Cuentos de Robots 2. Cap: 17 Desapariciones

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Desapariciones Cap: 17
Por: Darío Valle Risoto

Una de las peores cosas que nos pueden pasar a los seres humanos es la desaparición de nuestros seres queridos, que estos dejen de estar sin explicación de un día para el otro es el mismo infierno en vida, la sensación de incertidumbre produce una tristeza que paraliza o enloquece, a lo peor ambas cosas.

Jim tocó timbre en el apartamento de Nick y luego de interminables segundos este le abrió, tenía la barba crecida y los ojos hundidos al fondo de la nuca.
__ Se que es difícil pero la vamos a encontrar amigo, no te calientes al cuete. __ le dijo con gesto compungido mientras le acariciaba el pelo cual si fuera un chico.
__ Cuando me desperté ya no estaba, ella algo me dijo, algo de que el mundo se va al carajo y que ella forma parte… ¡Ya no entiendo nada!
__ Perdóname el atrevimiento, quizás mi pregunta está fuera de lugar pero: ¿Llamaste a la compañía?, Será mejor que les avises, no te olvides que la robot no te pertenece.

Nick se apartó de su amigo, si bien agradecía que haya llegado a acompañarlo cuando lo llamó para contarle que Kimi se había ido, no le había gustado que la llamara “Robot”.
Jim abrió la heladera y sacó hielo, fue hasta la alacena y encontró media botella de whisky y aunque sabia que a Nick no le agradaba demasiado sirvió para ambos.
__ Gracias, no la llames así por favor.
__ Oh… perdón, si es que se me pega lo ordinario, se que son androides, casi humanos por lo que he visto, bueno, por lo que todo el mundo puede comprobar. ¿Y se fue así nomás?
__ Dejó una nota.

“Lo siento Nick, eres un buen hombre y no puedo involucrarte, debo encontrar a los míos, debes comprenderlo” Kimiko.
__ ¿A quienes se refiere como los suyos?
__ Me dijo que son la última creación de Ozamu Matsushita para…
__ ¿Para?

Nick no quiso seguir hablando, le dijo solamente que lo dejara ir a acostarse que se sentía realmente extenuado. Dejó el vaso vacío de whisky sobre la mesa y se fue a su cuarto.
Jim se asomó a la ventana, miró a la cocina impecable, todo estaba limpio, fue al baño a orinar, dentro de una canasta de plástico había un juego de ropa interior femenina, tomó la bombacha y la llevó hasta sus ojos, era pequeña, olía a perfume.
Lo primero que hizo al salir del baño fue llamar a Berta su prima, esta se mostró bastante comprensiva ante la noticia de que habían perdido a uno de sus productos, quizás demasiado, de inmediato le aclaro que todos los bioandroides de la compañía eran muy fáciles de rastrear.
__ Tienen geo localización, es obligatorio desde que en principios de la década pasada se perdían por alguna falla o robo.
__ ¿Y puedes decirme donde podremos encontrar a la chica?
__ Es raro pero no puedo localizarla, no hay forma de hacerlo de alguna manera ya no tiene el dispositivo o está apagado, de todas maneras ya no es responsabilidad de tu amigo porque se ha ido, así que ha fracasado su prueba.
__ ¿Fracasado?
__ Si, de eso se trata ¿No?, ahora cuando la localicemos será desensamblada porque no podemos admitir que se escapen.
__ Pero Berta, eso es criminal.
__ Jim, son máquinas por más que nos imiten, solo eso.
__ Gracias, discúlpame la molesta. __ Apagó el teléfono y sintió tristeza por su amigo, caminó hasta el cuarto y comprobó mirando por entre la puerta entornada que dormía pero se le notaba la respiración agitada como si soñara.

Volvió al baño y de nuevo tomó la bombacha que era amarilla con lunares blancos. No era un pervertido, solamente que el contacto con esa ropa interior le hacía pensar en que no se había largado una cosa o algo “inventado” sino una persona y que era muy importante para su mejor amigo pese a los pocos días de estar juntos .
Volvió al living y se sirvió más whisky, luego de un largo rato cuando casi se queda dormido en el sofá su amigo salió, estaba igual de maltrecho.
__ Llamé a Berta, dice que la compañía se va a encargar pero que no la pudo localizar en una primera instancia desde su ordenador.
__ Me imaginaba que tendrían algún dispositivo para tenerlos vigilados. ¿Si lo hacen con los seres humanos como no lo iban a hacer con los androides?
__ ¡La seguridad de un mundo feliz!
__ Ni más ni menos. Mientras dormía tuve un sueño extraño, se que apenas dormí hora y media, debo agradecerte el hacerme el aguante, mi sueño…
__ ¿Soñaste con ella?
__ No precisamente pero creo que algo se está formando a nuestro alrededor en todo el mundo que pronto va a explotarnos en la cara y que de alguna forma Kimiko forma parte de la solución. ¡Tenemos que encontrarla hermano!

