Perjudicar

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Perjudicar

Vergüenza de todas las naciones
¿Qué semillas plantamos en la mente de un bebé?
Semillas de destrucción
¿Y no confías en su tipo?
Este odio está muy arraigado, deshazte de la hierba
Destruyendo la cosecha
De la paz que necesitamos

Perjudicar
Vergüenza de todas las naciones

Tenemos que vivir en el mismo barrio.
Cuando le quitas la vida a un hombre no significa que seas bueno

La misma sangre corre por tus venas
Tu odio demuestra que estás loco
Ver la cara de un hombre pero no puedes ver su corazón
Ni siquiera lo conoces pero lo destrozas
Esas cosas, simplemente están matando a la Tierra
Locura, caos, debemos desertar

Perjudicar
Vergüenza de todas las naciones
Generando odio, no necesito segregación

Si la gente sucia es todo lo que puedo ver
Entonces en sus ojos la misma suciedad me cubre
Quítate la venda de los ojos, es hora de iluminar
Sal de la maldad, sal de la noche
La agonía de un hombre es la alegría de otro.
Para la autosatisfacción estamos preparados para destruir
Un hombre, una tierra y un destino.
Para matar a Satanás y darle a Dios la gloria.

Perjudicar
Vergüenza de una nación
Criar odio, no causar aniquilación

De verdad

Brasil: La ignorancia y el fascismo al poder

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LA BENDICIÓN EVANGELISTA DE BOLSONARO

Subimos el video de la bendición hace unas horas y lo bloquearon. El comentario que acompañaba el video es el siguiente:

“Así como las masas empobrecidas e ignorantes de la Antigua Roma eran conducidas por los sacerdotes a idolatrar al emperador cristianizado, así los brasileños son convocados por los pastores del siglo XXI a idolatrar a Jair Bolsonaro.” Y aquí está el enlace al video, incluyendo alabanzas y música evangelista al servicio de un hombre que exalta la memoria de dictadores como Pinochet o Stroessner (en la casa de este último se encontraron últimamente restos humanos enterrados sin nombre)

VÍDEO AQUÍ

Componentes ideológicos de la Homofobia

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La homofobia aparece como una reacción frente a la homosexualidad, normalmente manifestada a través de expresiones de violencia real o simbólica, análoga a otras formas de exclusión. La homofobia puede adquirir muchas formas que se resumen en el término: “homofobia cultural” y en otro que se desprende de aquel “homofobia institucionalizada”. En su configuración concurren numerosos factores: sexismo, heterosexismo, medicalización de la sexualidad, además de la religión. Una forma velada de homofobia en el mundo contemporáneo lo constituye el segregacionalismo liberal, que si bien promueve un cierto grado de tolerancia y aceptación de los homosexuales, pero siempre a condición de que estén circunscritos a los espacios de la vida privada.

En el seno de este tratamiento discriminatorio la homofobia cumple un papel clave, en tanto que forma de inferiorización de ciertos sujetos, consecuencia directa de las jerarquías de las sexualidades; pues, confiere a la heterosexualidad un estatuto superior, situándola en el rango de lo natural y de lo evidente (Borrillo, 2001, p. 15).

Libro: Componentes ideológicos de la homofobia

¿Por que los cristianos rechazan la magia y los espíritus?

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¿Qué los cristianos rechazan la magia?

¿Qué rechazan la invocación de espíritus, los hechizos y sortilegios? ¿Y no es todo eso lo que ellos practican? Obviamente, no es que nieguen la validez de todas esas supercherías, es solamente que no quieren que otros las practiquen, ni que “se comuniquen” con otros espíritus que no son los mismos que ellos invocan (el principal de ellos, “Dios”).

