Neo Vampiros 92: Calaveras y Huesos (Operación Zanahoria)

065_silent

Neo Vampiros 92
Calaveras y Huesos
Por: Darío Valle Risoto

Levantan los restos lentamente. Frenéticos los fotógrafos sacan fotos de los huesos de entre pedazos de plástico y tela podridos. Uno de los encargados de la excavación fuma nervioso y mira a la gente que curiosea desde el otro lado del alambrado, hace cuatro meses que buscaban los cuerpos.

__ Se llamó “Operación Zanahoria”, decidieron cambiar los cadáveres de lugar cuando comenzaron a temer que la democracia los iba a enjuiciar por tanta mierda, ustedes perdonen.

Luís Amaral es antropólogo forense vino desde Australia a comenzar las excavaciones, ya han buscado demasiado en cuatro cuarteles y en un supuesto cementerio clandestino pero o son huesos de animales o porquerías enterradas, hace años que los militares le toman el pelo a la democracia.

Se rasca la barba crecida, es casi pelirrojo, hacia un año que no fumaba hasta que volvió al país y se encontró con una tierra sucia, descuidada, donde la pobreza se disfraza de consumo y sucumbe en una realidad muy igual a aquella que supo combatir a fines de los sesenta.
Amaral se siente muy viejo, tiene setenta años, ni más ni menos.
__ Setenta redonditos Amaral, ya sería tiempo de retirarte, pero siempre te llaman. __Se habla en voz alta y los estudiantes que vinieron a ayudarlo en la tarea lo miran sonrientes, ya están acostumbrados a su costumbre de conversarse.

Una resuelta joven periodista, hermosa como los días de la primavera se acerca a preguntarle sobre el éxito de la excavación.
__ Soy Marcia Pérez del Canal seis, ¿Hallaron algo?
__ Un cráneo humano, restos de una pierna, dudo que sea uno “de los nuestros” pero, vamos a ver.

Hacía un año que no fumaba y ahora casi dos cajillas al día de tabaco negro sin filtro, los recuerdos del tabaco lo regresan a su viejo Cerro Largo a unos pasos del Olimar, donde el aire era más fresco y sin olor a tierras revueltas.

A la tarde la prensa se retira y él se queda en su vieja carpa, lo hace ver extraño que no quiera dejar la excavación, Marcelo Acosta, uno de sus mejores ayudantes, esa noche loa compaña.
__ ¿Usted cree que nos están tomando el pelo?
__ Por supuesto, se ríen de todo, ellos y su impunidad, este país se fue a la mierda cuando se voto por la ley de caducidad de la pretensión punitiva del estado.
__ ¿Le parece?
__ ¿Y a vos te parece que se puede votar sobre los derechos humanos dejando impunes a los asesinos?

Marcelo fuma cigarros Marlboro, convida con uno al profesor y luego se rasca la cabeza, está nervioso, la noche comienza a caer en el cuartel y sabe que a los militares no les gusta que los civiles se queden en sus terrenos por más que el gobierno haya dado la orden.

Más allá de la carpa donde pernoctan está la más grande donde se guardan las herramientas, la excavadora del ejército y luego los sitios marcados con cuerdas y numeradas las zonas donde se han detectado indicios que puedan ser de presuntos enterrados hace ya más de treinta años.

__ ¿Qué sabes de los milicos y civiles que aparecen muertos?
__ ¿La vengadora?, ¿En Australia se supo?
__ Bueno, no estamos tan lejos, Internet y toda la cosa, el rumor de que una mujer mató a más de veinte milicos retirados y alguno que otro político y o colaborador dio vuelta el mundo, más solo en ciertos foros.
__ Hace dos años pasaron varias cosas raras: la jefatura de policía fue atacada y nunca se supo quién o qué destrozó las ventanas y mató a varios milicos, luego encontraron otros militares asesinados brutalmente en Rosario, también un milico retirado que violaba pibas fue encontrado sin cabeza y sin sangre… ¿Sigo?
__ Algunas de esas cosas las leí por ahí, pero acá no se habla mucho de eso, el otro día le pregunté al rector de la universidad que opinaba de esto y me cambió el tema, luego hasta algunos periodistas también me evadieron el asunto. Creo que hay mucha cola de paja en estas tierras.