Continuará.

Cuentos de Robots 2: Cap. 16 Corrosión y conformidad

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Cuentos de Robots 2
Corrosión y conformidad Cap: 16
Por: Darío Valle Risoto

__ Estas en casa, yo soy Nick, Nicolás Ferraro. __ ¿Por qué carajo cuando uno quiere demostrar su existencia tiene que invariablemente dar su apellido? Nick esperó que la mente o eso que tienen adentro de la cabeza estos maravillosos seres se le aclarara.

Kimi parpadeó varias veces con fuerza como si quisiera disipar el efecto de algún elemento de su cerebro, eran cosas que el muchacho imaginaba pero a la vez estaba seguro de que no era del todo fantasía. En realidad el también se sentía confuso.
__ Ya recuerdo, estoy desencriptando información, estoy recordando.
__ ¿Tus dueños anteriores? ¿No te habían reseteado?
__ Me llamo Kimiko pero me dices Kimi, ya recuerdo, ahora todo está claro. __Sonrió, todavía estaba fresca luego de bañarse, miró su rostro en el espejo aún un poco empañado y Nick creyó que estaba mirándose por primera vez.
__ ¿Te sucede algo?, ¿Estas descomp…, digo: enferma?

Ella comenzó a limpiar el piso mojado del baño. Nick pensó inmediatamente en que quería estar sola y salió a la cocina a servirse un trago, se sentía realmente preocupado. A Fito no le había pasado algo así aunque cuando se recargaba se podía escuchar cierto zumbido y lo hacía desnudo para evitar la estática lo que de alguna manera podía calificarse como: “raro”.
Cuando abrió la heladera notó que en la yema de sus dedos persistía cierta especie de electricidad muy leve, apenas un cosquilleo.

De pronto la vio parada observándolo como si quisiera leer dentro de su expresión confusa alguna nota para agregar a cualquiera sea su programación.
__ Se que no soy humana, eso forma parte de mi realidad pero tengo muchas dudas.
__ Te aclararé todo lo que pueda pero debes comprender que yo soy solamente un tipo cualquiera que prueba a… que está conviviendo con bioandroides para ganarse la vida.
__ Es tu trabajo, lo comprendo. __ Nick creyó encontrar cierta tristeza pero en realidad ella solamente lo observaba con una leve sonrisa esbozada.
__ Debes saber que no eres un tipo cualquiera, te eligieron para que yo venga a esta parte del mundo, quieren alejarme del Japón.
Nick se puso de pie y se acercó a Kimiko que se dejó acariciar el cabello negro y perfectamente lacio.
__ ¿De allí eran tus últimos dueños?
__ Mi creador, mi padre es Ozamu Matsushita, todo el mundo lo conoce, pero no saben que algunos de nosotros somos el último intento de… __ Algo en su memoria pareció interponerse para terminar su frase. Nick se apartó y la miró, le levanto el mentón y puso sus ojos frente a los de ella.
__ ¿Intento de que?
__ Emular la vida humana, queda poco tiempo, el mundo se extingue y mi padre… quiero decir, mi creador ha pensado en preservar la naturaleza antes que a la humanidad. Es lo uno o lo otro nos dijo a los diecinueve.
__ ¿Diecinueve?
__ Somos los diecinueve prototipos que violan las tres leyes de la robótica, somos casi humanos hasta en algunas particularidades.
__ Bueno, no soy un cráneo de la tecnología pero todos conocemos las tres leyes de la robótica de Asimov aunque no puedo aceptar que ustedes puedan por ejemplo matar a un ser humano, eso contravendría todo criterio.
__ ¿Por qué? __ Preguntó Kimi mientras se alejaba unos pasos hacia atrás.
Nick comenzó a sentir miedo.
__ Porque contravendría todo idealismo al inventarlos, creo que apenas luego de querer facilitarnos la vida a los de “carne y hueso” se impuso un sentido idealista de preservar la paz y sobretodo la supervivencia de la especie humana. Al menos quiero pensarlo.

