La religión es el opio del pueblo

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“La religión es el opio del pueblo…”

Fuente: Sin Dioses

La frase “La religión es el opio del pueblo”, traducida del alemán “Die Religion […] Sie ist das Opium des Volkes”, es una cita del filósofo alemán Karl Marx (https://es.wikipedia.org/wiki/Opio_del_pueblo), que forma parte del escrito “Contribución a la crítica de la filosofía del derecho de Hegel”, publicado en 1844 por el periódico Deutsch-Französischen Jahrbücher her (Anuarios Franco-Alemanes). De origen judío, Karl Heinrich Marx nació en el Reino de Prusia en 1818, y falleció en Inglaterra en 1883.

El opio es, como se sabe, una sustancia narcótica y analgésica extraída de las semillas de la planta Papaver somniferum, una amapola común. Del opio se derivan además la morfina y la heroína, que son drogas altamente adictivas. Durante la primera mitad del siglo XIX, mientras Marx vivía, el comercio del opio con China por parte del Reino Unido, Francia y Estados Unidos, generó conflictos que concluyeron en dos guerras entre los imperios chino y británico.

El párrafo completo de Marx dice: “La miseria religiosa es, al mismo tiempo, la expresión de la miseria real y la protesta contra la miseria real. La religión es el suspiro de la criatura atormentada, el alma de un mundo desalmado, y también es el espíritu de situaciones carentes de espíritu. La religión es el opio del pueblo.” Aquí se observa que para Marx aunque la religión es una forma de miseria humana, constituye a la vez un alivio artificial de carácter emocional, para una humanidad atormentada que necesita de una vida “espiritual” en un mundo material que es indiferente a su bienestar.

Tengamos en cuenta sin embargo, que una vida “espiritual” no tiene que ser proporcionada necesariamente por la religión. Sam Harris (n. en 1967) lo explica: “Es común que la gente crea que los ateos están en principio cerrados a experiencias espirituales. Pero lo cierto es que no hay nada que impida a un ateo experimentar un amor más fuerte que ellos, o éxtasis, o sobrecogimiento. De hecho no hay nada que impida a un ateo entrar a una cueva durante un año o una década, y practicar meditación como un verdadero místico.” Christopher Hitchens (1949-2011) por su parte, prefería referirse a este tipo de experiencias psíquicas como “numinosas”, aplicando la palabra acuñada por el historiador religioso alemán Rudolf Otto (1869-1937).

Pero continúa Marx: “Renunciar a la religión en tanto dicha ilusoria del pueblo, es exigir para éste una dicha verdadera. Exigir la renuncia a las ilusiones correspondientes a su estado presente, es exigir la renuncia a una situación que necesita de ilusiones.” O sea, según entiendo, para Marx la religión proporciona una dicha ilusoria similar a la droga, y renunciar a esta forma de auto-engaño, es reclamar una forma de dicha más basada en la realidad. En otras palabras, aunque Marx reconoce en las sociedades la necesidad de una “vida espiritual” (o numinosa) que satisfaga sus requerimientos emocionales, considera que esa necesidad no debe ser satisfecha con subterfugios que alejen a las personas de su realidad, como la religión.

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Es comprensible que la religión, con su propuesta de un mundo imaginario después de la muerte, tenga un efecto sedante y analgésico que ayuda a sobrellevar el dolor, el sufrimiento y la miseria del ambiente social en que vive la persona; pero igual que como ocurre con las drogas, la desenfoca de la realidad, la adormece y la vuelve más manipulable y tolerante a las injusticias. Así que podemos decir que igual que el opio, la religión alivia el dolor, pero también limita el pensamiento, e impide enfrentar la realidad, además de que también es adictiva.

Uruguay: Ley Trans y tiempos de definiciones.

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Uruguay: La necesidad de definirnos
Por: Darío Valle Risoto

Hace unos días fracasó el referéndum para ir contra la ley de derechos para la población Transexual del Uruguay, ley que cumple al menos en parte como ha sucedido con tantas otras, con una vieja deuda con esta minoría, otra de tantas postergadas en este país y el mundo todo.

Desde luego que la derecha “hace cintura” porque intenta ocultar su visión contraria a estos derechos que ellos llaman: “privilegios” y como no quieren parecer lo que realmente son esta compulsa cayó nada menos que en manos de un líder evangélico que junto a cuatro gatos locos sacaron la cara valientemente contra esta ley por supuesto que con argumentos muy débiles ya que solamente se trata y en definitiva que los que sean minorías se jodan mientras ellos conserven su privilegios de posiciones dirigentes.

