Wallpapers: chicas de lunes

Siempre habrá un Lunes
Por: Darío Valle Risoto

Por algún día tiene que comenzar la semana laboral y agradezcamos que estamos en una pare del mundo donde al menos descansamos uno o dos días, así que para subsanar el mal paso de este Lunes de Septiembre y mientras esperamos la primavera en el hemisferio sur, la vamos llevando con estas niñas absolutamente sanas.
 
 
 
 
 

Sobre la Ciencia Ficción

Mi punto de vista sobre la Ciencia Ficción
Por: Isaac Asimov
Uno de los juegos favoritos de los amantes de la ciencia ficción consiste simplemente en tratar de definir qué es la ciencia ficción, y cómo se la puede diferenciar de la literatura fantástica, por ejemplo.
Yo también he probado el juego, y más de una vez. En una ocasión lo hice cuando me pidieron que escribiera una introducción para la Enciclopedia de la Ciencia Ficción, preparada por Robert Holdstock; y aquí la tiene.
MI PUNTO DE VISTA
Supongo que habla de la riqueza del campo de la ciencia ficción el hecho de que dos autores cualesquiera de los que se dedican a ella nunca corren el riesgo de ponerse de acuerdo sobre algo tan fundamental como es su definición, o sobre las fronteras que la limitan, o sobre dónde puede trazarse la línea que la divide de la ficción realista o de la literatura fantástica.
La ficción realista, tal como yo la veo, trata de hechos que se desarrollan en contextos sociales no significativamente diferentes de los que se supone que existen ahora o que han existido en algún momento en el pasado. No hay ninguna razón para pensar que los hechos de la ficción realista no habrían podido ocurrir eventualmente tal como ella los ha descrito.
La ciencia ficción y la literatura fantástica (a las que podríamos reunir bajo el nombre de “ficción surrealista”) tratan en cambio de hechos que se desarrollan en contextos sociales que no existen hoy ni han existido en el pasado. Es el caso de la sátira social de los Viajes de Gulliver, de los animales que hablan en el Libro de la jungla o en Los viajes del Doctor Dolittle, de las influencias sobrenaturales del Paraíso perdido o El señor de los anillos, y de la extrapolación científica de La guerra de los mundos o de Cita con Rama, por ejemplo.
Para distinguir entre las dos variedades principales de la ficción surrealista, yo diría que en el caso de la ciencia ficción el fondo surreal de la historia podría derivarse de nuestro propio medio a través de los cambios correspondientes en el nivel de la ciencia y la tecnología. El cambio podría representar un avance, como el desarrollo de colonias en Marte, o la interpretación de señales provenientes de formas de vida extraterrestre. Podría representar un retroceso, como en una descripción de la destrucción de nuestra civilización tecnológica por una catástrofe nuclear o ecológica. Con una estimación generosa de los avances científicos que podemos lograr, sería posible incluir ciertos ítems menos verosímiles como el viaje en el tiempo, las velocidades superiores a la de la luz, etcétera. 
La literatura fantástica, en cambio, describe ambientes surreales de los cuales no podemos suponer que se puedan derivar del nuestro por medio de algún cambio en el nivel de la ciencia o la tecnología. (O si pueden ser derivados gracias a una dosis suficiente de ingenuidad, el autor no se preocupa en hacerlo, como cuando Tolkien rehusa ubicar la Media Tierra en algún lugar de la historia humana.)
Dada esta definición de la ciencia ficción, vemos que su campo difícilmente habría podido existir en su verdadero sentido antes de que el concepto de cambio social a través de alteraciones en el nivel de la ciencia y la tecnología hubiese alcanzado un grado de desarrollo suficiente.