Aún estaba vestida solamente con su ropa interior luego del suceso del baño pero lucía natural aunque tenía aún el cuerpo húmedo y entonces miró a Nick con cierto aire de admiración si era posible en su rostro oriental.
__ No eres tan ignorante como intentas parecerlo, ahora pienso que el señor Matsushita tuvo algo que ver en que yo viniera a esta casa, tú no eres un ser humano ordinario aunque pretendas demostrarlo todo el tiempo.
__ Según creo todo fue una maniobra entre accidental y el resultado de la mala leche de Berta la prima de mi mejor amigo que trabaja en la compañía, no me quiere nada y te mandó vestida de escolar japonesa para complicarme el corazón.

Kimiko permaneció en silencio, luego de unos instantes con cierta tristeza en el rostro miró a Nicolás y le dijo que pronto debería irse para no volver jamás, que los diecinueve deberían encontrarse tarde o temprano en alguna parte del mundo para cumplir con su misión.
__ Sos un idealista Nick, un buen hombre que aún tiene esperanzas pero esta tierra está enferma y según creo es terminal.
__ La esperanza es lo último que se pierde… decía mi madre.
__ La esperanza como la fe están vacías de contenidos, si no se hace algo al respecto por cambiar el mundo por pequeño que sea, nada terminará bien.

Continuará.

Cuentos de Robots 2. Cap: 15: Sexo limpio

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Cuentos de Robots 2
Sexo limpio Cap: 15
Por: Darío Valle Risoto

Kimi le sonrió cuando él penetró a la bañera desnudo, o él creyó adivinar cierto gesto de satisfacción en la joven que lo enjabonó todo su cuerpo hasta la cabeza con absoluta ternura, le ardieron los ojos y ella lo enjuagó con la esponja, ambos rieron a carcajadas como dos niños que juegan en un patio de maravillosos sueños.

Supo Nick que el mundo había dado un salto hacia una adelanto que superaría toda la imaginación posible, el hombre había inventado a dios que creaba hombres pero el hombre si era de verdad ahora un creador, un artífice de algo que era indiscutiblemente mejor que el ser humano. Incapaces de enfermarse, de odiar o de destruir los bioandroides eran la perfección inventada por la más imperfecta de las criaturas.

¿Kimi era japonesa?
¿Kimi era una máquina?
¿Podría golpearla hasta partirle la cabeza y decir que se había caído?
¿Sería un asesinato?
__ En que piensas, preguntó ella mientras se secaba los pechos de aureolas oscuras y pezones erectos.
__ Perdóname, estoy cansado, no, no es por bañarme contigo, estoy cansado de sentir confusiones en torno a esto de ser un ser vivo de carne y hueso que ahora hizo el amor con una…
__ ¿Máquina?, Se que nos llaman así, pero no lo somos. __ Dijo bajando la cabeza con tristeza.

Le alcanzó ropa seca, ella comenzó a vestirse, era diminuta pero de formas perfectas, aún tenía el pelo húmedo y perfumado.
__ No sos una máquina: una máquina es un automóvil, una máquina es la procesadora de alimentos, una máquina es ese político que vive de la ignorancia de todos nosotros, una máquina es este mundo que sigue fabricando odio mientras millones mueren de hambre.
__ ¿Hambre? ¿Por qué el hambre si ahora hay mucho menos población para consumir alimentos, ha decrecido la natalidad? ¿Porque el hambre?
__ No soy un experto en geo política mi querida Kimi, pero creo que así se dominan mejor los países productores de alimento.
Kimi permaneció silenciosa…pensando. Se quedó limpiando el baño, Nick fue a la sala y encendió la vieja televisión, daban un concierto patético de un Argentino sobrevalorado por sus inmundas rimas sobre drogas y conservas de tomate.

Un débil zumbido provino desde el baño que se fue apaciguando y Nick de un salto fue a ver que pasaba. Encontró a Kimi en posición totalmente petrificada con las manos al costado y la mirada perdida en la lejanía como si estuviera ciega.
__ ¿Te pasa algo?

