Yuriko Yamaguchi

Yuriko Yamaguchi
Por: Wikipedia

Yamaguchi Yuriko, nacida el 21 de noviembre de 1965) es una Seiyū japonesa nacida en Osaka. Anteriormente un miembro de Vi-Vo, Yuriko está actualmente libre. 
Ella es muy conocida por los roles de Nico Robin (One Piece) y la segunda voz de Enfermera Joy (Pokémon). 
Su pasatiempo es el canto difónico. Su apodo es “Yuruko”. Yuko Kobayashi interpretó la voz de Nico Robin y Kikuko Inoue interpretó la voz de la Enfermera Joy cuando Yamaguchi estaba en licencia por maternidad.
 

Chocolat Ikeda 2

Nuevamente
Por: Darío Valle Risoto

Joven, bella y oriental, tres condiciones fundamentales para pertenecer a estos post sobre la cultura oriental en todo su esplendor, acaso admirar estas formidables  fotografías de chicas japonesas, chinas, coreanas, etc es la mejor demostración de que la naturaleza puede producir arte y los maquilladores, también ayudan, claro.
 
 
 
 
 
 

Traducción de japonés: Me siento halagada por estar en las paginas de Los Muertevideanos, un beso a todos.

Los jóvenes y la democracia

Los jóvenes y la democracia
Pablo Romero

Estimados, el miércoles de la semana que viene estaré participando como exponente en actividad vinculada al “Día Internacional de la Democracia”, cuyo tema este año será “Hacer participar a los jóvenes en la democracia”. El evento se realizará en el parlamento nacional, en la Biblioteca del Poder Legislativo, a partir de las 18 horas. Los espero!
Esta es la Info oficial de la actividad (y este el link de la Info en Facebook: https://www.facebook.com/events/1522044831347247
En virtud de celebrarse el Día Internacional de la Democracia, la Biblioteca del Poder Legislativo tiene el honor de invitarlos a la Quinta Jornada del Ciclo de Eventos Académicos “Biblioteca Abierta”:
“Hacer participar a los jóvenes en la democracia”.
La Unión Interparlamentaria propone para el año 2014
“Hacer participar a los jóvenes en la democracia”.
En el marco de un evento conmemorativo, centrado en la participación de los jóvenes en la vida democrática, se convoca a todos los partidos políticos con representación parlamentaria, a expresar sus propuestas para lograr que la juventud se incorpore al debate sobre los asuntos públicos.
Dentro de un tema tan escurridizo y polémico, le hemos propuesto a los partidos políticos centrar sus exposiciones en algunas preguntas:
• ¿Cómo se diferencia la participación política de la juventud de la participación política en general?
• ¿Por qué es importante fomentar la participación política de la juventud?
• ¿Qué caracteriza una efectiva y significativa participación política de la juventud?
• ¿Qué impide la significativa y efectiva participación política de la juventud?
Saludo Inicial
Dip. Ivonne Passada (Vicepresidenta de la Unión Interparlamentaria)
Panelistas
Dip. Prof. José Carlos Mahía (Frente Amplio)
Sr. Andrés Capetti Casal (Partido Nacional)
Dr. Felipe Schipani (Partido Colorado)
Prof. Pablo Romero García (Partido Independiente)
Dr. Daniel Chasquetti
Este evento se realizará el día miércoles 10 de setiembre a las 18:00 horas en el Salón Central de la Biblioteca. (Palacio Legislativo: Avda. de las Leyes s/n; entrada por puerta de Gral. Flores).
BIBLIOTECA DEL PODER LEGISLATIVO – MONTEVIDEO URUGUAY
COMISION ADMINISTRATIVA DEL PODER LEGISLATIVO
Abrazos,

Gatos en primer plano

Gatos en primer plano
Por: Darío Valle Risoto

Coleccionar fotografías digitales es gratis e invalorable el placer de ver estas obras de arte capturando para la eternidad a los animales más bellos que la naturaleza nos ha dado, gatos en primer plano en este caso comparto con ustedes mientras me pregunto mi gata Wendy donde se ha metido porque hace rato que estoy frente al ordenador y suele molestarse bastante si paso mucho tiempo en esta silla y sin prestarle atención.
 