Marcelo aumentó la luz del farol y miró afuera, el lejano ladrido de un perro en la calle Instrucciones le hizo sentir que se erizaban los pelos de la nunca.
__ Leí que se trata de una vampira, ¿Vos que pensáis?
__ ¡No me joda profesor!
__ No te rías, hace algunos años en México encontramos una vieja tumba con una mujer en perfecto estado, cuando la expusimos al sol se deshizo frente a nuestros ojos, su ADN era extraño y las pruebas demostraron que había muerto hacía unos cuatrocientos años, sin embargo gritó cuando la sacamos y sufría quemándose.
__ ¿De verdad?
__ Sus colmillos eran enormes, en el pueblo cercano nos hablaron de viejas leyendas, de no muertos, igual que en el este de Europa la gente colgaba ristras de ajo y crucifijos detrás de puertas y ventanas todas las noches.
__ Pero es tan fantasioso pensar que existen los vampiros como creer que una de ellos se encargue de…
__ Bueno, es solo una teoría descabellada pero sería lindo que alguien haga justicia de una puta vez.

Juicio y Castigo

Anuncios

Neo Vampiros 91: El Recuerdo que impera

064_silent

Neo Vampiros 91
El recuerdo que impera
Por: Darío Valle Risoto

Lorena continuaba en su clásica posición sobre el sofá en la enorme sala de la mansión del Prado, sentada con las piernas flexionadas y los brazos alrededor de ellas. Mientras tanto el olor a huevos fritos llenaba el lugar. Escasamente era usada la cocina que igualmente estaba bien provista por si venían visitas o al menos para aparentar que allí vivía gente normal.
__ ¿Sabes cocinar algo aparte de huevos fritos?

El rostro de Paula se asomó, traía un plato con un par de huevos y un pan chico en la otra mano, se sentó y apoyó “la cena” sobre la mesita, observó la tele y miró a su amiga.
__ ¿Cuántas veces viste esta película?
__ No sé, como cien, no las conté.
__ ¿Qué te atrae de ella?
__ Drácula, este Drácula me recuerda a Henrich y no es porque se parezca a Gary Oldman, nada que ver, es algo sutil que siento en la atmósfera de la historia, es como si alguien en la producción supiera que existimos y lo haya querido deslizar de alguna manera.
__ Estas media loca.
__ Ese olor a huevos fritos va a permanecer en la casa un milenio
__ ¿Te incomoda?
__ Para nada, lo que me molesta son esas películas de mierda con no muertos que salen a la luz del sol y se enamoran de minitas idiotas o que… No me hagas caso.
__ No te invito porque no podés comer, lo siento tanto, pero estos huevos están muy buenos.

Lorena sonrió, estaban sobre cocidos y además eran poco para considerarlos una cena. Paula lo intentaba, no se puede cambiar de la noche a la mañana una vida burguesa.
__ En realidad puedo comer pero no serviría de nada, lo único que nos alimenta… ya sabes.
__ ¿Yo creía que era como en las películas?
__ Mitos, leyendas, cinematografías, sabes bien que me reflejo en los espejos, me cago en los crucifijos y que una estaca solo me daña si no me la puedo sacar del cuerpo en varias horas…
__ ¿Es igual para todos los…vos sabés que quiero decir?
__ No lo sé, Henrich me habló brevemente de diferentes clanes, creo que según la línea de descendencia algunos somos más vulnerables a algunas cosas que otros, como por ejemplo el ajo y las cruces pero no me contó mucho más.
__ ¿Y caminar de día?

Lorena se ensombreció, sus pensamientos la hicieron aproximarse a uno de los ventanales donde la luna llena se colaba como un querido visitante que observaba a las chicas y parecía escuchar con interés.
__ Nuestra condición nos hace vulnerables a los rayos del sol tanto como si a un humano normal lo rociaran con ácido o tal vez peor. Henrich me contó que algunos no muertos deciden suicidarse saliendo al sol tras no poder soportar este tipo de vida.
__ Bueno, si es que un muerto se pueda suicidar. __Intentó reírse pero no pudo.

__ ¿Alguna vez lo pensaste?, ¿Pensaste en terminar con todo?
Lorena regresó y tomando la jarra de cristal sirvió vino para ambas, Paula terminaba su segundo huevo con la satisfacción del chef que acaba de degustar su obra maestra.

__ Cuando Henrich me transformó todavía vivía mi abuela, me fue muy difícil en los primeros tiempos vivir durante la noche y esconderme de día y que ella no lo notara, luego me di cuenta que algo intuía sobretodo porque respetaba mis gruesas cortinas negras cerradas durante largas horas y mis salidas nocturnas, cuando comenzaron a aparecer muertos los ex torturadores y militares golpistas creo que comenzó a atar cabos. No era ninguna tonta mi querida abuela.
__ ¿Y…?
__ Bueno, tenía diecisiete años, no fue fácil, cierta vez comencé a abrir las cortinas para ver qué pasaba y mis gritos la alarmaron, vino y me cubrió de la luz, me llevó dos meses para que desaparezcan las cicatrices, allí se convenció de que yo me había transformado en algo diferente.

