Warning: él último día de la tierra

Warning
Por: Darío Valle Risoto

Esta es una película bastante compleja porque a partir de un astronauta que queda varado en el espacio encarnado por Thomas Jane (Punisher del cine) se enlazan diferentes historias como la de la chica que habla con dios que es un dispositivo electrónico, la pareja de novios con una aparición tipo sombra, la chica que se presta para un experimento de cambio de identidad etc.

De origen polaco con colaboración de Canadá y actores de varios países Warning es una propuesta bastante interesante aunque deje demasiados huecos en el guion, supongo que con la idea de hacer pensar a los espectadores, desde luego que se desarrolla en un futuro muy inmediato y es una especie de consecuencia a esta pandemia que aún sufre todo el globo. Apocalípticas visiones, el chiste de dios que reaparece al final y ya les digo: la idea de que intentaron hacer pensar al público a cambio de dar respuestas o certezas.

Un ejercicio interesante pero no creo qued eje una huella demasiado profunda en este tipo de cine sobretodo tomando en cuenta de que ya hay muchos antecedentes de una ciencia ficción “sicológica” que no siempre ha dado buenos resultados.

Mahjubin Hakimi: Asesinada por gente religiosa.

La chica de la foto se llamaba Mahjubin Hakimi, afgana, 18 años.
Hace pocos días los talibanes la mataron barbaramente, decapitándola. Después fueron a los padres a amenazarlos de muerte si hablaban.
La ′′ culpa ′′ de esta joven?

No se resignaba a dejar de jugar voleibol, de hacer deporte, de seguir entrenando, como le imponen los talibanes a las mujeres.
Militaba en la Selección Juniores de voley, soñaba con ser jugadora profesional, quería andar en bicicleta, quería vivir.


Mahjubin Hakimi murió haciendo lo que aquí consideramos con descuento.
Murió desafiando a un poder masculino monstruoso.


Murió defendiendo su derecho, claro, pero de alguna manera estaba defendiendo los derechos de millones de mujeres perseguidas en Afganistán de los talibanes.


Que la historia de esta valiente chica llegue muy lejos, como una piedra de tropiezo de la brutalidad que pueden tener los hombres con las mujeres, no solo en Afganistán.
R.i.p. Mahjubin.

Padre no hay más que uno: Gran comedia española.

Padre no hay más que uno.
Por: Darío Valle Risoto

Película española escrita, protagonizada y dirigida por Santiago Segura (Torrente, Isi Disi) quien interpreta al padre de cinco niños, un varón y cuatro nenas que en la fecha del catorce aniversario de su casamiento decide que su esposa se vaya de vacaciones sin él porque está agobiado de trabajo y se puede hacer cargo fácilmente de sus hijos.

Tenemos aquí una comedia que no por ser trillado aborda un tema que siempre es interesante cuando se trabaja bien y aquí lo logran con creces con la gran participación de estos niños actores que de verdad son insuperables; demás está decir que dos de las niñas son “Segura” de apellido por lo que supongo serán sus hijas reales.

Dinámica, me ha hecho lanzar alguna risa y miren que no son de diversión fácil al punto de una carcajada, pero Antonio Segura y compañía están en su mejor momento, la historia es sencillamente bien llevada y tenemos los gags suficientes como para conformar una perfecta comedia española y por su tema yo diría que universal. Más por ser un tema trillado en el cine y la televisión creo que se merecen un enorme galardón por igual mantenernos pegados a nuestros sillones viendo a este hombre que según decía quedarse unos días con sus hijos iba a ser fácil.

Robin Wood: un fabricante de fantasías

Robin Wood
Según Wikipedia
Robin Wood (Colonia Cosme-Caazapá, Paraguay, 24 de enero de 1944) es un guionista de historietas Paraguayo.
Ávido lector desde muy joven, se crio en una pequeña comuna de irlandeses y escoceses que se habían ido al medio del Paraguay a fundar una colonia socialista-comunista. Su madre no pudo mantenerle y durante varias etapas de su infancia vivió en diversos orfanatos, con lo que su educación formal no pasó de la primaria. Nunca conoció a su padre, pero alimentó su imaginación con los relatos de su abuela, quien no hablaba ni una palabra de castellano pero que había recorrido los lugares más exóticos del mundo.
Así que autodidacta y gran lector, con sólo los estudios básicos completos, debió empezar a trabajar desde muy joven en distintas ciudades de su país y luego del exterior. Se traslada a Buenos Aires, Argentina, a realizar diversos trabajos menores. Es allí…

