Más rumores sobre la película de La Liga de la Justicia

Ben Affleck podría dirigir La Liga de la Justicia
Justice League


Parece que Warner y DC Comics mueve ficha y quiere contrarrestar el efecto “Vengadores” de Marvel con una película que reuna a sus personajes más famosos con “La Liga de la Justicia”.

El estudio quiere a Ben Affleck que escriba y dirigirá la película, los personajes que aparecerían serían Superman, Batman, Wonder Woman, Linterna Verde y Flash. Parece que no van a seguir la fórmula de Marvel de crear películas independientes de los personajes para luego juntarlos en una sola y se lanzaran a la piscina con todos a la vez, tal vez por el fracaso de “Linterna Verde” y la negativa de Nolan de hacer más películas de superheroes. Así que tendremos que ver si la nueva entrega de “Superman” tendrá algo que ver o tambien será un film independiente a “La Liga de Justicia”.
Nunca se sabe
Por; Darío Valle Risoto
Creo realmente que la película de La Liga de la Justicia debe ser hecha en SGI tal el enorme avance de DC Universe del juego online de la editorial así se evitan deserciones de actores como le ha sucedido a Marvel por ejemplo con el protagonista de Hulk. Además sería interesante porque el marco de la generación de imágenes por ordenador le aportaría una carga de efectos muy acorde a los diversos superhéroes que la protagonizarían. Ben Affleck es un gran fan de los cómics, lo vimos en las geniales Dare Devil y en la biografía del actor George Reeves (Hollywoodland) pero seguro cuando este proyecto salga a la luz será cualquier otro el que esté involucrado solo espero que Christopher Nolan no lo haga porque no sabe un pito de heroes del cómic.
Por otro lado yo la haría con: Aquamán, Flash, Linterna Verde, Canario Negro y Flecha Verde en primer lugar para incorporar luego a Superman y después a Batman.

Los famosos y sus delirios: Perciavalle está de la cabeza

Cuando la estupidez desborda el vaso
Los famosos y sus delirios
Por: Darío Valle Risoto
El solo hecho de pertenecer a la farándula hace que estos personajes sean mayoritariamente tan absurdos como patéticos, parte de su fama viene de allí, de sus modales, su forma de vestir y sobretodo de una ideología fascista-ecológica-estúpida que hace nido en las mentes más ingenuas de los televidentes.
A este tipo de fauna intrínsecamente funesta podemos agregarles el aderezo de “Argentinos” que nada tiene que ver con algún sentimiento en contra de este pueblo hermano que quiero tanto y al que no dejo de defender cuando algún compatriota pretende generalizar algunos tips que lamentablemente estos personajes a los que me refiero tienen en una sobredosis preocupante se encargan de colectivizar.
Carlos Perciavalle es un personaje realmente curioso porque nunca me he explicado su fama ni su permanencia en los medios más que porque es realmente insistente en eso de tener pantalla o “tapa” de tiempo en tiempo durante varias décadas. Ahora nos habla de sus contactos con extraterrestres y no es el único “famoso” que lo hace.
Desde aquella conferencia absurda de Sixto Paz sobre ovnis a la que asistí por el año 1990 que me he quedado pasmado por la gente que utilizando su capacidad para acceder a los medios se abusa de gente como usted y yo y nos habla de dios, las hadas, el fin del mundo, la potencia curativa de la orina humana o de los extraterrestres. Es realmente indignante.
Vamos a ponernos del lado del absurdo y pensemos que de verdad el tipo no esta ni loco ni drogado y se encontró con un tipo de digamos… Ganímedes que le dio el mensaje acostumbrado sobre paz mundial, hambre, ecología y la necesidad de coser los botones del pantalón con hilo marca Rueda. Vamos solamente a suponer que el tipo está en sus cabales y se le aparece un extraterrestre de piel color Pitufo que le habla de estas cosas. Me surge entonces la pregunta: ¿Por qué mierda lo anda contando?
Yo no lo haría, de verdad si por casualidad hubiera tenido algún contacto del tercer tipo con seres aparentemente y subrayo: APARENTEMENTE de otro planeta nos e lo diría a nadie con la sola excepción de mi analista el que probablemente me mire y a continuación me aumente el costo del tratamiento.
Recuerdo entonces alguna vez que escuchando a Dolina este se preguntaba el porque estos mensajes siempre eran desaprovechados cuando el extraterrestre menos culto de la galaxia iría en primer lugar a una sección de las naciones unidas en vez de consultar a un pescador Ruso, una vedette en descomposición o un banquero peruano que le dio por la ovnilogía.
