Lluvia galáctica

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Lluvia galáctica
Por: Darío Valle Risoto

Brando sostuvo su mochila con fuerza, el viento era enorme y la plataforma se movía demasiado, sabía que ese puerto espacial estaba en los confines de la seguridad de la federación pero por eso precisamente estaba allí.

Iba a extrañar al capitán Picard, a LaForge y especialmente a Data, bueno, los iba a extrañar a todos, su misión de cinco años había concluido y también su contrato que le costó no renovar pero quería volver a pisar tierra firme por un tiempo mayor que las licencias de la flota.

Cuando se logró la costosa paz definitiva con los Thatonitas se abrieron nuevas posibilidades y allí desde luego estaba la Enterprise como cabeza de todo intento posterior de conservar una paz que solía necesitar de muchos cuidados. Los integrantes de la federación lo saben muy bien, desde los terrestres a los Vulcanos pasando por Klingons, Ferengis y una centena de razas.

Comenzó a llover cuando pisó tierra en Yarion Sigma nueve, tuvo que caminar por una angosta calle hasta la pequeña oficina de aduanas donde lo recibió un local con su característica piel azul y sus cabellos verdes. Desde luego que se sorprendió cuando Brando le aseguró que venía a establecerse definitivamente en el planeta.

__ Solo hemos tenido unos veinte humanos en los últimos cinco años señor.
__ Buen dato pero realmente quiero comprar una finca para vivir el resto de mi vida en este bello planeta.
El yarionita observó la lluvia a través de los ventanales del recinto y luego fijó su mirada al alto Brando con sus cabellos negros y su ojos azules de mirada profunda.
__ Esta lluvia podrá extenderse por varios días, tal vez se inunden los accesos a la ciudad.
__ ¿No tienen vehículos voladores?
__ Por supuesto señor. __Le contestó con un dejo de soberbia en el rostro mientras le ponía sendos sellos en su pase de abordaje al planeta.

Cuando salió pensó en volver para tomarse un café en una de las expendedoras automáticas pero temía que no fuera precisamente un café digno de su paladar humano. Mejor sería llegar a la ciudad cuanto antes.

En la parada de autobuses no había casi nadie, solamente una silueta se recortaba dentro de la niebla proporcionada por el frio y la lluvia circundante debajo de los techos plásticos. Alguien estaba recogido sobre una de las bancas como si durmiera.

Al pasar a su lado comprobó que era una muchacha, se le había caído la mochila al piso empapado y la recogió para alcanzársela en el preciso momento en que ella se disponía a levantarla. Al ver su rostro era una joven yarionita con cuernos.

__ Disculpe, se la quería dar, se estaba mojando.
Ella recibió el bolso y lo apretó junto a su pecho observando al terrestre de arriba abajo como intentando saber qué clase de ser estaba frente a ella y hablándole sin ningún tipo de problema.
__ Esta lluvia es terrible, la invito a tomar algo caliente. Si quiere.
__ No debería hablar conmigo, por si no se dio cuenta soy una: “Curnie”.
__ No entiendo.
__ Tengo cuernos, ¿acaso es ciego? __ Dijo tocando las dos pequeñas protuberancias en su frente de color azulado como toda su piel, luego se los cubrió con la misma gorra de lana que llevaba bajándola sobre estos.

Brando sonrió por automatismo pero inmediatamente recordó el entrenamiento sobre Yarion Sigma nueve, un planeta clase M en una etapa bastante atrasada en lo social donde prevalecía una raza sobre otra, digamos que en Yarion el tener cuernos hace que algunos ciudadanos sean tomados como de segunda clase por no decir algo peor.
__ Igual la invito a tomar algo caliente, sus cuernos no me molestan, además creo que le sientan muy bien.
Ella pareció despertarse de un sueño antiguo cuando lo miró aún con más detalle, a pocos metros dos guardias observaban al humano conversando con la chica.

Ella accedió y juntos fueron hasta una máquina donde brillaba un anuncio con una imagen de una silueta con cuernos tachada con una equis.
Brando ordenó dos Cafés de Colape rezando para sus adentros que no le derritieran la garganta pero al sacar los envases olían maravillosamente bien.