Como sabemos, los cristianos fundamentan sus creencias principalmente en la Biblia, que consideran “palabra de Dios”, y cualquiera que lea este libro se da cuenta de inmediato que sus autores eran personas supersticiosas, que creían en la existencia de “espíritus”, “demonios”, “magia” y “milagros”, así como en sanadores sobrenaturales, adivinos, magos, astrólogos y profetas. No habían superado el pensamiento animista, mágico y religioso, para alcanzar el pensamiento crítico, y mucho menos el científico. El pensamiento animista corresponde a una etapa muy atrasada de nuestro desarrollo psíquico, caracterizada por la “explicación” de los fenómenos de la naturaleza mediante la existencia y actividad de agentes intencionales “sobrenaturales”, que eran identificados como “espíritus” o “demonios”. Como consecuencia surge el pensamiento mágico, que consiste en la creencia de que se pueden realizar ciertas prácticas (conjuros, hechizos, rituales) que sirven para controlar esos agentes intencionales animados (espíritus o demonios) que se ocultan detrás de la naturaleza, para que los eventos que producen nos sean favorables. Y con el tiempo, esas entidades imaginarias fueron adquiriendo características más específicas y antropomórficas, llegando a ser identificadas como dioses o diosas, surgiendo así la religión, el pensamiento religioso.

Este arcaico pensamiento defiende la idea de que las palabras tienen un poder mágico sobre la naturaleza y sobre las demás personas, y que podemos utilizar nuestro lenguaje para cambiar aquello que no nos gusta, o para hacer el bien o el mal a otros. Nos enseña por tanto a pedir, a decretar, con el convencimiento de que provocaremos mágicamente aquellos cambios que deseamos en los demás o en lo que ocurre a nuestro alrededor. Surgen así las bendiciones y maldiciones, los conjuros y hechizos, así como también las invocaciones a seres sobrenaturales, y por supuesto, las oraciones. Esto además suele ser combinado por actos rituales que darían más poder al supuesto encantamiento.

Pues todo esto es practicado y creído por los cristianos. La Biblia contiene numerosos casos de actos de magia (Éxodo 7: 8-12), conjuros (Números 5: 20-26, Levítico 14: 1-32) y artefactos encantados (1 Samuel 6: 19). Para esa época, la gente era aficionada a lo prodigioso, milagroso o mágico, a los actos de taumaturgia, hechizos y encantamientos, los que daban prestigio y autoridad a quienes los practicaba. Y eran tiempos que muchos consideraban como los últimos, por lo que proliferaban las “señales”, “signos”, prodigios, maravillas, portentos o “milagros”; sucesos “sobrenaturales” que presagiaban calamidades o hechos extraordinarios.

Incluso Jesús se supone que realizó múltiples actos de magia. Los evangelios le atribuyen numerosos portentos, como transformar agua en vino (Juan 2: 1-10), caminar sobre el agua (Marcos 6: 48-50, Mateo 14: 25-27, Juan 6: 19-20) o multiplicar panes y peces crudos (Marcos 6: 33-44, Mateo 14: 13-21, Lucas 9: 11-17, Juan 6: 1-15), o incluso sortilegios de magia negra, como cuando enfurecido marchitó con una maldición a una higuera, sólo porque tenía hambre y la planta no tenía frutos (Marcos 11: 12-18, Mateo 21: 18-21), porque no era su temporada de tenerlos (¿por qué mejor no hizo aparecer comida?). Pero además Jesús curó enfermos y expulsó demonios, regañando a la enfermedad (Marcos 1: 29-31, Mateo 8: 14-15, Lucas 4: 38-39), untando saliva en la parte enferma (Juan 9: 1-12), tocando al paciente (Marcos 1: 41-42, Mateo 8: 3, Lucas 5: 13), imponiendo las manos al enfermo (Lucas 13: 10-13), con sólo que el paciente tocase su ropa (Marcos 5: 21-34, Lucas 8: 40-48, Mateo 9: 18-22, Marcos 6: 56, Mateo 14: 36), o mediante una orden directa al paciente (Marcos 2: 6-9, Mateo 9: 3-5, Lucas 5: 21-23). Y realizó además actos de adivinación (Juan 4: 16-18), de percepción telepática del pensamiento (Mateo 9: 4, Lucas 5: 22, Lucas 6: 8, Mateo 12: 25, Lucas 11: 17), y hasta de control de fenómenos naturales (Marcos 4: 37-41, Mateo 8: 23-27, Lucas 8: 22-25), o incluso de la muerte (Lucas 7: 11-17, Juan 11: 38-44). Con el avance de la ciencia, hoy sabemos que nada de esto existe, que la magia, tanto “buena” como “mala”, son sólo creencias.

