Neo Vampiros 21: Cuando nos conocimos

El arte de Toon Hertz (16)

Neo Vampiros 21
“Cuándo nos conocimos”
Por: Darío Valle Risoto

Era a mediados del año dos mil cuando se cruzó en el Mincho Bar con la que parecía tener unos quince o dieciséis años, hablaron casualmente y Lorena sintió una rara electricidad que no le permitió separarse de esa peculiar burguesa rubia de mirada brillante y gesto locuaz.
__Pareces más vieja, creo que te conozco de otro lado. __Le dijo bastante pasada de cervezas.
__Vamos. __Pronunció el muchacho, Paula se sobresaltó, era el mismo que de entre el grupo de diez o doce jóvenes no le quitaba los ojos de encima desde hacía rato.
Lorena se había sentado en la mesa de al lado y sin darse cuenta había entrado en la conversación, pero Paula era la única realmente interesada en ella, los demás hablaban de fútbol y otras idioteces.

__No Charlie, me quedo con mi amiga, mañana te llamo.
__ ¡Vamos! __ Un tipo alto, jugador del Carrasco Polo Club, veintidós años, Paula era menor en esa época.
No le gustó la forma en que la tironeaba del brazo, su pequeña cartera calló al piso y una mano pálida de uñas largas pintadas de negro la recogió. Charlie era bien parecido pero con esa soberbia típica de los nenes bien que lo tienen todo.
Todo menos la inmortalidad.

Los demás seguían enfrascados en si Uruguay iba a clasificar al mundial de fútbol o no, Lorena se puso de pié, medía apenas uno metro sesenta pero pareció agigantarse hasta mirar con ojos rojizos al burgués de rostro escandinavo.
__ ¡Soltame el brazo pelotudo! __ Lloriqueó Paula
Lorena le quitó la mano de encima con un simple giro de la muñeca y el gran tipo se mostró asombrado porque no tuvo la mínima oportunidad de oponerse a esa pequeña mano que parecía de acero, con la otra lo aferró del cuello sonriendo, mientras le hablaba casi al oído parada en puntas de pie.
__No se vería muy de onda que te estrangule en medio de tus admiradoras y amiguitos del Carrasco, ¿No?
Lo soltó justo cuando el color de su piel comenzaba a quedar más pálido que el suyo.

Unos minutos después permanecían juntas en la rambla de Pocitos mirando a las estrellas, Paula comenzaba a disipar de su cabeza los efluvios del alcohol pero recordaba la parada de carro a Charlie.

__Nunca pensé verlo con miedo a Charlie Henríquez Mendizabalsa, hijo del embajador uruguayo en Londres y estrella del Polo y del Rugby, nunca pensé… ¿vos que sos?: ¿Superniña?
__No, soy la Mujer Maravilla.
Ambas rompieron en carcajadas, tan diferentes y tan solas. La opulencia, el dinero, Carrasco y la soledad de una diminuta pero atractiva chica vestida de negro con mirada demasiado oscura, casi como su alma.
Luego se fueron a pintar grafitis frente a la rambla.

Dos años después Paula recibió la llave de la casona del Prado de su amiga, para que tenga a donde ir durante sus depresiones de joven adinerada y sola, esa fue una decisión peligrosa.
__ ¿Sangre? __Paula había encontrado el gabinete secreto por accidente, el mismo que ocultaba la pequeña heladera llena de bolsas de sangre, buscaba un bar y encontró una sucursal del club de la hemoglobina.

Era el año dos mil dos, sus padres eran investigados por el asunto de los bancos y las islas Caimán, Se habían ido a Miami, Paula visitaba seguido la casa de su única amiga y confidente, el espectáculo de las bolsas la preocupó, no sabía que pensar. Lorena nunca se veía de día y a veces durante el atardecer pero con las cortinas entornadas. Ella creía que eran locuras de gente Dark, pero… ¿Y la sangre?
__Tengo una enfermedad.
__ ¿Leucemia?
__Es parecida, pero dejémoslo así.

Paula aferró el brazo de su amiga y comenzó a recordar aquella noche en que bastantes borrachas hablaron de vampiros y ella pidió ser transformada, luego todo fue olvidado o querido dejar de lado.

Era la rambla de Pocitos y el graffiti pedía; Juicio y castigo, muy poco tiempo después su amistad cobró una fuerza inusitada cuando Lorena le contó llorando que era hija de desaparecidos.
Paulita nada sabía de política
Ella viajaba seguido a Europa y estudiaba en el Colegio Alemán, era una nena bien, mientras en este país se ataba a los izquierdistas con alambres y se les tiraba desde aviones.
Entonces Lorena se lo contó absolutamente todo.

Juicio y Castigo