Eunucos (Poema)

Wallpaper Magic 250 (13)

Eunucos
Por: Darío Valle Risoto

No me digas que le pusiste
Un género a tu amor,
Un titulo a tu felicidad
Un slogan a tu vida.

No me cuentes que ocultas
Lo que nadie debería
Saber o entender
Sobre lo que no le importa
Más que a tus sueños.

No me mientas que no molesta
Que disfrutes a tu propio gusto
Lo que se te antoje por raro
O extraño o totalmente común.

Una sola y única vida
No merece que vivas ahorcado
Por las formas sociales
Que inventaron los eunucos
De la felicidad.

Confort y Estatus social

Wallpaper Magic 321 (16)

Confort y Estatus social
Por: Darío Valle Risoto

Podemos oponernos al futuro pero indefectiblemente nos va a atropellar si no estamos preparados, a veces como todo tipo que hace denodados esfuerzos para transformarse en un viejo de mierda me dan bronca ciertos artilugios pero luego la lógica me invade y comprendo que están pensados para hacernos la vida más placentera, a eso le llamamos: Confort. El que algunos puedan alcanzarlo y otros no es otro tema que tiene más que ver con este mundo capitalista que nos hemos regalado pero aún así estamos en él y hay que vivir.

Alguna vez escuché que la mujer comenzó a emanciparse realmente cuando se inventó el lavarropas y me resultó triste pero terriblemente cierto y también eso forma parte del progreso de la tecnología al servicio de los seres humanos.

Sin embargo vivimos como si no tuviéramos tiempo para nada y corremos procurando acaparar cosas y artefactos que como lo antedicho pueden mejorar nuestra vida, pero como dice un amigo: “Ojo al gol”, tratemos de que las cosas nos sirvan y no que nosotros seamos sus esclavos.

La publicidad nos enseña directa o subliminalmente que ciertas adquisiciones son símbolo de “estatus”, palabra cruel que solamente significa que el tener o no algo nos pone en determinada escala de lo social y eso casi siempre es mentira y de ser cierto. ¿Qué carajos importa?

Si escribo con una lapicera Bic cristal de treinta pesos o con una Mont Blanc o si ando en un Fiat 600 o en un Ferrari parece no ser lo mismo aunque los actos de escribir o de transportarse salvo algún pequeño problema sean idénticos.

Afortunadamente gracias o no al capitalismo y el consumo los bienes de “consumo” están cada vez más baratos, yo lo testifico como alguien que ahora tiene un montón de cacharros que en su niñez solo poseían los de clase media para arriba. Recuerdo que en la escuela solo dos o tres niños por clase llevaban reloj pulsera y desde luego que eran los más pudientes. Pero también por cuestiones de trabajo me duele comprobar cómo la gente sigue intentando engañar al mundo cubriendo apariencias engañosas y con ello aún se complica más su economía.

Hace unos días escuchaba a una cajera de supermercado quejarse porque tenía la necesidad de juntar alrededor de 100.000 pesos para el cumpleaños de quince de su hermana, que lo diga una joven que no debe ganar más de 20.000 por mes es algo que me puso la piel de gallina.

Así que con mayores posibilidades y más cercanas a nuestras economías hoy podemos disfrutar de un confort impensado hace tan solo veinte años atrás pero seguimos presos del mencionadoestatus con aquello de al menos por unas horas “tirar la casa por la ventana” por tal o cual evento. Generalmente una conmemoración o fiesta que si no se hace no cambia nada, pero la sociedad parece presionar para que se realicen.

Que la tecnología avanza es indiscutiblemente cierto pero no me pueden negar que seguimos siendo muy tontos cuando intentamos vivir más allá de lo que la lógica o la cordura nos debieran permitir.

Splash: los 80’s salpicados

splash 1

Splash
Por: Darío Valle Risoto

Aquellas películas de los ochentas que uno revisa con cierto desasosiego sobre como las verá con algunos años demás y encuentra cosas buenas y otras no tanto, pero las sigue disfrutando con ese plus que significa nuestra amiga o enemiga la nostalgia.

Un Tom Hanck muy joven y una Daryl Hannah obviamente también joven y bellísima, ambos con diferentes futuros en el cine aquí se cruzan en una historia fantástica y romántica con un joven que se cruza con una hermosa joven con alguna familiaridad con el mar que los traerá de pelos, por allí está John Candy en el papel del hermano y alguno que otro reconocible sobretodo el actor de American Pie y todo se resuelve de buena manera en una historia dirigida por Ron Howard quien tiene más que pulso para hacer buenas comedias, livianas pero buenas.

Tal vez inspiró a La Sirenita, no lo sé porque nunca la vi, créamelo pero les puedo adelantar que esta película sobre todo para los niños puede hacerles pasar un buen rato, y por último: Alguien me puede explicar al final cuando ambos se van al mar: ¿como podrán hacer el amor si ella… y el…?

splash 2splash 3Splash Giff