__ Usted se está arriesgando por alguien que no conoce. ¿Todos los humanos son así?
__ Me llamo Brando y no, no lo creo, aún en la tierra hay gente que juzga todo aquello que desconoce como negativo pero estamos aprendiendo.
__ Yo soy Jiva y gracias, me moría de frió.

La lluvia seguía inundándolo todo pero el fascinante aroma del café de Colape y la compañía de la chica con cuernos le hicieron olvidar por un momento a Brando que había abandonado la flota estelar para vivir como un civil.

FIN

Hoy llovió todo el día y no fui al taller de escritura cosa que me deja mal porque no me gusta perderme algo que de verdad rinde sus buenos frutos para este escritor de cuarta que soy. De todas maneras me informaron que había la consigna de escribir algo de ciencia ficción que involucrara la lluvia. 

Por lo tanto se me ocurrió tomar un viejo personaje de algo más de veinte años atrás y mezclarlo con mi amor por el universo de Star Trek sumando al planeta Yarion otro de mis inventos y hacer este breve relato que ya andaba dando vueltas por mi cabeza desde hace meses.

 

Dumbo: Otro éxito de Tim Burton

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Dumbo por Tim Burton
Por: Darío Valle Risoto

La verdad que cuando me enteré que el próximo proyecto del director Tim Burton iba a ser una versión “Live action” de Dumbo me pareció que iba a ser una muy mala idea y por supuesto que me equivoqué. ¿Quién cuernos soy yo para cuestionar las actividades de un genio creativo como Tim Burton?

Acabo de ver la película y me he tragado mis palabras porque el tipo no solo le dio una gran coherencia a aquella entrañable película animada de Disney sino que es tomó la libertad de ponernos una cantidad de actores geniales y a un villano encarnado por Michael Keaton, uno de sus actores de culto personificando nada más y nada menos que a la versión más oscura del propio Walt Disney con su parque de atracciones llamado Dreamland. ¿No les parece familiar?

Fabulosa película donde el centro quizás no sea el propio Dumbo con sus grandes orejas y esa capacidad casi mágica de volar sino un veterano entrenador de caballos que al volver de la guerra sin un brazo debe reencontrarse con sus maravillosos hijos y también con su viejo circo que está a punto de enfrentar los nuevos tiempos.

No les quiero contar la película, están: Eva Green, Colin Farrell y Danny de Vitto entre otros. Tim Burton ha sabido ser fiel a sus actores de culto y sacarles el mejor partido, aún cuando estos no brillen con otros filmes y aquí lo demuestra con creces, además sigue siendo gótico y un poco cruel con su estética lo que desde luego siempre nos pone en eterno agradecimiento a un director dentro de la maquinaria terrible del comercio cinematográfico yanqui que sabe salir indemne y darnos el valor agregado de su genialidad, creo que junto a Quentin Tarantino son los únicos que aportan cosas nuevas dentro de tanto plástico cinematográfico usamericano,

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El espejismo de dios… y de toda religión

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El espejismo de Dios
Por: Wikipedia

Richard Dawkins
El espejismo de Dios (título original: The God Delusion, 2006) es un ensayo escrito por el zoólogo y etólogo británico Richard Dawkins (1941–), profesor de la cátedra de Entendimiento Público de la Ciencia (en la Universidad de Oxford).

En el libro, Dawkins afirma que la creencia en un creador supernatural se puede calificar como un delirio, al que define como la persistencia en una falsa creencia mantenida frente a fuertes evidencias contradictorias. Dawkins simpatiza con la observación de Robert Pirsig (EE. UU., 1928), que dice: «Cuando una persona sufre delirio, lo llamamos locura. Cuando mucha gente sufre el mismo delirio, lo llamamos religión».

Sinopsis
En el prefacio, Dawkins escribe que El espejismo de Dios contiene cuatro mensajes «aumentadores de conciencia»:

Los ateos pueden ser felices, equilibrados, morales e intelectualmente satisfechos.
La selección natural y teorías científicas similares son superiores a hipótesis basadas en Dios — como la falacia del diseño inteligente — en lo que se refiere a la explicación del mundo vivo y el cosmos.