Por cierto, cuando nació Jesús fue visitado por tres magos de oriente (Mateo 2: 1-2). De los mismos “magos, astrólogos, caldeos y adivinos” que censuraba el profeta Daniel (4: 4-7), y que condenaba Yahvé (Levítico 19: 31). El mismo Yahvé había decretado: “A la hechicera no dejarás que viva.” (Éxodo 22: 18), lo cual dio origen siglos después a la muerte injusta de miles de mujeres inocentes acusadas de brujería. ¿No es extraño que para la Biblia ciertos hechiceros sean buenos pero otros malos?

Pero ahora resulta que la escuela católica St. Edward de Nashville, Tennessee, EE.UU., ha decidido prohibir los libros de Harry Potter y retirarlos de su biblioteca, no porque contengan absurdidades que los niños pueden terminar creyendo, sino porque contienen “maldiciones y hechizos reales”, que son dañinos para sus alumnos, ya que según dicen, éstos podrían “invocar espíritus malignos”. (Harry Potter, como sabemos, es un joven aprendiz de magia y hechicería, que es el personaje principal de una serie de obras de ficción escritas por la británica J. K. Rowling.)

Pues el sacerdote de esa escuela, Dan Reehil, envió un correo electrónico al personal advirtiendo: “Estos libros presentan magia tanto buena como mala. Pero esto no es verdad, es un engaño muy inteligente. Las maldiciones y hechizos usados en los libros son maldiciones y hechizos reales; leídos por un ser humano podrían suponer un riesgo real para conjurar espíritus malignos frente a la persona que esté leyendo los libros”.

Pregunto: ¿En qué se diferencia Harry Potter de la Biblia? ¿Por qué no se prohíbe la Biblia basándose en los mismos criterios?

La idiotización de la sociedad como estrategia de dominación

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La idiotización de la sociedad como estrategia de dominación
Por Fernando Navarro

La gente está imbuida hasta tal extremo en el sistema establecido, que es incapaz de concebir alternativas a los criterios impuestos por el poder.
Por Fernando Navarro

Para conseguirlo, el poder se vale del entretenimiento vacío, con el objetivo de abotagar nuestra sensibilidad social, y acostumbrarnos a ver la vulgaridad y la estupidez como las cosas más normales del mundo, incapacitándonos para poder alcanzar una conciencia crítica de la realidad.

En el entretenimiento vacío, el comportamiento zafio e irrespetuoso se considera valor positivo, como vemos constantemente en la televisión, en los programas basura llamados “del corazón”, y en las tertulias espectáculo en las que el griterío y la falta de respeto es la norma, siendo el fútbol espectáculo la forma más completa y eficaz que tiene el sistema establecido para aborregar a la sociedad.

En esta subcultura del entretenimiento vacío, lo que se promueve es un sistema basado en los valores del individualismo posesivo, en el que la solidaridad y el apoyo mutuo se consideran como algo ingenuo. En el entretenimiento vacío todo está pensado para que el individuo soporte estoicamente el sistema establecido sin rechistar. La historia no existe, el futuro no existe; sólo el presente y la satisfacción inmediata que procura el entretenimiento vacío. Por eso no es extraño que proliferen los libros de autoayuda, auténtica bazofia psicológica, o misticismo a lo Coelho, o infinitas variantes del clásico “cómo hacerse millonario sin esfuerzo”.

En última instancia, de lo que se trata en el entretenimiento vacío es de convencernos de que nada puede hacerse: de que el mundo es tal como es y es imposible cambiarlo, y que el capitalismo y el poder opresor del Estado son tan naturales y necesarios como la propia fuerza de gravedad. Por eso es corriente escuchar: “es algo muy triste, es cierto, pero siempre ha habido pobres oprimidos y ricos opresores y siempre los habrá. No hay nada que pueda hacerse”.

El entretenimiento vacío ha conseguido la proeza extraordinaria de hacer que los valores del capitalismo sean también los valores de los que se ven esclavizados por él. Esto no es algo reciente, La Boétie, en aquel lejano siglo XVI, lo vió claramente, expresando su estupor en su pequeño tratado Sobre la servidumbre voluntaria, en el que constata que la mayor parte de los tiranos perdura únicamente debido a la aquiescencia de los propios tiranizados.

