No soy un Babyboomer

amor-y-celularesPorque no soy un Babyboomer
Por: Darío Valle Risoto

Nos llaman: “Babyboomers” a los nacidos entre los años 1946 y 1964 pero creo que estoy más dentro de la “Generación X” (1965 – 1976) porque me adapto demasiado bien a lo digital a esta maravillosa nueva era de contenidos mediáticos diversos y prácticamente gratuitos para todos.

De todas maneras cuento con mis conocimientos como “Técnico en comunicación social” pero debo reconocer que en aquellos años de estudio en la Universidad del Trabajo del Uruguay no teníamos ordenadores en las clases y solo un par de horas a la semana de “dactilografía”. Materia esta que creo que hoy ya no existe pero debería.

Tuve la buena fortuna de que estaba aventajado porque ya había aprendido a “escribir a maquina” en una pequeña academia de La Teja y luego de recibirme hice un curso de Auxiliar de Farmacia donde si nos enseñaron a operar una computadora personal aunque con el vetusto sistema Windows 3.1 aquel de las claves y a base de digitar diferentes códigos, etc., pero igual me sirvió de mucho luego.

Todo esto viene a que los avances han sido rápidos y constantes más no todos están capacitados para plantarles cara y a veces se hacen difíciles, tomemos en cuenta que hace unos treinta años el conocimiento universal estaba solamente a mano en las bibliotecas y hoy lo tenemos en la palma de la mano aunque en realidad no es conocimiento precisamente sino: “Información”, el conocimiento proviene de cómo asimilemos esta y la incorporemos en este ordenador llamado: “cerebro”.

Por otra parte la tecnología de la comunicación ha avanzado en el Uruguay a pasos agigantados aún comparándonos con países más adelantados en otros rubros que nosotros. En el año 1992 colocaron teléfonos en las viviendas donde vivo, afortunadamente unos años antes había hecho la solicitud y fue maravilloso aquel prodigio de tener en mi hogar humilde por primera vez en mi vida la posibilidad de comunicarnos hacia afuera desde el propio living.

Ni que decirles que eso comenzó a cambiarnos la vida, mi madre se contactó con parientes a los que no veía desde hacia años y yo lo inauguré llamando al trabajo para no ir como dios manda, porque en esos tiempos trabajaba en un lugar realmente terrible que mejor ni recordar.

Y no tardaron muchos años para que las computadoras personales hicieran pie en estas tierras más era muy caras y para sombro de mis conocidos yo demoré mucho en tener la primera sobretodo porque me negaba a esclavizarme trabajando horas extras para pagar un artefacto al que ni siquiera podría tener a tiro por estar trabajando para pagarle. Paradojas del consumo a las que me sigo resistiendo.

Internet tenía un amigo en su casa pero era cara y el tipo era poco propicio a compartirla conmigo y solo se limitaba a mostrarme como había algunas ventanas donde uno podía verlo casi todo, demoró mi primer encuentro con libertad y fue en un ciber del centro con unos compañeros de trabajo, uno de ellos me abrió una cosa llamada: E-Mail a la que no supe hasta algunos meses luego para que servía realmente.

Y eso sucedió alrededor del año 1996 aproximadamente, así que pensemos en aquel enorme día de nuestro primer teléfono en el hogar y después esto, claro que me llevaron unos años para tener mi primera computadora, una Windows 486 con monitor en blanco y negro y disquetes para guardar algunas cosas, todavía tengo una caja de ellos pero mi nueva computadora se niega a leerlos, creo que es mejor así porque no quiero saber que guardaba en aquellos días.

Así que como buen ciudadano de la clase pobre todo me ha llegado tarde a las manos pero nunca sin un buen conocimiento previo, porque heredé de mi padre esa curiosidad hacia todo lo que signifique un salto en lo tecnológico. Solo me pongo a pensar en los diagramas para la fabricación de un robot que mi padre guardaba y me da nostalgia porque si estuviera vivo en estos tiempos realmente fliparía con todo esto.

Mucho más humilde en lo económico de lo que yo soy ahora el tipo se puso a estudiar electrónica por correspondencia, pensemos que fue por los años 50’s y recuerdo haber visto sus exámenes casi todos con nota de excelentes y comprobar como podía arreglar cualquier cosa que le llegaba a las manos desde las obvias radios y televisiones hasta juguetes japoneses que nadie había podido reparar antes.536314_10151105280210248_391440490_n

Hoy a través de mis ojos pienso en sus ojos maravillados ante los avances de estos dispositivos celulares que ya dejaron hace tiempo de ser teléfonos para transformarse en computadoras versátiles y manuales con cada día más posibilidades de memoria y con un universo de aplicaciones en franco crecimiento.

Hoy tengo un ordenador de mesa que está medio viejo pero me sirve, un Dell Pentium no se cuanto pero que le acabo de dar una lavada y marcha todo lo rápido que necesito y aunque reconozco que me niego a por ejemplo tener tarifa de 24 horas de Internet en mi teléfono, me aplico bien a este mundo más trato de que no me absorba la impronta de intercambiar mensajes más o menos insignificantes gran parte del tiempo.

Hoy la discusión parece ser si la tecnología es buena o mala para la gente y debo referirme a la “Filosofía del cuchillo” que sirve para trozar tanto la comida como a nuestra suegra y la cosa está en como utilicemos en este caso la tecnología o que esta nos termine utilizando a nosotros. Lo mismo se puede aplicar a cualquier cosa que nos brinde placer y de la que abusemos al punto de que nos haga mal como: el alcohol, las drogas, el chocolate, el sexo, etc. Los ejemplos abundan y abundan esos grupos de autoayuda que tratan de que uno sea un usuario responsable sobretodo de uno mismo.

Como miembro de la Generación X, Babyboomer o lo que sea suele causarme cierta pena ver a la gente caminar por la calle mirando sus celulares como si fueran zombies. En el colectivo, aún cuando voy a comer con una chica y esta le da más bola a la pantalla que a mi, pero tratando de pensar positivamente creo que es cuestión de tiempo para que las cosas se acomoden y siempre pienso que de todas formas uno tiene una enorme herramienta para conocer a la gente porque en el caso de la chica, si esta es una obsesionada de su celular, si te he visto no me acuerdo.

Y para culminar, desde luego que todo el conocimiento en la palma de nuestra mano ejerce y ejercerá un enorme atractivo casi insustituible para nosotros, aún así recordemos que somos personas de carne y hueso, que la vida es corta y por más que avancen estos dispositivos, nada podrá sustituir al trato humano.

FINgeneraciones-por-internet

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s