El espejismo de dios… y de toda religión

el espejismo de dos

El espejismo de Dios
Por: Wikipedia

Richard Dawkins
El espejismo de Dios (título original: The God Delusion, 2006) es un ensayo escrito por el zoólogo y etólogo británico Richard Dawkins (1941–), profesor de la cátedra de Entendimiento Público de la Ciencia (en la Universidad de Oxford).

En el libro, Dawkins afirma que la creencia en un creador supernatural se puede calificar como un delirio, al que define como la persistencia en una falsa creencia mantenida frente a fuertes evidencias contradictorias. Dawkins simpatiza con la observación de Robert Pirsig (EE. UU., 1928), que dice: «Cuando una persona sufre delirio, lo llamamos locura. Cuando mucha gente sufre el mismo delirio, lo llamamos religión».

Sinopsis
En el prefacio, Dawkins escribe que El espejismo de Dios contiene cuatro mensajes «aumentadores de conciencia»:

Los ateos pueden ser felices, equilibrados, morales e intelectualmente satisfechos.
La selección natural y teorías científicas similares son superiores a hipótesis basadas en Dios — como la falacia del diseño inteligente — en lo que se refiere a la explicación del mundo vivo y el cosmos.

Los niños no deben ser etiquetados por la religión de sus padres. Términos como «niño católico» o «niño musulmán» hacen que la gente retroceda.
Los ateos deben estar orgullosos y no compungidos, debido a que el ateísmo es una prueba de tener una mente saludable e independiente.

Cap. Un no creyente profundamente religioso
Dawkins comienza observando que algunos comentaristas han encontrado su entusiasmo por la ciencia hasta ser casi religiosos, pero se pregunta: «¿Es “religión” una buena palabra para esto?». La sobrecogedora complejidad de la naturaleza es lo que él llama «religión einsteiniana», refiriéndose al uso que Albert Einstein hacía de la palabra «Dios» como una metáfora para la naturaleza de los misterios del universo. Sin embargo, lamenta que muchos científicos usen la palabra «Dios» en su sentido panteísta y poético7​ debido a la confusión que esto causa.

En su lugar, focaliza su crítica en la creencia de un «creador sobrenatural que es apropiado para ser adorado por nosotros»8​ Mientras que Dawkins tiene respeto por la religión einsteiniana, no muestra respeto por la religión convencional. Mantiene que a la religión le ha sido dada una privilegiada e inmerecida inmunidad contra las críticas, citando a Douglas Adams para ilustrar esta opinión:

La religión […] tiene ciertas ideas de lo que nosotros llamamos sagrado o santo o lo que sea. Esto significa que «aquí tienes una idea o una noción a la que no se te está permitido decir nada malo acerca de ella; tan sólo NO PUEDES. ¿Por qué no? ¡Porque no! Si alguien vota por un partido con el que no estás de acuerdo, eres libre para discutir todo lo que quieras. Todo el mundo ha tenido una discusión alguna vez, pero nadie se siente agraviado por ello. Pero, en cambio, si alguien te dice: «Yo no voy a pulsar un interruptor de la luz un día sábado», tienes que responder: «Yo respeto eso».

Dawkins prosigue con una lista de ejemplos en los que la religión tiene un estatus privilegiado, como la facilidad para ganar el estado de objetor de conciencia; el uso de eufemismos para los conflictos religiosos; excepciones varias de la ley; y la polémica de las caricaturas de Mahoma.

Cap. 2. La hipótesis de Dios
Dawkins comienza el capítulo 2 describiendo a Yahvéh, el dios del Antiguo Testamento como «posiblemente el personaje más desagradable de toda la ficción. Celoso y orgulloso de ello, un mezquino, injusto e implacable enloquecido fuera de control, un vengativo limpiador étnico sediento de sangre, un misógino, homófobo, racista, infanticida, genocida, filicida, repartidor de plagas, megalómano, sadomasoquista, caprichoso y malévolo matón».