No llegaron al veinticinco por ciento necesario para que se haga un referéndum de verdad y paradójicamente metieron al estado en un gasto por estas elecciones mucho mayor que los tristes once mil pesos que cobrarían de pensión los veinte o treinta” favorecidos” por esta ley. Así suele suceder siempre en estos casos.

Lo que aún me mantiene con una suerte de furia interior es el dialogo entablado con Fernando mi ex baterista de lejanas épocas de nuestra banda y que mediante un intercambio de notas por Messenger me hizo saber de su oposición a esta ley y osó preguntarme si yo iba a votar, dado el caso de que no se trataba de elecciones obligatorias. Le contesté que no porque no soy fascista.

Tuve que bloquearlo poco después porque de verdad me dio asco tamaño ignorante que desgranó una suerte de argumentos redundantes en contra de los Transvestis que luego pasó a los gays, feministas (Que este como otros imbéciles llama: feminazis), etc.

Y me quiero detener en lo siguiente: Fernando con alrededor de cincuenta años nunca trabajó en su vida, siempre lo mantuvieron sus padres, ni siquiera se tomó la tarea de enseñar batería que podría hacerlo porque es un excelente baterista, por consiguiente durante muchos años alimentó su propia frustración de ser un casi completo inútil con odio y esto no es nada original.

También me viene a la mente hace unos meses en que una cajera del supermercado que se encuentra cerca de mi trabajo le decía a una compañera que en el Uruguay “hace falta un Bolsonaro” y no pude quedarme callado a lo que le dije que no sabía que era fascista y me contestó que no le interesaba la política, seguro tampoco le interesa mucho usar su cabeza porque si ahora en los supermercados ganas bastante más que antes es gracias al gobierno del Frente Amplio y sus consejos de salarios y eso mi querida: Es política.

Estas dos anécdotas refieren precisamente a lo mismo, a la ignorancia de ciertas personas que carecen por completo de los elementos mínimos para evaluar la realidad con al menos algo de objetividad y solamente lanzan consignas desde su situación frustrada y carente de objetivos mayores que el de abrir la boca para repetir justamente el discurso de las clases que los tienen sometidos.

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Para finalizar debo también referirme a que hay una cuarta fuerza política en el Uruguay llamada jocosamente: “Cabildo Abierto” y está integrada mayormente con lo que tristemente se llama: “la familia militar” lo que significa ni más ni menos que generaciones educadas en el ámbito del ejército han producido una suerte de estirpe de idiotas uniformados que le siguen teniendo odio a los comunistas léase: Todo aquel que no sea milico y use un poco la cabeza.

Las encuestas les dan un 10% del electorado, desde luego que sus mayorías están en el interior del país, pensemos por ejemplo que en los departamentos del norte: Salto y Rivera los antes mencionados votos contra la ley Trans tuvieron altas cotas de participación por lo que seguimos deduciendo que aún en el interior del país hay una gran ignorancia y muchos ciudadanos siguen siendo presa fácil de estas consignas que alientan el odio y la discriminación.

Para terminar debo referirme necesariamente a que los izquierdistas debemos hacer una inteligente pero continua oposición de ideas cuando nos encontramos con estos especímenes que frustrados por la vida y sin tener donde caerse muertos tienen la ceguera suicida de votar justamente a aquellos que los han puesto en esas posiciones de miseria mental fomentando así que el pobre termine siendo enemigo del propio pobre mientras los que viven de todos nosotros, incluso de los militares se cagan de risa. Perdón por la palabra pero no se me ocurre otra más acertada.

No dejemos entonces que cuatro loquitos abran la boca tanto en la calle como en los medios masivos de comunicación fomentando estas ideas abyectas y no cometamos el horror de creer que son insignificantes porque en la Alemania de los años treinta comenzaron hablando estos temas en una cervecería y terminaron por matar a millones de inocentes.por un uruguay de verdadpor un uruguay de verdad 2

Antifascismo: Uruguay

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En atención al rumbo que van tomando las cosas.
Advirtiendo el anticomunismo de Sotelo y la precandidata a vice del PI.
Atento a los Larrañaga boys y su “Vivir sin miedo”, sacando militares a la calle.
En alerta frente a los nostálgicos de las botas y su partido militar Cabildo Abierto (ahora con sus militantes reivindicado y luciendo esvásticas, con sus sloganes de más vale muertos que rojos).
Organizados frente a los que no tolerarán la lucha de los trabajadores sindicalizados.
En vista a la proliferación de los Iafigliolas, Dastugues y Márquez, perseguidores de identidades sexuales que no se ajustan a sus fanáticas concepciones religiosas.
Frente a la irrupción de fascismos, microfascismos y pseudofascismos.
Habrá que que levantar bien alto esta bandera. ¡Orgullosamente Antifascista, siempre!

