Adam West: un tal…Batman

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Adam West…un tal Batman

Por: Darío Valle Risoto

Probablemente el peor error de las películas de super héroes actuales de DC sea el intentar que los superhéroes parezcan más reales de lo que en verdad son. Adam West según sus palabras fue el Batman “Blanco”, aquel que salía a la luz del día, los demás fueron Batmanes oscuros y según creo desde el de Tim Burton apenas si podemos detenernos en el reciente Ben Affleck, los demás todos intentaron pero no llegaron o porque eran un Batman discutible o un Bruce Wayne poco interesante. 

Adam West no tuvo estos problemas, tampoco fue el primer Batman, pero seguramente será tan recordado en el futuro como el Superman de Christopher Reeve o la Wonder Woman de Linda Carter: Unicos e irreemplazables todos.

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Ferdinand: Entretenimiento con mensaje

FERDINAND 1

Ferdinand
Por: Darío Valle Risoto

Esta película animada por SGI (Ordenador) pertenece a los mismos estudios responsables de la saga de la Era del Hielo y tiene una calidad realmente soberbia en el tratamiento de sus imágenes.

La historia se centra en el toro de lidia del nombre del título que debe hacer frente al destino de los toros bravos que en España se destinan a ese triste espectáculo de las corridas que de una buena vez deberían desaparecer de la faz de la tierra.

Inspirada en un libro que a su vez tuvo algún dibujo animado creo que de los estudios Disney en este caso contamos con todos los artilugios modernos para contemplar un buen argumento con buen humor, personajes muy queribles y atractivos y momentos memorables como el duelo de baile entre los toros y los caballos alemanes o cuando ferdinand debe atravesar con su enorme cuerpo una casa de venta de porcelanas finas.

La película se ve fácilmente y tiene un colorido absolutamente fabuloso lo que me hace pensar que en el cine puede ser un espectáculo memorable para chicos y grandes y desde luego que con sumo cuidado tenemos algo de la cruel realidad de esta cosa de la matanza de toros que algunos Españoles defienden como una tradición que debería perdurar cuando estamos afortunadamente en un tiempo donde comenzarnos a repensar nuestro rol como seres humanos asociados a nuestra conducta para los demás seres vivos.

Los toros o son luchadores o van al matadero, esa parece ser la cruel consigna que luego determina que el matadero será cualquiera de los dos finales y Ferdinand que prefiere oler las flores y vivir en paz deberá combatir junto a los suyos por la vida. Lo que no es poca cosa mis amigos.

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Mujeres que “trabajan”

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Mujeres que trabajan
Por: Darío Valle Risoto

__ Hay que tener la mente fría__ Le había dicho Marcelo, pero no era fácil estar en ese lugar que era extraño y pavorosamente atractivo. La música lo envolvía todo y las luces difusas hacían de cada silueta un misterio, más por aquí y allá había mucho con que entretenerse pero todo por un alto precio.

Rubén se acomodó frente a la pasarela pero estar tan cerca de las chicas lo ponía más nervioso que excitado, para colmo tanto Marcelo como Juan y Sergio gritaban un montón de barbaridades a las muchachas que parecían sordas.
__ Voy a la mesa. __Les dijo y regresó al confort de la oscuridad del boliche en la mesa que habían tomado como base de operaciones, a fin de cuentas era la despedida de soltero de Sergio que parecía pasarlo muy bien.

Una jovencita le trajo una medida doble de whisky con coca cola que era más refresco que alcohol y costaba un huevo pero era normal en esas Boites. Recordó su pueblo y el quilombo de “La Rosada”, nada que ver, era un rancherío cerca del río pero allí había algo familiar y querido que lo había recibido para “debutar” con solo poco más de quince años.

Los muchachos gritaron todos a la vez cuando dos chicas salieron juntas casi completamente desnudas y comenzaron a tocarse. A Rubén le dio una vergüenza ajena que provenía de viejos recuerdos allá en Trinidad cuando aún pensaba que llegar a Montevideo era como visitar Nueva York si es que tuviera alguna idea de lo que era esta última más no sea que por verla en las películas.