Los niños no deben ser etiquetados por la religión de sus padres. Términos como «niño católico» o «niño musulmán» hacen que la gente retroceda.
Los ateos deben estar orgullosos y no compungidos, debido a que el ateísmo es una prueba de tener una mente saludable e independiente.

Cap. Un no creyente profundamente religioso
Dawkins comienza observando que algunos comentaristas han encontrado su entusiasmo por la ciencia hasta ser casi religiosos, pero se pregunta: «¿Es “religión” una buena palabra para esto?». La sobrecogedora complejidad de la naturaleza es lo que él llama «religión einsteiniana», refiriéndose al uso que Albert Einstein hacía de la palabra «Dios» como una metáfora para la naturaleza de los misterios del universo. Sin embargo, lamenta que muchos científicos usen la palabra «Dios» en su sentido panteísta y poético7​ debido a la confusión que esto causa.

En su lugar, focaliza su crítica en la creencia de un «creador sobrenatural que es apropiado para ser adorado por nosotros»8​ Mientras que Dawkins tiene respeto por la religión einsteiniana, no muestra respeto por la religión convencional. Mantiene que a la religión le ha sido dada una privilegiada e inmerecida inmunidad contra las críticas, citando a Douglas Adams para ilustrar esta opinión:

La religión […] tiene ciertas ideas de lo que nosotros llamamos sagrado o santo o lo que sea. Esto significa que «aquí tienes una idea o una noción a la que no se te está permitido decir nada malo acerca de ella; tan sólo NO PUEDES. ¿Por qué no? ¡Porque no! Si alguien vota por un partido con el que no estás de acuerdo, eres libre para discutir todo lo que quieras. Todo el mundo ha tenido una discusión alguna vez, pero nadie se siente agraviado por ello. Pero, en cambio, si alguien te dice: «Yo no voy a pulsar un interruptor de la luz un día sábado», tienes que responder: «Yo respeto eso».

Dawkins prosigue con una lista de ejemplos en los que la religión tiene un estatus privilegiado, como la facilidad para ganar el estado de objetor de conciencia; el uso de eufemismos para los conflictos religiosos; excepciones varias de la ley; y la polémica de las caricaturas de Mahoma.

Cap. 2. La hipótesis de Dios
Dawkins comienza el capítulo 2 describiendo a Yahvéh, el dios del Antiguo Testamento como «posiblemente el personaje más desagradable de toda la ficción. Celoso y orgulloso de ello, un mezquino, injusto e implacable enloquecido fuera de control, un vengativo limpiador étnico sediento de sangre, un misógino, homófobo, racista, infanticida, genocida, filicida, repartidor de plagas, megalómano, sadomasoquista, caprichoso y malévolo matón».

Continúa sugiriendo que la hipótesis de Dios («existe una inteligencia supernatural y superhumana, quien deliberadamente diseña y crea el universo y todo lo que hay en él, incluyéndonos a nosotros»​) es «una hipótesis científica como cualquier otra»,​ la cual debe ser tratada con el mismo escepticismo que cualquier otra hipótesis.

Dawkins cree que el concepto de Stephen Jay Gould de non-overlapping magisteria (‘magisterios no superpuestos’, es decir, la idea de que una coexistencia entre ciencia y religión es posible, puesto que se ocupan de áreas diferentes), no puede usarse para defender a los teólogos de las críticas por parte de los científicos.

El agnosticismo imparcial implicaría que no se puede decir nada acerca de la probabilidad de la existencia de Dios, una posición que Dawkins sugiere que es incorrecta.

Dawkins además argumenta, siguiendo a Bertrand Russell (1872-1970), que aunque «no se puede refutar la existencia de Dios»también es imposible refutar la existencia de la Tetera de Russell, los unicornios, el Monstruo Spaghetti Volador y el Ratoncito Pérez. Por lo tanto, la incapacidad para refutar la existencia de Dios no nos suministra una razón positiva para creer. Más bien, Dawkins argumenta que el deber de la prueba está por encima de la defensa de la existencia de Dios.