No contestaba como si acabara de sufrir un infarto. Pensó en llamar a la compañía pero una fuerte intuición le instaba a esperar. El zumbido provenía de su cuerpo y cuando trató de tocarla notó una leve carga eléctrica que la recorría.
Pensó en que ese podría ser el desperfecto que debía notificar y por lo tanto para eso estaba a prueba de su evaluación pero le resultaba por demás extraño, también le pareció suficientemente descabellada la idea de que por hacerle el amor bajo el agua la haya descompuesto, todo era un derroche de su imaginación.

La tomó en brazos, no pesaba demasiado aunque un poco más de lo que una chica de su aspecto y tamaño pesaría, la llevó al living, su cuerpo estaba aún bastante tieso cuando el zumbido comenzó a aumentar un poco y se apagó rápidamente.

Cuando abrió sus ojos Nick sintió que el alma le volvía al cuerpo.
__ ¡Donde estoy? __Preguntó mirando a su alrededor y al joven como si lo viera por primera vez.

Continuará.

Cuentos de Robots 2: Descarga activa. Cap: 14

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Cuentos de Robots 2
Descarga activa Cap: 14
Por: Darío Valle Risoto

Apasionantes campos se abrían para la investigación científica que antes estaban la gran mayoría dedicados a los avances en la red de Internet hasta que la robótica, es decir: la fabricación de bioandroides, ocupo el primer puesto. No quiere decir esto que la ciencia se haya detenido en su búsqueda contante de descubrir los misterios que rodean al hombre sino que desde la fundación del primer ser artificial antropomorfo, todo fue dirigido racionalmente o por simple avatar del destino a la búsqueda voluntaria o no de una nueva forma de vida. Esa era la verdad.

Afortunadamente Rhonda llamo a su marido por lo que Kimi volvió a ser la única compañía de Nick.
__Estamos solos nuevamente.
__ ¿Lo pongo incomodo amo?
__Tienes unos pies hermosos, déjame verlos más de cerca.
Ella se sentó en el sofá y apoyo sus pies descalzos sobre el regazo de Nick. Eran perfectos, pequeños, calidos.
__ ¿Quiere hacer el amor conmigo o solo tocarme?

Kimi era sencillamente alucinante Nick lo sintió desde que la vio al abrir la puerta pero en su mente no solo ocupaba lugar el deseo sexual a pesar de su atuendo de escolar que era realmente excitante.
__Apenas nos conocemos Kimi, creo que seria como un abuso de mi parte.
Ella tenía un perfume exquisito o era la imaginación del humano que sostenía los pies descalzos de perfectos pequeños dedos y uñas rosadas.

Nick volvió al presente, el desempleo y la ayuda de su mejor amigo le habían posibilitado entrar definitivamente en el mundo de lo que el llamaba anacrónicamente: Robótica. Ahora comenzaba a enterarse en carne propia lo que el hombre moderno presentía al menos desde los últimos treinta años: El mundo cambiaba indefectiblemente a algo totalmente nuevo.

Kimi lo observaba con sus ojos oblicuos, era un modelo 3 de las nuevas factorías donde ya se habían transgredido viejas normas que obligaban a mantener sesgos de artificialidad en los bioandroides.
Nick encendió la televisión, su vieja pantalla plana mostraba las últimas noticias del momento que para variar eran sobre los bioandroides, una nueva compañía norteamericana comenzaba a fabricarlos en occidente, para diferenciarlos de los productos tradicionales ya de Matsushita Electronics de Japón: Biodroides.
Jefferson Positronica Inc.

__ ¡Lo que nos faltaba!
__ ¿Señor?
__ Llámame Nick por favor, nada de amo o señor porque me avergüenzas.
__ Lo siento Nick. __ Dijo ella con gesto sumiso mientras volvía a ponerse de pie.
__ Me refiero a que ahora deberemos prepararnos para una lucha de mercados. ¡Lo que faltaba!, probablemente dentro de poco tiempo ya dejaran de traerlos y yo me volveré a quedar desempleado.
Kimi lo miraba como si pudiera leerlo por dentro. Nick le pidió que se encargara de la casa si es que ella aceptaba. Inmediatamente se puso a asear la cocina y el muchacho se topo con la idea de que ese tipo de modelo iba a cumplir cualquier cosa que le pidiera.

Y era algo complicado pensar en cosas sexuales mientras ella enjabonaba los pisos y secaba y luego acomodaba todo con eficiente rapidez y siempre con una sonrisa. Su amigo Jim llamó y por suerte su pregunta era tan de esperar como el día luego de la noche.