Pensó en Martina que con apenas diecinueve se había ido a “changar” a Italia y les mandaba dinero a los viejos y había pagado todo el estudio de su hermano menor Andrés que se recibió de médico y cuando ella vino a visitarlo no le quiso abrir la puerta de su casa en Carrasco. Recordó que ella había sido su primera novia de la escuela; pelirroja, pecosa, hermosa flaquita de ojos verdes y vivaces que poco a poco fue adquiriendo una mirada profunda y enigmática.

Probablemente el whisky no era tan poco comenzó a pensar porque en medio de ese boliche de putas se acordaba de otras putas tal vez tan buenas mujeres como cualquiera de las que veía en ese lugar lleno de luces y espejos.

Comenzó a sentir sueño y pidió a la muchacha algo de comer, solo tenían sándwiches olímpicos y que así sea, se dijo aunque cada uno costara el otro huevo.
__ ¿Viniste solo?__ Le preguntó una enorme silueta femenina a contra luz que medía como tres metros y tenía una silueta como de contrabajo.
__ No, estoy con aquellos tres pelotudos que no dejan de gritar, es la despedida del pelado a la derecha, se casa este sábado y bue… ya sabes.
__ ¿Cómo te llamas?
__ Rubén, si quieres podés sentarte conmigo aunque me cueste un…
__ Yo soy Moria.
Obviamente un nombre artístico, pensó Rubén y cuando ella se sentó a su lado y las luces la bañaron comprendió la analogía.
__ ¡Sos grande!
__ Sí, estoy grandecita desde que me desarrollé, ¿No te gusta?, le preguntó acercándose a su rostro y olía tan bien que Rubén comenzó a sentirse mareado y no era por la coca cola con una gotita de whisky.

Les trajeron un par de bebidas más, ella era exactamente igual a… pero con doscientos años menos, por supuesto. Ojos claros, así que no tan igual y ese perfume.
__ ¿Todas ustedes trabajan? __Temió preguntar, a la vez que pronunciaba las palabras e intentaba acomodarse en el sillón de cuero y beber como si fuera un gánster de Chicago. Claro que le salía muy mal.
__ ¿Y vos no trabajas? __El se quedó helado y ella lanzó una carcajada y lo besó en la mejilla, al hacerlo apoyó uno de sus considerables pechos en su hombro izquierdo y le dejó una sensación de electricidad constante.

Al rato sus amigos llegaron a la mesa y los tres al unísono se quedaron viendo a la enorme Moria y a su calladito Rubén conversando como si se conocieran de toda la vida.
__ ¿Interrumpimos algo? __Preguntó sin esperar respuesta Marcelo que le tocó el vestido azul a la chica que sonrió con su mejor mueca.

__No, ya nos vamos. __Dijo Rubén dejando unos billetes sobre la mesa y despidiéndose de sus amigos que les miraban con la boca abierta. Quizás porque Moria le sacaba una cabeza de alto al muchacho o porque no esperaban tal muestra de desenfado en el flaco.

Dos pasos después no tenía la menor idea de a donde ir hasta que ella le dijo que arriba tenían cuartos donde iban a poder estar solos, le dolió por un momento la tarjeta de crédito en su bolsillo pero pensó en que la vida es demasiado corta y que al fin de cuentas era joven y escaso de cariño.

Y no será necesario explicar mucho que pasa cuando pasa algo así entre una mujer casi irreal y un muchacho de Trinidad, léase cualquier pueblo del interior y casi todo Montevideo.
__ Ya te enamoraste de mí flaco. __Le dijo Moria mientras se vestía lentamente y el comenzaba a extrañarla como si perdiera en ese momento parte de su existencia.
__ Les debe pasar a todos…contigo, digo. __Ella se puso sobre él que aún estaba acostado y lo besó despacito en los labios.

Volvió solo a la pensión, cuando había regresado al boliche sus amigos se habían ido y era mejor. Era una mañana fría de Agosto y entró a su pequeño cuarto solamente para calentar agua con el Sun para hacerse un café.
Y como todas las cosas se tomó la bebida caliente pensando en esas mujeres que a lo largo de su vida habían desfilado con esa profesión de ser: “putas” y sintió de nuevo unas enormes ganas de volver a ver a Martina que después del tremendo desaire sufrido por su hermano, jamás había vuelto a Montevideo.

__ Será cuestión de averiguar. __Se dijo mientras se quedaba profundamente dormido.

FIN