Neo Vampiros 05: El ángel rubio

Neo vampiros 05
“El Ángel Rubio”
Por: Darío Valle Risoto

Paula consiguió novio y se fue a Punta del Este para festejar su vuelta a la heterosexualidad.
Lorena vuelve a estar sola.
Sentada junto al ataúd aún sigue preguntándose tantas cosas, escucha los sonidos de la noche. Las sirenas policiales retumban a lo lejos, como una permanente ayuda memoria… ¡Como si hicieran falta! ¿Cuánto hace que no le late el corazón?, Quizá fue inmediatamente luego de que se convirtió en vampira y no lo supo hasta largo tiempo después, ¿Fue infectada o bendecida?
Terrible y estúpido pensar que existen los santos, los dioses, los ángeles.
__El Ángel rubio __Pronuncia, y su propia voz la asusta tanto que enciende dos velas más, junto a las otras, todas rojas, mira al cuadro con la imagen de Iemanjá que le regaló una mina de La Teja.
Automotora Orletti.
Mi Buenos Aires querido
Mi Buenos Aires mal herido
Batallón Florida
Montevideo
Ninguna diferencia.
Era 1976, el ángel rubio entró soberbio, lleno de experiencia, un profesional del dolor, los demás perros babeaban, movían la cola, le dejaban inspeccionar los artilugios junto al tipo encapuchado. Se lo contó el mismo hombre misterioso que la mordió aquella tarde de invierno.
__Tienes que sobrevivir muchos años, para vengarte, no hay justicia divina, solo infernal, la de nosotros o la de nadie.
El ángel rubio llegó invitado a Montevideo, luego de una tarde de asado con cuero, saludos marciales y lamidas de culo, lo llevaron a los calabozos, tres rehenes estaban incomunicados en piezas de dos por dos metros. Cuando sintió el olor a excrementos y orines mezclados, se sintió en casa.
Debió haber sido asombroso verlo hacer su oficio, su profesión… claro, si se tiene un alma de mierda y no se nació de buena madre. El ángel rubio aprendió bien en la escuela de Panamá, le enseñaron los yanquis, ellos son expertos en torturar.
Lorena sale del recinto donde duerme todo el día, sube la escalera de caracol hasta la planta baja, llega a uno de los cuartos de la casona, hay olor a humedad, entra y allí está el hombre, gordo, temblando de miedo, atado a los ganchos de la pared, se ve pálido.
__Te repito que no sé dónde enterraron a tus padres, yo solo era un teniente. __Dice temblando mientras la mira caminar sin hacer ruido, está completamente desnuda, pelo corto, boca hambrienta, uñas negras, colmillos anormales.
Lorena tiene hambre y hasta la sangre de mala calidad alimenta, será cuestión de seguir buscando más tarde.
Juicio y castigo

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