Continúa sugiriendo que la hipótesis de Dios («existe una inteligencia supernatural y superhumana, quien deliberadamente diseña y crea el universo y todo lo que hay en él, incluyéndonos a nosotros»​) es «una hipótesis científica como cualquier otra»,​ la cual debe ser tratada con el mismo escepticismo que cualquier otra hipótesis.

Dawkins cree que el concepto de Stephen Jay Gould de non-overlapping magisteria (‘magisterios no superpuestos’, es decir, la idea de que una coexistencia entre ciencia y religión es posible, puesto que se ocupan de áreas diferentes), no puede usarse para defender a los teólogos de las críticas por parte de los científicos.

El agnosticismo imparcial implicaría que no se puede decir nada acerca de la probabilidad de la existencia de Dios, una posición que Dawkins sugiere que es incorrecta.

Dawkins además argumenta, siguiendo a Bertrand Russell (1872-1970), que aunque «no se puede refutar la existencia de Dios»también es imposible refutar la existencia de la Tetera de Russell, los unicornios, el Monstruo Spaghetti Volador y el Ratoncito Pérez. Por lo tanto, la incapacidad para refutar la existencia de Dios no nos suministra una razón positiva para creer. Más bien, Dawkins argumenta que el deber de la prueba está por encima de la defensa de la existencia de Dios.

Cap. 3. Argumentos a favor de la existencia de Dios
En el capítulo 3, Dawkins enfoca su atención hacia los principales argumentos filosóficos en favor de la existencia de Dios. Discute las «cinco vías» de santo Tomás de Aquino, argumentando que las tres primeras están todas basadas en regresiones infinitas y «es debido a que claramente no significa que Dios provea un exterminador natural a las regresiones».

Sugiere que la cuarta vía de Tomás de Aquino, la vía de los grados de perfección, es «fatua» con el objetivo de la objeción de recargo de un «preeminente canalla sin igual».

Reserva la quinta vía, Vía del orden cósmico, para una posterior discusión en el siguiente capítulo, lo que él considera su refutación definitiva.

También reduce el argumento ontológico de Anselmo de Canterbury a un «lenguaje de patio de colegio»y esencialmente emplea los reparos estándar ya utilizados por Immanuel Kant (1724-1804). Además descarta el argumento de la belleza como «no explicado por sus defensores».

Sobre el argumento de experiencia religiosa, apunta que algunas de estas son ilusiones debidas a la fuerte complejidad de la mente humana como simulador. Sobre los argumentos de las Escrituras, sugiere que «los Evangelios son ficción antigua» y son históricamente inexactos. Sobre el argumento de «admirados científicos religiosos», afirma que son una minoría.

En lo relativo a la apuesta de Pascal (si uno es ateo, pero Dios no existe, no sucederá nada, pero si uno es ateo y Dios existe, uno irá al infierno), Dawkins cuestiona las suposiciones de que uno simplemente decide creer y Dios recompensa la fe más que la virtud o la búsqueda de la verdad, y se pregunta si Dios no respetaría a Bertrand Russell por su valiente escepticismo mucho más que lo que respetaría a Blaise Pascal por su cobarde evasiva

Finalmente aborda los argumentos basados en la inferencia bayesiana promovidos por gente como Stephen Unwin, y sostiene que estos son casos de «basura entra, basura sale»

Cap. 4. Por qué es casi seguro que no hay Dios
Dawkins declara en el capítulo 4 que la evolución por selección natural puede servir para demostrar que el argumento del diseño está equivocado. Sugiere que un hipotético diseñador cósmico, requeriría, incluso, una mayor explicación que el propio fenómeno que intenta explicar, y como cualquier teoría que explica la existencia del universo debe ser una “grúa”, algo equivalente a la selección natural, antes que un gancho colgado del cielo que meramente pospone el problema. Usa el argumento de la improbabilidad, para lo cual introduce el término «truco del Boeing 747 definitivo», para sugerir que «Dios casi con seguridad no existe»: «Sin embargo, si es estadísticamente improbable lo que intentas explicar mediante un diseñador, el diseñador en sí mismo es más improbable aún. Dios es el Boeing 747 definitivo».