 
 
 
 

Cuentos de Robots I Parte: 8

Cuentos de Robots
Parte 8: Frankenstein
Por: Darío Valle Risoto

    Nunca hubiera esperado una llamada suya y con la excusa de que debía ir a visitar a un proveedor hotelero me fui de las oficinas de Turismo donde trabajo.
    Encontré a Tomiko sentada en uno de los tantos sillones públicos junto a la avenida Rialto, la autopista estaba con su acostumbrado tráfico de seis carriles y unos vehículos del ayuntamiento se dedicaban a recoger los restos de un accidente junto a uno de los desvíos. Detrás nuestro la imponente figura del Shopping más grande de la ciudad se levantaba luminoso y pletórico de carteles, mientras la figura de mi chica parecía inmensamente triste sentada y mirando a la lejanía. Por un momento recordé que era un ser artificial y que tal vez se había desconectado por una falla dada su actitud inmóvil, pero al acercarme encontré que sostenía su bolso y miraba al camión municipal que en ese momento se iba.
__ ¿Hola Tomiko?, ¿Estas bien?
    Le dije con cierto temor a que no me conteste, pero se levantó efusivamente y posando sus brazos en mis hombros me besó en la boca, su rostro triste cambió a una alegría melancólica cuando me dijo que habían atropellado a un robot en la vía pública.
    No supe que decirle, hasta hacía pocas horas nunca me habían preocupado esos detalles diarios de una urbe habitada por miles de humanos que solo es superada por varios miles de autómatas que pretenden hacer sus vidas más confortables. Miré a unos robots que limpiaban vidrios en el edificio del frente a decenas de metros de altura y pensé en que antes eran hombres los que se arriesgaban.
    Estaban colgados con cables de la azotea y cargaban en sus espaldas huecas los implementos de limpieza, mientras que sus cuatro brazos enjabonaban y le daban brillo a los cristales del edificio de oficinas.

Item: 05: Usted acaba de adquirir un organismo neo cibernético símil biológico de alta tecnología y si bien puede utilizarse para tareas domésticas y de servicio, es mucho más práctico dedicar tales funciones a los robots humanoides producidos para tal fin a mucho menor coste.

__Atropellaron a un robot… el hombre no se disculpó, solo insultó y quiso que yo le saliera de testigo para que le paguen los rayones de su automóvil.__ Me dijo señalándome un enorme manchón de aceite donde se había producido el accidente.
__ ¿Y que le dijiste?
__No, le contesté: No
__ ¿Te molestó que lastimen a uno de…?
__Yo soy diferente, el hombre creyó que era humana, pero cuando se apagó su luz.
__ ¿Luz?
__Tenía un solo visor frontal, se arrastró para alcanzar su pierna desprendida pero cuando me acerqué su luz se apagó…, se murió.
    Antes de regresar a casa entramos al Shopping, era curioso y algo grotesco ver a las empleadas de las tiendas atender a Tomiko como si se tratara de otra humana, mientras que veíamos a varios autómatas humanoides con sus clásicos cuerpos esqueléticos de metal dorado o plateado pasar limpiando o simplemente repartiendo folletos entre el gentío variopinto de los enormes pabellones.
    Compramos toda la ropa que quiso, creí notarla triste y a la vez yo también lo estaba, cuando fuimos a MC Donals comimos casi en silencio, una robot nos dejó las salsas para las hamburguesas y Tomiko le dio las gracias tomándola de su mano, ella la miró y creí encontrar una sonrisa en su boca rectangular con el sistema de comunicación, pero era solo mi imaginación.
    Luego fuimos al cine, después de todo con llamar al trabajo y decirles que me iba a las afueras de Ciudad Central a ver unos nuevos hoteles había alcanzado, vimos una vieja película de vaqueros que Tomiko no dejó de observar en todos sus detalles, sobretodo noté que parecían afectarle las escenas de violencia y cuando al final ahorcaron al malo de la historia me pidió que saliéramos.
    Caminamos por la zona de jardines interiores, unos niños se reían a carcajadas de un mimo que simulaba estar luchando con una espada invisible contra una figura de cartón de un dinosaurio violeta frente a una tienda de juguetes.
__ ¿Cómo eras de niño? __Me preguntó.
__Bueno, creo que bastante normal, no me gustaba ir a al parroquia o templo metodista de mis padres, pero me lo bancaba, por suerte cuando crecí ya no tuve que ir a rezar.
__ ¿Y tu religión?

