El Quilombo del Arbolito (cuento)

Los Muertevideanos.

El Quilombo del Arbolito
Por: Darío Valle Risoto

__ ¿Como estás corazón? ___Era el habitual saludo de las chicas del quilombo de la calle Ejido y Pedro se sentía como raro entre el perfume a desinfectante y el sonido de las cumbias en la radio.
 
Se llamaba Paola, seguro que era un nombre artístico pero era una mujer muy atractiva que siempre lo trataba bien aunque no se dejara dar besos en los labios.
El quilombo tenía cuatro habitaciones, una sala de espera, patio con claraboyas y un aire a “Club de hombres” sobre todo los sábados en que había que esperar que las muchachas cumplieran con sus turnos. Un grupo heterogéneo de hombres de todas las edades esperaban entre murmullos, risas cómplices y alguna vergüenza a que les toque su momento.
 
En la primera pieza estaba Claudia que era alta, tetona, fuerte, de grandes caderas y una…

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