La referencia al Boeing 747 alude a una afirmación (conocida como «falacia de Hoyle») hecha por el astrofísico británico Fred Hoyle (1915-2001): «La probabilidad de que se originara vida en la Tierra no es mayor que la probabilidad de que un huracán pasando por un desguace consiga ensamblar un Boeing 747».​ Dawkins objeta que este argumento está hecho por «alguien que no entiende lo que es la selección natural». Afirma que los organismos vivos no se han desarrollado de un solo paso, sino a través de pasos acumulados a través de millones de años.

Un tema habitual en los libros de Dawkins es la selección natural, la cual es responsable de la evolución de la vida, y la aparente improbabilidad de la complejidad de la vida no implica que sea una prueba de que esté diseñada por un diseñador. Aquí fomenta este argumento presentando ejemplos de aparente diseño.

Dawkins concluye el capítulo argumentando que este «truco» es un argumento muy serio contra la existencia de Dios, y que él está aún esperando escuchar a «un teólogo dando una respuesta convincente a pesar de las numerosas oportunidades e invitaciones para hacerlo».Dawkins informa que Daniel Dennett lo llamó «una refutación irrefutable» que data de hace dos siglos.

Cap. 5. Las raíces de la religión
El capítulo 5 explora las raíces de la religión y por qué la religión es tan omnipresente a través de todas las culturas humanas. Dawkins aboga porque la «teoría de que la religión es un subproducto accidental, un tiro errado de algo útil».​ y pregunta​ si la teoría de los memes, y la suceptibilidad humana hacia los memes religiosos en particular, funcionarían para explicar cómo la religión se extiende como un virus para la mente a través de las sociedades.

Cap. 6. Las raíces de la moralidad: ¿Por qué somos buenos?
En el capítulo 6, Dawkins gira su atención hacia el asunto de la moralidad, argumentando que no necesitamos la religión para ser buenos. En vez de esto, mantiene que nuestra moralidad tiene una explicación darwiniana: genes altruistas han sido seleccionados a través del proceso de nuestra evolución y que poseemos empatía natural.

Cap. 7. El ‘Buen’ Libro y la moral cambiante Zeitgeist
El siguiente capítulo continúa con el tema de la moralidad, afirmando que hay una moral Zeitgeist que continuamente evoluciona en la sociedad, a menudo en oposición a la moral religiosa, la cual Dawkins siente que a menudo está pervertida y embrutecida. Aporta ejemplos de moral religiosa de la Biblia para ilustrar lo que él ve como barbarismo.

Cap. 8. ¿Qué le pasa a la religión? ¿Por qué ser tan hostiles?
En el capítulo 8, Dawkins gira hacia la cuestión de por qué se siente tan hostil hacia la religión, argumentando con ejemplos en los que la religión se rebela contra la ciencia, fomenta el fanatismo, alienta la intolerancia contra los homosexuales e influye a la sociedad de otros modos negativos.

Dawkins afirma que los predicadores de partes del sur de los Estados Unidos usaron la Biblia para justificar la esclavitud, clamando que los africanos eran descendientes del hijo pecador de Abraham. Durante las Cruzadas, los «paganos» y los «herejes» que no se convertían al cristianismo eran asesinados, y otros ejemplos similares.

Cap. 9. Infancia, abuso y cómo escapar de la religión
Una de esas maneras es el adoctrinamiento de los niños, un tema al que Dawkins dedica el capítulo 9. Él iguala el adoctrinamiento religioso de los niños por los padres y profesores en las escuelas religiosas con una forma de abuso mental.

Dawkins quiere que la gente se avergüence cada vez que alguien hable de un «niño musulmán» o un «niño católico», preguntándose cómo a un niño se le puede considerar lo suficientemente desarrollado para tener una visión independiente del cosmos y del lugar de la humanidad en él. Por contraste, Dawkins apunta que ninguna persona razonable hablaría de un «niño marxista» o un «niño republicano».