    Hubiera querido decirle que mi única religión era ella y que la amaba más que a cualquier cosa en mi vida, pero sentí una profunda desazón que provenía de la idea de que era un artículo que había solicitado por correo electrónico, previo llenado de múltiples planillas con mis directivas y gustos para que sea programada, pero de todas formas muchas de sus actitudes escapaban a mis pedidos. Eso me daba un poco de temor.
__Soy ateo. __Le contesté y tratando de cambiar el tema le pregunté por qué no le había gustado la película de Clint Eastwood.
__Me gustó, es una fantasía sobre la violencia y la justicia de los hombres, creo que el director quiso darnos la idea de que siempre los más violentos e injustos pagan por sus malas acciones.
__ ¿Y te parece que no es así?
__No lo creo, el señor que destruyó al autómata se fue sin pagar por su acción, los municipales le pidieron disculpas por su auto rayado y cargaron los restos del robot al camión delante de mi vista.
   
    El mimo se tiró al piso y comenzó a girar como un trompo, los niños reían sin parar, Tomiko se puso de pie y caminó hacia una de las fuentes donde observó su reflejo en el agua cristalina. Me acerqué y le pasé la mano por la cintura sin evitar sentirme excitado.
__ ¿Sabes como le dicen algunas personas a mi creador?
__ ¿A Ozamu Matsushita?
__ “El Dr. Frankenstein Japonés”
__Bueno, tengo entendido que revolucionó la ciencia con su cerebro positrónico y sus nuevos modelos como…
__Como yo.
    Si no fuera porque estábamos en el shopping, dentro de los jardines interiores, hubiera sentido un viento helado que me abrazaba, pero era solo el escalofrío de mi cobardía al abordar por primera vez frente a frente con ella su condición, a Tomiko parecía no importarle, pero a mi si y mucho.
   
    Llegamos a casa a eso de las ocho de la noche, no quise revisar los mensajes y nos bañamos juntos, luego puse un disco de Pink Floyd y ella me modeló toda la ropa interior que había comprado, por supuesto que hicimos el amor en el baño, en el living y creo que también en el dormitorio, pero eso no era novedad a estas alturas.


Continuará.

Trust Me

Trust Me
Por: Darío Valle Risoto

Clark Gregg había tenido cierta trayectoria en alguna comedia para televisión y poco recuerdo de su paso en el cine hasta su aparición de The Avengers tanto como en varias de las películas de Marvel interpretando al personaje de la agencia Shield que luego repite en la serie: “Agents of Shield”, me refiero al agente Coulson.

Por lo tanto se merece una película como protagonista y esta “Trust Me” es por cierto que buena más trata un tema que realmente me importa un reverendo pito y solo la vi porque actúa Gregg, un actor de bajo perfil pero realmente muy bueno cuando se trata de interpretar a tipos comprometidos con los afectos.

Trust Me trata de la lucha por la supervivencia y por ende mantenerse en la palestra de un agente de artistas jóvenes de Los Ángeles y por eso de que el tema no me interesa más que para volverme a calentar la sangre con la persistente cultura usamericana de la competencia por el dinero y/o la fama. Es triste ver a personas inteligentes y grandes sacarse la carne a mordiscos por obtener lo que ellos entienden por éxito, liderazgo y toda esa mierda capitalista.