Por lo menos aparecería en un lugar público donde poder asegurarse la máxima cantidad de espectadores o interferiría los medios para dar su mensaje de paz que como todos sabemos es para luego invadirnos y comernos en inmensas brochotes con Ketchup.
Realmente me indigna que me insulten la inteligencia con avistamientos, contactos con Alien, Jesucristo, fantasmas, la energía de la tierra, Elvis, La carabina de Ambrosio o cualquier mierda. ¡Déjense de joder por favor!
PD: Ha, me olvidaba: Perciavalle también vio a Hitler, creo que estaba almorzando en Bariloche con Jimi Hendrix.
Triste pero cierto

John Turturro: Un actor mayúsculo

John Turturro
Por Wikipedia
John Michael Turturro (Brooklyn, Nueva York; 28 de febrero de 1957) es un actor y director de cine, televisión y teatro estadounidense de ascendencia italiana. Ha aparecido en más de 60 películas, incluyendo Barton Fink, Transformers, El gran Lebowski, La ventana secreta, Quiz Show: El dilema, Miller’s Crossing, El color del dinero, O Brother, Where Art Thou? y Do the Right Thing.  
Cuenta con varias colaboraciones con directores como Spike Lee y los hermanos Coen. Su primer papel en el cine llegó de la mano de Martin Scorsese con un pequeño papel en Toro salvaje. A menudo ha sido llamado “el rey del cine indie”, y es considerado un icono del cine independiente por su lealtad a estas películas y por la cantidad de ellas en las que se ha destacado. Entre sus trabajos en televisión figura la serie Monk (por la cual ganó el Premio Emmy) y la miniserie The Bronx Is Burning. Ha sido anfitrión de Saturday Night Live en una ocasión.

Debutó como director y guionista con la película Mac de 1992.
John Turturro nació en Brooklyn, Nueva York, el 28 de febrero de 1957, es el segundo de tres hermanos. Proveniente de una familia ítalo-estadounidense de religión católica romana, originaria de Sicilia por parte de su madre y de Bari por parte de su padre. Su padre Nicholas fue obrero, emigró desde Giovinazzo, Italia, a Estados Unidos a los 6 años de edad, luchó como naval en el Día D, falleció en 1988 como consecuencia del cancer. Su madre, Katherine, era cantante de jazz, trabajó en la naval durante la Segunda guerra mundial. Turturro recibió una educación católica.
Pasó parte de su infancia en Hollis hasta que su familia se mudó al barrio Rosedale en Queens, Nueva York, cuando él tenía seis años de edad. A los diez años comenzó a trabajar durante los veranos en la construcción junto a su padre. Creció mirando boxeo y viejas películas en televisión, y fue en gran parte inspirado por Kirk Douglas y Burt Lancaster. En una animada y extravertida familia, donde su madre cantaba y su padre contaba historias, John desarrolló un talento para imitar personajes como Edward G. Robinson y James Bond, además de escribir sketches para fiestas del vecindario. De los tres hermanos, era el del medio; «Teníamos una habitación, nunca tuve la mía propia hasta los 22 años», explica Turturro. Los aviones del aeropuerto JFK pasaban «tan bajo y tan fuerte que no podías escuchar tu propia voz. La casa se sacudía». Antes de dedicarse completamente a la actuación, desarrolló una doble pasión por el boxeo y el basketball, su aspiración era dedicarse al atletismo profesional. Sin embargo, después de terminar en cama recuperándose de la severa fractura de una de sus piernas, pasaba el tiempo haciendo álbums con recortes de la historia de la vida y escribiendo reseñas cinematográficas sobre sus actores favoritos.
Después de graduarse en la Universidad del Estado de Nueva York (SUNY), consigue una beca para estudiar bellas artes en la prestigiosa Yale School of Drama, donde tras un buen desempeño consigue un título de grado como actor. Sería en Yale donde coincidiría con actores como James Earl Jones, con quien trabajaría en más de una producción de esa institución, y con Frances McDormand, quien sería la futura esposa de Joel Coen.
Antes de conseguir la beca para estudiar en la Yale School of Drama, y a pesar de su buen rendimiento en la universidad, donde participaría de varios shows y conocería a Michael Badalucco, Turturro se aleja de la actuación para enseñar historia durante un año en Harlem. Más tarde realizaría otras tareas como atender un bar en el Upper East Side de Nueva York, y realizar producciones off-off Broadway junto a amigos en salones alquilados del Westbeth Theater.
«El comienzo fue un trabajo difícil. Me fue muy bien en la universidad y participé en muchos espectáculos, pero no tuve la confianza como para abrirme el camino de la manera que debía. Así que enseñé historia en una escuela durante un año. Luego conseguí una beca para Yale y me fue muy bien allí. Más tarde hice una obra llamada Danny and the Deep Blue Sea (1984) de John Patrick Shanley y realmente me cambió todo. Hice una película que John escribió, Five Corners, y sin eso nunca hubiese tenído la oportunidad de hacer Do the Right Thing.»
