Bahubali: Grandiosa épica de la India

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Bahubali
Por: Darío Valle Risoto

Alguna vez me enteré de que el cine más prolífico del mundo es el de la India y no como pensábamos muchos el de Hollywood y precisamente Bollywood se le llama al cine de esta hermosa nación variopinta y exótica para nuestros ojos occidentales.

Y como he escrito antes creo que este fantástico cine se merece una mirada mayor que quien como yo raramente accede a una de sus películas y siempre termina subyugado por una gramática narrativa única en sus especie. Desde luego que lo musical tanto como el color tienen puntual importancia en sus películas cuando a lo primero nos remiten diversas escenas musicales aún dentro de historias épicas o dramáticas pero siempre dentro de una marco que al menos a mi me resulta mucho más interesante que el viejo y archiconocido cine musical de usamerica.

Y en este caso nos encontramos con Bahubali “el salvador”, una película enorme, épica y hermosa allí por donde la miremos y que tiene como centro una historia muy similar quizás a un “Moisés” pero con la grandeza de “El señor de los anillos” sobre todo por la gran batalla final que no ahorra en efectismos y una plástica absolutamente perfecta.

Es una película larga que forma parte de una historia que continuará y se centra en un rey criado en un poblado humilde que intenta recuperar su reino solamente apoyado por su convicción y la ayuda de los dioses contra el reinado maligno de su tío y su primo. Todo dentro del habitual marco de un cine único en su especie y probablemente hoy día cuando se trata de aventuras épicas en la gran pantalla muy por encima de lo conocido.

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Recuperar el valor del conocimiento

Fotos de Mal del Mar (35)

Recuperar el valor del conocimiento
Por: Darío Valle Risoto

Técnico en Comunicación Social

Si bien quien suscribe piensa que no todo tiempo pasado fue mejor es innegable que nuestra sociedad sufre un cambio que estaría tentado de llamar: dramático si afortunadamente no hubieran en acción algunas formas de combatir este verdadero problema.

Me refiero específicamente al nivel educativo de nuestra población pero no como una enumeración de aspectos como: asistencia a los institutos, escolaridad, etc. sino que espero detenerme en aquello que los que tenemos más de cuarenta años contábamos como un enorme valor en las personas y que hoy parece carecer de importancia o lo que es peor: es menospreciado.

En este sentido creo que hemos perdido la admiración por las personas instruidas, educadas y/o formadas en diversos aspectos no solo de ciencias, artes, historia, matemáticas y demás sino y especialmente en filosofía, sociedad y por sobre todo en unos valores humanos que los enaltecían y les transformaban en modelos de vida para la comunidad.

Me pregunto si no se estarán extinguiendo aquellos hombres y mujeres sabios o peor aún, se han ido sustituyendo por una cierta inteligencia vulgar y obsecuente con todo lo que los medios de comunicación exponen con el afán de conseguir consumidores cada vez menos críticos tanto de productos como de ideologías.

Una de las claves es la lectura y especialmente lo que está íntimamente asociado a la decodificación de signos y reglas y la interpretación de aquello que tenemos en frente para comprender y mejorar nuestra interacción con nuestro entorno social.

No alcanza con saber leer sino que es imperioso saber que estamos leyendo y comprender con una mirada lo más imparcial posible aquello que encierra una ideología, incluido este artículo, desde luego. Pues entonces la creciente incapacidad para escribir correctamente encierra en sí misma una alteración de la comprensión de los individuos que no solo van abreviando palabras tan simples como: “Que” por la letra: “Q” sino que comienzan a tolerar absurdos tales como él: “Todas y todos” porque alguien entendió en forma muy errada o muy tonta que el masculino y femenino de las palabras tiene algo que ver con la discriminación de género. Nada demuestra más claro que esto la pauperización progresiva de nuestro intelecto contemporáneo.

Un hombre es “una” persona y una mujer es “un” ser humano y nada implica más que la comprensión implícita y explícita de lo que intento explicar y entonces vuelvo a intentar comprender el porqué de la perdida de aquella admiración por aquellas personas que poseían mayor conocimiento en diferentes aspectos de la vida y era un enorme privilegio aprender algo de ellas.

Entonces veo con pena que hay ídolos vacíos, comunicadores en diversos medios que han hecho de la payasada y el comentario “de churrasquería” al decir de mi admirado Alejandro Dolina todo su contenido y aún sobre mi obvia aceptación del humor me resisto a que perpetuemos un estado de “eterna pachanga” aún en aspectos que deberían tomarse en serio. Así lo que nos compete es recuperar la educación para que volvamos a sentir aquella valoración por el conocimiento.

Para finalizar podría sostener que este esfuerzo por denostar al conocimiento es prácticamente un hecho mundial que entre otras cosas es el resultado de esta híper comunicación que paradójicamente nos aleja de nuestros semejantes, de los que viajan a nuestro lado por la vida y sumidos en el espejismo de las redes sociales nos manifestamos como zombies abstraídos del contacto humano cambiando a la gente por nuestras hipnóticas pantallas negras.

En síntesis y frente a la posible extinción del pensamiento ilustrado debemos recuperar la admiración por el conocimiento y comenzar a meditar sobre el rumbo de una civilización que camina mirando sus pantallas y arriesgándose a ser atropellados por una realidad que “tontifica” la existencia a grados superlativos.