Aún así este agente trata de ser suficientemente ético en un medio perverso y aparece una brillante chica que es una artista innata además de ser una nena de catorce años sumamente apetecible si se me permite el peligroso acercamiento a la pedofilia. Por lo tanto la película se va tornando bastante oscura y se precipita muy cerca de algunos abismos interesantes de ver sobretodo porque hay interpretes que provienen de otros programas de TV o son viejos conocidos del cine aquí tratando de mostrarnos los entretelones de una película y los castings para el rol principal.

Lo primero que me vino a la mente viendo “Trust Me” fue que cuando vea una película de ahora en adelante trataré de olvidarme de toda la gente que hubo de ser aplastada por un sistema hostil hasta dejarnos ver a los sobrevivientes elaborar el producto final. Nunca una industria dio tanto trabajo como el cine en usamerica pero como la industria de guerra también tiene sus efectos devastadores en las personas sino véanla y después me cuentan.
¿Me trajiste a la nena?
Una salvaje lucha por el dinero

No me digas nada

No me digas nada
Por: Darío Valle Risoto

No me digas nada de la tarde
De la cerrazón fría e invernal
Que dejaron tus ojos grises
Sobre el estampado de mi carne.

No me digas nada de los harapos
Que mueven esos vientos solitarios
Sobre la cama dura e intimidante
Que mi cuarto rodea, en el sitio
De los ejércitos de tu abandono.

No me digas que fui un perverso
Que en mi amor te dejé cicatrices
De flores y poemas y desayunos
De conversaciones a la luz de las velas
De amarte con todo lo que se puede.

No me digas nada de esa otra figura
Que se recortó una tarde de las sombras
Que tus deseos prohibidos dejaron
Sobre el libro que se cerró para siempre.

No me digas nada del amor imposible
De los sueños desgastados en el orillo
De las olas que rompen antes de la orilla
No me digas nada
No me digas nada…

The Butler: Una vida de esclavitud

The Butler
Por: Darío Valle Risoto

Alguien dijo una vez que quién olvida su pasado está condenado a repetirlo y es importante que las nuevas generaciones nunca olviden los abusos perpetrados por ciertos grupos contra determinadas minorías o personas de raza o ideología diferentes. El mejor ejemplo de la historia es la del pueblo judío y el genocidio de la Alemania nazi durante la segunda guerra mundial, pero lamentablemente la humanidad tiene muchas más tristes historias para acumular en el libro maldito de nuestra involución como hombres. La historia de la raza negra en usamerica es tan fuerte como odiosamente vigente y las pruebas están a la vista con el reciente asesinato de un joven negro por parte de unos policías en el condado de Fergusson en los Estados Unidos.

Todo esto viene a que la película que nos convoca es una excelente muestra de lo que tuvo y tiene que soportar la raza negra desde que llegó como esclava a las costas de América y aunque se trate de una versión cinematográfica de los hechos que provienen de un libro y así se hayan modificado algunas situaciones con fines de que funcionen en este formato, nunca tendremos ni cerca la idea real de la terrible situación de varias generaciones de hombres y mujeres que cayeron en las garras del esclavismo.

The Butler nos narra la historia de uno de los mayordomos negros de la casa Blanca y de los sucesivos presidentes de los Estados Unidos que pasaron frente a sus ojos. The Butler tiene la enorme capacidad de atraparnos desde el terrible origen de un niño que ve asesinar a su padre frente a sus ojos en los campos de algodón y que por diversas circunstancias terminará siendo el testigo de gran parte de la historia de la casa del gobierno más poderoso del mundo.

Pero la historia no se agota en su protagonismo sino que veremos en sus dos hijos varones como la vida puede girar en torno a determinada forma de pensar haciéndonos con los años defender aquello que antes despreciábamos y viceversa.

