Lilandra


Lilandra
Por:  Darío Valle Risoto

Tenía trece años cuando la conocí
apenas había dejado de ser una niña
y tenía una risa maravillosa y un cabello increíble.
Traté de no fascinarla con mis historias
pero fue demasiado tarde y me alejé a tiempo.
Siete años después era una mujer de sueños
y casi me arrastra a la luz de su compañía
pero tenía novio y sufría de amor
y yo un viejo de treinta y siete
Hace unos días nos chocamos en un bar
¿Lilandra?
Ella continuaba con su risa de otros mundos
y ese cabello como una noche sin luna.
Pero en lo profundo de sus ojos…
estaba tan triste que me contagiaba.
Ahora tiene veintinueve
y ambos nos preguntamos casi a la vez
¿Por que la vida nos separó tanto?

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El mundo es un Cambalache

El varón del tango
Por: Darío Valle Risoto

Anteriormente compartía mi impresión de que algunos interpretes hicieron suyas obras que previamente fueron cantadas por otros, el mejor ejemplo es el de este tango: Cambalache que pertenece a la genial pluma de Enrique Santos Discépolo y que si bien se estrenó varios años antes, fue el uruguayo Julio Sosa que detentó su imperecedera propiedad, nadie mejor que él para retratar este tango de letra aguda y genial que retrata tempranamente el mundo en ese momento pero sobretodo después, el del hoy que todos sufrimos y gozamos.
¿Acaso no hay mejor cambalache que Internet? La confusión de valores, la mezcla de cosas antagónicas en una vidriera que disfraza lo bello de terrible y viceversa, la biblia y el calefón como muestra de que estamos en el horno gracias a nuestra estrepitosa caída en la modernidad y un Julio Sosa con esa voz contundente precisa, varonil y profesional que usurpa cariñosamente este tango y tal como el Polaco hizo suyo Sur, este Piedrense nacido en la pobreza absoluta nos dejó su mayor herencia gloriosa con esta canción.
Lean esta letra sublime y no podrán dejar de escuchar a este cantante que murió en un accidente automovilístico demasiado temprano con toda una carrera por delante.

Cambalche
E.S.Discépolo 1935

Que el mundo fue y sera una porqueria,
ya lo se;
en el quinientos seis
y en el dos mil también;
que siempre ha habido chorros,
maquiavelos y estafaos,
contentos y amargaos,
valores y dubles,
pero que el siglo veinte es un despliegue
de malda insolente
ya no hay quien lo niegue;
vivimos revolcaos en un merengue
y en un mismo lodo todos manoseaos.

Hoy resulta que es lo mismo
ser derecho que traidor,
ignorante, sabio, chorro,
generoso, estafador.
Todo es igual; nada es mejor;
lo mismo un burro que un gran profesor.
No hay aplazaos ni escalafon;
los inmorales nos han igualao.
Si uno vive en la impostura
y otro roba en su ambición,
da lo mismo que si es cura,
colchonero, rey de bastos,
caradura o polizon.

Que falta de respeto,
que atropello a la razon;
cualquiera es un señor,
cualquiera es un ladron.
Mezclaos con Stavisky,
van Don Bosco y la Mignon,
don Chicho y Napoleon,
Carnera y San Martin.
Igual que en la vidriera irrespetuosa
de los cambalaches
se ha mezclao la vida,
y herida por un sable sin remaches
ves llorar la Biblia contra un calefon.

Siglo veinte, cambalache
problematico y febril;
el que no llora, no mama,
y el que no afana es un gil.
Dale nomas, dale que va,
que alla en el horno nos vamo a encontrar.
No pienses mas, echate a un lao,
que a nadie importa si naciste honrao.
Que es lo mismo el que labura
noche y día como un buey
que el que vive de los otros,
que el que mata o el que cura
o esta fuera de la ley.