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Manini-Sotelo, la sorda construcción de carreras políticas

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10 julio, 2019
InterCambio
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Vox Populi, Vox Dei, la columna de Linng Cardozo en InterCambio.

Este tema lo voy a abordar desde dos ángulos: desde la psicología de las edades y desde el detalle del discurso público que muestran rumbos y derroteros.

En estos dos casos, el general Guido Manini Ríos y el periodista Gerardo Sotelo, muestran ciertos paralelismos que desembocan en sus definiciones políticas de los últimos meses –en un caso- y semanas –en otro caso-. Digo paralelismos y no sintonías políticas.

La psicología de las edades
La psicología de las edades estudia las particularidades de los procesos psíquicos y las decisiones que se adoptan según las edades, los factores principales del desarrollo de la personalidad, etc.

Para ser más claro: las decisiones que se toman a los 18 años no son las mismas que a los 40 o 60 años. No se trata de fechas precisas, claras y nítidas. Más bien que son franjas vitales. Puede ser a los 18 o a las 25 años; o a los 40 o 57 años. Se trata de procesos mentales según la peripecia propia de la persona; ni siquiera se podría afirmar que dos personas de 53 años asumen conductas iguales. Ahí opera la historia personal e incluso el sexo.

Definido este marco ambiguo y nada preciso, observemos las edades del General Manini Ríos y del periodista Gerardo Sotelo.

En ambos casos, son dos personas jubiladas o prontas a jubilarse, como Sotelo, con trámite iniciado.

Hace tres años, cuando ubico el nacimiento de la etapa de decisiones –y de operaciones para construir Opinión Pública- los dos protagonistas de esta historia estaban mirando el almanaque de sus vidas.

Esa etapa –cuando se observa que en breve será un jubilado- obliga a imaginarse el futuro. ¿Qué voy a hacer cuando ya no esté para las 8 horas?

Muchas personas en sus casas o trabajos estarán haciendo ese ejercicio e incluso repasarán sus propias historias o las historias de conocidos o familiares.

En algunas cajas paraestatales, hasta se realizan cursos prejubilatorios para intentar preparar a los futuros jubilados para el nuevo tiempo.

No es una etapa fácil. Hay personas que disfrutan enormemente de esa fase, en donde encaran proyectos vitales que le entusiasman y otras que ingresan en una fase depresiva que les cuesta superar.
Pero estamos hablando de Manini Ríos y Sotelo.

Hace tres años ambos comenzaron a imaginarse sus futuros. Manini Ríos -militar con todo el peso de esa profesión que no se deja cuando abandonan los cuarteles- tenía varias opciones por delante. Formado como pocos militares, podía dedicarse a estudiar o escribir, a administrar los emprendimientos rurales de la familia en Artigas o a la política.

El peso de la historia: los Manini Ríos han estado en la política desde principios del siglo XX y esa matriz en el Adn del militar definió la conducta de Manini que estaba próximo al retiro.

Recuérdese que asumió en el 2015 y su presencia al frente del Ejército concluía en febrero de 2020.
Su edad, su historia familiar y su entorno, hicieron lo suyo.

En el caso del periodista Gerardo Sotelo operó algún mecanismo que lo vincula a Manini Ríos: la edad.
Manini Ríos nació en 1958 y Sotelo también en el mismo año.

En los últimos 3 años, Sotelo pareció estar pensando en el día después. Con hijos grandes y pequeños, casado con una periodista, no se imaginó su retiro fuera de los medios.

Su dibujo de futuro parece haberlo comenzado a garabatear cuando se fue de Sarandí y desembarco en radio Carve.

Quienes trabajaron durante casi toda su vida como periodistas, no es fácil desembarazarse de esa profesión. Y su futuro podía estar ligado a escribir columna de opinión –como ya lo hacía- o jugar en otro campo que siempre le sedujo: la política.