En lo que a mi respecta me impactó bastante la relación con Kennedy y su muerte vista desde un ángulo más doméstico, digamos. También la actuación en el papel principal por parte de Forrest Whitaker es magnífica por más que aparezcan diferentes intérpretes de lujo a su alrededor durante una película realmente recomendable más no exenta de esas situaciones que nos hacen manotear los pañuelos desechables.

No quiero contarles más de lo que ya me tomé el atrevimiento de haber hecho pero creo realmente dentro de un cine usamericano que continuamente revisa este tema es una de las mejores películas que he visto y me pareció mucho mejor que “doce años de esclavitud” la reciente ganadora del oscar pasado si mal no recuerdo.
 Robin Williams presidente
 Gran actuación de Oprah Winfrey

Una Paula para conectar: Parte Final

Una Paula para conectar: Parte Final
Por: Darío Valle Risoto
Benito lo miró, los ojos de su amigo brillaban ávidos de saber más, dentro de él se configuraban varios miedos pero aún así la curiosidad sometía a estos por su afán de descubrir lo que todo mortal nunca había podido.
__Dentro de cien años toda la humanidad que ahora vive y respira estará muerta, eso si que es un reto Luís, pero tenemos que ser prudentes.
__ ¿Prudentes?
__No sabemos si estos viajes te traerán problemas a mediano plazo, se que te sentís bien, pero…
Luís se quitó la arena que había traído desde el futuro dentro de los zapatos, al limpiarlos, se le ocurrió una idéa.
__ ¿Y que pasaría si me llevo el otro reloj y me traigo al Benito del futuro conmigo?
__ Eso sería una locura, tal vez allí si funcione la paradoja de Merrick y acabes con mis vidas o hasta con el continuo tiempo espacio.
__ Bueno, solo era una idéa loca, tal vez me pueda conseguir una novia en el futuro porque aquí solo conozco mujeres para la mierda.
El científico sonrió y se sentaron a guardar los datos en un disco. Aún era posible conquistar las fronteras de lo desconocido, ambos sabían que estaban jugando al borde de un oscuro abismo donde la realidad puede llegar a confundirse con una oscura ficción literaria.
Dos días después Luís viajó al año 2103 con el otro reloj en el bolsillo, no tuvo necesidad de arreglar su vida personal, según Benito regresaría a este tiempo en pocos minutos si bien había programado la estadía en ocho horas.
La playa era diferente, desde luego, el agua tenía un color marrón enrojecido y el aire le pareció excesivamente picante, no estaban algunos edificios conocidos de la rambla y en lugar del parque había un interminable estacionamiento de automóviles de formas redondeadas. Tampoco halló el cartel con la marca de dentífrico, la gente lo observaba porque su vestido era bastante diferente a los mamelucos que llevaban prácticamente todos.
Llegó no sin cierto trabajo caminando a dieciocho de Julio, la avenida era una enorme peatonal donde cientos de personas caminaban con sus mamelucos pálidos en tonos de rojo, verde o azul, él parecía ser el único “de civil”. Al pasar frente a un Banco de nombre conocido se le ocurrió una idéa, no bien entró, anotó su número de cuenta de hacía cien años atrás en un cajero automático con una pantalla táctil que no le fue difícil comprender. No perdía nada con tratar.
”Estado de cuenta de Luís Domínguez: 275.000 Créditos.”
Parecía mucha plata, claro que si no se había movido el dinero en cien años, tendría sus intereses. No encontró donde meter su tarjeta. En su lugar le pidieron que apoye el pulgar derecho en un recuadro de la pantalla, unos segundos después se abrió su cuenta y recogió una tarjeta más pequeña de las que conocía al parecer con todo el valor de su dinero.
