El engaño (poema)

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El engaño
Por: Darío Valle Risoto

Una discreta somnolencia la cubre
Un silencio inusitado como niebla
Hay sin embargo una oculta belleza
En su silencio de porcelana y muerte.

Tiembla la osadía de un invierno
Que sopla las frías hojas del viento
Entre sus manos blancas nubes
Que presagian la pálida tormenta.

Mientras su boca no se mueve
Ya no escucharé sus palabras
Pero sentiré que sus manos heladas
Acariciaran un día mi espalda.

Veré sus pies aletear como mariposas
De níveas alas y dedos maravillosos
Como treparan sus piernas al cielo
Si la tierra fría guarda su reposo.

Ya no me veré reflejado en su mirada
Donde quedó el azul de sus ojos
Y aquel rubí intenso de sus labios
Ahora besarán la muerte con su rostro.

Tomaré entre mis brazos su silueta
Frío mármol donde ayer latía
Porque sé que la vida es un engaño
Y somos almas que no tienen vida.

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