Fue en 1980 cuando hizo su primera incursión en el cine, en una escena de veinte minutos y con una sola línea (Hey, Jake!) en Toro salvaje de Martin Scorsese. Según Turturro, su agente consideraba este papel como «un paso en falso, quería que yo haga dinero. Pero él sabía que yo siempre había querido trabajar con Scorsese. En la universidad hice The Tooth of Crime, la obra de Sam Shepard, y De Niro vino a verla junto a Cis Corman, el director de casting de Toro salvaje en aquel entonces, y nos llamaron a Michael Badalucco y a mí para reunirnos con Scorsese y De Niro. Yo tenía 21 años y nunca antes había ido a una audición, profesionalmente. Así que preparamos una escena del libro de Jake LaMotta, la ensayamos a lo bestia. Era sólo una escena de tres páginas, pero donde sea que estábamos la ensayábamos. La hicimos remando en el Central Park, corriendo, jugando basketball, boxeando, sólo para ver cómo salía. Cuando llegó el momento de hacer la escena para ellos, recuerdo que Scorsese no quería que la hiciésemos: “¿Qué escena? Ni siquiera tenemos un guion”. Pero les gustó y nos volvieron a llamar. Audicioné durante meses. Finalmente nos dijeron que éramos muy jóvenes, pero conseguimos una línea cada uno».
Tras su debut bajo la dirección de Scorsese, pasarían cuatro años para que volviera a aparecer en una película, esta vez en Exterminator 2 (1984), haciendo un papel muy menor donde pasa totalmente desapercibido. En los créditos finales aparece como “Guy #2”. También tuvo un papel (ya acreditado con su nombre) en la exitosa comedia Buscando a Susan desesperadamente, con Rosanna Arquette y una emergente estrella: Madonna.
En 1987, apareció en Five Corners, una película de bajo presupuesto, junto a Tim Robbins y Jodie Foster. Su trabajo en esta película le sirvió para llamar la atención del director Spike Lee y un año más tarde lo incluiría dentro del reparto de Do the Right Thing, una exitosa producción en la que hizo el papel de “Pino” un racista, trabajando junto a Danny Aiello y el mismo Spike Lee, entre otros. Esta película obtuvo diversas nominaciones para los Globos de Oro y para los Premios Óscar, y consolidó la carrera de Turturro como actor, quien además empezaría a ser habitual en películas de Lee. Acerca de su relación con el director, Turturro comenta: «Recuerdo cuando me envió el guion de Do the Right Thing. Me había visto en Five Corners. Era un papel grandioso. Cuando lo leí me di cuenta de que éramos casi de la misma época, tenemos casi la misma edad, nos separa un mes. Creció en un barrio de italianos en su mayoría; yo crecí en un barrio de negros en su mayoría. Así que teníamos muchas cosas en común, y me quería para el papel. Durante la película nos hicimos muy buenos amigos, comenzamos a hablar y compartir muchas experiencias». Ésta fue la primera de las colaboraciones entre el famoso director y John Turturro, luego le seguirían Mo’ Better Blues (1990), Jungle Fever (1991), Clockers (1995), Girl 6 (1996), He Got Game (1998), Summer of Sam (1999), She Hate Me (2004) y Miracle at St. Anna (2008). Actuó en más películas de Spike Lee que cualquier otro actor.
Versátil, cómodo haciendo comedia y drama, Turturro también tiene una extensa lista de colaboraciones con los hermanos Coen. La primera fue la película de gángsters ambientada durante la ley seca, Miller’s Crossing (1990), haciendo el papel de Bernie, un judío apostador. Su personaje es, según él, «parecido al Doctor Fausto, pero en el idioma de Dashiell Hammett. Soy como un personaje diabólico, como un fantasma, apareciendo y desapareciendo. Y todas mis escenas son a través de Tom (Gabriel Byrne), sólo existo por él… Bernie es muy sagaz. Es muy verbal e intelectual; es peligroso, pero con su mente y su boca». Al año siguiente protagonizó Barton Fink; su papel como “Barton Fink”, un supuesto brillante dramaturgo que sufre un estancamiento creativo, es uno de los más memorables de su trayectoria. Turturro comenta: «No puedo creer que [los Coen] no hayan ganado ningún premio por el guion, fue magnífico. Cuando estuvimos haciendo la película básicamente nos reimos todo el tiempo, pensábamos “¿Cómo conseguiste el dinero para hacer esta película?”. Teníamos el dinero suficiente como para terminarla en 45 días y no nos pasamos. Tuve mi primer hijo entre medio, fue una experiencia maravillosa. Pero la primera vez que vi la película me horrorizó. No estaba acostumbrado a verme en papeles grandes. Ahora pienso que es una película genial, pero me ha llevado unos diez años decir “Sí, creo que está bien”». Por Barton Fink, Turturro se llevó el Premio a la interpretación masculina en el Festival de Cannes.