Las definiciones, la narrativa opositora y el objetivo oculto: Manini

En ambos casos –recuerdo que los dos protagonistas de esta historia tienen la misma edad y al borde de la jubilación- se vivió una intensa exposición pública que en la lógica binaria de la política, los alejaba de un lado y los acercaba a otro

Veamos caso a caso. El general Manini Ríos pertenece a una familia de tradición colorada y riverista. Su abuelo Pedro, fue diputado, senador y Ministro del Interior en las primeras décadas del siglo XX durante las presidencias de José Batlle y Ordóñez.

Debido a diferencias políticas con este, rompe con la línea batllista y crea su sector dentro del Partido Colorado, conocido como riverismo. Posteriormente fue canciller durante la presidencia de José Serrato y Ministro de Hacienda durante la dictadura de Terra. El tío de Guido, Carlos Manini Ríos, por su parte, también estuvo vinculado a la política. Electo diputado en 1934 y senador en 1946, fue otro dirigente riverista relevante. Director del diario La Mañana, fue ministro de Jorge Pacheco Areco, embajador durante la dictadura cívico militar y luego finalizada esta, Ministro del Interior durante el primer gobierno de Julio María Sanguinetti.

Por estos días nació la segunda etapa de La Mañana, de la mano de la familia Manini Ríos, con su hermano Hugo, ex integrante de la JUP y mencionado como participante de acciones violentas durante el gobierno de Pacheco Areco, en el esquema de financiamiento del emprendimiento periodístico. (De paso: la sede de Cabildo Abierto en la calle Constituyente, queda frente al apartamento de Hugo Manini).

En febrero de 2015 Guido Manini Ríos fue ascendido al cargo de comandante en jefe del Ejército, en un acto público en el cual hizo alusiones al ideario artiguista, la lealtad a la patria y la unidad del ejército.

Al año siguiente, en 2016, Manini Ríos comienza a adquirir un protagonismo que no se había observado en anteriores jefaturas del Ejército.

El 3 de febrero de 2016, afirmó, en referencia a la actuación del ejército durante el terrorismo de estado: «Seguir pidiéndole cuentas al Ejército por lo que pasó hace 40 años […] es casi lo mismo que pedir cuentas por lo que hicimos en la Guerra de Paraguay». El 18 de mayo de 2016, participó con su uniforme militar en el marco del Día del Ejército, en una misa católica -religión que profesa- en la catedral de Montevideo, lo que provocó nuevos debates.

Un dato no menor: el entonces ministro de Defensa, Eleuterio Fernández Huidobro, fallece el 5 de agosto de 2016.

Tras la muerte del ministro, Manini pareció quedar con las manos libres para ejecutar su estrategia de posicionamiento político.

El 29 de junio de 2017 declaró, en referencia a la dictadura: «A la gente de Bella Unión, Salto y Paysandú les importa un comino lo que pasó hace 44 años» y el 30 de noviembre de ese año, la organización Madres y Familiares de Uruguayos Detenidos Desaparecidos denunció que el general deliberadamente brindó información falsa sobre la ubicación de restos de los desaparecidos.9 Este hecho fue uno de los motivos esgrimidos por dicha organización para abandonar el Grupo de Trabajo por Verdad y Justicia creado por presidencia de la república para la búsqueda del destino final de los detenidos desaparecidos.

El 18 de mayo de 2017, 206 aniversario del Ejército Nacional, Manini Ríos hace un elocuente discurso, que se suma a la serie de pronunciamientos que ya venía realizando.

En esta oportunidad, hay un tramo del discurso en donde improvisa. Levanta la vista del papel e improvisa. Según el uso habitual, los discursos militares son entregados al ministro de Defensa para su consideración.

Este tramo que vamos a escuchar no está en el discurso considerado por el entonces ministro de Defensa, Jorge Menéndez, y es, a mi juicio, una verdadera declaración política.

Articulo completo más audio aquí

Religión: Ser un hipócrita o ser odiado

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Religión: Ser un hipócrita o ser odiado  

Por: Darío Valle Risoto

Recuerdo vívidamente una de las conversaciones que teníamos con mi tío Tito las pocas veces que llegaba sobrio a casa, lamentablemente era tan alcohólico que eran las menos y era por demás penoso porque era un hombre muy inteligente y de gran conversación al que le encantaba conversar conmigo y con mis padres de mil temas desde cine a consideraciones filosóficas.

Cierta vez me confesó que desde que había decidido ser hipócrita y falso siguiéndoles la corriente a las personas había logrado ser mucho más apreciado que antes en que les discutía aquellos temas con que no concordaba. Por cierto que en mi casa tenía ambas escuelas: por un lado a mi padre que no era falso ni hipócrita pero que nunca se ponía a discutir o a defender demasiado sus puntos de vista y a mi madre que en cambio no reparaba en disentir o argumentar contra un punto en que no estaba de acuerdo con quien fuera y en cualquier momento.