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StarGril: Los héroes chicle

StarGirl
Por: Darío Valle Risoto

Llevo vistos cuatro capítulos de esta serie sobre una heroína adolescente usamericana que hereda los poderes de StarMan quién integrara la Sociedad de la Justicia de América, un grupo de héroes previos a la Liga de la Justicia de DC que todos conocemos y mucho de estos fueron los precursores de la misma como por ejemplo el primer Flash o el primer Linterna Verde.

La serie está escrita y producida por Geoff Johns uno de los principales creadores en DC quién si bien me ha traído algunas historias interesantes en el cómic y le agradezco esta cosa de recrear a los héroes en la pantalla me parece que arriesga muy poco dentro de los guiones quedándose siempre dentro de lo demasiado convencional, aclaremos que estamos hablando de un producto harto conocido y si bien sus frecuentes homenajes tal como el caso de Berlanti son bienvenidos aún espero guiones de verdad sorprendentes.

Geoff Johns es el creador de StarGril, bueno, no se mató mucho ya que no tiene mucho de original el personaje y desde luego que la serie está pensada para un público juvenil, aunque me pregunto si de verdad hay jóvenes a los que hoy día les interese este tipo de propuestas tan de chicle globero.

Veremos que nos depara la historia, algo de bueno tiene por cierto con las casi obligatorias referencias contra el acoso en las escuelas y la discriminación, algún giro interesante en la trama me ha hecho seguir viéndola pero hasta ahora tampoco me ha parecido demasiado impactante aunque parece que habrá al menos una segunda temporada por lo que vuelvo a comprobar que siempre ando con el gusto a contramarcha del rebaño.

Cry Macho: La excelencia de lo sencillo.

Cry Macho
Por: Darío Valle Risoto

Este es el último trabajo a la fecha como protagonista y director del gran Clint Eastwood y como siempre nos ofrece una película muy bien formulada y con un guion que al menos para mi gusto en esta época trata de algo muy original dentro de un cine, sobretodo el usamericano, signado por la acción y la violencia. Esta película trata de las personas, de un veterano domador de caballos de Texas y de un jovencito yanqui-mexicano que debe ir a recoger a México.

Por lo pronto la película me dejó impactado por los múltiples mensajes sobre las gentes sencillas y sus vidas allá al borde de la frontera con los Estados Unidos y por sobre todas las cosas encierra la enseñanza de que a veces nuestros mejores planes suelen ser cambiados por circunstancias mucho mejores de lo que esperábamos que pueden llegar a transformarnos la vida y nuestras metas.

Una excelente fotografía para darle a un veterano creador de historias como Eastwood el marco perfecto para devolvernos a un cine mucho más sencillo a primeras vistas pero no exento de mensajes, de imágenes lacónicas y una música acorde que inmediatamente nos involucran y nos hacen pensar en lo que nos deparará la vejez a aquellos que tal vez alguna vez creímos que viviremos para siempre.

Injustice: ¿El fin justifica los medios?

Injustice
Por: Darío Valle Risoto

Este es el último trabajo de Warner-Dc animated y es una película esperada desde hace al menos un par de años en tanto se refiere a un popular videojuego que también fue trasladado al cómic con gran éxito.

Este éxito pienso que se debe a que como nunca antes se retrata el delicado tema del poder y de si el fin justifica los medios, sobretodo cuando se trata de alguien tan poderoso como Superman que decide tras la trágica y terrible muerte de Lois Lane ponerse la paz mundial bajo sus hombros cueste lo que cueste.

Tenemos por lo tanto un conflicto moral durante toda una historia que enfrentará nada menos que a Batman con Superman, la muerte de varios y reconocidos personajes y en definitiva otro gran trabajo animado de DC.