Durante la década de los 90, Turturro se transformó en uno de los actores favoritos de los Coen. Uno de sus papeles más recordados por el público es el del pederasta cubano-estadounidense Jesús Quintana en la comedia El gran Lebowski (1998). Pasando desapercibida al momento de su estreno, El gran Lebowski pasaría a la posteridad como película de culto. Antes de leer el guion, Turturro pensó que tendría un papel más grande, sin embargo los Coen le permitieron incorporar ideas propias para el personaje.Luego protagonizaría la comedia de aventura O Brother, Where Art Thou? (2000), junto a George Clooney y Tim Blake Nelson. Turturro interpreta a uno de los tres criminales que se fuga de prisión durante la Gran Depresión en Mississippi. «Con Spike Lee hacíamos muchas improvisaciones. Ensayábamos y hablábamos. Joel e Ethan escriben muy, muy calculadamente. Pero eso no significa que no puedes intentar diez maneras diferentes de hacer algo. Así que estás improvisando en el cómo. Con otros trabajos estás improvisando en el contenido», comenta Turturro acerca de las diferencias entre ambos.
Uno de sus papeles cómicos más reconocidos es el de Roland, el abogado estafador grouchoesco de Brain Donors (1992). Otro de sus papeles más reconocidos es Herb Stempel, protagonista de los escándalos de los shows televisivos en Quiz Show: El dilema (1994), un drama basado en hechos reales dirigido por Robert Redford.
En 1996 se estrena Box of Moon Light del director independiente Tom DiCillo, Turturro interpreta al protagonista Al Fountain, un veterano en medio de una crisis que busca liberarse de su monótona vida haciendo un viaje. El director dijo sobre Turturro: «Es un actor muy fuerte, y yo quería conseguir esa fuerza, sin ninguno de esos estrafalarios gestos que hace en algunos de sus papeles. Quería que fuese tan transparente como fuese posible». Y agregó sobre el personaje: «Al Fountain es un tipo muy interesante. Sólo por ser reprimido no deja de ser interesante, y yo sabía que John podía lograr eso». Durante una escena en la que debía caminar descalzo sobre un camino rocoso, Turturro tropezó y se fracturó un dedo del pie, sin embargo, continuó con la escena hasta que el director dijo “corten”».
Una de sus mejores películas y más importantes de su carrera, según Turturro, es La tregua (1997), una adaptación filmica realizada por Francesco Rosi de las memorias de Primo Levi. Para La tregua, Turturro pasó cinco años leyendo los libros de Levi, personaje que interpretaría, un sobreviviente de Auschwitz que regresa a Italia después de la guerra. El director, Francesco Rosi, dijo de John Turturro: «Es un actor muy valiente. Y es un hombre muy sensible; tiene una mirada inocente. Y hoy día no es fácil encontrar en el cine un actor que reproduzca una mirada inocente. Eso es actualmente una rareza. Turturro tiene la capacidad de comunicar el drama y la tragedia, pero también la ironía (…). En La tregua está presente no sólo su capacidad de ironía, sino también la del grotesco. Yo me había dado cuenta al ver Barton Fink, en Cannes en 1991, que John Turturro era un actor que estaba fuera de lo ordinario».
Apareció en tres comedias junto a Adam Sandler; interpretando al mayordomo Emilio López en Mr. Deeds (2002), al psicótico violento Chuck en Anger Management (2003) y haciendo el papel antagónico en You Don’t Mess with the Zohan (2008).
En 2003 vuelve a ser protagonista, esta vez en Fear X. «Nunca me fijo en si estoy en cada escena o no», asegura Turturro que interpreta a Harry Cain, un guardia de seguridad de un centro comercial que trata de descubrir al asesino de su esposa. «Me gustó porque la idea de la historia era acerca de un hombre sencillo que vive una insoportable y debilitante circustancia, y nunca llega a saber realmente qué sucede», dijo Turturro.