Con la confianza que trae el poder adquisitivo caminó por la avenida, donde antes había galerías ahora encontró un enorme y gigantesco Shopping con la mayoría de sus corredores subterráneos por debajo de la calle, entraba en unos y salía varias cuadras más abajo por otra parte. Felizmente parecía que la música tropical había sido sustituida por algo como electrónico  pero indefinible. Las tiendas mostraban diversos tipos de mamelucos, seguramente de moda, por lo que se compró uno azul claro y tiró su traje, quería pasar lo mas desapercibido posible.
Encontró lo que parecía un gran supermercado, salvo que sus estanterías tenían decenas de maniquíes desnudos parados en interminables filas, no bien llegó un vendedor con los ojos maquillados le atendió.
__ Bienvenido a “Tiendas London – París”, la mejor cadena de Replicantes del mundo, desde el 2090 en Uruguay.
Luís al ver mas de cerca lo que había creído maniquíes comprobó que eran interminables filas de hombres o mujeres al parecer dormidos pero de pié, colocados en líneas de veinte o treinta individuos.
__ ¿Son personas?
__Muy bromista señor, son los mejores bioandroides de compañía del mundo, gracias a ellos la superpoblación mundial a decrecido y prácticamente ya no quedan delitos sexuales ni hombres y mujeres solitarios. ¿Usted está solo? ____Se le aproximó muy homosexualmente, su perfume olía a Violetas. Luís dio un paso atrás.
__ ¿Busca una chica o un chico? __Luís observó que estaban frente a una larga fila de hombres desnudos completamente, todos de cabellos rubios, ojos cerrados y cuerpos bien formados, pero evitó bajar la vista más allá de sus ombligos.
__ Una chica, desde luego…. __El vendedor prácticamente lo empujó dos estanterías más allá donde estaban las mujeres, las había altas y bajas, gordas, delgadas, rubias, morochas, jóvenes y hasta ancianas.
__ Pero… ¿Quiere decir que son Robots?
__ Señor, ¿De que siglo viene?, son casi humanos, ¿Qué digo?, si me permite el pecado__ Bajó la voz__ Son mejores que humanos, usted los programa como quiera y le servirán para todo uso ___Dijo tomándole una mano y colocándola sobre el seno turgente de una rubia de aspecto nórdico entre una fila de rubias muy parecidas. Luís la quitó sintiendo que había palpado a alguien absolutamente real.
__ Me gustan de pelo negro, casi tan altas como yo…pero.
Una hora después estaba sentado con una sonriente joven de unos veinticinco años vestida con un overol amarillo. Le había costado una cuarta parte de su pequeña fortuna, pero era algo absolutamente asombroso como en menos de cuarenta minutos se la habían puesto en funcionamiento, sobre la mesa tenía un pequeño libro de instrucciones y dos discos para reprogramarla. Pidió algo para beber, no se animó a pedir coca cola, pero eso les sirvieron.
Ella tomó un sorbo, aún no había dicho una palabra.
__Este… ¿Podes consumir, digo, tomar? __ ella dejó el vaso plástico sobre la mesa y lo miró, tenía unos ojos azules oscuros pero penetrantes.
__ Soy el modelo más avanzado, ¿Cómo me llamo?
__ No sé, ha, ¿El tipo no te puso nombre?
__ Los dueños nos ponen el nombre, es la ley. __ La palabra dueño le pareció a Luís como algo pecaminoso, se sentía un esclavista que había comprado una sirvienta en el mercado del pueblo.
__ Paula ___dijo él, a ella pareció gustarle __ Era el nombre de su primera novia de los tiempos de escuela.
Allí estaba Luís cien años en el futuro con pareja recién comprada, sentado debajo de la avenida dieciocho de Julio y mirando una pantalla gigante que mostraba los principales titulares de la guerra entre estados Unidos Y Corea. Consultó su reloj, le quedaban aún seis horas para recorrer.