Cap. 3. Argumentos a favor de la existencia de Dios
En el capítulo 3, Dawkins enfoca su atención hacia los principales argumentos filosóficos en favor de la existencia de Dios. Discute las «cinco vías» de santo Tomás de Aquino, argumentando que las tres primeras están todas basadas en regresiones infinitas y «es debido a que claramente no significa que Dios provea un exterminador natural a las regresiones».

Sugiere que la cuarta vía de Tomás de Aquino, la vía de los grados de perfección, es «fatua» con el objetivo de la objeción de recargo de un «preeminente canalla sin igual».

Reserva la quinta vía, Vía del orden cósmico, para una posterior discusión en el siguiente capítulo, lo que él considera su refutación definitiva.

También reduce el argumento ontológico de Anselmo de Canterbury a un «lenguaje de patio de colegio»y esencialmente emplea los reparos estándar ya utilizados por Immanuel Kant (1724-1804). Además descarta el argumento de la belleza como «no explicado por sus defensores».

Sobre el argumento de experiencia religiosa, apunta que algunas de estas son ilusiones debidas a la fuerte complejidad de la mente humana como simulador. Sobre los argumentos de las Escrituras, sugiere que «los Evangelios son ficción antigua» y son históricamente inexactos. Sobre el argumento de «admirados científicos religiosos», afirma que son una minoría.

En lo relativo a la apuesta de Pascal (si uno es ateo, pero Dios no existe, no sucederá nada, pero si uno es ateo y Dios existe, uno irá al infierno), Dawkins cuestiona las suposiciones de que uno simplemente decide creer y Dios recompensa la fe más que la virtud o la búsqueda de la verdad, y se pregunta si Dios no respetaría a Bertrand Russell por su valiente escepticismo mucho más que lo que respetaría a Blaise Pascal por su cobarde evasiva

Finalmente aborda los argumentos basados en la inferencia bayesiana promovidos por gente como Stephen Unwin, y sostiene que estos son casos de «basura entra, basura sale»

Cap. 4. Por qué es casi seguro que no hay Dios
Dawkins declara en el capítulo 4 que la evolución por selección natural puede servir para demostrar que el argumento del diseño está equivocado. Sugiere que un hipotético diseñador cósmico, requeriría, incluso, una mayor explicación que el propio fenómeno que intenta explicar, y como cualquier teoría que explica la existencia del universo debe ser una “grúa”, algo equivalente a la selección natural, antes que un gancho colgado del cielo que meramente pospone el problema. Usa el argumento de la improbabilidad, para lo cual introduce el término «truco del Boeing 747 definitivo», para sugerir que «Dios casi con seguridad no existe»: «Sin embargo, si es estadísticamente improbable lo que intentas explicar mediante un diseñador, el diseñador en sí mismo es más improbable aún. Dios es el Boeing 747 definitivo».

La referencia al Boeing 747 alude a una afirmación (conocida como «falacia de Hoyle») hecha por el astrofísico británico Fred Hoyle (1915-2001): «La probabilidad de que se originara vida en la Tierra no es mayor que la probabilidad de que un huracán pasando por un desguace consiga ensamblar un Boeing 747».​ Dawkins objeta que este argumento está hecho por «alguien que no entiende lo que es la selección natural». Afirma que los organismos vivos no se han desarrollado de un solo paso, sino a través de pasos acumulados a través de millones de años.

Un tema habitual en los libros de Dawkins es la selección natural, la cual es responsable de la evolución de la vida, y la aparente improbabilidad de la complejidad de la vida no implica que sea una prueba de que esté diseñada por un diseñador. Aquí fomenta este argumento presentando ejemplos de aparente diseño.

Dawkins concluye el capítulo argumentando que este «truco» es un argumento muy serio contra la existencia de Dios, y que él está aún esperando escuchar a «un teólogo dando una respuesta convincente a pesar de las numerosas oportunidades e invitaciones para hacerlo».Dawkins informa que Daniel Dennett lo llamó «una refutación irrefutable» que data de hace dos siglos.