__ ¿Y Caballo? ¿Ya lo hicieron?
__ No se realmente porque somos amigos Jimiecito, de verdad no lo sé.
__ Porque te alegro la vida macho ¿Y?
__ Nada de eso, ya está terminando de limpiarlo todo y la verdad que me siento mal porque ella no tendría que hacer lo que es mi responsabilidad aunque parece que lo disfruta.

Kimi luego de terminar se comenzó a desnudar en la puerta del baño mientras Nick con el teléfono en la mano notaba que un débil hilo de baba se le caía de la boca sobre el piso encerado del living.
Continuará.

Cuentos de Robots 2: Una Luz en la Caja Cap: 13

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Cuentos de Robots 2
Una luz en la caja Cap: 13
Por: Darío Valle Risoto

El ser humano históricamente trató de humanizar los objetos, desde los indígenas americanos que utilizaron el término de “Manitou” para nombrar al espíritu que habita todas las cosas hasta nuevas sectas o grupos que defienden hoy la vida de los bioandroides, sin embargo el atávico miedo a lo inanimado oficia de separador entre grandes sectores en toda la sociedad mundial. Si por un lado algunos agradecen la posibilidad de contar con seres artificiales que facilitan prácticamente todas las tareas de los hombres, por otra parte hay crecientes organizaciones que se sostienen que los seres vivos serán sustituidos paulatinamente del mundo por estos.

Nick era un neófito nacido aún dentro de este tipo de sociedad de la segunda mitad del siglo veintiuno que se había negado a tomarse tiempo en pensar en estas cosas hasta que se quedó sin empleo y conoció a “Fito”, allí hizo el clic necesario en su cerebro y comenzó a mirar de otra manera a los cientos de seres automáticos que rodean al hombre moderno aún en el lejano sur como en Uruguay.

Como una luz en la caja, como un atisbo de espíritu dentro de los circuitos, algunos de estos seres inanimados demostraban una especie de alma que preocupaba a muchos y fascinaba a otros, tres generaciones de niños humanos habían sido criados por “nanas” clase dos y sería interminable la cantidad de tareas que los clase uno desempeñan que antes los hombres hacían como la construcción, salvataje, limpieza, exploración espacial, etc.

Esa luz estaba escondida en algún lugar recóndito dentro de una forma cerebral positrónica ideada por el físico brasileño César Dos Santos en la universidad de Manaos en el año 2030. De allí en adelante los futuros seres antropomorfos cobraron inusitada relevancia por su capacidad de aprendizaje y de generar nuevas formas de comportamiento, siempre respetando las directivas robóticas de Asimov.

Nick había conversado con Kimi hasta que llegó Jim desesperado por conocer a la nueva chica que su mejor amigo estaba destinado a evaluar, una joven hermosa con fisonomía oriental y con un diminuto cuerpo perfecto, la misma que le abrió la puerta y lo recibió con un ligero gesto con su cabeza.

__ ¡Dios mío! __ Dijo y se quedó petrificado observándola de arriba a abajo.
Nick tampoco había salido del asombro de tener tan cerca una bioandroide de última generación que parecía la mujer más perfecta sobre la tierra, aunque si recordaba un pasado demasiado reciente: Tiara no era de mucha diferencia aunque distinta desde luego a esta nueva conocida.
¬__ Si te digo que tu querida prima Berta la envió vestida de escolar seguro que no me lo vas a creer.
__Mi prima es una humorista retorcida de porquería, además ya sabe que estás medio chalado por sus digamos… __ Hizo un gesto poniendo sus manos encorvadas delante de sus pectorales.

__ ¿Desean que les sirva algo?
__ Gracias Kimi, hay Ginebra en el anaquel de la izquierda, te agradezco si nos sirves.
Ella seguía descalza, además exhalaba un perfume majestuoso, los dos muchachos se sentaron en el sofá y se miraron en silencio, casi suspiraron al mismo tiempo cuando ella se agachó a servirles.
__ ¿Si le pido que se desnude será mucho?
__ ¡No podes ser tan imbécil!
__ A fin de cuentas sos su amo temporal.
__ Pero a diferencia tuya tengo algo llamado: Principios, dejemos que el tiempo decida, creo que es tan linda que con solo verla debo agradecerle a los dioses este precioso momento.
__ ¿Y eso gracias a quien? __ Le gritó Jim pegándole en una pierna.