Lorena tomó toda su copa de un trago y se sirvió otra, extrañaba a su querida abuela.
__ Cuando la internaron fui al hospital de noche y se lo conté todo, ella me tomó la mano y me dijo que compartía mi misión de venganza, que la venganza cuando es para hacer justicia está justificada, no te olvides que mi abuela era gallega y anarquista, de las más duras y que en España la había pasado muy mal antes de venirse al Uruguay.

Paula le acarició el corto pelo negro, agachó el rostro como si fuera un gato.
__ Fue la última vez que la vi, me lo dejó todo, yo era su única nieta viva… o al menos lo parecía.
__ Me habías dicho hace tiempo que tu abuela estaba disgustada porque tus padres se habían hecho comunistas.
__ No era para menos, con los años comprendí que si hay un peor fascismo es el de izquierda y algunos comunistas son unos traidores hijos de puta cuando se trata de cumplir sus planes, cuando arrestaron a mis viejos varios de ellos pudieron hacer algo por rescatarlos pero nada, cada uno salvó su propio culo y algunos dirigentes se fueron a vivir cómodamente en el exilio en Moscú o Cuba, mientras acá torturaban a sus compañeros.

__ Tal vez no había nada que pudieran hacer… yo que sé.
__ Revolucionarios de pacotilla que lo único que sueñan es con la dictadura del proletariado, pero eso sí, con ellos a la cabeza del país decidiendo que es bueno y que no para el pueblo ignorante.
__ Nunca me imaginé eso, en realidad no sé mucho de política, mis padres siempre fueron de derechas y para ellos todos los de izquierda son comunistas y listo.
__ No hay diferencia, para los comunistas todos los que no lo son o son ignorantes o son capitalistas burgueses.
__ ¿Tuviste amigos bolches?
__ Algunos, cuando volvió la democracia comencé a militar en un comité pero me cansé de tanta charla intelectualoide sobre la sociedad, mientras esos pelotudos tomaban mate y boludeaban yo salía a matar milicos, así era la cosa.
__ ¿Y después?
__ Me retraje a mi vida nocturna, me comenzaron a caer mal estos idiotas que pretenden cambiar el mundo sentados a una mesa de boliche, alguna vez me tuve que enfrentar al espejo de mis pensamientos y comprendí que soy anarquista desde antes de nacer, creo que podremos tomarlo con una antesala de lo que soy ahora: un ser oscuro que viste de negro y mata a los que debieron morir hace muchos años.

Mi madre dejó de ser comunista antes de caer presa, se había afiliado al Frente Izquierda de Liberación, creo que estaban a punto de pasar a la clandestinidad antes de caer en manos de los milicos, mi padre, el hijo de mi abuela era comunista pero dudo que haya muerto siéndolo porque desde hacía tiempo que tenía serias discrepancias con el partido antes de desaparecer.
__ ¿Cómo lo supiste?
__ Me encontré de a poco con viejos militantes, sobrevivientes que me armaron la historia de Antonio mi padre y de mi madre Esther, eso y algunas pocas fotos me quedan, solo eso.
__ Y tu venganza.
__ Cierto, mi venganza.

Juicio y Castigo

Neo Vampiros 90: Año Nuevo ¿Vida nueva?

063_silent

Neo Vampiros 90
Año nuevo: ¿Vida nueva?
Por: Darío Valle Risoto

La gente tiene derecho a festejar pero la pirotecnia es demasiado, la ciudad se vuelve una suerte de juego de guerra donde los perros ladran, los gatos se esconden y los vampiros sufren de los oídos.

__ Bueno, no debe ser para tanto. __ Le dijo Paula mientras Lorena se tapaba las orejas y maldecía.
__ No te imaginas lo que es tener los sentidos acelerados y que te taladren los tímpanos con esas explosiones. ¡Hijos de puta!