Con los años creo que la posición de mi padre era mucho más inteligente y evitaba confrontaciones absurdas, más también pienso en que es bueno que los demás conozcan nuestra posición sobre cualquier tema sin importar si estamos de acuerdo con ellos o no. Desde luego que esto último nos puede ganar muchos problemas y hasta algunos encarnizados enemigos.

Por lo tanto y específicamente con respecto a la religión y por ende la existencia de dios he tenido bastantes escaramuzas que siempre me dejan cansado y con aquella convicción de que conversé al santo botón con las personas, generalmente a la gente no le gusta nada que le digan en la cara que no existe su dios y que todo lo que creen en aspectos religiosos es una absurda mentira. Desde luego que no me interesa para nada que se vuelvan ateos como yo pero sí que me dejen de intentar convencer o hacerme dudar con alegatos que van desde: “Está escrito” a “Es cuestión de fe” porque ambas frases son sencillamente estúpidas.

Es entonces que alego como lo haría mi tío que cualquier persona tiene derecho a creer en lo que quiera y que lo respeto, lo que es una mentira porque no puedo aceptar que gran parte de la historia humana esté plagada de millones de atrocidades y muertes solamente porque determinados grupos creen en una u otra versión de una existencia superior, un pueblo elegido o su derecho a subyugar a los no conversos.

Realmente no puedo siquiera ponerme a conversar sobre si la Biblia es un libro ¿Inspirado? O si de verdad el tal Jesús fue hijo de dios, de los extraterrestres o un iluminado tipo Buda, de verdad me gusta más conversar sobre el último capítulo de los Simpson y hasta podría fumarme un comentario sobre fútbol, tema que tampoco me interesa.

Por lo pronto muchas personas que creía inteligentes de golpe y porrazo (Como decía mi madre) se me ponen a conversar sobre religión con una convicción muy grande que hasta hace pensar que han vivido todas esas alucinaciones en persona, tal es el poder de siglos de repetir esa sarta de mentiras.

Para peor aún es que algunos se ofenden porque de seguro imaginan que yo los creo locos y no se equivocan, pero acaso una locura compartida por muchos tenga cierta necesidad de ser defendida para que no se les desmorone su concepto de la vida y su circunstancia solo porque un tipo les dice de frente que dios no existe, que es producto de la imaginación y de que no hay absolutamente ninguna prueba de que algo de esta magnitud pueda tener alguna forma de estar allí.

Este tipo de conversaciones indefectiblemente termina yéndose por las ramas con conceptos como los de que “debo creer en algo” como si fuera un decreto divino (Con perdón de la palabra) y hasta me deslizan que lo mío también es un dogma como si los ateos tuviéramos también una suerte de religión con todo ese mamotreto de reglas, rituales, templos, representantes, etc.

Me dicen por ejemplo que no tengo pruebas de que la teoría del Big Bang sea verdad y les aclaro de que es una teoría que me parece interesante y posible pero nada más y que aparte de ello no hemos edificado a su alrededor ninguna institución que salga al mundo a sostenerla a sangre y fuego como la iglesia católica, los musulmanes, etc.

Para la mayoría, al menos en esta parte del mundo, hay un solo dios y es el cristiano. Algunos son católicos, otros no, unos sostienen una visión antropomórfica de su dios y otros piensan más bien en algo metafísico pero todos concuerdan en que hay una entidad creadora y aparentemente superior que rige los destinos de nosotros los seres humanos con esa particular forma de adoctrinar su amor pero con reservas.

Me gustan mucho: la fantasía, la ciencia ficción, los relatos de magia y espada pero especialmente porque forman parte de un mundo imaginario los últimos y mucho de lo primero es anticipatorio en general de un futuro cada vez más inmediato, pero me resulta intolerable que la gente crea que debo creer en cualquier forma de supra existencia, vida después de la muerte, extraterrestres, fantasmas y reino de los Pitufos solamente porque miles de personas creen a ojos cerrados en ello. Perdónenme pero prefiero ser dolorosamente sincero y están de la cabeza aunque sigan siendo buenas personas.

El espejismo de dios… y de toda religión

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El espejismo de Dios
Por: Wikipedia

Richard Dawkins
El espejismo de Dios (título original: The God Delusion, 2006) es un ensayo escrito por el zoólogo y etólogo británico Richard Dawkins (1941–), profesor de la cátedra de Entendimiento Público de la Ciencia (en la Universidad de Oxford).