Después de su debut en Toro salvaje, Turturro explica que ha luchado para no ser encasillado dentro de un mismo papel: «Normalmente en las películas, si eres moreno, eres el malo. Es así. Yo rechacé un millón de esos papeles». Acerca de sus personajes excéntricos comenta: «No siempre he interpretado esos papeles. En las películas que he dirigido hice de tipo serio. Cuando la gente habla de ti quiere encasillarte, lo entiendo». Al comienzo hacía personajes «violentos, imprevisibles y de ese estilo», como por ejemplo en Five Corners (1988), El siciliano de Michael Cimino o El color del dinero de Scorsese. Pero estas cintas dieron a conocer a Turturro como actor, él permanece leal a ellas: «Después de todo, hay humanidad en la violencia, en la brutalidad».
Ocasionalmente ha participado como estrella invitada en la serie Monk, como el egocéntrico hermano de Adrian, Ambrose Monk; papel que en el año 2004 le valió un Premio Emmy.
La primera película con excesivos efectos especiales en la que trabajó fue Transformers de Michael Bay, haciendo del agente Simmons. Más tarde repetiría su papel en la segunda parte. «En la primera película observaba mucho a Shia porque parecía que a él no le resultaba difícil. Luego comencé a imaginar como si estuviese jugando con mis hijos y se me hizo más fácil. Pero al principio es extraño», comentó Turturro acerca de su experiencia.42 Por otro lado, su compañero, Shia LaBeouf, declaró que quisiera emular el registro de versatilidad que tiene Turturro. Turturro aceptó el papel en esta película porque su hijo mayor insistió en que lo hiciera, incuso antes de leer el guion. Además, Turturro ha bromeado diciendo que, aunque el director no lo sabe, su personaje está basado en Bay.

De niño, sus primeras influencias fueron Kirk Douglas, Burt Lancaster y El Zorro. En su casa, Turturro desarrolló el talento de la interpretación, imitando a Edward G. Robinson y James Bond.
Unos de sus realizadores favoritos es el italiano Federico Fellini. Fue a los 18 años de edad cuando vio por primera vez una película de Fellini, la película era Otto e mezzo, pero no le gustó: «Sabía que era preciosa visualmente, pero realmente no la entendí en su totalidad», comenta Turturro. Años más tarde probó con La strada, y le gustó un poco más: «Lleva un poco de tiempo acostumbrarse a Fellini», dice. Fue después de ver Amarcord y I Vitelloni cuando realmente le empezaron a gustar sus películas. Su favorita fue Las noches de Cabiria: «Realmente aluciné», dice Turturro acerca de su experiencia con esta película, «Fue tan graciosa y sorprendente (…) Después de verla por primera vez salí del cine y me sentí como si acabara de salir de la iglesia (…) Tiene uno de los mejores finales de película que he visto». Acerca de la influencia de Fellini en su tercer largometraje como director, Romance & Cigarettes, Turturro comenta: «El espíritu de mi película —como las cosas pueden ser tanto sensibles como ridiculas— fue inspirado por Fellini».
Turturro ha declarado que todo lo que sabe sobre actuación lo aprendió de su padre, un hombre duro, honesto y violento. Su padre era una figura amenazante para sus tres hijos, y para su esposa, a quien solía golpear: «no mucho, pero sucedía», dijo Turturro, continuó diciendo: «Por alguna razón mi hermano mayor tenía más miedo que yo», su madre sabía que «yo lo hubiese golpeado hubiese ido demasiado lejos». Ese ambiente negativo influenció su posterior formación, en su casa siempre tenía que ser «consciente de que algo podía suceder debido a su carácter. Era una casa estupenda para crecer si querías ser actor. Vivías segundo a segundo, había mucho humor negro», así aprendió a leer las situaciones y que «si haces algo a alguien, tiene una repercusión».
 
Ascendencia italiana
Su ascendencia europea (baresi (padre); siciliana (madre)) ha sido relevante durante toda la carrera de John Turturro. Ha interpretado rusos, judíos, hispanos, armenios y, por supuesto, italianos. Uno de sus personajes italoestadounidenses más memorables es el de Pino en Do the Right Thing de Spike Lee, donde interpreta a un repartidor de pizza racista, hijo de Sal Fragione (personaje interpretado por Danny Aiello. «Yo soy el representante caucásico en las películas de Spike Lee. En realidad soy negro», comenta Turturro. Muchos de los personajes que a menudo interpretan los italoestadounidenses son los gángsters, durante los años 80 y 90 Turturro interpretó algunos de ellos, como Pisciotta en la adaptación de la novela de Mario Puzo El siciliano (1987) o Mike Battaglia en Men of Respect (1990). Fue durante el rodaje de El siciliano en Sicilia cuando comenzó a familiarizarse con Italia.