El sistema establecido es muy sutil, con sus estupideces forja nuestras estructuras mentales, Y para ello se vale del púlpito que todos tenemos en nuestras casas: la televisión. En ella no hay nada que sea inocente, en cada programa, en cada película, en cada noticia, siempre rezuma los valores del sistema establecido, y sin darnos cuenta, creyendo que la verdadera vida es así, nos introducen sus valores en nuestras mentes.

El entretenimiento vacío existe para ocultar la evidente relación entre el sistema económico capitalista y las catástrofes que asolan el mundo. Por esto es necesario que exista el espectáculo vacuo: para que mientras el individuo se autodegrada revolcándose en la basura que le suministra el poder por la televisión, no vea lo obvio, no proteste y continúe permitiendo que los ricos y poderosos aumenten su poder y riqueza, mientras las oprimidos del mundo siguen padeciendo y muriendo en medio de existencias miserables.

Si seguimos permitiendo que el entretenimiento vacío continúe modelando nuestras conciencias, y por lo tanto el mundo a su antojo, terminará destruyéndonos. Porque su objetivo no es otro que el de crear una sociedad de hombres y mujeres que abandonen los ideales y aspiraciones que les hacen rebeldes, para conformarse con la satisfacción de unas necesidades inducidas por los intereses de las élites dominantes. Así los seres humanos quedan despojados de toda personalidad, convertidos en animales vegetativos, siendo desactivada por completo la vieja idea de luchar contra la opresión, atomizados en un enjambre de egoístas desenfrenados, quedando las personas solas y desvinculadas entre ellas más que nunca, absortas en la exaltación de sí mismas.

Así, de esta manera, a los individuos ya no les queda más energía, para cambiar las estructuras opresoras (que además no son percibidas como tales), ya no les queda fuerza ni cohesión social para luchar por un mundo nuevo.

No obstante, si queremos revertir tal situación de enajenamiento a que estamos sometidos, solo queda como siempre la lucha, solo nos queda contraponer otros valores diametralmente opuestos a los del espectáculo vacuo, para que surja una nueva sociedad. Una sociedad en que la vida dominada por el absurdo del entretenimiento vacío sea tan solo un recuerdo de los tiempos estúpidos en que los seres humanos permitieron que sus vidas fueran manipuladas de manera tan obscena.

Ruptura Colectiva. Publicado originalmente en la revista Al Margen # 102, Valencia
https://www.lahaine.org/mundo.php/la-idiotizacion-de-la-sociedad

 

El Daño de la Religión

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El daño de la religión

Autora: Celia Moreno

Me entristece sobremanera conocer a un joven que no se atreve a vivir, que se siente fracasado, que tiene ganas de suicidarse, porque lo único que le han enseñado es seguir los dogmas religiosos, y cuando su desarrollo cultural, cognitivo e intelectual le llevan a dudar y luego a rechazar su religión, la respuesta de los padres y madres es que “prefieren a un hijo o hija muerto, a verlo alejarse de los caminos de dios”, o “que lejos de las creencias su vida será un desastre”, “que si no cree le irá mal en la vida”, etc. ¡Qué tristeza que padres y madres religiosos, tengan este concepto rígido, limitante y castrante de lo que debe ser la crianza de un hijo o una hija! Para mí la educación religiosa es peligrosa en muchos sentidos:

1. Limita su interacción social y el aprendizaje de la diversidad, ya que las personas sólo frecuentan a los que comparten sus mismas creencias; los otros son excluidos, o estigmatizados como inadecuados.

2. Los hace dependientes de su comunidad religiosa, y piensan que fuera de ella no hay más nada, y como nunca han socializado con otro tipo de persona, se limitan en general.

3. Se crían con mucho miedo y culpa, ya que la herramienta preferida de la Iglesia es la manipulación. Así es que cuando dejan de creer tienen miedo de lo que les sucederá.

4. Tienen una estructura yoica muy debilitada y frágil, porque saben que para ser aprobados por los padres y madres, tienen que estar de acuerdo con sus creencias, por lo que no se atreven ni a explorar su verdadero yo, sus propias creencias.