En el libro, Dawkins afirma que la creencia en un creador supernatural se puede calificar como un delirio, al que define como la persistencia en una falsa creencia mantenida frente a fuertes evidencias contradictorias. Dawkins simpatiza con la observación de Robert Pirsig (EE. UU., 1928), que dice: «Cuando una persona sufre delirio, lo llamamos locura. Cuando mucha gente sufre el mismo delirio, lo llamamos religión».

Sinopsis
En el prefacio, Dawkins escribe que El espejismo de Dios contiene cuatro mensajes «aumentadores de conciencia»:

Los ateos pueden ser felices, equilibrados, morales e intelectualmente satisfechos.
La selección natural y teorías científicas similares son superiores a hipótesis basadas en Dios — como la falacia del diseño inteligente — en lo que se refiere a la explicación del mundo vivo y el cosmos.

Los niños no deben ser etiquetados por la religión de sus padres. Términos como «niño católico» o «niño musulmán» hacen que la gente retroceda.
Los ateos deben estar orgullosos y no compungidos, debido a que el ateísmo es una prueba de tener una mente saludable e independiente.

Cap. Un no creyente profundamente religioso
Dawkins comienza observando que algunos comentaristas han encontrado su entusiasmo por la ciencia hasta ser casi religiosos, pero se pregunta: «¿Es “religión” una buena palabra para esto?». La sobrecogedora complejidad de la naturaleza es lo que él llama «religión einsteiniana», refiriéndose al uso que Albert Einstein hacía de la palabra «Dios» como una metáfora para la naturaleza de los misterios del universo. Sin embargo, lamenta que muchos científicos usen la palabra «Dios» en su sentido panteísta y poético7​ debido a la confusión que esto causa.

En su lugar, focaliza su crítica en la creencia de un «creador sobrenatural que es apropiado para ser adorado por nosotros»8​ Mientras que Dawkins tiene respeto por la religión einsteiniana, no muestra respeto por la religión convencional. Mantiene que a la religión le ha sido dada una privilegiada e inmerecida inmunidad contra las críticas, citando a Douglas Adams para ilustrar esta opinión:

La religión […] tiene ciertas ideas de lo que nosotros llamamos sagrado o santo o lo que sea. Esto significa que «aquí tienes una idea o una noción a la que no se te está permitido decir nada malo acerca de ella; tan sólo NO PUEDES. ¿Por qué no? ¡Porque no! Si alguien vota por un partido con el que no estás de acuerdo, eres libre para discutir todo lo que quieras. Todo el mundo ha tenido una discusión alguna vez, pero nadie se siente agraviado por ello. Pero, en cambio, si alguien te dice: «Yo no voy a pulsar un interruptor de la luz un día sábado», tienes que responder: «Yo respeto eso».

Dawkins prosigue con una lista de ejemplos en los que la religión tiene un estatus privilegiado, como la facilidad para ganar el estado de objetor de conciencia; el uso de eufemismos para los conflictos religiosos; excepciones varias de la ley; y la polémica de las caricaturas de Mahoma.

Cap. 2. La hipótesis de Dios
Dawkins comienza el capítulo 2 describiendo a Yahvéh, el dios del Antiguo Testamento como «posiblemente el personaje más desagradable de toda la ficción. Celoso y orgulloso de ello, un mezquino, injusto e implacable enloquecido fuera de control, un vengativo limpiador étnico sediento de sangre, un misógino, homófobo, racista, infanticida, genocida, filicida, repartidor de plagas, megalómano, sadomasoquista, caprichoso y malévolo matón».

Continúa sugiriendo que la hipótesis de Dios («existe una inteligencia supernatural y superhumana, quien deliberadamente diseña y crea el universo y todo lo que hay en él, incluyéndonos a nosotros»​) es «una hipótesis científica como cualquier otra»,​ la cual debe ser tratada con el mismo escepticismo que cualquier otra hipótesis.

Dawkins cree que el concepto de Stephen Jay Gould de non-overlapping magisteria (‘magisterios no superpuestos’, es decir, la idea de que una coexistencia entre ciencia y religión es posible, puesto que se ocupan de áreas diferentes), no puede usarse para defender a los teólogos de las críticas por parte de los científicos.

El agnosticismo imparcial implicaría que no se puede decir nada acerca de la probabilidad de la existencia de Dios, una posición que Dawkins sugiere que es incorrecta.