Lorena se encontraba en el amplio recinto de su mansión, ese casi interminable piso frío solo alterado por la alfombra donde descansaba el sillón frente a la chimenea que permanecía apagada y como una boca abierta sin ojos solo estaba allí, mudo testigo de la nada.
Se elevó como colgada de hilos invisibles, no era la primera vez que Paula la veía hacerlo pero eso siempre la asombraba, llegó hasta los bajorrelieves del techo y se tomó como con furia de un grifo.
__ ¿No será mejor que bajemos al sótano?
__ ¿Porqué te quedaste conmigo Paula?, ¿No tenían alguna orgía con tus amigas pitucas donde esnifan coca y se cogen a un burguesito tierno?
__ Te voy a otorgar el privilegio de que estás histérica por los cuetazos, a propósito… ¡Feliz año nuevo!

Pareció tranquilizarse pese a que dadas las doce los cohetes y fuegos artificiales se renovaron con denodado ímpetu, bajó a tierra y se fue a lavar la cara, Paula la miró mientras bebía Medio y Medio Roldós frío.
Regresó y se dejó convidar, después de todo lo habían comprado para eso, para festejar el raro privilegio de ver el cambio de año lejos de las muertes y las masacres pero no así de los recuerdos.

__ ¿Te llamaron tus padres?
__ Están en Londres pasándola mal, festejando fin de año y tal vez mi viejo siga haciéndose más rico si sigue con sus negocitos fraudulentos.
__ ¿Los extrañas?
__ No a ellos, a mis padres, ¿Cómo explicarte?, lo que extraño realmente es su condición de que son mis viejos pero eso es idealizarlos porque en realidad son una mierda que lo único que me dieron en la vida fue dinero.
__ ¡Hasta en eso nos parecemos!, ¡Malditos cohetes! __Un estruendo muy cerca le transfiguró el rostro y tratando de retraer los colmillos la miró con tristeza.
__ ¿Por…?
__ Sabes bien que yo también tuve que idealizar a mis padres, a los cuatro años se te borran las cosas, acabamos de entrar al dos mil once carajo, si fuera una mina normal tendría ya cuarenta años.
__ Los llevas muy bien.
__ Ándate a cagar y… feliz año nuevo. __ Le dijo dándole un beso en la mejilla.

Sus labios carnosos y helados se sintieron como un aliento marmóreo en el cálido y viviente rostro de su amiga rubia que aún seguía pensando en que no podía ser de todo cierto que fuera la mejor amiga de una muerta viviente.
__ Yo ya tengo casi treinta Lorena y todavía no se qué hacer con mi vida.
__ No será por falta de dinero.
__ Conocí a un pibe hace unos quince días, me dio su teléfono y aún no lo he llamado.
__ Ah… ¡Era cosa de pantalones!
Lorena sonrió y se puso la mano entre las piernas levantando el pulgar como si fuera un pene. Fue hasta la ventana donde la recibió el resplandor de una bengala dejándola con su camisón blanco teñido de un fulgor sanguinolento, que sumado a la decoración bastante extraña de la que fuera la casa de Henrich completó un cuadro dantesco y a la vez con cierto tono poético.

__ Conócelo, es bueno ver tipos de vez en cuando, al menos nos quitan las ganas y quién sabe… tal vez hasta tenga algo en la cabeza.

Ambas chocaron las copas, afuera por suerte disminuían los estallidos, ya había pasado casi la primera hora del nuevo año.

Paula miró a la calle, algunas personas se saludaban y unos niños corrían tirando petardos pequeños, creyó pensar en que de alguna manera, en otra vida, tal vez Lorena podría haber sido una niña feliz. Lamentablemente la dictadura tejió sus males también para ella.

Juicio y Castigo

Neo Vampiros 89: Entrevista con la vampira

062_silent

Neo Vampiros 89
Entrevista con la vampira
Por: Darío Valle Risoto

Un día extraño. debería hacer calor pero no, hay unos doce grados de temperatura y amaneció nublado. Paula se despertó deprimida, casi a punto de cumplir treinta años se siente triste y desamparada, ha revisado su vida en los últimos años y todo gira en alrededor de Lorena y su cruzada de diaria venganza por los que destruyeron tantas vidas en su país.

Y hasta se volvió internacional la cosa. En Rosario malogró el asado de unos retirados militares, dejó un tendal de cadáveres y las consiguientes investigaciones serán de esperar, por lo tanto había decidido retirarse a Montevideo y tratar de mantener aún más bajo su perfil.

¡Como la quería!, hasta casi llegaba al punto de sentir atracción sexual, habían dormido juntas y se habían dado un par de “picos” pero era inútil, su amor era fraterno y nada tenía que ver con lesbianismo o cosa parecida. ¡Qué bueno si lo fueran!
Sola, sus padres ya a casi cinco años de irse del país sorteando las leyes de deportación y sabiendo que con dinero se compran todas las libertades y hasta su gran bienestar en la casa de Carrasco.