Crónica de una Muerte Esperada (Cuento)

Crónica de una muerte esperada
Por: Darío Valle Risoto

Eustaquio Fortunato Domínguez estiró la pata un viernes de tarde entre las cuatro y las cinco, al principio su mujer no le hizo caso a sus gritos urgentes desde la cama y cuando fue llegó apenas para verle abrir los ojos, lanzar un gemido y quedarse duro como un cacho de madera con los ojos mirando al techo del cuartucho de la calle Magallanes 1414 apartamento 3. Ella se mordió los labios y se puso a llorar porque en ese preciso instante comenzaba a ser viuda y con una mezcla de felicidad y derrota le miró la cara de bulldog al hijo de puta de su marido pensando en que comenzaba una nueva vida apenas lo entierre lo más profundo posible.
Una vecina llegó corriendo a la pieza y le puso dos monedas en los ojos para mantenerlos cerrados y apoyó su cabeza con los ruleros puestos en el pecho del difunto como para rescatar algún latido rezagado de ese fiambre que ya no rompería más las pelotas gritando desde la cama.
___¡Cagó fuego!___ Dijo doña Asunta mientras prendía un tabaco y le tocaba la cabeza a la desconsolada Mabel que intentaba disimular su algarabía porque su marido de una puta vez había palmado.
Asunta salió presurosa al patio limpiándose las manos sudorosas en el delantal y llamó al hospital más cercano para que se lleven al bastardo y luego a la funeraria y después a su marido en el taller y a un montón de gente al pedo.
Mabel lo tapó con una frazada vieja no sin antes guardarse las dos monedas en el bolsillo del pantalón, abrió el ropero y se miró el reflejo de mujer cuarentona y carcomida por un matrimonio de obligaciones, dolor y muy pocas satisfacciones.
Se levantó las tetas caídas y pensó en teñirse las malditas canas, tenía tremendas patas de gallo y se le habían afinado los labios otrora voluptuosos pero por suerte seguía teniendo firme el culo y no pocos pibes le chiflaban cuando salía a la panadería o a colgar la ropa en la azotea del convento. Fortunato seguía muerto detrás de ella y tapado por la frazada gris, lo miraba de tanto en tanto como esperando que se levante y comienza a llamarla con esa voz de perro ovejero sarnoso que tenía desde que chupaba ginebra como una esponja.
___¡Mabel, las camisas!
___¡Mabel, tráeme el diario!
___¡Mabel: vamos a coger!
Parecía que lo escuchaba, siempre había sido un bastardo prepotente, pero luego del accidente en la obra que lo había dejado inválido se había puesto peor de exigente, para colmo la tocaba todo el tiempo como para afirmar su pobre hombría de cartón.
Inesperadamente de reojo vio que la frazada se movía, era Fortunato que no estaba muerto, se sentó, escupió para el costado errándole a la escupidera y le pidió unos mates.
___Tírate para atrás y descansa. ___Le dijo ella sosteniendo un almohadón entre las manos.
Él obedeció con los ojos llorosos y su querida mujer le aplastó el almohadón con un hermoso diseño de margaritas en toda la cara, el hijo de puta comenzó a sacudirse como un poseído porque se le hacía dificultoso respirar.
___¡Morite vividor de mierda!
En ese preciso instante doña Asunta volvió, ya había llamado a la funeraria al diario barrial, al tío Horacio, al comisario y hasta a radio Monte Carlo, cuando se encontró con el cuadro de su vecina tratando de ahogar al resucitado.
Y entonces como no es cuestión de quedar pegada con medio barrio y parte de la ciudad ayudó a su buena amiga a aplastarle el almohadón grasoso en la cara hasta que definitivamente se murió de a de veras.