Dawkins además argumenta, siguiendo a Bertrand Russell (1872-1970), que aunque «no se puede refutar la existencia de Dios»también es imposible refutar la existencia de la Tetera de Russell, los unicornios, el Monstruo Spaghetti Volador y el Ratoncito Pérez. Por lo tanto, la incapacidad para refutar la existencia de Dios no nos suministra una razón positiva para creer. Más bien, Dawkins argumenta que el deber de la prueba está por encima de la defensa de la existencia de Dios.

Cap. 3. Argumentos a favor de la existencia de Dios
En el capítulo 3, Dawkins enfoca su atención hacia los principales argumentos filosóficos en favor de la existencia de Dios. Discute las «cinco vías» de santo Tomás de Aquino, argumentando que las tres primeras están todas basadas en regresiones infinitas y «es debido a que claramente no significa que Dios provea un exterminador natural a las regresiones».

Sugiere que la cuarta vía de Tomás de Aquino, la vía de los grados de perfección, es «fatua» con el objetivo de la objeción de recargo de un «preeminente canalla sin igual».

Reserva la quinta vía, Vía del orden cósmico, para una posterior discusión en el siguiente capítulo, lo que él considera su refutación definitiva.

También reduce el argumento ontológico de Anselmo de Canterbury a un «lenguaje de patio de colegio»y esencialmente emplea los reparos estándar ya utilizados por Immanuel Kant (1724-1804). Además descarta el argumento de la belleza como «no explicado por sus defensores».

Sobre el argumento de experiencia religiosa, apunta que algunas de estas son ilusiones debidas a la fuerte complejidad de la mente humana como simulador. Sobre los argumentos de las Escrituras, sugiere que «los Evangelios son ficción antigua» y son históricamente inexactos. Sobre el argumento de «admirados científicos religiosos», afirma que son una minoría.

En lo relativo a la apuesta de Pascal (si uno es ateo, pero Dios no existe, no sucederá nada, pero si uno es ateo y Dios existe, uno irá al infierno), Dawkins cuestiona las suposiciones de que uno simplemente decide creer y Dios recompensa la fe más que la virtud o la búsqueda de la verdad, y se pregunta si Dios no respetaría a Bertrand Russell por su valiente escepticismo mucho más que lo que respetaría a Blaise Pascal por su cobarde evasiva

Finalmente aborda los argumentos basados en la inferencia bayesiana promovidos por gente como Stephen Unwin, y sostiene que estos son casos de «basura entra, basura sale»

Cap. 4. Por qué es casi seguro que no hay Dios
Dawkins declara en el capítulo 4 que la evolución por selección natural puede servir para demostrar que el argumento del diseño está equivocado. Sugiere que un hipotético diseñador cósmico, requeriría, incluso, una mayor explicación que el propio fenómeno que intenta explicar, y como cualquier teoría que explica la existencia del universo debe ser una “grúa”, algo equivalente a la selección natural, antes que un gancho colgado del cielo que meramente pospone el problema. Usa el argumento de la improbabilidad, para lo cual introduce el término «truco del Boeing 747 definitivo», para sugerir que «Dios casi con seguridad no existe»: «Sin embargo, si es estadísticamente improbable lo que intentas explicar mediante un diseñador, el diseñador en sí mismo es más improbable aún. Dios es el Boeing 747 definitivo».

La referencia al Boeing 747 alude a una afirmación (conocida como «falacia de Hoyle») hecha por el astrofísico británico Fred Hoyle (1915-2001): «La probabilidad de que se originara vida en la Tierra no es mayor que la probabilidad de que un huracán pasando por un desguace consiga ensamblar un Boeing 747».​ Dawkins objeta que este argumento está hecho por «alguien que no entiende lo que es la selección natural». Afirma que los organismos vivos no se han desarrollado de un solo paso, sino a través de pasos acumulados a través de millones de años.

Un tema habitual en los libros de Dawkins es la selección natural, la cual es responsable de la evolución de la vida, y la aparente improbabilidad de la complejidad de la vida no implica que sea una prueba de que esté diseñada por un diseñador. Aquí fomenta este argumento presentando ejemplos de aparente diseño.

Dawkins concluye el capítulo argumentando que este «truco» es un argumento muy serio contra la existencia de Dios, y que él está aún esperando escuchar a «un teólogo dando una respuesta convincente a pesar de las numerosas oportunidades e invitaciones para hacerlo».Dawkins informa que Daniel Dennett lo llamó «una refutación irrefutable» que data de hace dos siglos.