__ Hablemos de otra cosa, ayer escuché en las noticias que volvieron los movimientos para desactivar los modelos más nuevos, no quieren que sustituyan a los humanos. ¿Escuchaste algo?
__ Son unos idiotas, la mitad de los humanos verdaderos que conozco si fueran sustituidos por una columna serían mejores personas de lo que son. Ese es el mismo tipo de fascismo que en el siglo veinte se oponía a los casamientos Inter sexuales.
__ ¡Es cierto! __ Recordó Nick.
__ Y las adopciones de parejas homosexuales, toda una caterva de estupideces, hace cuatro años que el acta: 3214 acepta el casamiento con bioandroides clase 3 sin problemas y la tierra no se detuvo.
__ ¿No lo sabía?
__ El problema es que estos bioandroides solo pueden existir veinte años, luego automáticamente quedan en blanco, mueren, por decirlo de alguna manera.

Kimi que estaba lavando unos vasos en la cocina se detuvo momentáneamente, a través del reflejo de una procesadora de alimentos veía a los dos hombres conversar y gracias a sus perfectos oídos escuchaba detalladamente.

__ Me haces acordar a aquel clásico: Blade Runner, vivían creo que cuatro años.
__ Bueno, la idea es más o menos la misma a alguna mente iluminada o perversa se le ocurrió que no era bueno que nos superen en expectativa de vida y hay una ley mundial que establece en veinte años el máximo de vida de cualquier modelo desde el uno al tres con todas las variantes posibles, hasta los de seis brazos utilizados en la construcción, etc.

Kimi continuaba lavando los vasos y escuchando.
__ Es un poco triste al menos nosotros no sabemos cuando vamos a morir.
__ Bueno, el concepto de muerte se aplica a los seres vivos y las grandes mayorías opinan que solo son electrodomésticos de última generación o poco más que eso.
__ ¿Te parece que Fito era un electrodoméstico? ¿Y las dos chicas con las que te acostaste en Next?, ¿Y Tiara?, ¿Y ella? __ Le preguntó realmente desconsolado señalando a la joven chica japonesa que les miraba con un dejo de sonrisa triste.
Continuará.

Cuentos de Robots 2: Corazones de lithio cap: 12

15

Cuentos de Robots 2
Corazones de Lithio cap: 12
Por: Darío Valle Risoto

Abrió la puerta y estaba allí parada, de pequeña estatura y cabello negro como la noche más oscura. Noche sin estrellas sobre un rostro asiático y con el clásico atuendo de las estudiantes japonesas de secundaria.
__ ¿Nick?
__ Puedes entrar…
__ Kimi, mi último nombre fue Kimiko. __Dijo y dio tres pasos exactos con sus zapatos relucientes y sus medias blancas. Nick cerró la puerta y trató de evitar el temblequeo en la voz.
Ella estudió la vivienda, escaneaba cada detalle mientras él la observaba intentando no parecer interesado, comprobó que ya era hora de sentarse en el sofá, después de todo era un ser perfectamente artificial creado por Matsushita Electronic del Japón.
__ Puedes sentarte o cambiarte si quieres, llevas más ropa en ese bolso supongo.
Ella agachó la cabeza asintiendo y miró hacia el corredor donde al final estaba el baño, comprobó que su nuevo amo estaba transpirando cuando preguntó donde estaba su cuarto.
__ Antes que tu hubo otro…, el cuarto de la izquierda será el tuyo, se me olvidó preguntar que tipo de modelo eres, disculpa la indiscreción.
__ Modelo 3.2, de última generación completamente sexuada y con un cerebro positrónico 359-B
__ Gra…gracias.