 A lo largo de toda la historia, la ciencia y la tecnología avanzaron de hecho, y alteraron así efectivamente la sociedad. (Considérese el uso del fuego, por ejemplo, o la invención de la imprenta de tipos móviles.) Sin embargo, en la mayor parte del transcurso de la historia, estos cambios progresaron tan lentamente en el tiempo y se extendieron tan lentamente en el espacio que no había cambios visibles en el término de la vida de un individuo. Por lo tanto, la historia humana, aparte de los cambios triviales a través de la guerra o la sucesión dinástica, o de los cambios fantásticos por intervención sobrenatural, era vista como esencialmente estática.
El avance de la ciencia y de la tecnología, sin embargo, es acumulativo, y cada avance tiende a impulsar otro avance más veloz.
Finalmente, el ritmo de cambio, y el alcance de los efectos de ese cambio sobre la sociedad devienen suficientemente grandes como para ser detectados en el lapso de una vida individual. Entonces, por primera vez, el futuro es descubierto.
Esto ocurrió, evidentemente, con el desarrollo de la Revolución Industrial. Es lógico entonces suponer que la ciencia ficción tuvo que haber nacido algún tiempo después de 1800 y muy probablemente en Gran Bretaña, y que su nacimiento se produjo como una respuesta literaria a ese descubrimiento.
Brian Aldiss considera que Frankenstein, publicada en Gran Bretaña en 1818, fue la primera historia de ciencia ficción auténtica, y yo me inclino a apoyarlo.
Para presentar una sociedad que difiera tecnológicamente de la actual, no hay necesidad de producir una que haya de existir efectivamente algún día. Una que no tenga ninguna probabilidad de llegar a existir puede ser también muy entretenida y poseer todos los valores dramáticos necesarios para tener éxito.
Con todo, en la búsqueda de una sociedad que, aunque diferente, resulte convincente y sea compatible con la ciencia y la sociedad actuales, un escritor trata a veces asuntos que, en un grado u otro, terminan eventualmente ocurriendo de veras. Las bombas atómicas y los viajes a la Luna constituyen ejemplos clásicos.
Suponer que este aspecto predictivo de la ciencia ficción, esta anticipación de detalles, es lo verdaderamente notable de la ciencia ficción sólo sirve sin embargo para trivializar su campo.
Lo importante, y aun crucial, de la ciencia ficción es aquello mismo que le dio origen la percepción del cambio a través de la tecnología. No es el hecho de que la ciencia ficción prediga este o aquel cambio particular lo que la hace importante, sino el hecho de que predice cambio.
Desde que la Revolución Industrial hiciera por primera vez posible la percepción del cambio a través de la tecnología, el ritmo no ha cesado de crecer, hasta que ahora el viento del cambio pasó de ser un céfiro a soplar como un huracán.
Es el cambio continuo, inevitable, el factor dominante en la sociedad actual. Ya no puede tomarse ninguna decisión razonable sin tener en cuenta no sólo el mundo tal como es, sino como ha de ser; y naturalmente esto significa que debe tenerse una percepción precisa del mundo tal como ha de ser. Esto a su vez significa que nuestros estadistas, nuestros hombres de negocios, nuestro hombre* común, tienen que adoptar una manera de pensar propia de la ciencia ficción, les guste o no y, más aún, lo sepan o no. Sólo así pueden ser resueltos los problemas mortales de la actualidad.
Individualmente, las historias de ciencia ficción pueden seguir pareciendo triviales para los críticos y filósofos con anteojeras de nuestros días; pero la médula de la ciencia ficción, su esencia, el concepto alrededor del cual gira, se ha transformado en algo crucial para nuestra salvación, si es que hemos de ser salvados.

