Adiós a la banda Almafuerte

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Adiós Almafuerte
Por: Darío Valle Risoto

Con enorme tristeza acabo de confirmar algo que sospechaba dado lo espaciado de las actuaciones de Almafuerte y de las posteriores apariciones de Ricardo Iorio con otros integrantes bajo su propio nombre. Más de veinticinco años de este grupo los entronizó definitivamente como la banda de Heavy metal más grande de la Argentina y me atrevería a decir de la América hispana.

Aún con una cantidad enorme de trabajos desde V8, Hermética, la propia Almafuerte y algunos discos solistas Ricardo Iorio siempre fue un hombre controvertido por su forma de ser y sus filosas declaraciones que parecen desequilibrarse entre las dolorosas verdades y una mentalidad cerrada que no admite más que decepción. Iorio es un cristiano patriota, siempre lo ha sido, esto se puede constatar en mucha de sus letras y sin embargo nos ha dado el regalo de al menos unas cincuenta canciones fabulosas que nos hablan claramente del bicho humano y no de hadas y magos o romances idiotas.

No le podemos negar que ha dicho lo que piensa y ha sabido como un servidor ponerle fin a relaciones de trabajo o amistad que no lo conforman sin demasiadas vueltas. “Al pan: pan y al vino: vino” decía mi madre por aquello de nombrar las cosas como son y en eso este metalero ha sido muy claro nos guste o no, tampoco vamos a tratar de dilucidar algo que ni los propios Argentinos conocen a ciencia cierta que es el pensamiento Peronista, una forma de pensar una sociedad desde lo instintivo y popular pero enraizado con una forma de comprender el mundo desde lo conservador por más que grupos de izquierda lo reivindiquen. Y Iorio es un gran peronista con todo lo que eso significa y encima de ello cristiano espiritista.

Si una figura mitificada como el “General Perón” y la absurda invención del cristianismo han sido sus guías parece hasta increíble que la pluma de Ricardo contenga fuera de estos tropiezos una precisa mirada sobre el hombre y su contexto en una sociedad tan variopinta y querida por mi como la de la hermana Argentina. Pero méritos le sobran como haber acercado el folklore a las nuevas generaciones, romper la brecha entre este y el Heavy Metal y además de ello recorrer varias veces su país tocando para los más humildes y sentarse en la misma mesa con estos.

Inútil seria hacer un repaso de todos esos temas increíbles que también forman parte de una forma de pensar el Rock que lamentablemente está siendo liquidada por gran cantidad de grupos integrados por imbéciles ilustres que solo pretenden ganar dinero cantando bobadas. Podrá no gustarles el Heavy Metal pero si leen muchas de sus letras no pueden negarme que allí hay calidad.

“Masticando esta siniestra heredad,
prisionero estoy en mi ciudad natal
donando sangre al antojo de un patrón
por un misero sueldo”
Gil Trabajador

Afortunadamente en el año 2013 fui a ver a Almafuerte al Platense Patín Club y fue la primera vez que los veía, tampoco es que vinieran mucho, pero solamente allá por 1989 había visto en el mismo lugar a Hermética y nada más, pero desde luego que tengo toda su discografía en MP3 y muchos de sus discos en formato “real”.

Espero que alguna vez alguien se tome el tremendo trabajo de escribir un libro biográfico sobre Ricardo Iorio, tal vez allí comprendamos mejor a un verdadero genio, a un enorme compositor, a un hombre con tremendos claros y oscuros que me han hecho pensar cuando un compañero de trabajo me preguntó si me gustaría conocerlo personalmente en que seguro terminaríamos a las piñas por aquello de que política e ideológicamente estamos casi en las antípodas. Yo ateo y anarquista, antipatriota y anhelando un mundo sin fronteras suelo andar como dice Iorio en una de sus canciones: “Cheguevareando” dentro de la medida de lo posible y aún así, en este momento estoy escuchando a esta banda y me gusta.

Memoria de Siglos
En lo que digo nadie se engaña:
Nos libramos del vencido
Todos barremos con saña
A los ídolos caídos

No serás siempre el primero,
la humana limitación
Cambia a capricho al puntero
de toda competición

Olfateamos muchas cosas
entre prisas diariamente
Son verdades deliciosas,
y verdades pestilentes.

Nadie da nada de balde, sabelo.
El candor últimamente esta muy bravo
Aunque la verdad escalde,
sobran cadenas y esclavos

Libertad y sus vestigios
Mas vale ponerse a salvo
Muchos calzan gorro frigio
Solamente por ser calvos

Cubre el cuerpo cualquier capa
El placer también demacra
Todo ser busca una tapa
Cuada cual cubre su lacra.
Cada cual su lacra oculta.

Aunque en virtudes abunde
y se juzgue inobjetable
Cuando el humano se hunde
Siempre busca un responsable

A menudo nos engañan
Escondidas apetencias
La culpa ajena es barata
Regalarla no nos cuesta, nada nos cuesta

La hipocresía propasa
Todo ejemplo en esta tierra.
Al asesinato en masa,
los hombres lo llaman guerra.

 

https://www.diariopopular.com.ar/musica/las-5-mejores-letras-ricardo-iorio-n243888

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