Esenciales de Facebook 18

Esenciales 18
Por: Darío Valle Risoto

Facebook está plagado de cartelillos muy creativos o patéticos, de todo como en botica decían las viejas del barrio o como en el tango la Biblia junto al calefón en un cambalache donde hay de todo y me atrevo a decir que la oferta supera cualquier demanda aunque usted crea que lo ha visto todo siempre aparecerá algo que lo deje con la boca babeando sobre el teclado.

 

Hoy cuelgo otros carteles comenzando con uno muy alusivo a épocas electorales como nos toca vivir en el Uruguay o en Brasil, esa comparsa donde cada cierto período de tiempo se vuelven a renovar viejas promesas y se prometen cambios para que todo siga exactamente igual.De la pagina de una amiga me robé estas maravillosas reglas de la vida que realmente son ciertas como si las hubiera escrito el mismo Gandhi en una noche de iluminada borrachera. ¿usted cree en la astrología?, realmente espero que no pero si asi es el que sigue es bastante explicativo, soy un jugador de ajedréz muy malo pero acaso este juego sea una especie de guia de como en la vida hay que sacrificar a los peones para que viva el rey…en fin. La pregunta que molesta a tantos cristianos sobre si dios lo hizo todo y hasta el mal está respondida por uno de los libros más sangrientos que se hayan escrito, todo se vende y todo se compra y no tanto y para terminar unos de tantos especímenes que habitan las redes.

 

 