Poco más de una hora dura este trabajo donde tenemos a la mayoría de los héroes conocidos de la Liga de la Justicia, muchos villanos, reitero: La muerte de muchos personajes incluso muy importantes y a sujetos poco vistos como el Hombre plástico que no suele ser muy habitual en la Liga; lo que me ha extrañado luego de ver toda esta historia es la absoluta ausencia de Lex Luthor, pero al tratarse de una realidad paralela quizás en esa tierra ni siquiera haya existido porque de haberlo hecho de seguro tendría una gran implicación en una contienda que abarcará a todo el planeta.

Buen estilo de animación, un final sorprendente y si le entran no se van a arrepentir aunque no suelan ser seguidores de este tipo de animaciones.

The Craft Legacy: No pudo ser peor

The Craft Legacy
Por: Darío Valle Risoto

Estamos en una época donde la ausencia de nuevas ideas en Hollywood hace que se retomen viejos éxitos o no tanto y se readecuen a estos nuevos tiempos, este es el caso de “The Craft Legacy” que está directamente inspirado en la película: The Craft del año 1996 y digamos que más o menos sale bien parado más dudo demasiado que pueda superar a la primera versión.

Aquella trataba de una joven que con su padre se muda a otra ciudad y allí en el secundario se integra a tres amigas que suelen “jugar” de brujas hasta que gracias a ella se desencadenan verdaderos poderes mágicos, en aquel caso se trataba de la chica con su padre, más en este nueva reimpresión ahora se muda con la madre y a la casa de la nueva pareja de esta que tiene tres hijos varones. Por lo tanto estos cambios hacen que las tres nuevas amigas queden casi en segundo plano cuando en la película original al menos se retrataba un poco de cada una de ellas, sus vivencias personales y como habían decidido optar por la brujería wicka y la adoración al tal Manon.

Obviamente en esta nueva versión tenemos la obligatoria secuencia inclusiva y no faltará el chico gay con problemas para asumir su realidad, más la película sucumbe rápidamente en una total ausencia de un mínimo de explicaciones y todo queda en una bruma tal que un asesinato pasa como si nada y la protagonista por momentos es tan poco conveniente que uno se pregunta si esta película no fue editada por unos idiotas. Digamos que ni el tipo de archivos X, ni la actriz que encarna a Lady Sif en Thor salvaran la cuestión y uno comienza a querer más a aquella “The Craft” original que en su momento mereció mucha más importancia.

Diego Rasskin: Dicen que allí donde hay dos judíos ya hay tres opiniones.

Diego Rasskin: «La complejidad del pueblo judío es parecida a la complejidad del ajedrez. Dicen que allí donde hay dos judíos ya hay tres opiniones. Es la única religión que te permite ser ateo»

Escrito por Juan José Gómez Cadenas el 29 septiembre, 2021

¿Siempre que se vuelve al sur se vuelve al amor?

En el sur hubo un niño que se crió con una familia muy cercana de tíos, primos y abuelos. La Argentina convulsa de los años 70. El exilio a España en 1976 destruyó ese mundo, que nunca pudo recomponerse. A esos amores ya no se puede volver, pero sí se puede soñar con ellos y volverlos a la vida en la memoria inventada de la nostalgia, la —a veces— reaccionaria nostalgia. Hubo un amor que ahora es imposible, el de mis abuelos, que fallecieron en los primeros años de nuestro exilio en España. Cada brizna de hierba, cada trozo de lecaj (torta de miel), cada compota de manzana, lleva el susurro de sus gestos, de sus ademanes ídishes, de su dulzura y de su presencia. Somos hijos del exilio permanente, pertenecemos a un pueblo que ha tenido que huir una y otra vez y esa patria exiliada es un destino. Un destino de amores nuevos y de nuevos paisajes que ahora he construido con mi mujer y mis hijos; un destino donde están todos los mundos, el mundo.

¿Mató un gallo a Caraballo?

Los primeros años de nuestra vida en España —estoy hablando de finales de los 70 y principios de los 80, en Madrid—, estuvo muy ligada a la de los cantantes Olga Manzano y Manuel Picón, autores de «Caraballo mató un gallo». Ellos pasaron a ser nuestra nueva familia.

