Neo Vampiros 53: Pecados del pasado

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Pecados del Pasado
Por: Darío Valle Risoto

Ya era de noche y las luces internas del Palacio Legislativo iluminaban los amplios corredores que poco a poco se iban despoblando. Lorena vio a su objetivo entrar a un despacho y leyó el nombre en la chapa de afuera, no era el suyo sino el de un conocido dirigente ex-tupamaro.
Un policía comenzó a observarla desde el otro lado del hall central y habló discretamente por su walkie, en ese momento se dio cuenta que a pesar de vestirse enteramente de negro; sus guantes sin dedos, su peinado algo punk y su piel absolutamente blanca destacaban de los que en su mayoría se dirigían hacia la calle.
Antes de que el policía se le acerque tomó el camino a la puerta exterior más cercana, afuera una noche oscura y fría comenzaba y eso le ayudaba mucho si debía de hacer lo que había decidido. Se aglomeraron unas nubes aún más oscuras en el cielo y un rayo pareció partir la torre del viejo edificio de las tiendas Soler. Lorena se levantó el cuello del saco en un acto reflejo ya que los vampiros raramente sienten frío, a su alrededor una fina cortina de agua se fue transformando en un chaparrón pero ella se encontraba suficientemente a cubierto en el alero de la plaza Primero de Mayo.

Cuando iba a optar por dejarlo, lo vio salir, cruzar la calle rápidamente cubierto por un paraguas y subir a su propio auto estacionado en una de los amplios jardines del Palacio.
Llamó un taxi y le pidió que lo siga, cuando la lluvia era la dueña de una noche por demás helada, calientes venían sus recuerdos enumerando las anécdotas sobre ese tipo durante la génesis de los grupos de presión paramilitares, cuando la coalición de izquierdas del Uruguay comenzaba a tomar forma. Sonrió para sí misma al recordar que Paula le había dicho que no solo había fascistas en la derecha de su país, ahora parecía estar a punto de constatarlo.

Carlos Ocaña estacionó en dieciocho de Julio, la principal avenida y entró a buen cubierto de un Bar medianamente lujoso. Lorena hizo lo propio no muy lejos, como para escucharlo presentarse con otros tipos con aspecto natural.
__ ¿Y compañero?
__Bien, mañana firmamos el préstamo del banco para la construcción de las viviendas en Manga, la prensa ya está avisada, el presidente no va a poder ir pero el ministro Aguerrí estará en su nombre. __Carlos se quitó el saco mojado y lo puso sobre una silla vacía, estaba mucho más gordo y cubierto de canas pero era el mismo de la foto que le había mostrado Jacqueline. Los que lo esperaban en el bar le eran también conocidos pero por haberlos visto en la televisión. Eran ediles de la coalición de izquierda.
__Un café negro por favor. __Pidió Lorena mientras buscaba su celular, afuera se había desencadenado una furiosa tormenta por lo que optó por enviarle un mensaje de texto a la abogada.
No recibió respuesta.

Sus oídos sobrehumanos captaron la conversación que derivó en cotidianeidades de la vida política, lo trataban como a un viejo compañero de izquierda y al parecer no había ningún trazo de que Ocaña fuera un traidor o algo parecido. Los latidos de su corazón no se habían acelerado como lo suelen hacer los que mienten pero tampoco era una señal universal.

__Al final se confirmó, el hijo del dictador se va a presentar como candidato en las elecciones próximas.__ Uno de ellos sonrió con gesto superado.
__Bueno, era de esperarse, el partido colorado casi está extinto ¿y vos?
__ ¿Qué? __Preguntó Ocaña mientras recibía un capuchino caliente de parte del mozo.
__ ¿Vos no trabajaste para el padre durante la década del setenta?__ Le interrogó su amigo, mientras el otro frunció el ceño.

Ocaña se rascó la frente arrugada y miró a las luces del bar y luego a la calle, Lorena a unos diez metros escuchaba perfectamente hasta el suspiro leve de su boca.
__Nunca conocí al padre, yo tenía diecisiete años cuando entré en la J.U.P, era joven, idiota, estúpido y un ciego absoluto en política, pero pese a todo crecí como persona y creo que he cambiado, ahora, me pregunto: ¿Podemos culpar al hijo por los pecados del padre?

Lorena recibió el mensaje de texto de Jacqueline pidiéndole que por favor no intente nada hasta que hablen personalmente.

Juicio y Castigo

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