__ ¿Volviste a ver a Nico?
__ ¿Por qué me lo preguntas? __Lorena la había lanzado la interrogante mientras ambas miraban por enésima vez “Entrevista con el vampiro”.
__ No lo sé, estuviste bastante ajetreada con el tema de los… lobos y secuestros, todo eso, creo que deberías conocer a un tipo bueno, sé que no sirven de mucha cosa pero los hombres a veces pueden ser interesantes.
__ ¿Y vos?

Lorena mirando a Brad Pitt en la televisión se imaginó por un momento en Nueva Orleans caminando por un cementerio entre la niebla con la música de jazz saliendo de alguna parte pero estaba en un mundo real que poco tenía que ver con eso.
__ Hace como un milenio que no cojo, ni follo ni fifo ni nada, pero creo que es parte de mi condición… puedo vivir bien sin eso, pero vos sós humana.

Paula se encontraba sentada en la alfombra apoyando la espalda en el enorme sofá mientras que su amiga solo vestida con un camisón blanco se encontraba sentada a su derecha tomando vino y pensativa como si fuera una madre preocupada o una hermana mayor.
__ Nico es un imbécil y yo fui una ingenua, me gustaría conocer a un buen tipo que me respete y que tenga algo más en el cerebro que un pene.
Ambas lanzaron una estentórea carcajada.

__ Alguno que valga la pena debe de haber, si antes no creías en los vampiros y ya ves…
__ Sobre eso quería volver a hablar contigo…

El rostro de Lorena se ensombreció abruptamente y dejando la copa en la mesita de cristal apagó la televisión.
__ ¡Hey que está esa escena…!
__ Lo sé, muchas veces he pensado en que yo te podría dar esto pero vos sabes bien que también es una maldición, nada es gratis en la vida y mucho menos la inmortalidad, yo nunca podré crecer ni tener hijos ni pensar en otra cosa que no sea conseguir la sangre suficiente para otro día más… o mejor dicho: “Noche”, además cada vez noto que me vuelvo más extraña hasta para mí misma, vos sabes que algunas ocasiones he tenido que frenar mis instintos para no abrirte la garganta.

__ Me estás asustando.
__ Asústate, cágate de miedo y siempre ten presente que no soy humana aunque lo parezca, sé que me decís constantemente que tengo buenos sentimientos, también he ayudado a la gente pero no soy una heroína de Marvel sino un engendro que la humanidad toma como un cuento, pero existo carajo.
__ Mejor me voy.
Paula tomó su largo saco del perchero y dejó la mansión, Lorena no movió ni un músculo y sintiendo que la enorme sala se agigantaba en torno suyo como las mandíbulas de un lobo monstruoso dejó que dos lágrimas de sangre le corrieran por la mejilla, supo en ese momento que era imperioso que Paula conozca a alguien que la devuelva a un mundo que por su culpa había perdido.

Cuando encendió la televisión en las noticias de un canal Argentino vio como la gente manifestaba en una plaza y la policía se las tomaba a palos contra jóvenes encapuchados mientras llovían las piedras y los insultos.
__ Tenía razón Henrich, solo son ganado.
Apagó la televisión y bajó al sótano, pronto iba a amanecer.

Paula detuvo el auto en la rambla y bajó a sentarse en un muro para ver como el nuevo día iba tiñendo el mar de diferentes colores, escuchó pasos cercanos, un joven alto y delgado le solicitó fuego.
__ No fumo, lo siento, dejé hace unos meses.
__ Supongo que alguna vez tendré que dejarlo, ¿Cómo te llamas?
Juicio Y Castigo

 

Neo Vampiros 88: Reencuentro de hermanas

061_silent

Neo Vampiros 88
Reencuentro de hermanas
Por: Darío Valle Risoto

__ ¿No te parece demasiado cursi?
Era ella, después de varios meses, ya no importaba contarlos, era Lorena allí subrepticia y silenciosa parada en su cuarto tras pasar por el hueco de la ventana abierta sin hacer el menor ruido.

Paula sonrió, se le dibujaron esos deliciosos hoyuelos en las mejillas, se puso de pie y abrazó a la joven vampira que por un momento permaneció familiarmente helada.
Paula había abierto los ventanales de par en par cuando caía la noche, igual hacía calor, la empleada pasaba la aspiradora en el living y todavía seguía protestando porque su patrona no le había aclarado nada de su imprevisto viaje al oeste del país, para colmo había regresado y volvía a su vieja costumbre de encerrarse en su cuarto.
__ Endrogándose de seguro. __Pensó.

