Carlos Trillo: Un maestro Argentino del cómic

Carlos Trillo
Por Wikipedia

Carlos Trillo (Buenos Aires, 1 de mayo de 1943 – Londres, 7 de mayo de 2011) fue un reconocido guionista de historietas y escritor de Argentina.

Carlos Trillo comenzó su labor profesional en 1963 y al año siguiente entró a trabajar en la revista Patoruzú (colaborando hasta 1968) y luego en la editorial García Ferré, escribiendo para esta última cuentos y notas de estilo periodístico además de guiones para las series de historietas de la publicación: Hijitus, Antifaz, Topo Gigio y La Familia Panconara, entre otras. En 1972 ingresó a la revista Satiricón, donde trabajó junto a Oswal, Horacio Altuna y Lito Fernández. Más tarde, en 1975 pasó a la revista Mengano donde colaboró desde el número uno con Altuna y realizó Un tal Daneri junto a Alberto Breccia. Con el hijo de Alberto, Enrique Breccia realizó entre 1977 y 1982 Alvar Mayor, publicada íntegramente en la revista Skorpio de Argentina y también en Italia, España y Francia.

Junto a Horacio Altuna, Carlos Trillo fue el creador de la popular tira cómica El Loco Chávez que se publicó diariamente en el diario Clarín de Buenos Aires entre el 26 de julio de 1975 y el 10 de noviembre de 1987. El protagonista, Chávez, es un periodista que a través de sus aventuras narra el día a día que vive el país, con los conflictos sociales, los vaivenes económicos, etc.

Extendieron luego su colaboración a diversas historietas, entre ellas la más renombrada fue Las puertitas del Sr. López que apareció por primera vez en la revista de cuentos de ciencia de ciencia ficción El Péndulo en octubre de 1979, y luego en la revista Humor a partir de 1980. El protagonista, López, es un oficinista cobarde e incapaz de rebelarse, que ingresa a otros mundos traspasando puertas (siempre las de un baño), pero siempre regresa a su realidad. Realizada y publicada en plena dictadura militar, Horacio Altuna cuenta que: “La historia trataba de un tipo muy pusilánime; era una visión de la Argentina bajo la dictadura. Nosotros la hacíamos pensando que estábamos bajo ese régimen”.Fue llevada al cine en el año 1988, obteniendo el Gran Premio en el Festival Chaplín del Humor, en Vevey, Suiza.

Ya en el año 1982 publican El último recreo en la revista española ” 1984″. En Argentina la serie comenzó en Superhumor, que publicó tres episodios, para continuar en Fierro, a partir del Nº 7. El argumento de la obra es que tras la explosión de una bomba que elimina únicamente a aquellos que han alcanzado la madurez sexual, los niños, únicos sobrevivientes, deben arreglárselas para sobrevivir en un mundo sin adultos. No tardan en aparecer los vicios de los adultos, y afloran el egoísmo y la violencia, a medida que se pierde la inocencia.
El Negro Blanco, junto al dibujante Ernesto García Seijas, representó la continuidad de El Loco Chávez en las páginas de Clarín hasta septiembre de 1987. Desde el 28 de abril de 2002 publicó en Clarín CaZados, junto a O’kif. Junto a Jordi Bernet hacen Clara de noche, historieta cómica semanal, publicada por El Jueves. En Argentina la publica el diario Página 12. Narra la vida cotidiana de una prostituta española que, además, debe criar un hijo. El autor contó que Clara de Noche surgió cuando el editor le solicitó que le llevase un “un personaje de puta madre”.

Estaba casado con la escritora argentina Ema Wolf, con quien tuvo 2 hijos.
Falleció en Londres, el 7 de mayo de 2011, mientras disfrutaba de un viaje de vacaciones.