Cap. 5. Las raíces de la religión
El capítulo 5 explora las raíces de la religión y por qué la religión es tan omnipresente a través de todas las culturas humanas. Dawkins aboga porque la «teoría de que la religión es un subproducto accidental, un tiro errado de algo útil».​ y pregunta​ si la teoría de los memes, y la suceptibilidad humana hacia los memes religiosos en particular, funcionarían para explicar cómo la religión se extiende como un virus para la mente a través de las sociedades.

Cap. 6. Las raíces de la moralidad: ¿Por qué somos buenos?
En el capítulo 6, Dawkins gira su atención hacia el asunto de la moralidad, argumentando que no necesitamos la religión para ser buenos. En vez de esto, mantiene que nuestra moralidad tiene una explicación darwiniana: genes altruistas han sido seleccionados a través del proceso de nuestra evolución y que poseemos empatía natural.

Cap. 7. El ‘Buen’ Libro y la moral cambiante Zeitgeist
El siguiente capítulo continúa con el tema de la moralidad, afirmando que hay una moral Zeitgeist que continuamente evoluciona en la sociedad, a menudo en oposición a la moral religiosa, la cual Dawkins siente que a menudo está pervertida y embrutecida. Aporta ejemplos de moral religiosa de la Biblia para ilustrar lo que él ve como barbarismo.

Cap. 8. ¿Qué le pasa a la religión? ¿Por qué ser tan hostiles?
En el capítulo 8, Dawkins gira hacia la cuestión de por qué se siente tan hostil hacia la religión, argumentando con ejemplos en los que la religión se rebela contra la ciencia, fomenta el fanatismo, alienta la intolerancia contra los homosexuales e influye a la sociedad de otros modos negativos.

Dawkins afirma que los predicadores de partes del sur de los Estados Unidos usaron la Biblia para justificar la esclavitud, clamando que los africanos eran descendientes del hijo pecador de Abraham. Durante las Cruzadas, los «paganos» y los «herejes» que no se convertían al cristianismo eran asesinados, y otros ejemplos similares.

Cap. 9. Infancia, abuso y cómo escapar de la religión
Una de esas maneras es el adoctrinamiento de los niños, un tema al que Dawkins dedica el capítulo 9. Él iguala el adoctrinamiento religioso de los niños por los padres y profesores en las escuelas religiosas con una forma de abuso mental.

Dawkins quiere que la gente se avergüence cada vez que alguien hable de un «niño musulmán» o un «niño católico», preguntándose cómo a un niño se le puede considerar lo suficientemente desarrollado para tener una visión independiente del cosmos y del lugar de la humanidad en él. Por contraste, Dawkins apunta que ninguna persona razonable hablaría de un «niño marxista» o un «niño republicano».

Cap. 10. ¿Un vacío muy necesario?
El último capítulo se pregunta que sea cual sea la religión, a pesar de los problemas alegados anteriormente, llena «un hueco muy necesario», dando consuelo e inspiración a las personas necesitadas.

Según Dawkins, estas necesidades se satisfacen mucho mejor mediante maneras no religiosas, como la filosofía y la ciencia. Argumenta que una visión del mundo atea sirve para reafirmar la vida en un modo que la religión, con sus «respuestas» insatisfactorias a los misterios de la vida, nunca podrá serlo.

Apéndice
Un apéndice de organizaciones y direcciones útiles para aquellos que «necesiten apoyo para escapar de la religión», por países.

Viviendo con el enemigo: Regular

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Viviendo con el enemigo
Por: Darío Valle Risoto

Un oficial británico está a cargo de la reconstrucción de una ciudad alemana luego de la victoria aliada sobre los nazis,  lleva a su esposa consigo, se mudan a la casa de un ingeniero alemán y su hija permitiéndoles vivir en el ático de la misma a cambio de no enviarlos a un campamento.

Lo demás se comprende, la señorita británica anoréxica y aburrida deja que el señor alemán se olvide de la guerra y le haga los favores pertinentes mientras su marido trabaja: En síntesis otro triangulo amoroso con el buen marco de un suceso real que no debió diferir demasiado de lo que nos muestran dentro de la historia.