* Uso “hombre” en su sentido más general, incluyendo todos los seres humanos de ambos sexos

Famosos invitados en Los Simpson

Simpsons y las estrellas
Por: Darío Valle Risoto

La serie se impuso tan rápidamente e incluyó a personajes conocidos al punto de que muchas estrellas del cine, la televisión, el deporte, etc estaban esperando y hasta se ofrecieron para aparecer en la serie como si establecerse unos minutos en Sprinfield les diera la notoriedad absoluta, veamos algunos ilustres visitantes…
George Harrison (n. Liverpool, Reino Unido, 25 de febrero de 1943 – m. Los Ángeles, Estados Unidos, 29 de noviembre de 2001) fue un músico y compositor británico integrante de la legendaria banda The Beatles.
En Los Simpson

Harrison fue el segundo integrante de The Beatles en aparecer en la serie. El primero fue Ringo Starr. Durante el episodio “Homer’s Barbershop Quartet”, de la quinta temporada, conoce a Homer en la fiesta antes de la entrega de premios. Mientras The Be Sharps tocaban en la azotea, George paró su auto, los observó y dijo: “Esto ya se ha visto”, haciendo referencia a cuando The Beatles tocaron en la azotea de Apple en 1969. 

Matthew Abram Groening (Nacido el 15 de febrero de 1954 en Portland, Oregón, Estados Unidos), Es el creador de Los Simpson. y de Futurama

En 1986 decide crear algo nuevo. Su creación involucró a una simple familia, que con mucho humor, lograrían hacer una crítica social. El 19 de abril de 1987, The Simpsons debutan en el show de Tracey Ullman, en una corta escena de dos minutos. Tuvo un gran éxito. En 1989 son emitidos en el canal FOX como programa independiente.

Actualmente sigue trabajando en Los Simpson, la cual le ha concedido varios premios como escritor y guionista.

    Cinco de los personajes de Los Simpson están inspirados en su Familia (Homer, Marge, Lisa , Maggie y Abe o Abuelo Simpson), salvo Bart, que está inspirado en Matt.
    Homer y Marge fueron los padres de Matt, sus hermanas menores fueron Lisa y Maggie, los hermanos mayores de Matt son Patty y Mark, pero se necesitaba un nombre para el abuelo, pero Matt no quería llamarlo como su propio abuelo (Abraham Groening), por eso le pidió a los guionistas que le eligieran un nombre, estos, por casualidad eligen Abraham sin saber que es el nombre del abuelo de Matt Groening.
    Tres de sus personajes después de su nombre tienen la letra J:
   Ha aparecido en varios episodios de Los Simpson y en el primero de Futurama.


Ellen Philpotts-Page (n. Halifax, Nueva Escocia; 21 de febrero de 1987) es una actriz canadiense. Fue nominada a los premios Oscar y Globo de Oro en la categoría de mejor actriz por su actuación en Juno (2007).
En Los SimpsonEditar sección

Interpretó a Alaska Nebraska, una parodia de Hannah Montana, en el episodio “Waverly Hills 9-0-2-1-D’Oh”.

Adam West (nacido como William West Anderson el 19 de septiembre de 1928) en Walla, Washington USA, es un actor estadounidense mayormente conocido por su interpretación protagonista en la serie Batman de los años 60.
 En el episodio “Mr. Plow” de la cuarta temporada, se encuentra con Homer, Bart y Lisa en la feria del automóvil de Springfield, donde Homer compró la barredora. En “Large Marge” de la decimocuarta temporada, actúa como Batman.

Ramones fue una banda de punk formada en Forest Hills, en el distrito de Queens, Nueva
York, Estados Unidos, en el año 1974.

Los Ramones en 1993, año en que se estrenó el episodio en el que salen.

Le cantaron a Burns en su cumpleaños, en el episodio “Rosebud” de la temporada 5


Patrick Stewart (n. 13 de julio de 1940) es un actor británico de cine y televisión, conocido principalmente por sus papeles en obras de teatro de William Shakespeare Interpretar a Lucio Elio Sejano en la miniserie de la BBC Yo Claudio y, especialmente, por ser el Capitán Jean-Luc Picard de la serie de la saga de Star Trek (Viaje a las Estrellas) La Nueva Generación y el Profesor Xavier en las películas de X-Men. Sus características principales son su calva y su pronunciación grave.

Le dió la voz al Número Uno de los Magios, en el episodio “Homer the Great” de la temporada 6
Bien, solamente seis de muchos que pasaron por esta gran serie los últimos veinticinco años, si quieren buscar más famoso pueden encontrarlos haciendo clic aquí.