El viaje de Nefertiti

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El Viaje de Nefertiti
Por: Darío Valle Risoto

Viajaba somnoliento alentado por el movimiento del colectivo en una carretera desprovista de perturbaciones, era nueva o el conductor un gran chófer porque todos o casi todos dormían en la semioscuridad del vehículo mientras yo, uno de los pocos pasajeros despiertos o casi despiertos miraba el paisaje monótono de campos donde a veces los arboles perturbaban ver el horizonte.

Estaba anocheciendo y en determinado momento me sobresaltó ver allá al final de mi vista una suerte de luces que marcaban la existencia de una ignota ciudad de la que tal vez nunca llegaré a saber ni su nombre ni su verdadero paradero.

Me sobrecogió un sentimiento de extrema soledad mirando a mí alrededor a gente extranjera de mi vida y de mi suerte. Un hombre excesivamente obeso se limpiaba la transpiración de su cara y cuello con un pañuelo gris mientras su mujer dormía no menos gorda y desagradable con una suerte de ronquido – bufido que me llegaba como si se hubiera tragado un motor o un monstruo espacial que le estaba devorando el cuerpo desde adentro.

Un fulgor azul mezclado con volutas de una noche creciente fueron apagando aquella lejana ciudad hasta que una última luz de una lejana casa se apagó para siempre y no pude sofocar un ahogo, hubiera prendido un cigarrillo pero no estaba permitido. Algunos conversaban en inglés delante de mi asiento, todos hablaban en inglés por lo que me forcé a mirarme las manos pero no pude verlas.

Pensé en que no era la primera vez que soñaba en inglés y que de nuevo debía ser una deformación de ver tanta película gringa en la televisión. Una muchacha extremadamente flaca se sentó a mi lado, tenía vendas desde las muñecas hasta que las mangas cortas tapaban su final casi sobre el hombro.

Sentí el olor desagradable a la sangre reseca de las heridas que seguramente cubrían esas vendas sucias, ella se dio cuenta de algo y me miró de arriba abajo. Yo le sonreí intentando volver a verme las manos pero era inútil, me sentía maniatado a esa realidad que si bien por momentos parecía sofocarme de alguna manera volvía a atraerme al oscuro mundo de mi imaginaria vida onírica.

__No deberías estar acá. __Me dijo con gesto convencido, no como un consejo sino como una sentencia que yo había premeditado desde el momento en que miré por la ventanilla y vi que estaba en un tiempo y en un lugar equivocado más no será la primera vez para bien o para mal.

__Me quise cortar las venas, cuatro veces y nunca me pude matar. __Agregó mirando al mismo paisaje por la misma ventanilla ya cuando la noche transformaba los campos en el lomo de un ciego gigante dormido.

El hombre gordo que estaba sentado al otro lado del corredor se paró y el piso crujió, fue caminando hasta el baño, al pasar a nuestro lado lanzó un eructo con olor a carne y cebollas. Su mujer se acomodó mejor en su asiento, partes de su anatomía enorme y grasosa cubrían más allá de su propio asiento.

__Se que parezco una momia, pero en ese hospital creyeron que era conveniente vendarme como si fuera…si fuera.
__ Nefertiti.
Asintió con la cabeza y sacó un paquete de pastillas Trineo de una pequeña cartera con flores bordadas sobre lona negra.
__ Gracias. __Le dije tomando una cuando me las ofreció, la pastilla blanca fue como una caricia con gusto a frutillas en mi boca completamente seca, le dije que hubiera querido fumar pero no era posible.
__ No sos el primero que me sueña, deberías saberlo, yo ando siempre por ahí, alguien me dijo que debo ser como una advertencia.