 
Cibersix

Recordando a Jorge Cafrune

Jorge Cafrune
Por: Darío Valle Risoto
En la nebulosa casi mágica e irreal de mis momentos de la niñez desfilan un abanico de canciones del folclore argentino que mi madre escuchaba en la radio que teníamos en la cocina de casa. Ya casi adolescente escuchamos de la muerte de Jorge Cafrune pero la noticia no se volvió a mencionar porque eran tiempos en 1978 de dictadura y este gaucho nunca le cayó bien al poder… como debe ser.
Pero pasan los años y uno viaja a otros universos musicales y la memoria agazapada de pronto vuelve para ya más maduros poder decodificar no solo las excelentes composiciones en guitarra sino también esas letras tremendas, no solo de su autoría porque la figura inmensa y fantástica de Atahualpa Yupanqui le dio al mundo letras que ejecutaron tantos como Cafrune y que hoy comparto con ustedes.
Recuerdo también escuchar a Alfredo Zitarrosa en la casa de mi recordado amigo Juan Torradefló y el me decía que como Carlos Gardel era un tipo “Heavy” porque el metal no corresponde exactamente con andar electrificado y a los puros gritos, también tiene que ver con los cojones bien puestos y nunca bajar la cabeza a los poderosos. Por lo tanto mi humilde homenaje a Jorge Caffrune: Otro Heavy.

El Payador Perseguido
Atahualpa Yupanqui (letra y música)

Con su permiso via a dentrar
Aunque no soy convidao,
Pero en mi pago, un asao
No es de naides y es de todos.
Yo via cantar a mi modo
Después que haiga churrasquiao

Yo sé que muchos dirán
Que peco de atrevimiento
Si largo mi pensamiento
Pa’l rumbo que ya elegí,
Pero siempre hei sido ansí;
Galopiador contra el viento.

La sangre tiene razones
Que hacen engordar las venas
Pena sobre pena y penas
Hacen que uno pegue el grito.
La arena es un puñadito
Pero hay montañas de arena.

No sé si mi canto es lindo
O si será medio triste;
Nunca fui zorzal, ni existe
Plumaje más ordinario.
Yo soy pájaro corsario
Que no conoce el alpiste.

Vuelo porque no me arrastro,
Que el arrastrarse es la ruina;
Anido en árbol de espinas
Lo mesmo que en cordillera
Sin escuchar las zonceras
Del que vuela a lo gallina.

No me arrimo así nomás
A los jardines floridos.
Sin querer vivo advertido
Pa’ no pisar el palito.
Hay pájaros que solitos
Se entrampan por presumidos.

Aunque mucho he traqueteao
No me engrilla la prudencia.
Es una falsa experiencia
Vivir temblándole a todo.
Cada cual tiene su modo;
La rebelión es mi cencia.

Yo soy de los del montón,
No soy flor de invernadero.
Soy como el trébol pampero,
Crezco sin hacer barullo.
Me apreto contra los yuyos
Y así lo aguanto al pampero.

Acostumbrao a las sierras
Yo nunca me sé marear,
Y si me siento alabar
Me voy yendo despacito.
Pero aquel que es compadrito
Paga pa’ hacerse nombrar.

Si alguien me dice señor,
Agradezco el homenaje;
Más, soy gaucho entre el gauchaje
Y soy nada entre los sabios.
Y son pa’ mí los agravios
Que le hacen al paisanaje.

La vanidá es yuyo malo
Que envenena toda huerta.
Es preciso estar alerta
Manejando el azadón
Pero no falta el varón
Que la riegue hasta en su puerta.

El trabajo es cosa buena
Es lo mejor de la vida
Pero la vida es perdida
Trabajando en campo ajeno.
Unos trabajan de trueno
Y es para otros la llovida.

El estanciero presume
De gauchismo y arrogancia.
Él cree que es extravagancia
Que su peón viva mejor.
Más, no sabe ese señor
Que por su peón tiene estancia.

Aquel que tenga sus reales
Hace muy bien en cuidarlos;
Pero si quiere aumentarlos
Que la ley no se haga el sordo.
En todo puchero gordo
Los choclos se vuelve marlos.



Y aunque me quiten la vida
O engrillen mi libertad.
¡Y aunque chamusquen quizá
mi guitarra en los fogones,
han de vivir mis canciones
en l’alma de los demás!

¡No me nuembren, que es pecao,
y no comenten mis trinos!
Yo me voy con mi destino
Pa’l lao donde el sol se pierde.
¡Tal vez alguno se acuerde
que aquí cantó un argentino!