5. Desarrollan un pensamiento mágico-religioso, que les hace pensar que la lectura de la Biblia, o ir a misa resolverá sus problemas por arte de magia, y no se concentran en buscar reales soluciones a sus problemas, ya que “dios proveerá”.

6. También tienen una creencia pecaminosa sobre lo que es la sexualidad, ya que todo se demoniza: la masturbación es un pecado, las relaciones sexuales antes del matrimonio también, etc.

7. Limita el disfrute pleno de la sexualidad y las relaciones amorosas sanas. Algunos pueden sufrir de eyaculación precoz o disfunción eréctil, porque tienen tanto miedo de “pecar” que no se atreven a hacer nada.

8. Están constantemente sintiéndose inadecuados e indignos, ya que nacen pecadores, y con una “falta original”.

9. Y ni hablar de aquellos que descubren que son homosexuales, lesbianas, etc., que se sienten indignos, inadecuados, y por ello entran en relaciones destructivas o tienen conductas auto-destructivas: adicciones, auto-mutilación, etc.

10. Los deja desprotegidos frente a los abusadores, y manipuladores de su Iglesia, ya que les inculcan que por pertenecer a la Iglesia, automáticamente están libres de cualquier falta.

11. Castran su individualidad, ya que se tienen que conformar al grupo, a su comunidad religiosa, lo que deja poco margen a ser quienes quieran ser.

12. Se acostumbran a que les digan lo que tienen que pensar y hacer, por lo que no se empoderan de sus propias capacidades, habilidades y razonamiento. Confían más en lo que les dicen de afuera, que en sus propias decisiones. Tienen un focus de control externo muy marcado.

13. Su conocimiento viene de la “revelación” y no del procedimiento científico racional, que se basa en la observación y la deducción; lo que les hace que no busquen conocer o experimentar, y no desarrollan sus habilidades inquisitivas.

14. Tienen una visión muy limitada del mundo, ya que desconocen otras creencias y puntos de vista, llegando a decir que los ateos son “diabólicos”, lo que demuestra una total ignorancia.

15. Limita el desarrollo cognitivo e intelectual de las personas, porque éstas se limitan a leer los libros “religiosos”, y excluyen de sus lecturas a un maestro como José Saramago (ateo), a Russell, etc.

16. Tienen lagunas en su conocimiento general. Desconocen la Historia, porque la historia que les cuentan es la que en su comunidad quieren que conozcan; por ejemplo no les hablan de la inquisición, del Concilio de Nicea, de Hipona o de Trento, de la evolución, de los pogroms, etc.

17. Cuando se les dice que tienen que tener una “fe ciega”, se les quita el derecho a utilizar su entendimiento y razonamiento objetivo, científico deductivo, y se remplaza por lo que sea que la jerarquía del momento dictamine como correcto o verdadero.

18. Limita su visión del mundo, ya que para ellos “la verdad” es lo que concierne a su religión, y ni buscan informarse de otras perspectivas o visiones del mundo, puesto que la suya es la “correcta”.

19. Limita su capacidad cognitiva. Al sólo estar expuestos a una sola fuente o tipo de conocimiento, excluyen todo otro tipo de conocimiento: el conocimiento científico, el acervo multicultural.

20. Es la razón de las guerras, porque se les inculca que su religión es mejor que la de los demás, que es la única verdadera y la que tiene que prevalecer, que ellos son los que tienen la razón, y todo el mundo debe pensar como ellos.

21. Es el origen de la desigualdad social y económica en todo el mundo, porque se le inculca a los pobres que ese es su destino, y que no se tienen que rebelar, porque lo que les sucede es “la voluntad divina”.

22. Les enseña a rechazar y a excluir una parte de la sociedad, como lo son las comunidades de lesbianas, gais, bisexuales, transexuales, transgéneros, travestis, e intersexuales – LGBTTI, a quienes se les critica, rechaza y excluye, y van hasta negarle sus derechos fundamentales (en Panamá los fundamentalistas se han negado a que se apruebe una Ley contra la discriminación).