Me miró y vi a pesar de la semioscuridad unos profundos ojos azules, una mirada desoladora de tristezas innatas, como si en ellos se guardaran cajas con todas las atrocidades de la historia.
__ Deberías pensar en lo que hiciste y en que vas a pagarlo más tarde o más temprano. __Agregó sacándose las vendas y dejando ver dos brazos flacos cruzados de cortes profundos de donde salía nuevamente la sangre que goteaba sobre el piso y sobre una de mis piernas.

Cuando desperté encontré mi vaquero completamente limpio sobre la silla, la sangre ya no existía, al menos allí pero permanecía el gusto a frutillas en mi boca y una considerable sensación de que me había vuelto loco.
Aquella tarde volví a ir a la consulta con mi analista sabiendo de antemano todo, absolutamente todas las estupideces que me iba a decir y que yo volvería a ocultarle una vez más que estos sueños persisten desde que violé a aquella muchacha cuando era mucho más joven que ahora.

FIN.

Lennon: Monumento eterno

John Lennon

Estatua de John Lennon en Havana, Cuba

Estatua de John Lennon en Havana, CubaLa estatua es un monumento conmemorativo para John Lennon. Lo puedes encontrar en Lima Perú.

La estatua es un monumento conmemorativo para John Lennon. Lo puedes encontrar en Lima Perú.Monumento a John Lennon, por el escultor David Webster, en Liverpool, UK.

Monumento a John Lennon, por el escultor David Webster, en Liverpool, UK.Statue of Beatle John Lennon outside th Hard Day's Night Hotel in Liverpool, ENGLAND.

Statue of Beatle John Lennon outside th Hard Day’s Night Hotel in Liverpool, ENGLAND.Yoko Ono con estatua de John en el Aeropuerto John Lennon de Liverpool

Yoko Ono con estatua de John en el Aeropuerto John Lennon de LiverpoolSAMSUNG DIGITAL CAMERA

Eleanor Rigby by The Beatles

Una lluvia para tres

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Una lluvia para tres
Por: Darío Valle Risoto

Número uno
Detesto la lluvia, me aburre, me deprime. Sé que no soy la única, a todos les desagrada esta persistencia del agua sobre sus cuerpos, sus cabezas, bueno: sus cuerpos.

Estoy podrida de esta vida llena de obligaciones, ayer tuve otra pelea con Leticia, esa bruja que quiere ocupar el puesto de mi madre se deshace en sonrisas y buena onda y eso me calienta aún más que si fuera una de esas madrastras de la cenicienta.
Es solo la mujer de mi padre y lo tiene hechizado al gil con sus buenas maneras y ese perfume que usa siempre. Chanel N° cinco, se lo deben regalar porque lo usa hasta cuando cuelga la ropa en el fondo.

Casi no recuerdo a mamá y los días de lluvia parece que se va aún más lejos de mi memoria. Seguro también odiaba la lluvia y no usaba ese perfume que hace que todo alrededor de las “Leticias” huela a fiestita.

Y este maldito paraguas que ya me lo torció el viento y para colmo no estudié nada para el escrito de filosofía al que voy mojada y aburrida de todo.

Número dos
Me encantan los días de lluvia, es como si todo reviviera y aunque hace frio la madre de mi amiga me hizo un rico chocolate para compensar que me dejó plantada yéndose antes al liceo.

Vanessa es rara pero la quiero, a veces me cansa que nada le caiga bien pero así son los darks…supongo. Espero llegar al instituto antes de la campana para contarle del chocolate y de que ayer Ramiro me invitó a salir.

Me encanta Leticia y aunque es la madrastra de verdad quisiera tener una madre o lo que sea así, siempre con buena onda, muy hippie ella con sus granolas y esas sonrisas que iluminan todo.

Y eso que le dije que pasaba a por ella y la tonta se va y no puedo creer que me hable tan mal de la esposa de su padre, si ella es una mina bárbara con ese rico perfume que usa que siempre te deja de mejor ánimo cuando inunda todo a su alrededor.

Y le dije a la bobita que iba a pasar para intercambiar apuntes sobre este escrito de filosofía, sobretodo debería estar interesada porque anda baja como en cuatro materias. Así es Vanessa.