FIN

Bolt: Diversión Recargada

Bolt : Un éxitoabsoluto
Por: Darío Valle Risoto

De la cada vez más abundante oferta de películas en animación 3d me quedo con el estilo de: “Los Increibles”, “La Granja” y La trilogía de Shrek, no solo por la animación en si misma también y por sobretodo porque cuentan con argumentos muy buenos, dentro de estas preferidas acabo de agregar la excelente obra de entretenimiento: Bolt, que se estrenó hace poco tiempo y que gracias a Fanático terminé de ver hace un par de horas.
La única referencia anterior de esta película era una corta entrevista a John Travolta que le presta la voz a este notable perro en el programa de Ellen Degeneris que veo un poco y a las apuradas antes de irme a trabajar. Travolta estaba realmente entusiasmado por el filme y nos motivaba su orgullo a tratar de verlo lo antes posible, no se equivocaba.
Bolt es un perro actor de películas de aventuras, una especie de superheroe/espía de cuatro patas que acompañado de su dueña intenta rescatar al padre científico de esta de un malvado villano arquetípico, si aquí terminara la historia bastaría para lograr un buen entretenimiento pero la historia se complica porque el perrito no sabe que es un actor… de aquí en adelante y alejado de Hollywood tendrá que unirse a una simpática gata negra que aporta la veta realista y a un Hamster realmente esquisofrénico y loco por la televisión que la mayor aparte del tiempo se desplazad entro de una bola transparente. Acción, mucha acción y un humor increíble le aportan todo lo que necesita este tipod e entretenimiento al cine, un bonus
extra son las palomas que aparecen de tanto en tanto. No se la pierdan.

La Marca de Cain

La Marca de Caín
Por: Darío Valle Risoto

Ayer luego de salir del trabajo fuimos a tomar una cerveza fría con Emilio, casi nunca salimos a la misma hora y hasta el momento no lo habíamos hecho, a raíz de la llegada de un nuevo compañero comenzamos intercambiar ideas ya que le pregunté si este muchacho no es Testigo de Jehová, él lo conoce de antes y cree que no.

Se trataba de otra de mis ironías porque en realidad lo que me llamó la atención del tipo es que parece extremadamente normal, o sea que es un ciudadano estandart tipo uruguayo con todo lo que esto significa para mí. Por lo tanto casi toda la gente normal me parece algún tipo de evangélico – testigo o católico.

La conversación derivó en que personas como Emilio o yo con determinada línea de pensamientos, valores y forma de vida, inevitablemente terminamos perdiendo buenos amigos ya que estos como todo ser que convive en estas urbes terminan inevitablemente devorados por los procesos de socialización y no es raro que un buen día un Punk o un metalero nos llegue feliz porque se comprometió con la novia, bautizó a su primogénito o terminó de decorar el arbolito de navidad.

Esto no quiere decir que seamos unos extremistas antisociales sino que el paquete del ciudadano promedio nos agota y destruye las ganas de ser creativos, de llevar nuestras vidas por donde nos antoje y por sobre todas las cosas evadir los rituales de la mejor manera posible. Hace unos años la hermana de un amigo me acusó en medio de su familia de anormal, cuando todos creían que me ofendería le dije que sí, que era cierto, que toda mi vida apuntaba a ser un anormal diferente de ella y de la mayoría de la gente que no me interesa.

Por una cuestión de respeto y porque me encontraba en su casa no le dije que me revolvía el estómago la foto del papa que tenían en la pared, escucharlas decir. “Si dios quiere” y “Gracias a dios” por cualquier cosa y que ella era una alcahueta miserable en su fábrica de vestimentas y por ello la habían “ascendido” a supervisora, además de muy puta, pero esto último me parece bárbaro.

Emilio como yo fue perdiendo amigos no porque se haya peleado sino que con el tiempo se agotan los puntos de encuentro, un buen día nos encontramos con que no tenemos conversaciones que nos acerquen con aquellos que engullidos por la maquinaria cotidiana nos ven como tipos raros que escuchamos Heavy Metal, miramos mucho cine extraño y hasta nos copamos con los dibujos animados, ni que decir en mi caso que se me quedan mirando cuando les comento algún cómic que leí recientemente y me voló la cabeza.

Los procesos de socialización son excluyentes de los individuos no alineados a la mayoría de sus liturgias y sus integrantes castigan severamente a los raros con críticas, burlas e insultos, curiosamente todos los que por un motivo u otro somos diferentes, muchas veces nos hemos cuestionado volver al rebaño. En mi caso cuando tenía unos veinte años me pregunté si realmente era así porque me gustaba o solamente para llevarles la contra a todos los demás, los años me han demostrado que me gusta como soy, mis hobbies y mi ropa negra, etc.; No podría ser de otra manera.

Cuando en comunicación social critiqué severamente una línea de publicidad que trataba a los posibles consumidores como auténticos imbéciles, el profesor muy inteligentemente me dijo que la mayoría de la publicidad no iba dirigida a individuos como yo sino a la maza restante y su vista recorrió a la mayoría de mis compañeros, muchos de ellos habían defendido con uñas y dientes esos paupérrimos anuncios.