__ ¿Cursi?
__ Lo único que te faltaba, escuchar a Sui Géneris cuando podrías poner algo mas… vivo… digamos.
__ Es una de las pocas cosas que me diste desde que nos conocemos, me dijiste que…
Lorena se sentó, llevaba una minifalda negra, medias rayadas y una campera corta marrón oscura de cuero, por debajo una remera con el logo de Los Ramones.
__ Si, eran los preferidos de mi madre según me contó mi abuela.
__ Estuve con tu prima Leticia, se fue al Brasil.
__ Me hubiera gustado hablar con ella, mientras estuve en estado letárgico pude ver que se ayudaron mutuamente, podría comenzar a pensar que cruzarme con Henrich fue como parte de un plan…
__ ¿Divino?
__ Mi querida Paula que fue a escuelitas católicas, el invento de dios no tiene nada que ver con esto, creo que es cuestión de energías que tienden a unificarse, no lo sé, llámale: magia, destino o casualidades.
__ ¿Supiste algo de él?
__ ¿De Henrich? Está bien, sigue en Europa, a veces…, a veces creo que lo extraño, pero ya sabes nosotros los no vivos no tenemos sentimientos.
__ Eso es una mentira, todo mi periplo, durante mi secuestro, todo el tiempo sentía que estabas preocupada por mi y no haces lo que haces porque si, todo tiene que ver con los sentimientos, todo.

Silencio.

__ Volviste más madura mi querida. __Sonrisa de colmillos agradecidos.
__ Casi me olvidaba de que sos una especie de personaje gótico como en los cuentos de Anne Rice.
__ Pero real y cansada, sé muy bien que te enteraste de lo que hice en Argentina.
__ ¿Cómo?
Lorena se señaló la cabeza.
__ Somos intuitivos además de bebedores de sangre, estamos conectadas por una fuerza superior al parentesco, lo supe al poco tiempo de conocernos, ya te lo he dicho incontables veces.

Paula bajó la cabeza, antes se hubiera sentido maldita pero ahora estaba realmente orgullosa de haberse cruzado con esa menuda no muerta de actitud oscura.
Paula le pidió a la empleada que pasaba frente al cuarto un vaso de leche, esta miró extrañada a la visita, nadie había entrado por el frente y los muros que rodeaban los patios eran altos.
__ Supongo que no te apetece nada.
__ Un trago de vino me vendría bien.
__ ¿Puede traer vino?, ¿Hay?
__ Si señorita, ¿Su amiga se va a quedar a cenar?
__ No gracias, muy amable, comí antes de salir. __ Se pasó la lengua por los labios pintados de marrón oscuro.
La mujer se retiró pensando en que hay gente que come muy temprano.

__ He pensado que dentro de unos años me tendré que ir del país.
__ ¿Qué?
__ Por si no te diste cuenta, no envejezco, este es un pueblo chico, además siguen investigando y aunque son unos pésimos detectives tarde o temprano van a dar conmigo y lo que es peor con vos.
Paula recibió la bandeja con los vasos y le alcanzó el vino a su amiga.
__ Buen vino, buen vino.
__ Ya hablamos varias veces de esto, la última vez que vinieron milicos a casa fue para averiguar el paradero de mis padres que siguen en Brasil gastándose la guita que afanaron con el cierre del Banco de Montevideo.

__ ¿Te llamaron?
__ Cuando no estaba, lo de siempre, a ver como estoy y si quiero irme con ellos, me dijeron de vender la casa, todo y largarme al extranjero… ¡Nos podríamos ir juntas!
__ En Ámsterdam nos podríamos casar y todo.
__ ¡Ándate a cagar!
Ambas rieron a carcajadas, estaban felices de reencontrarse sanas y salvas.

Juicio y Castigo.

 

Neo Vampiros 87: Amanecer de los Muertos

060_silent

Neo Vampiros 87
Amanecer de los Muertos
Por: Darío Valle Risoto

Volver a aquellas imágenes no era bueno, el tipo lamiéndole los pechos con esa saliva hedionda, el olor a mugre de su cabello siempre permanecerá en sus peores recuerdos, pero está viva y eso es lo importante.
Paula llegaba rápidamente a Montevideo recorriendo las rutas con unas ansias inaguantables de encontrarse con Lorena, la extrañaba tanto que la garganta se le cerraba. Era su amiga del alma esa extraña y diminuta chica más poderosa que el hierro y más triste que la muerte.