«(…) es una obra de arte escrita, dirigida y protagonizada por ítaloestadounidenses. Pero tengo que decir que en la primera temporada me ofrecieron dirigir, vi el piloto y dije: “Sal de aquí. No voy a hacer esto”. Y luego leí algunos guiones más y me di cuenta de que estaba muy bien escrito, como seis meses más tarde lo vi y dije: “este show es realmente muy bueno”. David Chase, que es italiano, lo ambientó dentro de la mafia para de alguna forma realzar todo, pero está contando otras historias, relaciones de familia entre padres e hijos, entre esposos y esposas. Hay un fenomenal trabajo es esa serie.»
En 2009, Turturro comenzó a trabajar en varios proyectos relacionados con la cultura italiana. El primero se trató de Passione, un documental que explora la escena musical de Nápoles y las canciones clásicas originarias de esa zona como “O sole mio” y “Volare”. «Quiero hacer en Napoles lo que Wim Wenders hizo en Cuba con Buena Vista». dijo Turturro, y explicó: «El documental va a explicar la longevidad del estilo y porqué viajó tan lejos. Será una mezcla de cantantes antiguos y modernos concentrandose en la ironía más que en lo sentimental». Al mismo tiempo está trabajando en otro proyecto napolitano, una adaptación en inglés al cine de la obra off-Broadway Souls of Naples (Questi fantasmi), en la cual actuó.62 63 Turturró explicó que estos proyectos lo ayudarían a investivar sus raíces, y comentó: «Cuando envejeces un poco, tienes una relación complicada con tu otro país de origen. Siendo estadounidense te das cuenta de cuan anglificado eres; es bueno encontrar un poco de balance en tu vida».64 59
En julio de 2008, con 51 años de edad, Turturro recibió un premio por sus logros en el Festival internacional de cine de Maine. El programador del festival elogió la labor de Turturro como actor y director: «Es una de las figuras más fuertes y únicas del mundo del cine intependiente, y que tanto dirigiendo, escribiendo y actuando siempre produce intencidad, inteligencia y curiosidad, atrubutos que tratamos que destacar cada año en las películas del festival». Shannon Haines, la directora del festival comentó: «Cuando pienso en cine intependiente, pienso en John Turturro».

Siendo uno de los iconos del cine independiente, ha recibido numerosos reconocimientos por sus trabajos, incluido el Brooklyn Excellence Award por su “dedicación a la realización independiente, como también su larga historia en Brooklyn”. El director del festival dijo: «(…) honestamente, para este premio no se me ocurre otro destinatario que John Turturro. John no solo es de Brooklyn, es Brooklyn en su mejor expresión».
El apellido “Turturro” proviene del italiano tortora que significa “tórtola” (un nombre utilizado en Italia en el pasado). Se hace referencia a este dato en el capítulo “Mr. Monk Goes Home Again” de la serie Monk, cuando Ambrose Monk (interpretado por Turturro) le cuenta a Natalie, la asistente de Adrian, que su padre lo llamó Ambrose por su querida tortuga (la traducción de tortora al inglés es turtle-dove; turtle significa tortuga).
Tiene su propia compañía de producción, llamada Humperdink Productions,ubicada en la Pequeña Italia, Manhattan. Es un ávido seguidor de los New York Yankees, al igual que su hermano, Nicholas.
Turturro es aficionado a la cocina: “Honestamente, mi madre en realidad no me enseñó tanto sobre cocina. Su padre, mi abuelo Giovanni, era chef en un transatlántico. Me nombraron [John] en su honor. Recuerdo que él hacía huevos en aceite de oliva con albahaca en pan. Me gustan los huevos de la manera en que los hacen los italianos, cuando les ponen un poco de aceite de oliva y adentro del pan”, comentó el actor en una entrevista sobre sus costumbres gastronomicas.

La Matanza de Tlatelolco nunca se olvida

Movimiento de 1968 en México
Matanza de Tlatelolco.
Por Wikipedia
El movimiento estudiantil de 1968 fue un movimiento social en el que además de estudiantes de la UNAM y del IPN, participaron profesores, intelectuales, amas de casa, obreros y profesionistas en la Ciudad de México y que fue dispersado el 2 de octubre de 1968 por el gobierno mexicano en la matanza en la Plaza de las Tres Culturas de Tlatelolco. El hecho fue cometido por el grupo paramilitar denominado Batallón Olimpia y el Ejército Mexicano, en contra de una manifestación convocada por el Consejo Nacional de Huelga, órgano directriz del movimiento. Según lo dicho por sí mismo en 1969 y por Luis Echeverría Álvarez, el responsable de la matanza fue Gustavo Díaz Ordaz.