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Algunas escenas de verdad me sonaron como forzadas, será porque Keira Knightley es menos sensual que un perro muerto o yo ya estoy hasta las cachas de que me vendan historias de Corín Tellado en pleno siglo veintiuno. Alexander Skasgard está peligrosamente más bueno que la británica y eso que soy heterosexual pero la verdad es la verdad y el pobre actor ingles feo y a punto de estrenar cuernos se desenvuelve como todo un caballero británico sin ruido y sin escándalo.

Película más o menos interesante con alguna escena ¿erótica?… bueno, no es que no me guste Keira pero… Se deja ver pero no va a pasar a la historia por más que sea muy interesante el ambiente donde se desarrolla la historia que pudo ser mucho mejor aprovechado.

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Nosotros y ellos (Cuento)

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Nosotros y ellos
Por: Darío Valle Risoto

__ ¿Qué es lo que más te conmueve? __Preguntó uno de nosotros.
__ Que fuimos los primeros. Quizás, nunca se sabe, la galaxia es más grande cada día.
__ Big Bang: le llamamos así.
__ Así le llaman ellos.
__ Éramos demasiado ingenuos, curiosos, siempre en órbita invisibles como…
__ ¿Dioses?
__ Cómo un deseo
Un colectivo de seres así de diferentes siempre termina por parecerse. Cuando los conocimos con sus peculiares dos sexos, sus extremidades extrañas, sus cuadros de futbol.
__ Y el chocolate, no te olvides del chocolate.
__Fuimos y bajamos en aquella ciudad, no puedo recordar su nombre.
__ ¿Nueva York?
__ No, déjame hacer memoria.
__ ¿Moscú?
__ La Habana, ahora lo recuerdo bien: el malecón, la plaza de la revolución.

Allí bajamos y ellos nos saludaron y nos presentamos en su propio idioma y extendimos amistosamente nuestros tentáculos.
Debimos haberlo previsto, solemos ponernos un poco tontos en estos primeros encuentros.
__ Bueno, ya sabes que los humanos además de feos son desconfiados.
__ No son como nosotros. __Sonrió el comandante con una de sus tres bocas. La principal, por supuesto.

FIN

Cuento escrito en clase y arreglado antes de subirlo, la premisa era escribir un relato con un narrador colectivo, un “nosotros”. Realmente creo que no me salió bien, la otra premisa fue que se tratara del tema: Extraterrestres.

El viaje de Nefertiti

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El Viaje de Nefertiti
Por: Darío Valle Risoto

Viajaba somnoliento alentado por el movimiento del colectivo en una carretera desprovista de perturbaciones, era nueva o el conductor un gran chófer porque todos o casi todos dormían en la semioscuridad del vehículo mientras yo, uno de los pocos pasajeros despiertos o casi despiertos miraba el paisaje monótono de campos donde a veces los arboles perturbaban ver el horizonte.

Estaba anocheciendo y en determinado momento me sobresaltó ver allá al final de mi vista una suerte de luces que marcaban la existencia de una ignota ciudad de la que tal vez nunca llegaré a saber ni su nombre ni su verdadero paradero.

Me sobrecogió un sentimiento de extrema soledad mirando a mí alrededor a gente extranjera de mi vida y de mi suerte. Un hombre excesivamente obeso se limpiaba la transpiración de su cara y cuello con un pañuelo gris mientras su mujer dormía no menos gorda y desagradable con una suerte de ronquido – bufido que me llegaba como si se hubiera tragado un motor o un monstruo espacial que le estaba devorando el cuerpo desde adentro.

Un fulgor azul mezclado con volutas de una noche creciente fueron apagando aquella lejana ciudad hasta que una última luz de una lejana casa se apagó para siempre y no pude sofocar un ahogo, hubiera prendido un cigarrillo pero no estaba permitido. Algunos conversaban en inglés delante de mi asiento, todos hablaban en inglés por lo que me forcé a mirarme las manos pero no pude verlas.