El ómnibus interdepartamental se detuvo en san José de Mayo, bajó a estirar las piernas, era media mañana y tenía hambre, la gente conversaba a los gritos como suelen hacerlo las gentes del campo, encontró un bar y se sentó y pidió un Capuchino.

En la radio comentaban sobre la inminente derogación o anulación de la ley de caducidad de la pretensión punitiva del estado, ella hacía tan solo un tiempo que comenzaba a sentir en su propia carne la tremenda dimensión de la historia reciente de un país que esconde cosas demasiado fuertes como para que no asomen sea el tiempo que sea.

¿Cómo hubiera sido la vida de Lorena si hubiera vivido con sus padres?

La agobió el retorcido sentimiento de que gracias a la desaparición de los padres de su amiga durante la dictadura había sobrevenido el vampirismo y por consiguiente que se cruzaran. Por lo pronto era estremecedora la idea de que gracias a esa terrible ausencia en la vida de ella, el futuro de Paula hubo cambiado para siempre.

Se sintió mal, se sintió una verdadera rata, pero acaso: ¿Sus padres no la habían criado sin que le faltara nada?

Se rió a solas mientras agradecía el humeante vaso con el capuchino y le agregaba azúcar abriendo los pequeños sobres, al revolver supo una vez más que eran demasiado parecidas, a Lorena la dictadura le había quitado a sus padres y ella tenía unos lejanos progenitores en alguna parte de Europa que solo le habían dado dinero.

¿Cuándo fue la última vez que se había abrazado con ellos?

Una interminable fila de empleadas domésticas, nanas, cuidadoras, institutrices y todo para terminar cogiendo con maricones adinerados y jalando coca en discotecas de primera, los salones vips eran su vida y todo estaba hundido en las tumba de la frivolidad.

El ómnibus hizo sonar su bocina anunciando que se terminaba la pausa, dejó unos billetes en la mesa y terminó de un trago su bebida caliente, al salir a la calle un sol cálido la envolvió en un fulgor dorado que hizo reflejo en sus cabellos. Podía darse aún después de todo el tremendo lujo de salir a la luz del día y encima sentirse bien.
Cuando iba a subir al vehículo escuchó que dos personas comentaban sobre lo que habían escuchado en la radio, el tema de la ley que había soterrado la verdad no siempre era bien entendida por gentes incultas o lo que era peor: Sin sentimientos.

__ Que dejen todo quieto, eso es venganza.
Un hombre viejo le decía a una mujer muy gruesa que empujaba a un niño que lloriqueaba, todos subieron delante de Paula que casi intervino pero prefirió buscar su asiento y mirar a las calles
En ese momento sonrío recordando alguna conversación con Lorena, en esas ocasiones en la enorme casona del Prado dónde intercambiaban pareceres de diversos temas, pero había uno recurrente.

__ Creo que a veces el odio y la venganza son malos consejeros. __Había dicho Paula.
__ ¿Qué tiene de malo vengarse?
__ ¿Lo decís en serio?
__ Este mundo pacato aún sigue perpetuando la estupidez de dar la otra mejilla, el que hizo algo que pague, llamémosle justicia o venganza, poco me importa pero que paguen carajo.

Lo recordaba como si lo pudiera ver, Lorena se había levantado del sofá para servirse vino, estaban escuchando a Depeche Mode en el estéreo y Paula hacía horas que debía haber ido a dar un examen en la facultad de humanidades pero lo había olvidado completamente subyugada por la conversación.

__ ¿Realmente te sentís bien cuando aniquilas a uno de esos… torturadores, milicos….?
Lorena se ensombreció, trajo dos copas con vino que dejó en la amplia mesa de cristal, era invierno y las llamas de la enorme chimenea calentaban el lugar, las sombras de los bajo relieves del techo recorrían lejanas paredes a sus espaldas con ángeles y gárgolas.
__ Siento especialmente un gran alivio y cada vez que le rompo el cuello a uno de esos hijos de puta me parece escuchar los lamentos de sus torturados, los gritos desesperados de las mujeres que violaron, los llantos de los niños que robaron y regalaron por ahí.

La carretera poco a poco se acercaba a Montevideo, cerca del mediodía o poco después llegaría a su confortable casa de Carrasco, era una lástima no poder comunicarse por celular con su amiga, pero pronto podría abrazarla y tal vez decirle que la comprendía, Leticia Luna sin estar presente le había enseñado algunas nuevas cosas en esos días.
Juicio y Castigo.