Desapareció con rumbo a la habitación y él casi saltó para llamar a Jim, estaba tan nervioso como aquella vez en que hizo el amor con Tiara, su primera bioandroide.
__ ¿Escolar?, ¿Japonesa?, Viejo, sin duda tu suerte está cambiando. ¿Ya la viste desnuda?
__ No seas estúpido, es como una persona, tiene cierta diferencia con Fito, es decir que…
__Bueno, ahora tendrás el tremendo trabajo de evaluarla por varios días, no creo que se preocupen si se echan algunos polvos.
Cortó la llamada porque las palabras de Jim no iban a ninguna parte buena, sobretodo porque Kimi volvió vistiendo un short de Jean y una camiseta blanca. Estaba descalza.
__ ¿Por qué la ropa de escolar?, Perdona mi indiscreción.
__ La secretaria de la compañía me pidió que venga vestida de esa forma, yo tampoco lo sé.
__ ¿Berta?
__ Exacto. __ Se encogió de hombros.
__ ¡Hija de puta!
__ ¿Qué?
__ No, no es por ti, creo que fue una broma de mal gusto de la empleada, resulta que es prima de mi mejor amigo, el que me aconsejó dedicarme a esto. Evaluar bioandroides para Matsushita.
__ ¿Evaluarnos?
__ Si, puedes sentarte, no te puedo ver allí parada, me pones nervioso.
__ Lo siento.
Nick se acarició la cabeza y sonrió, se levantó hasta la cocina y trajo whisky y dos vasos, de pronto recordó que los robots, es decir, los bioandroides no…
__ Puedo tomar alcohol como cualquier ser humano pero no me hace mucho bien si es posible preferiría un refresco. __Dijo ella.
Nick había olvidado que era la quintaesencia de los seres automáticos, se preguntó porque la trajeron a Latinoamérica para recertificar, era raro, inmediatamente recordó lo que le había contado Fito sobre sus antiguos amos.
__ ¿Tuviste otros amos? ¿En Europa o Asia?
__ Esa información no la tengo, la deben haber borrado cuando viajé a este país.

Tenía una piel hermosa pero algunas pecas mostraban alguna imperfección que la hacía más natural, sus ojos almendrados eran tan negros como su pelo, sus labios ligeramente carnosos.

Nick se puso de pie ella prefirió traerse el refresco ella misma por lo que volvió a su lugar, la miró caminar con cierta gracia hacia la heladera y volver con una Pepsi en lata, la abrió y sonrió cuando tragó la bebida fría. Era un ser casi vivo realmente.

Fito, el anterior, inquilino, digamos, era un gran tipo, nos hicimos amigos, ahora no se donde se lo llevaron y me temo que lo extraño un poco Kimi.
Ella dejó el refresco sobre uno de los posavasos y lo miró con un gesto de extrañeza.
__ ¿Amistad?
__ Cuando dos personas se tienen afecto sin llegar a ser amor o supongo que también es alguna forma de amor pero…
__ Comprendo, usted debe ser un buen amo por lo que veo.
__ Dime Nick, no me trates de usted porque me puede doler la cabeza y lo de amo me la puede sacar del lugar definitivamente.
__ ¿Le alcanzo un calmante?

Nick lanzó una carcajada y ella entrecerró los ojos, luego sonrió mostrándose aún más atractiva. Nick pensó en algún científico japonés gozando al crear esos perfectos modelos femeninos para torturar a occidente.

Pasaron eternos segundos mientras Nick terminaba su vaso de whisky, no le gustaba mucho pero tenía esa botella que había traído Jim desde hacía días. ¿Quién otro iba a ser?
En ese momento su mejor amigo se presentó por el intercomunicador de planta baja, había salido seguramente para allí no bien habían hablado por teléfono.
Nick movió la cabeza preocupado.
__ Va venir mi mejor amigo Jim, por favor no tomes muy en serio sus comentarios Kimi.
Continuará.

Cuentos de Robots 2: Soñar con sexo eléctrico. cap: 11

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Cuentos de Robots 2
Soñar con sexo eléctrico cap: 11
Por: Darío Valle Risoto

El edificio de las oficinas Matsushita estaba en la plaza central de Montevideo Nuevo, era un edificio enorme, mucho vidrio, mucho cemento y su propio generador de energía por medio de paneles solares y receptores de viento en las azoteas. Nick saludó a Berta que le extendió el resto de su paga por probar a Fito.

__ ¿Sabes si lo trasladaron?
__ Creo que fue enviado a Oregón en los Estados Unidos. ¿Por qué?
__ No por nada, hice la solicitud por otra prueba, tienen…
__ Llegaron varios modelos nuevos, a propósito: están muy conformes por la evaluación que hiciste, dijeron que aunque algo peculiar en tus palabras fue muy detallada. Puede ser un buen paso para que alguna vez piensen en ponerte en planilla.
El rostro de Nick se iluminó y se detuvo brevemente en los amplios pechos de Berta que respiraban solitos como dos ardillitas gordas dentro de su escote.