Debido a la acción gubernamental al pretender ocultar información, no se ha logrado esclarecer exactamente la cantidad oficial de asesinados, heridos, desaparecidos y encarcelados. La fuente oficial reportó en su momento 20 muertos, pero las investigaciones actuales deducen que los muertos podrían llegar a varias centenas y responsabilizan directamente al Estado Mexicano. El corresponsal de la BBC de Londres en México, Julian Petiffer, quien presenció los hechos, mencionó en un despacho noticioso  que “en una destacable demostración de estupidez, brutalidad, o ambas juntas, el ejército y la policía pasaron fuego de ametralladores por miles de manifestantes pacíficos y gentes que iba de paso por el lugar…” y estimó el número de estudiantes asesinados en (al menos) 200.
Politólogos e historiadores coinciden en señalar que este movimiento y su terrible desenlace incitaron a una permanente y más activa actitud crítica y opositora de la sociedad civil, principalmente en las universidades públicas, así como a alimentar el desarrollo de guerrillas urbanas y rurales y dio cabida al periodo conocido como la Guerra Sucia. La Fiscalía Especial para los Movimientos Sociales y Políticos del Pasado (FEMOSPP), incluye el movimiento del 68 en su informe de febrero 2006 con respecto a dicho periodo.
Autores como Fernand Braudel, Immanuel Wallerstein y Carlos Antonio Aguirre Rojas coinciden en señalar al movimiento de México inserto en un contexto planetario de luchas sociales surgidas y recreadas de las universidades luego de vivirse un periodo de bonanza económica por la Posguerra, siendo Braudel el primero en denominar al movimiento Revolución cultural de 1968, caracterizado por revolucionar para siempre los tres principales espacios de recreación de la cultura: la familia, los medios de comunicación y la escuela.
Los hechos
El 22 de julio de 1968, un incidente de fútbol americano entre la vocacional 2 del IPN y la preparatoria Isaac Ochoterena, incorporada a la UNAM, termina en una gresca. El cuerpo policiaco de granaderos son quienes disuelven a la turba, deteniendo a varios estudiantes e incursionando dentro de las instalaciones de dicha vocacional.
Entre el 26 al 29 de julio de 1968, varias escuelas entran en un paro de labores, los granaderos y el ejército entran a varias de las escuelas, entre ellas, la Prepa 1 en San Ildefonso, donde es destruida una puerta tallada en el siglo XVIII, mediante el disparo de una bazuca.
El 30 de julio de 1968, el rector de la UNAM, Javier Barros Sierra en Ciudad Universitaria, condenaría públicamente los hechos, izando la bandera mexicana a media asta y con un emotivo discurso se pronunciaría a favor de la autonomía universitaria y exigiría la libertad de los presos políticos, refiriéndose a los estudiantes detenidos de la Prepa 1. Ese mismo día encabezaría la marcha por la avenida de los Insurgentes, donde surgió un lema muy común utilizado por el movimiento estudiantil, “¡Únete pueblo!”.
El 26 de agosto de 1968, una multitudinaria marcha se dirigió al zócalo capitalino. Fue la primera ocasión en que se insulta públicamente al presidente mexicano, Gustavo Díaz Ordaz. Al finalizar la manifestación, uno de sus líderes se pronuncia a favor de quedarse a esperar una respuesta del gobierno, a escasos días del informe presidencial.
La madrugada del 28 de agosto de 1968, se abren las puertas del Palacio Nacional, de donde salieron tanques del ejército para dispersar a los manifestantes.
El 13 de septiembre de 1968, tiene lugar “La marcha del silencio”, donde los manifestantes marcharon con pañuelos en la boca.
El 18 de septiembre de 1968, el ejército invade la Ciudad Universitaria de la UNAM.
El 24 de septiembre de 1968, el ejército invade el Casco de Santo Tomás, uno de los campus del IPN.
El 1 de octubre de 1968, el ejército se retira de la UNAM y el IPN.9
El 2 de octubre de 1968
La tarde del 2 de octubre de 1968, un día después de la salida del ejército de los campus de la UNAM y del IPN, miles de personas se reunieron en la Plaza de las Tres Culturas en Tlatelolco.
Mientras tanto, el ejército vigilaba, como en todas las manifestaciones anteriores, que no hubiera disturbios, principalmente porque el gobierno tenía temor de que fuera asaltada la Torre de la Secretaría de Relaciones Exteriores.
Por su parte, miembros del Batallón Olimpia (cuyos integrantes iban vestidos de civiles con un pañuelo o guante blanco en la mano izquierda) se infiltraban en la manifestación hasta llegar al edificio “Chihuahua” donde se encontraban los oradores del movimiento y varios periodistas.
Primera conferencia de prensa convocada por el Consejo de Huelga de la UNAM el 5 de octubre. Con micrófono Marcelino Perelló hijo del activista catalán Marcelino Perelló.
