el logo de sus empresas en un camión y hay cierta pista sobre Supergirl en una cápsula que aparece abierta en la nave enterrada en el ártico, pero bien pueden ser conjeturas.

Probablemente las mejores escenas a mi gusto sean aquella en que Kal-El aprende a volar dándose algún coscorrón y el pequeño homenje a Christopher Reeve cuando su rostro se trasfigura bajo la energía de la máquina que pretende Kriptoformar a la tierra. Me gustó mucho la elección de Diane Lane como la madre terrestre y también los padres Kriptonianos pero discrepo absolutamente con poner a un Pedro White de raza negra o sembrar la película de grandilocuentes actos de películas espaciales allí donde al menos yo esperaba ver a un súper héroe, al más importante de todos y no a una especie de Guerra de las Galaxias de barrio.

Man of Steel a pesar de todo esto no es una mala película pero yo sigo afín al Supermán clásico y por eso prefiero Superman Return, es más, el otro día le comentaba a un amigo que, que bueno sería que se hagan películas de Batman, Superman o la Liga de la Justicia ambientadas en los años posteriores a la segunda guerra mundial porque allí brillarían en todo su esplendor.FOTOGRAMAS 1 (25)

Neo Vampiros 20: El coronel no tiene quien…

El arte de Toon Hertz (15)

Neo Vampiros 20
“El Coronel no tiene quién”
Por: Darío Valle Risoto

__ ¡Aguirre!, Averíguame si mi hija está consumiendo alguna droga de mierda de esas, como es…, no sé algo como marihuana o…
__ ¿Cocaína? __Preguntó con miedo el oficial a cargo de la seguridad del coronel retirado Esteban Bellotto. Se encontraban en su escritorio de la calle Lucas Obes intentando normalizar sus nervios. Desde que su hija y su novio Francesco trataron de explicarle como habían muerto los cuatro pichis en la puerta de su mansión. La policía le habían puesto una patrulla para cuidarlo y un tal detective Gómez andaba haciendo muchas preguntas y todos saben que los soldados no soportan a los policías y viceversa.

En el patrullero a la puerta de la mansión al caer la noche los milicos se adormecían pero con un ojo medio abierto, de la cercana seccional les habían mandado a más de uno para ver si cumplían su misión, para colmo a dos cuadras estaba la casa del presidente de la República.
El barrio permanecía más silencioso que de costumbre cuando una débil silueta de negro caminó desde Agraciada sin hacer ningún ruido.

__ ¡Esto es demasiado! __ Había gritado Jaqueline tirándole el periódico con la noticia a la cara, Lorena la miró inexpresiva, Paula se agachó a levantarlo, cuando se incorporó sintió miedo al verle la mirada carmesí. La abogada había ido a increparle por el asesinato de los que habían atacado a la hija del viejo ex torturador.
Se fue muy ofuscada y las amigas volvieron a quedarse solas.

__Está muy enojada, nunca la había visto así. ___Dijo Paula.
Lorena comenzó a ponerse la larga campera de napa negra y los guantes sin dedos. Su mirada fría encaró a su eterna amiga que permaneció parada a unos pasos casi tan pálida como ella. Se agachó y una por una cruzó las seis hebillas de cada bota, luego salió en silencio por la ventana abierta, cuando Paula miró a la calle, solo se movían las hojas de los árboles. Una noche de luna menguante era dueña del paisaje.

En la jefatura de policía Romeo Gómez tomaba unos amargos y revisaba el enorme prontuario sobre los crímenes de ex-torturadores, cómplices o gente relacionada con desaparecidos.
__ ¿A que hora largas hermano?
__ Tenés razón me tuve que haber ido hace rato __Dijo mirando preocupado el reloj de la oficina de archivos. El teniente Batagliese era un viejo amigo, Gómez prendió otro cigarro y se tiró para atrás en la silla, su voluminoso cuerpo hizo que esta rezongara. Luís Batagliese le alcanzó la caja de cigarrillos Jazz para que tomara uno, Gómez aceptó con una leve sonrisa.

__Dieciséis muertos en casi cinco años y nadie sabe ni averiguó nada che. __Dijo al ver que su compañero observaba las fotos de cadáveres desordenadas sobre la mesa.
__Dicen que el ministro del interior va a renunciar por todo esto.
__ ¿Y eso de que sirve?
__Quieren poner a un colorado, aquel que fue jefe de policía en Maldonado un tal…
__ ¡Haceme el favor! __Se levantó y con el cigarro aún apagado en la boca, salió de la oficina, el otro se quedó mirándolo. Gómez salió a la calle San José, la luna parecía extraña como recortada por unas tijeras gigantescas y negras. Subió a su Ford Falcon y enfiló para el Prado, quería vigilar esa noche la casa de Bellotto personalmente.
Esteban Bellotto, entró al cuarto y le dio un beso a su hija que aún estaba de mal humor porque no la habían dejado ir al cine con su novio, caminó en silencio por un largo corredor adornado con estandartes y fotos de sus años en el comando del ejército. Miró a través de uno de los ventanales, los milicos de la patrulla estaban demasiado quietos.

__ ¡Atorrantes de mierda! __Estiró el brazo y abrió la mano para tomar el walkie talkie que le habían dejado para comunicarse.

__Torturador y asesino, violador de mujeres y niñas, sos un auténtico hijo de puta.
Era una voz femenina exacta y violenta en cada palabra pronunciada mientras se movía a la velocidad de un rayo.
Bellotto se volvió y su rostro transfigurado vio a la muerte solo una milésima de segundo.

Gómez llegó demasiado tarde, los milicos de la patrulla ya estaban desangrados.
Entró corriendo y mostrando a los guardias su identificación, lo encontró con el cuello roto, la sangre le manaba lenta pero imparable, tenía una hendidura cruel, un rápido mordisco, una mirada de vidrio y un alma que se iría al mismo infierno si existiera.

La hija salió gritando de su cuarto y tropezó en la oscuridad contra el milico que intentó evitarle la visión de su padre hecho un trapo ensangrentado aún con el walkie talkie en una de sus manos.
Le habían dejado una carta en la cama, sin ruido alguien había entrado y le había dejado una escueta nota:

“Lamento quitarte a tu padre, pero si investigas que hizo cuando trabajaba en los cuarteles me comprenderás, él cooperó para que muchos hijos quedaran como vos quedaste ahora”.

Era una pobre pista, pero algo era algo para Romeo Gómez que leyó y volvió a leer la nota una y otra vez mientras se llevaban a la muchacha y llegaba la policía técnica a la mansión. Afuera la luna menguante era dueña del paisaje.
Juicio y Castigo