Rurouni Kenshin: Kyoto Inferno

 
Rurouni Kenshin: Kyoto Inferno
Por: Darío Valle Risoto

Luego de ver la magnífica versión live action de uno de los personajes más atractivos de los miles que pueblan el manga y el animé, me enteré que se trataba de la primera de tres películas que conformarían la trilogía del personaje que en el Uruguay conocimos como: Samurai X.

Casi sin avisar el tiempo pasa y hace unos días me pude hacer con la segunda película realmente recomendable tanto como la primera que confirma lo que sostengo desde hace tiempo: Salvo muy escasas excepciones cuando en Japón se llevan personajes de la animación a la pantalla en versiones de “a de veras” como decíamos de niños, realmente lo hacen muy pero muy bien, podría darles muchos ejemplos de ello. Curiosamente en el mundo del cine occidental creo que la cosa está más o menos equilibrada porque he visto tantas buenas realizaciones como adaptaciones nefastas y les doy un solo ejemplo: Dragon Ball. También podría agregar la versión de Avatar.

Bien, en esta segunda parte Batusai continúa intentando llevar una vida pacífica en el dojo de su amiga pero es invitado por el ejército a hacerce cargo de un terrible asesino que fuera antes parte de aquellos que luchaban por la reforma hacía el modernismo, recordemos que en la era Meiji, Batusai el destajador comenzó peleando contra este sistema pero luego se dedicó a la vida en paz cansado de tantas muertes injustas.

As{i que volvemos a encontrarnos con todos los personajes que junto a Batusai deberán enfrentar a un despiadado asesino con el cuerpo absolutamente quemado que pretende transformar no solo a la ciudad de Kyoto en un infierno sino que probablemente pretenda acabar con el mundo todo.

Vuelvo a reiterar que el protagonista no podría llevar más adecuadamente el papel y la recreación del siglo diesinueve en Japón es fabulosa así como cada detalle y coreografía de las mil batallas a las que vamos a asistir sobretodo porque nada se le dará fácil a nuestro querido Batusai que hasta termina perdiendo su espada de filo invertido. No les quiero contar mucho más porque será saludable verla sin conocer demasiado.

Cuentos de Robots 2: Cap: 2

Cuentos de Robots 2
Segundo acto cap: 2
Por: Darío Valle Risoto

Composición de tiempo y de lugar: 
1: Dos jóvenes sentados en un amplio salón esperando que los atiendan. 
2: Lugar: Empresas Matsushita sucursal Montevideo, año 2071.
3: La secretaria está sentada, frente a un escritorio transparente, lleva minifaldas, atiende el teléfono y se le ve la ropa interior blanca.

__Me estoy pudriendo de esperar.
__Mira querido rompe pelotas, necesitas un trabajo y esas piernas que estás mirando son las de mi prima Berta, la misma que me paso el dato de que necesitan gente para probar los bioandroides que vienen de Japón, Europa o tal vez de la misma Cochinchina.  Además me debes como catorce mil créditos.
__ ¡Y yo que creía que me conseguías un trabajo porque me querés como amigo!
__ Si y soy nieto de la madre Teresa de Calcuta y también le prendo velitas a Greenpeace, ¡Déjate de joder!
__ Tiene bombachitas blancas, ¿Te diste cuenta?
__ Es mi prima Berta, creo que te lo dije como veinte veces y además es lesbiana.
__ ¡Nooo!, ¡Que desperdicio!, ¡Será posible!
__ Los esperan por ese corredor en el sector 17 y por favor no se metan en ningún otro lugar que todos los sectores son monitoreados.

Una chica agradable, buenos pechos, una blusa blanca que deja traslucir el sostén hacen buena cosa para la mirada de Nick y es justo decirlo también Jim se deja llevar un poco por las piernas de su prima, después de todo tampoco es la hermana.

__Creo que es por acá. ¿Pero… es lesbiana lesbiana?
__ Si, desde que jugaba al futbol con nosotros a los siete años se interesó más por las nenas que por los nenes, ¡Que le vamos a hacer!
__ ¿Pero Lesbiana, lesbiana, lesbiana?
__ ¡Si!, Mira, es en esa puerta.

El sector diecisiete era otra oficina atendida por un joven de aspecto sumamente prolijo, lo que ellos no sabían era que estaban frente a uno de los modelos más avanzados de la compañía transnacional Matsushita Electronic.
__ ¿Ya llenaron los formularios?
__ Si, solo yo, el me está acompañando para que no me asuste.
Con una leve sonrisa el joven leyó su pantalla y luego hizo un gesto de tristeza.
__ ¿Pasa algo?
__ Es que usted pidió solo testear modelos femeninos y hasta el momento solo tenemos tres modelos masculinos y hasta dentro de algún tiempo no importaremos chicas, lo siento.
__ Bueno, gracias, hasta la vista. ___ Dijo Nick, mientras Jim lo sostenía de la parte de atrás del saco para que no se moviera.
__ ¿Y que tienen para llevarnos ahora?
__ Pero ustedes pidieron solo femeninos.
__ Podemos hacer una excepción. __ Contestó Jim mientras sonreía y continuaba evitando que su amigo se largue del lugar.
__ Tres masculinos, dos de raza blanca, uno de raza negra, todos de veintidós años, dos de ellos modelos de tercera generación y uno de clase dos.
__ ¿Y en castellano?
__ Perdón, es que los de última generación estamos también capacitados para el contacto sexual mientras que los de clase dos, aunque tengan aspectos sexuados no tienen órganos para…
__ Me llevo el de clase dos. ___ Dijo inmediatamente Nick sin titubear.

Media hora después iban sentados en el metro acompañados de un joven de cabellos rubios y rostro atractivo que era observado por algunas pasajeras. Nick le dio un codazo sonriéndole mientras trataba de leer las instrucciones.
__ ¿Y que nombre le vamos a poner?
__ ¡Yo que se!, ¡Ni que fuéramos los padres!
__ ¿Me estás proponiendo matrimonio? __ Le dijo Jim mientras le tomaba una mano y las pasajeras lanzaban la risa.

Continuará.

Chicas: la Buena Salud

Chicas sanas
Por: Darío Valle Risoto

Poco a poco vamos comprendiendo que en la mayoría de los países occidentales estamos mal alimentados y alejados de actividades físicas que nos mantengan al menos con tonicidad muscular, felizmente mucha gente comienza a tomar conciencia y entrena, se alimenta lo más sanamente que puede y trata de sobrellevar esta carrera del consumo que a todos parece querer obligarnos a tragar alimentos cada vez más parecidos a bombas de tiempo que a comida. 
Chicas que hacen gimnasia comienzan a poblar nuestras calles corriendo, las vemos en los parques y por las grandes ventanas de los clubes, ojalá que se vuelva costumbre. Es muy triste transitar por Montevideo y encontrarse con innumerables chicas de todas las edades absolutamente excedidas de peso, sobre alimentadas muy mal que pierden la capacidad de desplazarse con soltura y en un verano que pinta muy caluroso eso debe ser terrible.