Realmente me sentí honrado de ser un anormal, igual que ahora.

Gran Torino

Clint Eastwood return
Por Darío Valle Risoto

Se trata de otra obra maestra del gran director-productor-actor norteamericano que nos tiene bien acostumbrados desde hace años a joyas increíbles como: Millon Dollar Baby y tantas otras.

 
Walt Kowalski es un tipo duro, veterano de guerra que se quedó prácticamente solo en un barrio que se fue poniendo amarillo habitado por coreanos de las montañas que emigraron a norteamerica buscando algo de paz. No será fácil la convivencia porque nunca lo es y menos para un tipo enfermo de soledad que convive entre la violencia de una era muy diferente a la que dejó atrás. Violencia y Soledad, dos flagelos que atacan al hombre moderno son mostradas en este filme como un raro arte de la convivencia que es habilmente manipulado por pequeñas y enriquecedoras situaciones no exentas de humor que poco a poco irán tomando otro color.

 

Hay mucho para aprender de este telefilme porque no es una historia barata ni mucho menos pero Clint nos tendrá guardado un punzón afilado como en Millon Dollar, a no desesperar, sería bueno ver esta historia y tener un tiempo luego para refleccionar sobre el horizonte que estamos persiguiendo alocadamente en este raro mundo globalizado. Soledad y Violencia son el centro de un espiral, de un camino sin retorno que necesitará de un viejo Torino del 72 y de un veterano curtido por la guerra, de un cura joven y de una familia muy especial.
No dejen de verla porque vale la pena.

Lord of the Freak’s

Edgar Allan Poe
Por: Darío Valle Risoto

Para mi junto a Lovecraft Y Bierce completa la trilogía que me inspira constantemente para escribir mis torpes relatos, por supuesto que hay otros pero todos son luego como Isaac Asimov y Bradbury, Borges, Quiroga, varios etcéteras, pero en otros estilos o no de escritura no menos brillantes.
Hoy me quiero detener en Poe por culpa de Patty que colgó un artículo en su blog: “La Guadaña” y me sacó del fondo de mi pozo y mi péndulo para asomarme a las oscuras aguas de este hombre clave en la literatura norteamericana y del mundo entero.
Ayer le decía a una compañera de trabajo que amo la escritura de folletín o escritura “pulp” que le llaman en estados unidos, esta escritura tuvo su auge en los años cincuenta pero venía de antes y se nutrió principalmente de los relatos de Poe y muchos otros, se trataba de una escritura que sin grandes pretensiones literarias ocupaba en aquellos tiempos el sitial que fue usurpado cruelmente por los medios audiovisuales de comunicación casi definitivamente.
Cuando manifiesto que sin grandes pretensiones literarias quiero decir que en su tiempo fue escritura negada por críticos y literatos pero hoy ha revivido gracias quizás a los mismos medios audiovisuales que batallaron quitándoles publico, porque no es admisible por ejemplo el origen del cine de terror y misterio sin la presencia tangible o no del gran Edgar Allan Poe que quiso vivir de la escritura y no pudo y que terminó siendo uno de sus trágicos personajes el mismo, pero: ¿Acaso la tragedia no signó a muchos escritores que ensoñaban mundos alternos alejados de la realidad y hasta se atrevieron a manipular la grisura y decadencia del mundo en que vivían de forma por demás sarcástica?.
El arte de escribir es lo mas cerca que los hombres podemos llegar a los ignotos dioses y así Poe no solo dejó impresionantes relatos de terror y misterio también escribió versos góticos y enfundados de un llanto lastimero y hermoso.
Hoy día me sigue estremeciendo “El Cuervo” y se que me aqueja la maldición de la casa Usher cuando el ruido imperante me penetra a través de las paredes de mi decadente vivienda trayéndome la miseria de los abyectos vecinos contrahechos y deformes que pueblan este edificio monstruoso y abigarrado de muertos vivos que tienen cerebros de pescado y alma de insectos. Felizmente mi Gato Negro me acompaña todas las noches a mi propio ataúd.
Gracias Edgardo.


Dedicado a todos los que leen a Poe