Humanizar la educación

Humanizar la educación
Por: Pablo Romero 
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La principal reforma que debe realizarse en el sistema educativo, particularmente en el ciclo básico, es la inclusión de espacios curriculares dotadores de sentido (¿el por qué?, ¿el para qué? ) y generadores de reflexión, preámbulo para que se pueda trabajar luego cualquier otro contenido disciplinar, incluyendo el que remite a las hoy consideradas materias “básicas y elementales” como Matemáticas e Idioma Español. Hay que volver a apuntalar fuertemente el lado humanista de la educación, fortalecer el capital cultural desde la formación humanística, que es propedéutica a la formación en otras áreas del saber. Así, por ejemplo, deberían apoyarse fuertemente planteos como los de Filosofía para niños, que se imparten solo en algunas escuelas o colegios privados, llevándolos a la educación pública, universalizando su presencia en los últimos años de la escuela pública. E incorporar horas de Literatura y Filosofía desde el primer año liceal (con abordajes y temáticas adecuados a ese momento vital de la adolescencia) sería realmente apostar a renovar con atino y fuerza el sistema educativo. Desde esos espacios se podrían tocar fibras que son vitales “tocar” a esa edad y que supone una instancia previa -porque son generadoras de un sentido que es elemental comenzar por construir- a que puedan comprender, por ejemplo, porqué es importante el estudiar, el formarse intelectualmente, o porque es deseable reflexionar sobre nuestros actos y sus consecuencias o incluso -algo más concreto- el escribir sin faltas de ortografía. O saber pensar matemáticamente. O comenzar a hallar esos sentidos –que son múltiples y que irán variando con los años- que tanto buscan para su existencia y ponerlos en juego con sus pares.
Seguiremos fallando si no entendemos que el problema está en la falta de sentido reinante y la baja capacidad de reflexión, asociada a una drástica disminución del capital cultural, que aqueja particularmente a los adolescentes del ciclo básico. Pero, sin embargo, son seres “filosofantes” espectaculares, justamente en una edad donde comienza a ser central la búsqueda del sentido y el dejar volar la imaginación. Al contrario de lo que se insiste desde hace años (y desde todas las tiendas políticas y desde cuanto “técnico especializado en educación” ha aparecido en el escenario público), creo que hay que apostar fuertemente al área humanística en el ciclo básico y al fortalecer –insisto- sobre todo esa búsqueda de sentidos que el adolescente de hoy día necesita más que nunca. Necesitan más Filosofía y Literatura y menos supuestos de que la educación tiene que estar en consonancia con el mundo del mercado laboral y las nuevas tecnologías o ser simplemente algo “divertido”, que “atraiga a los chiquilines” (en ese caso, deberíamos simplemente montar un cyber café y listo). En tanto docente de Filosofía y de Informática, mi experiencia de campo me ha permitido verificar el supuesto de que la herramienta tecnológica de poco sirve si no hay un sujeto pensante utilizándola debidamente. Cuando se comprenda cabalmente esto –que probablemente a casi todos nos resulta de sentido común-, se comprenderá también en qué estamos fallando en el sistema educativo y se fortalecerá- quizás- desde el arranque del ciclo liceal (o aún mejor, desde los últimos años escolares)  las áreas humanísticas, hoy en amplia desventaja frente a otros espacios del saber.
Por supuesto, esto no significa crear falsas dicotomías, falacias de falsa oposición que tanto mal ya han hecho al sistema educativo, pero sí supone el planteo de una necesidad curricular que hoy se da justamente a la inversa, en tanto las disciplinas humanísticas son clave para el fortalecimiento del pensamiento en esos primeros años básicos de formación intelectual del sujeto adolescente y, sin embargo, los alumnos suelen tener un mayor contacto posible recién a partir del bachillerato, siendo que una amplia mayoría ni siquiera alcanza ese nivel de estudios. O sea, muchos de nuestros jóvenes ni siquiera pasan por un curso que los ponga decididamente en juego con la rica tradición del pensamiento crítico de su propia cultura. Hay que brindarles esas herramientas reflexivas muchísimo antes, hay que brindarles una impronta humanística muchísimo antes en el sistema educativo. E incluso, brindarles talleres de Argumentación sería central. Siendo chicos que en muchos casos están a dos o tres años de ejercer sus derechos ciudadanos, es preocupante la falta de capacidad discursiva y de cultura del debate de ideas que tienen, reflejo justamente de la ausencia de espacios curriculares que apunten a trabajar directamente sobre esa falencia, que tanto perjudica –a la larga- al mejor desempeño de nuestra democracia.
Y no hay que subestimarlos, sino darles la formación que realmente están necesitando estos adolescentes. Hay que enseñarles a pensar reflexivamente, incluso mucho antes –también insisto en este punto- de que aprendan -cosa que también deben hacer, claro- las reglas ortográficas o manejen fórmulas matemáticas o físicas. Hay que traer a escena del espacio educativo del ciclo básico a las materias que justamente se especializan en formar en el área del pensamiento reflexivo. Hace años comenzamos un proceso justamente inverso y hoy -justo hoy, donde ya de por sí la formación humanística está en declive en todos los sectores de la sociedad- vemos las consecuencias de ese repliegue del área de las disciplinas críticas.
Es central trabajar sobre el capital cultural de alumnos y familiares y recobrar el sentido respecto del saber (que no es, ciertamente, el de hacer cosas “divertidas” para los alumnos o prepararlos únicamente para el campo laboral, porque incluso para “generar” un buen trabajador de lo que sea, es fundamental formar un sujeto pensante y un sujeto cargado de eticidad, que no sea indiferente, que no este vacío de valores y sentidos)
El que las Humanidades están de retiro en casi todo el mundo a nivel de los sistemas educativos de enseñanza media básica, es un problema que refleja no solo el rumbo que el mundo ha tomado (y así estamos, con sociedades contemporáneas deshumanizándose cada vez más) , sino que debería indicarnos claramente la necesidad de recobrar la presencia de las disciplinas dotadoras de sentido en los sistemas educativos que forman a nuestras nuevas generaciones. Lo básico y elemental, digamos.
Abrazos: Pablo