Cap. 10. ¿Un vacío muy necesario?
El último capítulo se pregunta que sea cual sea la religión, a pesar de los problemas alegados anteriormente, llena «un hueco muy necesario», dando consuelo e inspiración a las personas necesitadas.

Según Dawkins, estas necesidades se satisfacen mucho mejor mediante maneras no religiosas, como la filosofía y la ciencia. Argumenta que una visión del mundo atea sirve para reafirmar la vida en un modo que la religión, con sus «respuestas» insatisfactorias a los misterios de la vida, nunca podrá serlo.

Apéndice
Un apéndice de organizaciones y direcciones útiles para aquellos que «necesiten apoyo para escapar de la religión», por países.

Viviendo con el enemigo: Regular

fec0d3a1e60c2f3d26bb9a56dec87d66

Viviendo con el enemigo
Por: Darío Valle Risoto

Un oficial británico está a cargo de la reconstrucción de una ciudad alemana luego de la victoria aliada sobre los nazis,  lleva a su esposa consigo, se mudan a la casa de un ingeniero alemán y su hija permitiéndoles vivir en el ático de la misma a cambio de no enviarlos a un campamento.

Lo demás se comprende, la señorita británica anoréxica y aburrida deja que el señor alemán se olvide de la guerra y le haga los favores pertinentes mientras su marido trabaja: En síntesis otro triangulo amoroso con el buen marco de un suceso real que no debió diferir demasiado de lo que nos muestran dentro de la historia.

0c997eab45d43cab459f786446bd096d

Algunas escenas de verdad me sonaron como forzadas, será porque Keira Knightley es menos sensual que un perro muerto o yo ya estoy hasta las cachas de que me vendan historias de Corín Tellado en pleno siglo veintiuno. Alexander Skasgard está peligrosamente más bueno que la británica y eso que soy heterosexual pero la verdad es la verdad y el pobre actor ingles feo y a punto de estrenar cuernos se desenvuelve como todo un caballero británico sin ruido y sin escándalo.

Película más o menos interesante con alguna escena ¿erótica?… bueno, no es que no me guste Keira pero… Se deja ver pero no va a pasar a la historia por más que sea muy interesante el ambiente donde se desarrolla la historia que pudo ser mucho mejor aprovechado.

4cd36ddbad0677e59700e3ea2f8f8f62

Nosotros y ellos (Cuento)

dsci0033__tcp_gallery_image

Nosotros y ellos
Por: Darío Valle Risoto

__ ¿Qué es lo que más te conmueve? __Preguntó uno de nosotros.
__ Que fuimos los primeros. Quizás, nunca se sabe, la galaxia es más grande cada día.
__ Big Bang: le llamamos así.
__ Así le llaman ellos.
__ Éramos demasiado ingenuos, curiosos, siempre en órbita invisibles como…
__ ¿Dioses?
__ Cómo un deseo
Un colectivo de seres así de diferentes siempre termina por parecerse. Cuando los conocimos con sus peculiares dos sexos, sus extremidades extrañas, sus cuadros de futbol.
__ Y el chocolate, no te olvides del chocolate.
__Fuimos y bajamos en aquella ciudad, no puedo recordar su nombre.
__ ¿Nueva York?
__ No, déjame hacer memoria.
__ ¿Moscú?
__ La Habana, ahora lo recuerdo bien: el malecón, la plaza de la revolución.

Allí bajamos y ellos nos saludaron y nos presentamos en su propio idioma y extendimos amistosamente nuestros tentáculos.
Debimos haberlo previsto, solemos ponernos un poco tontos en estos primeros encuentros.
__ Bueno, ya sabes que los humanos además de feos son desconfiados.
__ No son como nosotros. __Sonrió el comandante con una de sus tres bocas. La principal, por supuesto.

FIN

Cuento escrito en clase y arreglado antes de subirlo, la premisa era escribir un relato con un narrador colectivo, un “nosotros”. Realmente creo que no me salió bien, la otra premisa fue que se tratara del tema: Extraterrestres.