 

Neo Vampiros 86: Tiempo de desquites

059_silent

Neo Vampiros 86
Tiempo de Desquites
Por: Darío Valle Risoto

Volvió a caer la noche, el fin del día es para muchos el comienzo de nuevas oportunidades, las putas salen a trillar la calle, los policías a buscar maleantes y los solitarios a cargar sus soledades. Los chicos seguían riendo y bebiendo en la plaza cuando Henrich regresó frente al hotel y se quedó en silencio absoluto tratando de escuchar mucho más allá de donde llega cualquier oído viviente.

Piedrafina le había llamado, se había enterado de la llegada del inglés y había tratado de disuadirlo de que no lo elimine, no quería líos pero por sobre todas las cosas se notaba en su voz la preocupación por su amigo. Henrich sabía muy bien que no hay cárcel humana que pueda detener a un vampiro pero de todas formas sabía cuidar a la gente apreciada y de ninguna manera les iba a comprometer ni a él ni a su mujer.

Entonces escuchó un débil sollozo, una especie de angustia soterrada por un terror que hace que el peor miedo no se manifieste en gritos, sintió el olor al semen seco sobre la seda de una cama de hotel y el del licor regado sobre una piel joven.
__ Anoche entraron llevando a una chavala. __Le dijo Marcos.
__ ¿Anoche?
__ Bueno, casi era el amanecer y tú te habías ido pero nosotros siempre nos quedamos hasta que el sol nos echa o la pasma o se termina el licor. __Sonrió el joven que había conocido hace unas horas.
__ ¿Otra puta?
__ Probablemente, pero era muy joven, tal vez alguna sobrina, ¿Quien lo sabe?
Henrich miró a los chicos que habían vuelto al atardecer, tenían mucho en común, de alguna manera también eran muertos vivientes. Estaba la que lo había llevado al callejón, por suerte había evitado morderla, aún así lo quería con todas sus ansias pero pronto volvería a alimentarse, pensó, mientras miraba a las ventanas con postigos del hotel.
__ Muchachos, voy a entrar, denme quince minutos y luego llaman a la policía desde aquel teléfono público, les recomiendo que luego se alejen lo más posible porque va a haber muertos de forma… algo violenta.

Los chicos se estremecieron, el pálido extraño que vestía de negro como ellos y bebía a su mismo paso mostró unos colmillos blancos como la misma luna llena que iluminaba los cielos oscuros de la calle Boquería.

Poco después había sorteado el recibidor del hotel, le bastó con mirar a los ojos a uno de los conserjes para que este le diga inmediatamente la habitación donde se encontraba el hijo de puta.
Aumentaron los sonidos del miedo, no necesitaba entrar para comprender que tenían a una adolescente atada y ultrajada en la habitación, había cuatro latidos diferentes, tres de ellos correspondían a los del inglés y sus guardaespaldas.
Sus mano giró abriendo la puerta, que esta estuviera bajo llave no evitó que entrara mientras las astillas saltaban como una pequeña explosión y dos enormes tipos sacaron sus armas de sus sobaqueras, mientras el inglés en calzoncillos trataba de que una joven atada en una silla le practicara una fellatio.

Ni siquiera pudieron disparar, eso era bueno para no crear demasiada alarma, Henrich decapitó a uno con sus propias uñas y al otro le quebró el cuello saltando sobre su espalda cuando intentó escapar aterrado. Era curioso cuando hombres enormes de dos metros de altura lloraban de terror y miedo.

La erección del inglés acabó tan rápido que pareció un sueño, la niña estaba ensangrentada, desnuda y atada con cuerdas de cortinas.
__ Era cuestión de tiempo Inglés.
__ No me hagas nada, yo te voy a pagar.
__ ¿Cómo se llama?
__ ¿Quién?
__ ¿Qué importa? __ Pronunció, mientras le atravesaba el pecho pálido y lampiño con su propio brazo sintiendo como le explotaba el corazón, las costillas y los pulmones en una gran lluvia de sangre y otros fluidos.
Bebió de esa sangre traidora hasta que quedó tan saciado que comenzó a pensar en lo hermoso de su condición sobrehumana, la chica seguía allí como un pequeño muñeco abandonado.

Fue hasta el baño y haciendo uso de una toalla mojada la limpió lo más posible mientras desde la calle se escuchaban las sirenas policiales.
__ Natalia, me llamo Natalia.
Dijo la chica y si Henrich hubiera sido humano hasta habría llorado con ella.

Juicio y Castigo.