De amores y obsesiones

De amores y obsesiones
Por: Darío Valle Risoto

Anoche a eso de la medianoche bajamos del colectivo en pleno Paso Molino con mi amigo César al regresar de un acto político en el centro, él debe tomar otra unidad hasta su casa y me quedo a esperar acompañándolo, en la parada hay bastante gente y destaca una pareja joven que discute, el muchacho acerca su mano peligrosamente a la cara de la chica mientras la amenaza casi en voz baja.
Un hombre también les observa a nuestra izquierda y presumo que para el resto de la gente tampoco pasan desapercibidos, entonces miro a mi amigo y le pregunto: __ ¿Llamo al 911?, César me dice que mejor esperamos a ver que pasa y entonces le agrego: __Ahora el tipo le va a pegar una cachetada.
No bien termino, el muchacho la empuja con la mano en la cara de la chica que está lloriqueando, obviamente César y este hombre que también observan se meten en medio y yo casi abrazando al chico lo saco para atrás mientras le digo: __Todo bien flaco, tranquilízate, esto no va a terminar bien, la gente va a llamar a la policía.
Me quedo a conversar con él y ese terreno lo conozco bien, la historia repetida de los celos porque la chica miró a otro, la obsesión mal entendida como amor o el amor solamente como expresión de la extrema soledad del chico que se abraza a esa posibilidad de tener una compañera sin meditar que ese árbol ha nacido torcido.
Le cuento cosas mías, afortunadamente el muchacho es pacífico, no hace nada contra mí pero noto que estaría dispuesto a romperle la cara a la muchacha porque está herido y no tiene los elementos para “bajar la pelota al piso” e irse suficientemente lejos, es más, tampoco se va y se queda en la esquina mientras César toma su colectivo y la muchacha nerviosamente llama a alguien solicitando ayuda por su celular.
Al regresar para mi casa me paro y le pregunto al chico si se siente mejor y le digo que comprendo, que puede tener ganas de romperle la cara pero eso nunca va a solucionar nada y solamente los va a precipitar en una situación muy jodida y mala para los dos. Le digo que a ninguna mujer le gusta que la persigan, que está obsesionado y que tal vez deba esperar a conocer a una chica que sea mejor. Me dice que ninguna se va a fijar en él, que no tiene trabajo, que lleva dos años en esta situación, que ella hasta se arregló con otro para darle celos, etc.
Entonces es complicado explicarle que la realidad no tiene absolutamente nada que ver con las telenovelas y que si ella hizo eso que dice, es una niña sin experiencia y más a mi favor, mejor dejarla ir. Pero nada es tan fácil y mucho menos para el que se me presenta como el futuro victimario de una realidad que transgrede el sentido común y se arraiga en lo pasional para determinar un espiral con la violencia en el centro.
Espero equivocarme de cabo a rabo pero me late que eso no va a terminar para nada bien.

Cuentos de Robots I Parte: 13

Cuentos de Robots
Parte 13: Verdades rebeladas
Por: Darío Valle Risoto

__Hace unos días te mostrabas sorprendido de que ya no tienes acne ni sufres de esas fatigas que creías crónicas…
    Miré a Tomiko, realmente no tenía la más mínima idea de que me intentaba decir pero me puso nervioso su actitud de que iba a explotar una bomba con abrir su perfecta boca. La tomé de los hombros y le di un beso, pero retiró la cara y miró hacia la ventana desde donde Adolfo intentaba que lo saquemos afuera, saltando y ladrando.
__Soy algo más que el modelo más avanzado de bio androides que existen a la fecha, en realidad soy el prototipo que Ozamu Matsushita puso en tus manos para testear este avance y estoy contraviniendo las normas al confiártelo.
    Me retiré y comencé a sentir la terrible sensación de que éramos vigilados aunque en pleno siglo XXI eso no era una maldita novedad.
__ ¿Cómo saben si todo anda bien o mal?
__Automáticamente exploran mi, digamos, funcionamiento en forma satelital, pero solo Matsushita mismo tiene acceso a esa información, este es su proyecto personal nadie lo conoce en su total envergadura.
    Me serví un trago, ya no entendía a donde iba mi vida, por un lado el maldito gobierno adhiriendo a esas normas internacionales prohibiendo… y además de estar enamorado de la más perfecta mujer, ahora resultaba que era una especie de primer ser especial y yo…
__Por lo tanto estoy capacitada más allá de lo imaginable, cada vez que hicimos el amor o nos besamos tu organismo recibió millones de nanites que te curaron de diversos problemas como tu miopía y… Lo siento mucho.

    Me sentí contaminado, corrí al baño y me miré al espejo, era cierto en pocos meses casi no necesitaba lentes, se me había ido el acné y me había crecido cabello en donde hacía años no lo tenía, parecía que volvía a tener veinte años. Apoyado en el lavabo la ví acercarse hasta la puerta por el espejo, se veía triste.
__Lo siento, no estaba en condiciones de decírtelo antes.
__ ¿Y porqué ahora?
__Pronto tendrás que entregarme al gobierno, sabiendo esto, te sería mucho más fácil vivir sin mi compañía, me dijiste que no se te podía borrar la memoria como a mí, por lo tanto es mejor que me odies, es mejor que desees no volver a verme.
    Volví a buscar el vaso de whisky y me lo empiné, arriba del cristalero se veía el borde de la caja que contenía el arma comprada para defenderla, ahora comenzaba a sentirme el peón de un juego perverso.
__Él es una buena persona, quiere mejorar el mundo.
__ ¿Quién?
__Mi padre… Ozamu Matsushita, él te eligió a vos entre miles de aspirantes y creo que se porqué.
__No intentes volver a engañarme.
__Puedes leer la clave y apagarme estás en tu derecho, lo siento mucho.
    No supe si era una lágrima lo que rodó por su mejilla pero se le parecía demasiado.

Continuará.