__ Paula, me pregunto si…
__Lo escucho.
__ Que me tutees.
__ Te escucho ___Sus labios carnosos eran demasiado reales, Luís comenzó a sentir que amaba la ciencia que la había fabricado.
__ ¿Conoces Montevideo?, Porque yo llegué de muy lejos y la ciudad es prácticamente desconocida para mí. Ella asintió con la cabeza, él pagó y caminaron hacia la escalera mecánica más próxima, en la calle había mucha gente, algunos observaban unos jóvenes que hacían malabares con cilindros luminosos.
Les costó llegar en taxi al lugar donde tiempo antes se encontraba el galpón de Benito Lezama, el inventor que lo había traído fuera de su tiempo, en lugar del viejo edificio había una plazoleta con un busto de material plástico adornado con flores.
No se asombró mucho al ver que se trataba de un homenaje a Benito, era obvio que iba a trascender por su invención, sin embargo no se mencionaba nada de la máquina del tiempo sino su investigación acerca de los cerebros positrónicos.
__ Vine aquí gracias a él y su máquina del tiempo. __Paula se acercó al busto y tomó la mano de Luís, la sintió cálida, lo abrazó por la cintura y le dio un beso en la mejilla, él se sintió extrañado de que una mujer tan bella fuera tan simpática y solícita, sin duda tenía que ser artificial. Ella parecía no comprender el concepto de la máquina cuando él intentó explicárselo sentados en la plaza.
__En tres horas tendré que volver a mi tiempo, tal vez te pueda llevar conmigo. __Le dijo acariciándole el pelo, ella recogió un papel del césped y lo colocó en un cubo, era poco más baja que Luís y tenía el pelo negro recogido en la espalda con una gomita roja, caminaba absolutamente normal al punto de que el joven comenzó a pensar que no era un androide sino una mujer real, al mirar a los transeúntes se preguntó quienes serían humanos y quienes no.
Se acercó a ella y la besó en los labios, ella se apretó a él como buscando refugio, le volvió a acariciar el pelo que olía a bosques silvestres, hasta sintió su respiración contra la suya, sin dudas era un modelo muy adelantado.
Llegado el tiempo ambos estaban parados cerca de la orilla de la playa Ramírez, Luís había recorrido suficiente de Montevideo para comprobar que la ciudad no le gustaba en lo mas mínimo. Miró a Paula, tal vez los buenos inventos en el futuro tuvieran como precio ese mar contaminado y una ciudad totalmente despersonalizada.
Le colocó el brazalete con el reloj y mientras el mundo circundante se sumía en la mas oscura de las nieblas, rogó porque ella llegue sana y salva, la apretaba aún contra él cuando el galpón de Benito apareció de improviso y el zumbido de la máquina lo abstrajo e sus pensamientos.
__ ¿Qué te trajiste?
__Una novia, dijo Luís mientras salía de la mano de Paula que parecía no preocuparse porque su mundo hubiera cambiado.
Sin decir nada le tiró al nervioso científico el manual de Replicante que le habían dado junto con su reciente compra, ella miraba el taller con gesto de quién estudia un ambiente demasiado sucio para su gusto.
Benito casi se desmaya cuando comprobó en el manual lo que Luís le contaba con lujo de detalles, se arrimó a Paula y la estudió casi tocándola. Ella dio un paso atrás y miró a su compañero.
__ Discúlpalo, nunca había visto un Replicante.
Benito la hizo darse vuelta y con un cuidadoso toque detrás de su oreja izquierda logró que una tapa en su cabeza se abra completamente, la vista lejos de ser desagradable mostraba un cerebro plagado de luces celestes y brillantes.
__ ¡Es maravilloso, es un cerebro Positrónico, lo tendremos que estudiar!
Luís recordó el busto en la plaza y se dio cuenta de que el tiempo no solo era relativo sino circular, ahora cerraba el porqué del avance en la cibernética, el invento había venido del futuro para renacer una y otra vez en el pasado, Paula era como la Eva de una nueva humanidad.
__ Espero que no le haga daño profesor, creo que estoy enamorado. ___Dijo Luís, mientras ella sentada a su lado probaba un mate por primera vez y ponía cara de desagrado, había mucho que mostrarle en su mundo cien años atrás, pero estaba seguro que ella era quién le iba a enseñar muchas mas cosas.
FIN
Autor: Darío Valle Risoto
17 Junio 2003