Pensé en que no era la primera vez que soñaba en inglés y que de nuevo debía ser una deformación de ver tanta película gringa en la televisión. Una muchacha extremadamente flaca se sentó a mi lado, tenía vendas desde las muñecas hasta que las mangas cortas tapaban su final casi sobre el hombro.

Sentí el olor desagradable a la sangre reseca de las heridas que seguramente cubrían esas vendas sucias, ella se dio cuenta de algo y me miró de arriba abajo. Yo le sonreí intentando volver a verme las manos pero era inútil, me sentía maniatado a esa realidad que si bien por momentos parecía sofocarme de alguna manera volvía a atraerme al oscuro mundo de mi imaginaria vida onírica.

__No deberías estar acá. __Me dijo con gesto convencido, no como un consejo sino como una sentencia que yo había premeditado desde el momento en que miré por la ventanilla y vi que estaba en un tiempo y en un lugar equivocado más no será la primera vez para bien o para mal.

__Me quise cortar las venas, cuatro veces y nunca me pude matar. __Agregó mirando al mismo paisaje por la misma ventanilla ya cuando la noche transformaba los campos en el lomo de un ciego gigante dormido.

El hombre gordo que estaba sentado al otro lado del corredor se paró y el piso crujió, fue caminando hasta el baño, al pasar a nuestro lado lanzó un eructo con olor a carne y cebollas. Su mujer se acomodó mejor en su asiento, partes de su anatomía enorme y grasosa cubrían más allá de su propio asiento.

__Se que parezco una momia, pero en ese hospital creyeron que era conveniente vendarme como si fuera…si fuera.
__ Nefertiti.
Asintió con la cabeza y sacó un paquete de pastillas Trineo de una pequeña cartera con flores bordadas sobre lona negra.
__ Gracias. __Le dije tomando una cuando me las ofreció, la pastilla blanca fue como una caricia con gusto a frutillas en mi boca completamente seca, le dije que hubiera querido fumar pero no era posible.
__ No sos el primero que me sueña, deberías saberlo, yo ando siempre por ahí, alguien me dijo que debo ser como una advertencia.

Me miró y vi a pesar de la semioscuridad unos profundos ojos azules, una mirada desoladora de tristezas innatas, como si en ellos se guardaran cajas con todas las atrocidades de la historia.
__ Deberías pensar en lo que hiciste y en que vas a pagarlo más tarde o más temprano. __Agregó sacándose las vendas y dejando ver dos brazos flacos cruzados de cortes profundos de donde salía nuevamente la sangre que goteaba sobre el piso y sobre una de mis piernas.

Cuando desperté encontré mi vaquero completamente limpio sobre la silla, la sangre ya no existía, al menos allí pero permanecía el gusto a frutillas en mi boca y una considerable sensación de que me había vuelto loco.
Aquella tarde volví a ir a la consulta con mi analista sabiendo de antemano todo, absolutamente todas las estupideces que me iba a decir y que yo volvería a ocultarle una vez más que estos sueños persisten desde que violé a aquella muchacha cuando era mucho más joven que ahora.

FIN.

Lennon: Monumento eterno

John Lennon

Estatua de John Lennon en Havana, Cuba

Estatua de John Lennon en Havana, CubaLa estatua es un monumento conmemorativo para John Lennon. Lo puedes encontrar en Lima Perú.

La estatua es un monumento conmemorativo para John Lennon. Lo puedes encontrar en Lima Perú.Monumento a John Lennon, por el escultor David Webster, en Liverpool, UK.

Monumento a John Lennon, por el escultor David Webster, en Liverpool, UK.Statue of Beatle John Lennon outside th Hard Day's Night Hotel in Liverpool, ENGLAND.

Statue of Beatle John Lennon outside th Hard Day’s Night Hotel in Liverpool, ENGLAND.Yoko Ono con estatua de John en el Aeropuerto John Lennon de Liverpool

Yoko Ono con estatua de John en el Aeropuerto John Lennon de LiverpoolSAMSUNG DIGITAL CAMERA

Eleanor Rigby by The Beatles