Número tres
Hoy tienen escrito y la verdad que ni ganas de ir a dar clases tengo, por más que uno lo intente parece que nunca aprenden nada y aunque sea mi vocación a veces siento que soy un extranjero intentando hacer pensar a treinta y pico de zombies adolescentes.

Para colmo está lloviendo sin parar desde ayer de noche y eso me pone en situación ambigua porque me gusta la lluvia pero no el frió que hace y ambos no suelen ser la pareja ideal.

Me gustan los reflejos de las luces de los autos en las calles mojadas, la gente corriendo con sus paraguas y ver a alguna pareja tomando un café caliente dentro de algún bar como si fueran testigos de uno mientras trata de no pisar charcos.

Debo sincerarme: la lluvia y el frio me hacen recordar aquel invierno del noventa y dos en que nos separamos para siempre. Supongo que como profesor de filosofía debería ser más ducho en el manejo de este sentimiento de vacío que me llena de absolutamente nada.

Ayer el director me llamó la atención otra vez por ser demasiado benévolo con las calificaciones y le debí decir que enseño a pensar y no geometría ni crochet pero ni falta que hace si todos sabemos que llegó a ese puesto por besar traseros.

Espero que hayan al menos leído algo porque me casa corregir escritos pobres o divagados al máximo, bueno, después de todo doy filosofía y ahora que pisé un segundo charco y estoy en la esquina del liceo vuelvo a pensar en la lluvia, el frio y en que será de la vida de Leticia.

Cuento escrito para el taller de Escritura a razón de practicar con narradores múltiples sobre un tema libre. Por lo tanto estos tres relatos breves que conjugan uno un poco más largo sobre la lluvia y la gente, claro.

Wonder Park: Entretenida

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Wonder Park
Por: Darío Valle Risoto

Muy buena película de animación en SGI al mejor estilo de Pixar y sus competidoras que sin tener la magia de la compañía de Lumix tiene lo suyo con un espectacular despliegue de color y fantasía que de seguro hará flipar a muchos niños y algunos adultos.

Una niña y su madre inventan un parque de diversiones ideal hasta que la mamá se enferma y debe dejar la casa para un tratamiento y esto produce el “cierre” del parque con consecuencias en un mundo paralelo donde de verdad existe con todo y sus personajes tan atractivos como un oso azul, una chancha salvaje, un chimpancé y dos perros de las praderas entre otros.

Orientada hacia los niños no le pude pedir demasiado y hasta pensé que iba a tener una conclusión algo triste y por ahí me equivoqué, por suerte. Y si bien este parque maravilloso no tiene la altura de producciones como las de las de Pixar o por ejemplo: mi villano favorito, se deja ver y eso es suficiente.

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I am Mother: Un intento fallido

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I am Mother
Por: Darío Valle Risoto

Esta es otra película donde se trata el tema post apocalíptico de la tierra con el agregado de robots, la lista es muy larga al respecto y siempre solemos verlas por quizás aquello del rol anticipatorio de este tipo de historias.

En este caso la película comienza bien pero luego va desbarrancando hasta volverse realmente insufrible aunque por allí leí comentarios como de que no era para cualquiera y de seguro carezco del paladar exquisito de encontrarle un vuelo sicológico, metafórico o poético a una historia que bien pudo ser narrada en media hora evitándome la sensación de que me estaban robando existencia.

En síntesis una robot humanoide cría a una niña de entre miles de fetos conservados presuntamente para salvaguardar a la raza humana y hasta que tienen su relación fuera de un tercer individuo parece funcionar la cosa hasta que entra alguien de afuera complicándolo todo. Podemos a partir de este triangulo sacar conclusiones que tal vez ni a los escritores o directores les interesen un pito y solo se trate de un leve entretenimiento al que uno le buscó algo más… y no lo tiene.

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