23. Les enseña a discriminar a las mujeres, quienes son vistas como máquinas para tener hijos (se sublima la procreación), las que se deben “someter” a la voluntad del jefe de familia. Si no, atentan contra la familia. Y ven cómo sus padres desvalorizan a sus madres.

24. Enseñan la discriminación, ya que se les enseña a juzgar y a criticar a todos aquellos que no siguen los ritos, dogmas, o preceptos de su iglesia o de su religión, lo que está implícito en todo su discurso.

25. Se les engaña diciéndoles que su creencia religiosa “es la verdadera”, en lugar de decirles que es una interpretación de la realidad entre tantas otras. Porque la religión es espacio–temporal, y depende de dónde y la época en que naciste; que existen otras creencias: taoístas, budistas, deístas, agnósticos, ateos, etc.

26. No les enseñan a respetar el Artículo 18 de la Declaración de Derechos Humanos, que estipula que «Toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión», ya que la creencia es impuesta en un momento en que el bebé no tenía uso de razón.

27. Se les inculca que lo más importante es el respeto de las normas religiosas, eclesiásticas, y no que lo primero es el RESPETO DE LA LEY. Es por eso que cuando uno de sus miembros viola la ley, lo encubren y se hacen cómplices de esos delitos. Es más, hacen una ceremonia del perdón y con eso según ellos basta.

28. Muchas personas no se atreven a denunciar los abusos por no ser excluidos de sus respectivas comunidades religiosas.

29. Permiten que les saquen dinero, sin rendirles cuentas. En muchas se da el diezmo, para que algunos cuantos se hagan ricos.

30. No diferencian entre lo que debe ser del dominio privado: la religión, y del dominio público: las leyes

Para mí lo mejor es que eduquen a sus hijos e hijas con principios y valores; los valores nos vienen del hecho de vivir en sociedad. Si queremos vivir en paz «no debemos hacer a los demás lo que no queremos que nos hagan a nosotros» y «debemos tratarlos como queremos ser tratados» (máximas de Confucio y de Buda).

[Transcrito literalmente de un artículo de Celia Moreno escrito en 2015. La doctora Moreno es una militante atea defensora de los derechos humanos, además de docente en ciencias políticas y psicóloga en su país de origen, Panamá. Ha tenido que enfrentarse a una poderosa sociedad no sólo supersticiosa y religiosa, sino discriminatoria de los grupos minoritarios, que ignora la diversidad de cosmovisiones. Esto la motivó a expresar: “Creo que la cigüeña me dejó en el país equivocado.” Meme de Razonamiento Ateo]

Algo para meditar

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La mujer le preguntó: “¿A cuánto estás vendiendo los huevos?”

El viejo vendedor respondió: a $10 / – el huevo, señora”.
Ella le dijo: “Tomaré 6 huevos por $50 / – o me iré”.
El anciano vendedor respondió: “Esta bien señora, llévelos al precio que usted quiera”. Puede ser, que este sea un buen comienzo, porque hoy no he podido vender ni un solo huevo.

Ella tomó los huevos y se fue sintiendo que había ganado. Se subió a su automóvil y se fue a un elegante restaurante con una amiga.

Allí, ella y su amiga, ordenaron de la carta, lo que mas les gustaba. Comieron un poco y dejaron mucho de lo que ordenaron. Luego ella fue a pagar la cuenta. La factura le costó $3800 / -. Ella dio 4000 / – y le pidieron al dueño del restaurante que se quedara con el cambio.

Este incidente podría haber parecido bastante normal para el propietario pero, muy doloroso para el pobre y anciano vendedor de huevos.

La cuestión es:
¿Por qué siempre demostramos que tenemos el poder cuando compramos a los necesitados? ¿Y por qué somos tan generosos con aquellos que ni siquiera necesitan nuestra generosidad? ¿Por qué nos gusta tanto vivir de las apariencias?

Alguna vez leí en alguna parte:

“Mi padre solía comprar productos simples a los pobres a precios altos, aunque no los necesitaba. A veces solía pagarles más.
Me preocupé por este acto y le pregunté por qué lo hacía. Entonces mi padre respondió: “Es una caridad envuelta en dignidad, hija mía”