De esos años, en que se hacían encuentros con intelectuales y personajes del mundo del arte y la literatura en casa, recuerdo dos de ellos con especial cariño: el primero con Luis Luchi y el segundo con Mario Benedetti. Luis era amigo de la familia, un poeta máximo, comprometido con el mundo. Me regaló un poema que tenía a Chaplin como protagonista y me marcó para siempre. Años después, yo tendría 16, vino a cenar Mario Benedetti con su mujer. Yo empezaba a interesarme por el ajedrez en aquellos años y me habían prestado la Mephisto, una de las primeras máquinas que jugaban a un nivel más o menos aceptable. Cuando llegaron los invitados, yo estaba en medio de una partida, que seguí jugando mientras duró la cena —levantándome constantemente de la mesa para ir a mi habitación a hacer mi jugada—. A Benedetti, que le interesaba mucho el ajedrez, le pareció fascinante lo que estaba haciendo y nos pusimos a hablar de lo divino y de lo humano. Recuerdo que en mi enloquecida cabeza adolescente llegué a decirle que prefería a Llach antes que a Serrat —él acababa de editar un disco con los poemas de Benedetti…— y le discutí a muerte que la forma era más importante que el fondo… no paré en toda la noche de discutir y de llevarle la contraria ante la estupefacta mirada de mis padres. Yo estaba en las nubes y sigo creyendo que les caí simpático. Nunca más volví a verles… ¡un gallito se atrevió con Caraballo!

¿En casa del escultor hijo científico?

Mi interés por la ciencia es un poco rara avis en mi familia. Mi padre, artista, mi madre historiadora, mi hermano músico y mi hermana psicóloga y pedagoga. Creo que es algo que fui desarrollando poco a poco, como estudiante, con mis amigos y compañeros de instituto. Posiblemente porque quería encontrar un camino propio, personal. Las matemáticas siempre me fascinaron aunque yo estudiaba letras en el instituto, pero cuando terminé decidí matricularme en la carrera de biología. Desde el primer día me he sentido un intruso en la ciencia; mi propia aproximación a la ciencia como investigador —doctor por la Universidad Autónoma de Madrid en 1995— es poco ortodoxa, siempre buscando un principio estético que me satisfaga detrás de un problema científico. Siempre pienso, con Borges, que la hipótesis verdadera no es la más interesante; pero, claro está, como científico intento que los datos y las observaciones sean los que tengan la última palabra.

He sido «postdoc» en Estados Unidos en el Instituto Smithsonian y en el Instituto Salk y en Austria en el Instituto Konrad Lorenz. Desde el 2006 trabajo como investigador en la Universidad de Valencia, en el Instituto Cavanilles. En los últimos años he desarrollado un nuevo concepto de análisis de la forma orgánica basada en la teoría de redes que ya tiene vida propia y se utiliza para analizar el desarrollo y la evolución de los organismos. No es casual que haya elegido la teoría de redes, creo en la limpieza y en la estética de un grafo. Las experiencias en otros países y esa perspectiva personal que me hace seguir sintiéndome como un outsider han nutrido mi actividad investigadora en todas las facetas, desde la paleontológica —hay un dinosaurio que se encontró en Cuenca que está asociado a mi nombre— a la integración de conceptos alrededor de la idea de modularidad —he sido editor de un libro de MIT Press que desarrolla este tema— o de la integración entre programas de desarrollo embrionario y evolución —con otro libro editado en la Universidad de Valencia—.

Pero sí, el Diego escritor siempre ha estado ahí, agazapado y un tanto amenazador. Desde hace unos diez años he estado escribiendo cuentos, algunos de los cuales —los que tenían al ajedrez como parte del núcleo narrativo— se han ido publicando en la revista Peón de Rey. Poco a poco la amenaza del escritor se ha ido ejecutando.

¿La Bohemia quería decir: teníamos veinte años?

Yo crecí muy rápido. Creo que el exilio, la falta de familiares, la vida en la calle tuvieron mucha culpa. A los 15 parecía que tenía 25 —o por lo menos yo lo sentía así—; no le tenía respeto a nada, me ganaba unas monedas tocando la flauta en el metro y entre borrachera y borrachera me fui haciendo mayor en el barrio de la Prospe, junto a compañeros que acabaron siendo quinquis y drogatas. Después vinieron los años de la carrera, donde me fui a vivir a una buhardilla en Lavapiés, pero todo eso, a pesar del evidente ambiente bohemio, ya era más ordenado; entre que tenía que trabajar para mantenerme y los estudios tenía las manos llenas. Años intensos.

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