Uno, Dos, Ultrasoneto

Uno, dos, Ultrasoneto
Por: Darío Valle Risoto

Espejismos de varias alturas
Peces eléctricos de todo color
Sueños que viajan a la espesura
De tu pubis en contemplación.

Arrancan incautas las olas
Que lamen el faro de la virtud
Cada alondra se somete al frío
Esclava del calor ancestral.

Y tu madrugada se escapa
Desnudándote las humedades
Redes de deliciosos duraznos
Pesan sobre nuestra conciencia.

Dime si fui demasiado directo
Buscándote aquellos secretos tardíos
Cuando se levantaban las cruces
De tus monumentos hechos fuego.

Ya no tienes la belleza virginal
Y una sonrisa de osadía te cubre
Cuando ya no aprietes las nalgas
Saldrá vapor de tu alma licenciosa.

Cada momento penetra iracundo
Subyugando tierras otrora benditas
Solo mi incienso podrá aplacarte
Cuando loca muerdas mi espuma.

Cataratas de semillas doradas
Bailan sobre la cometa de luces
Peces eléctricos muerden tus piernas
Y yo como siempre volveré al mar.