Para Adultos Contemporáneos seudo-intelecto-neuro-hipocondríacos…

Para Adultos Contemporáneos seudo-intelecto-neuro-hipocondríacos…
Gracias a Myriam Croft por estos consejos.     
 

Es decir: nosotros…

Dicen que todos los días tenemos que comer una manzana por el hierro y un plátano, por el potasio.
También una naranja, para la vitamina C, medio melón para mejorar la digestión y una taza de té verde sin azúcar, para prevenir la diabetes.

Todos los días hay que tomar dos litros de agua (sí, y luego mearlos, que lleva como el doble del tiempo que llevó tomárselos).

Todos los días hay que tomarse un Centrun o un Yogurt para tener ‘L. Cassei Defensis’, que nadie sabe qué mierda es, pero parece que si no te tomas un millón y medio todos los días, empiezas a ver a la gente como borrosa.

Cada día una aspirina, para prevenir los infartos, más un vaso de vino tinto, para lo mismo. Y otro de blanco, para el sistema nervioso. Y uno de cerveza, que ya no me acuerdo para qué era. Si te lo tomas todo junto, por más que te dé un derrame ahí mismo, no te preocupes pues probablemente ni te enteres.

Todos los días hay que comer fibra. Mucha, muchísima fibra, hasta que logres defecar un sweater. Hay que hacer entre cuatro y seis comidas diarias, livianas, sin olvidarte de masticar cien veces cada bocado. Haciendo un pequeño cálculo, sólo en comer se te van como cinco horitas.

Ah, después de cada comida hay que lavarse los dientes, o sea: después del Centrun y la fibra los dientes, después de la manzana los dientes, después del plátano los dientes… y así mientras tengas dientes, sin olvidar pasarte el hilo dental, masajeador de encías, buche con Listerine.

Mejor amplía el baño y mete el equipo de música, porque entre el agua, la fibra y los dientes, te vas a pasar varias horas por día ahí adentro.

Hay que dormir ocho horas y trabajar otras ocho, más las cinco que empleamos en comer, veintiuno. Te quedan tres, siempre que no te agarre algún imprevisto. Según las estadísticas, vemos tres horas diarias de televisión. Bueno, ya no puedes porque todos los días hay que caminar por lo menos media hora (dato por experiencia: a los 15 minutos regresa, si no la media hora se te hace una).

Y hay que cuidar las amistades porque son como una planta: hay que regarlas a diario. Y cuando te vas de vacaciones también, supongo. Además, hay que estar bien informado, así que hay que leer por lo menos dos diarios y algún artículo de revista, para contrastar la información. ¡Ah!, hay que tener sexo todos los días, pero sin caer en la rutina: hay que ser innovador, creativo, renovar la seducción. Eso lleva su tiempo. ¡Y ni qué hablar si es sexo!! (al respecto te recuerdo: después de cada comida hay que cepillarse los dientes!).
También hay que hacer tiempo para barrer, lavar la ropa, los platos, y no te digo si tienes perro u otra mascota… ¿hijos?!

En fin, a mí la cuenta me da unas 29 horas diarias. La única posibilidad que se me ocurre es hacer varias de estas cosas a la vez, por ejemplo: Te duchas con agua fría y con la boca abierta así te tragas los 2 litros de agua.

Mientras sales del baño con el cepillo de dientes en la boca le vas haciendo el amor parado a tu pareja, que de paso mira la TV y te cuenta, mientras barres. ¿Te quedó una mano libre? Llama a tus amigos. ¡Y a tus padres!! Tómate el vino (después de llamar a tus padres te va a hacer falta). El Yogur con la manzana te lo puede dar tu pareja mientras se come el plátano con el Centrun, y mañana cambian. Y menos mal que ya crecimos, porque si no nos tendríamos que clavar un  Extra Calcio todos los días.

¡Úuuuf! Pero si te quedan 2 minutos, reenvíale esto a los amigos (que hay que regar como las plantas) mientras tomas una cucharadita de All Bran, que hace muy bien… Y ahora te dejo porque entre el yogur, el medio melón, la cerveza, el primer litro de agua y la tercera comida con fibra del día, ya no sé qué estoy haciendo pero necesito un baño urgente. Ah, voy a aprovechar y me llevo el cepillo de dientes…