__ ¿Me escuchaste?
__ Claro.
__ Porque te noto distraído mirándome las tetas.
__ Perdón. __ Se disculpó sonrojándose como un niño.
__ Ya lo sabes, sector diecisiete y envíale mis saludos a Jim.

No estaba el mismo joven de la vez anterior atendiendo el mostrador de cristal en diferentes tonos de verde, el resto de la gran sala estaba cubierto de paredes pintadas de blanco, un par de cuadros de César Ureta adornaban el lugar.

__ ¿Que tipos de modelos está interesado en probar señor?
Era una empleada alta de cuerpo grueso, aspecto nórdico, minifaldas, uniforme color beige, también de buen escote, ¿Sería un requisito para trabajar en Matsushita?
__ Femeninos si es posible.
Ella consultó su ordenador, Nick miró sus manos perfectas. Pintura de uñas color rojo, labios de un débil rimel rosado, nariz algo aguileña, los pechos…
__ Tenemos solo una en este momento, si está interesado en la prueba se la enviaremos a su casa en el correr de este día.
__ ¿No la puedo llevar conmigo como a…?
La chica miró a Nick con gesto extrañado, claro, ella no sabía que se habían llevado a Fito con el hacía prácticamente un mes de ello.
__ No está bien, ¿Firmo aquí?
__ Exacto, muchas gracias por su interés, ¿Le parece en su casa a eso de las cuatro de la tarde?
Nick aceptó, en realidad no había reparado en preguntar si la chica era un modelo sexuado o no o si tenía tal o cual edad, la empleada lo había sobrepasado con su actitud y como si fuera una obligación antes de salir le dio un último vistazo a sus pechos.

En el tren de camino a su hogar comprobó que la sociedad ya no podría subsistir sin los robots y mucho menos luego de la aparición de los bioandroides, una chica llevaba aun bebé en sus brazos mientras una mujer madura caminaba a su lado, evidentemente la joven era uno de ellos. Al bajar en la estación Nueva Sayago compró un refresco y se sentó entre los frondosos árboles, un perro holográfico corría alrededor de un niño mientras tres robots municipales cortaban el pasto junto al monumento a Sendíc.

La cosa era para meditarlo, pasados los treinta años apenas si había vivido pensando en ello, sin embargo toda su vida los había visto hacer las tareas de los humanos o hasta sirviendo de compañía, su tío Abel había muerto de cirrosis luego de muchos años de alcoholismo acompañado por su fiel androide Sebastián. ¿Qué habrá sido de él luego de que su amo murió?

¿Sueñan los robots?, ¿Pueden tener sexo entre ellos?, ¿Sentirán algo por nosotros?
El refresco tenía un desagradable gusto a esencias frutales artificiales de naranja y mango, alimentarse en el siglo veintiuno era muy parecido a envenenarse en pequeñas cuotas.

Cuando entró en su casa prendió el estéreo y puso una memoria de Ozzy Osbourne, consultó el reloj y eran casi las tres. No pudo sentir ese calorcito en el estómago muy parecido a aquel nerviosismo que sentía cuando se iba a encontrar con alguna chica siendo adolescente, una chica que le interesara por supuesto.

Pensó en Tiara y en su sedoso bello púbico que aún le hacía cosquillas entre los dedos de la mano en esa especie de memoria enferma que suelen tener los tipos que no tienen sexo muy a menudo, bueno, todos los demás también…

El sonido de su celular casi le parte el corazón al medio.
__ ¿Qué es eso de ir a buscarte otro espécimen sin tu amigo?
__ ¡Jim!, no te quise molestar, veo que tu prima te contó.
__ También me dijo que te hipnotizaste con sus tetas, sos un pervertidito amigo mío, ya te dije que es Lesbiana.
__ Y yo que es una verdadera lástima.
__ ¿Ya llegó?
__ No, en media hora, más o menos, pero no tengo idea de lo que vendrá, probablemente con mi suerte sea una bioandroide vieja de esas que se fabrican para bibliotecarias.
__ Lo dudo mucho, el culto a nuestra plastificada belleza del siglo veintiuno hace que la mayoría encarnen verdaderos dechados de perfecciones así que no te asombres si te mandan una de esas minas increíbles.

Cuando se apagó el teléfono se quedó mucho más nervioso aún y en ese justo momento sonó el timbre de su casa.

Continuará.