Neo vampiros 27 – Joventango y soledad

El arte de Toon Hertz (23)

Neo vampiros 27
“Joventango y soledad”
Por: Darío Valle Risoto

Ella se movía como una etérea figura entre la multitud. Se aproximaba fin de año y “Joventango” estaba repleto de turistas y los clientes de siempre. Gente mayor, ancianos y jóvenes se daban cita en ese reducto del tango Montevideano para bailar y disfrutar del dos por cuatro sin saber que había noctámbulos aún más extraños entre ellos.

Paula invitó a Lorena, fueron con algunos amigos. Desde el suceso del asesinato de Romeo García la policía andaba recorriendo la ciudad pero hasta el momento no había rastros de Morrigan.
Habían elegido una mesa alejada de las luces pese a las protestas de Nicolás Anchorena que mostraba a su nueva novia porteña: Grisel, sobre todo a Paula que abrazaba a Evaristo. Lorena comenzó a hablar sobre vinos con un pintor que casualmente las reconoció de alguna fiesta de la facultad. Completaban la reunión: Andrés: un escritor de poemas mal alimentado por el arte y Juana: una mujer con poderosos ochenta años que no paraba de salir a bailar.
__ ¿Juana es tu novia?___ Le preguntó sonriente Grisel al poeta cuando Juana estaba en la pista, queriendo parecer cómica. Lorena miró a Paula reprochándole esa compañía.
__ ¿Si querés nos vamos?

Afuera, muy afuera algo se trepaba por el techo del enorme local, la joven creyó ver una difusa sombra por sobre las luces, pero encandilada bien pudo ser su imaginación.
__ ¿Tus padres eran comunistas?
__ ¿Qué?
Lorena miró distraída a Grisel que parecía no poder abrir la boca sin hacer preguntas estúpidas, Nico trataba de besarla y ella pocas veces se dejaba, por un momento Paula lo miró sonriendo, si había un duelo, al menos Evaristo era menos imbécil.
__Nico me dijo que tus padres desaparecieron en la dictadura y…
__Nico debería preocuparse de hablar contigo de otras cosas.
Lorena miró al muchacho que estaba lívido, se puso de pié y caminó haciéndose un lugar entre la muchedumbre rumbo a los baños, un hombre entrado en años la invitó a bailar pero ella se negó amablemente. Sonaba “la Puñalada”.
__ ¡Nunca en mis sesenta años vi ojos negros como los tuyos! __Le dijo saludándola con un leve movimiento de sus dedos sobre el ala de su sombrero gacho.
Paula la quiso seguir pero César la retuvo contándole de su último viaje a La Rioja donde sus tíos tienen viñedos, cuando quiso alcanzarla no supo a que baño había ido.

Un par de tipos conversaban sentados en una de las barras de los boliches, eran gruesos y de mirada penetrante. Uno de ellos mandó un mensaje por celular pero no recibió respuesta.
__Creo que ya debe haber llegado, ya sabes que se mueve muy rápido.
__Todavía estoy por creer esos cuentos de que vino a ayudarnos, esto parece cosa de macumba, el concejal del partido no gana para golpes che.
__Mataron a Bellottto en el peor momento, hay archivos que estaban solo donde él sabía y si salen a la luz estamos jodidos.

__ ¿Y por que no los quemó?
__ ¡Estás loco!, ¿Cómo te crees que tenía esa jubilación millonaria?, varios políticos grandes se apretaban de pensar que ahora en democracia todo se sepa.
__Y el los estaba extorsionando.
__ ¡No es para tanto!, eran como garantías.
Ambos se rieron empinando sus cervezas importadas, tenían armas automáticas bajo las sobaqueras de sus sacos y algunas cicatrices que podrían contar historias.

Cuando Lorena subía la corta escalera desde el baño vio a los milicos y bajó la vista, la imagen del más cercano se le quedó grabada en las retinas, era uno de los torturadores que Jacqueline le había mostrado hacía dos años de los archivos recuperados del partido revolucionario, estaba segura que era el tipo, porque nunca olvidaba.
Apretó sus pequeños puños hasta casi sangrar, por suerte todos habían salido a bailar menos Paula que pidió disculpas por la estúpida novia de su ex.
__No iba a estar con una intelectual, por cierto, no te preocupes por ella. ¿Ves a los tipos aquellos, allá atrás sentados?
__ Raros.
__ Juan Ramón Lecuore, me juego la vida a que es él el que está sentado casi de espaldas.
__ ¿El que se llevó a tu padre del batallón Florida?

Lorena ya no contestó, tuvo que hacer una fuerza inaudita para no transformarse en lobo en medio de la gente y saltar para destrozarle la garganta a ese asesino, pero de Henrich había también recibido el don de la paciencia y allí había demasiada gente divirtiéndose.

Juicio y Castigo