Cerca de las seis de la tarde, casi finalizado el evento, un helicóptero sobrevoló la plaza del cual se dispararon bengalas, presumiblemente, como señal para que los francotiradores del Batallón Olimpia apostados en el edificio “Chihuahua” abrieran fuego en contra de los manifestantes y militares que resguardaban el lugar, para hacerles creer a estos últimos, que los estudiantes eran los agresores. Los militares en su intento de defenderse, repelieron “la agresión de los estudiantes”, pero ante la confusión, los disparos no fueron dirigidos contra sus agresores, sino hacia la multitud de manifestantes que se encontraban en la plaza de Tlatelolco.
Muchos manifestantes que lograron escapar del tiroteo se escondieron en algunos departamentos de los edificios aledaños, pero esto no detuvo al ejército, que sin orden judicial, irrumpieron a cada uno de los departamentos de todos los edificios de lo que conforma la Unidad Tlatelolco, para capturar a los manifestantes.
Aún se desconoce la cifra exacta de los muertos y heridos. El gobierno mexicano manifestó en 1968 que fueron sólo 20 muertos, tres años más tarde, la escritora Elena Poniatowska, en su libro La noche de Tlatelolco publicó la entrevista de una madre que buscó entre los cadáveres a su hijo y reveló que por lo menos había contado 65 cadáveres en un solo lugar.
Algunos autores, como Jorge Castañeda creen que todo uso de la fuerza pública comenzó a ser magnificado por la población luego de la operación contra los estudiantes en Tlatelolco. Este autor sostiene que los estudiantes asesinados fueron 68, y 1 soldado.
Sin embargo la BBC de Londres, en una acotación hecha en el 2005 al despacho informativo original del 2 de Oct. de 1968, y luego de conocerse las implicaciones de la CIA en los hechos, sostiene que el número de victimas oscila entre 200 y 300, y que los cuerpos fueron retirados en camiones de transporte de basura.
En general las estimaciones calculan el numero de muertos desde los 200 hasta los 50014 . Testigos afirman hubo grúas recogiendo centenares de cadáveres que había a su paso para luego ser incinerados y arrojados.
 Los Juegos Olímpicos
Artículo principal: Juegos Olímpicos de México 1968.
El sábado 12 de octubre de 1968, el presidente mexicano, Díaz Ordaz, inauguró los XIX Juegos Olímpicos, bautizados como “La Olimpiada de la Paz”, en ese momento un grupo de manifestantes lanzó sobre el palco presidencial, un papalote de color negro en forma de paloma, en repudio por la matanza del 2 de octubre.
Internacionalmente se sabía poco de la reciente matanza de estudiantes. Esto mostraba dos caras de México ya que por un lado mucha gente desaparecida era buscada y por otro lado México se vio como un gran anfitrión en el tiempo que duró la justa deportiva.
En enero de 2005, la Fiscalía Especial para Movimientos Sociales y Políticos del Pasado (FEMOSPP), solicitó la aprehensión de 55 personas presuntamente responsables de la matanza de Tlatelolco. En mayo de 2005, la FEMOSPP aseguró que el ex presidente Luis Echeverría sería consignado ante un juez penal federal. Para entonces, la fiscalía consideraba también como sospechosos de la matanza tanto al ex presidente, como al ex procurador general de la República, Julio Sánchez Vargas; al ex agente del Ministerio Público, Salvador del Toro Rosales; al entonces subdirector de la Dirección Federal de Seguridad (DFS), Luis de la Barreda Moreno; y al entonces comandante de un grupo de agentes, Miguel Nazar Haro.
En noviembre de 2006 el juez José Mattar, responsable del Segundo Tribunal Unitario en Materia Penal, ordenó la detención de Luis Echeverría. Se ordenó su arresto domiciliario, debido a su avanzada edad. En julio, un tribunal federal concedió un amparo contra el auto de formal prisión, y se ordenó levantar el arresto domiciliario.
El titular del Tercer Tribunal Unitario en Materia Penal, Jesús Guadalupe Luna Altamirano, exoneró a Echeverría al considerar que no existía alguna prueba que lo inculpara como responsable de los hechos ocurridos cuando fue secretario de Gobernación; si bien determinó que hubo genocidio planeado y ejecutado.
La FEMOSPP dio a conocer en Febrero del 2006 un importante documento sobre el periodo de la Guerra sucia en México en el cual incluyó al movimiento estudiantil de 19686
Día de duelo nacional
El 8 de noviembre de 2011, el Congreso de la Unión declaró el 2 de octubre, día de duelo nacional. Además, se propuso inscribir dicha fecha en el muro de honor de la Cámara de Diputados, en memoria de los mártires de la democracia.