Cap. 5. Las raíces de la religión
El capítulo 5 explora las raíces de la religión y por qué la religión es tan omnipresente a través de todas las culturas humanas. Dawkins aboga porque la «teoría de que la religión es un subproducto accidental, un tiro errado de algo útil».​ y pregunta​ si la teoría de los memes, y la suceptibilidad humana hacia los memes religiosos en particular, funcionarían para explicar cómo la religión se extiende como un virus para la mente a través de las sociedades.

Cap. 6. Las raíces de la moralidad: ¿Por qué somos buenos?
En el capítulo 6, Dawkins gira su atención hacia el asunto de la moralidad, argumentando que no necesitamos la religión para ser buenos. En vez de esto, mantiene que nuestra moralidad tiene una explicación darwiniana: genes altruistas han sido seleccionados a través del proceso de nuestra evolución y que poseemos empatía natural.

Cap. 7. El ‘Buen’ Libro y la moral cambiante Zeitgeist
El siguiente capítulo continúa con el tema de la moralidad, afirmando que hay una moral Zeitgeist que continuamente evoluciona en la sociedad, a menudo en oposición a la moral religiosa, la cual Dawkins siente que a menudo está pervertida y embrutecida. Aporta ejemplos de moral religiosa de la Biblia para ilustrar lo que él ve como barbarismo.

Cap. 8. ¿Qué le pasa a la religión? ¿Por qué ser tan hostiles?
En el capítulo 8, Dawkins gira hacia la cuestión de por qué se siente tan hostil hacia la religión, argumentando con ejemplos en los que la religión se rebela contra la ciencia, fomenta el fanatismo, alienta la intolerancia contra los homosexuales e influye a la sociedad de otros modos negativos.

Dawkins afirma que los predicadores de partes del sur de los Estados Unidos usaron la Biblia para justificar la esclavitud, clamando que los africanos eran descendientes del hijo pecador de Abraham. Durante las Cruzadas, los «paganos» y los «herejes» que no se convertían al cristianismo eran asesinados, y otros ejemplos similares.

Cap. 9. Infancia, abuso y cómo escapar de la religión
Una de esas maneras es el adoctrinamiento de los niños, un tema al que Dawkins dedica el capítulo 9. Él iguala el adoctrinamiento religioso de los niños por los padres y profesores en las escuelas religiosas con una forma de abuso mental.

Dawkins quiere que la gente se avergüence cada vez que alguien hable de un «niño musulmán» o un «niño católico», preguntándose cómo a un niño se le puede considerar lo suficientemente desarrollado para tener una visión independiente del cosmos y del lugar de la humanidad en él. Por contraste, Dawkins apunta que ninguna persona razonable hablaría de un «niño marxista» o un «niño republicano».

Cap. 10. ¿Un vacío muy necesario?
El último capítulo se pregunta que sea cual sea la religión, a pesar de los problemas alegados anteriormente, llena «un hueco muy necesario», dando consuelo e inspiración a las personas necesitadas.

Según Dawkins, estas necesidades se satisfacen mucho mejor mediante maneras no religiosas, como la filosofía y la ciencia. Argumenta que una visión del mundo atea sirve para reafirmar la vida en un modo que la religión, con sus «respuestas» insatisfactorias a los misterios de la vida, nunca podrá serlo.

Apéndice
Un apéndice de organizaciones y direcciones útiles para aquellos que «necesiten apoyo para escapar de la religión», por países.

Lennon: Monumento eterno

John Lennon

Estatua de John Lennon en Havana, Cuba

Estatua de John Lennon en Havana, CubaLa estatua es un monumento conmemorativo para John Lennon. Lo puedes encontrar en Lima Perú.

La estatua es un monumento conmemorativo para John Lennon. Lo puedes encontrar en Lima Perú.Monumento a John Lennon, por el escultor David Webster, en Liverpool, UK.

Monumento a John Lennon, por el escultor David Webster, en Liverpool, UK.Statue of Beatle John Lennon outside th Hard Day's Night Hotel in Liverpool, ENGLAND.

Statue of Beatle John Lennon outside th Hard Day’s Night Hotel in Liverpool, ENGLAND.Yoko Ono con estatua de John en el Aeropuerto John Lennon de Liverpool

Yoko Ono con estatua de John en el Aeropuerto John Lennon de LiverpoolSAMSUNG DIGITAL CAMERA

Eleanor Rigby by The Beatles