Cuentos de Robots I Parte: 10

Cuentos de Robots
Parte 10: Orígenes Cibernéticos II
Por: Darío Valle Risoto


SEGUIMOS EN JAPÓN.
     Goro le había derrotado por enésima vez pero Shijemi se negaba a rendirse, una y otra vez reiniciaba el juego y recomenzaba hasta que el personaje virtual daba por tierra con una “fatality” a su luchador. Estaba tan entretenido jugando que no había notado que el profesor y científico: Ozamu estaba parado detrás de él observándolo.
__Creo que deberías optar por los golpes bajos sobretodo teniendo en cuenta que ese adefesio tiene cuatro brazos y mide más de dos metros.
    Al muchacho se le cayó el joystick al suelo y se paró inmediatamente, solo le faltó hacerle un saludo militar.
__Bueno muchacho a fin de cuentas estás en tu período de descanso, solo quiero que me acompañes a ver algo.
__Apagó la pantalla de polímero, la consola lo haría automáticamente luego y siguió a su mentor y jefe, aún a cinco años le parecía que todavía estaban en aquellos barcos que se movían constantemente, pero los modernos laboratorios Matsuhita era lo último en arquitectura en función de la tecnología.
    Llegaron a la sala 54, ¿Quién sabe porqué el profesor le había puesto tal nombre?, los robots de seguridad les dejaron entrar sin titubear y una joven les alcanzó dos tazas con capuchino, el del profesor con un toque de canela como a él le gustaba.
    En el centro de la sala que no era muy espaciosa, una muchacha enteramente desnuda permanecía parada bajo luces levemente ambarinas, sus ojos cerrados y en señal de absoluta inmovilidad.
__ ¡Despierta Kokome!
    El grito del loco profesor casi le hace derramar la taza al joven, que con la mano libre se arregló los anteojos, la chica era hermosa, algo baja de estatura, de cabello corto y pelirrojo, sus ojos los enfocaron a ambos y sonrió.
__Será mejor que te pongas algo de ropa antes de que nuestro joven discípulo se excite demasiado.
__ ¡Profesor!. __Exclamó ruborizado Shijemi, mientras agradecía la buena idea de que se pusiera algo encima sobretodo porque…
    La chica descendió los dos escalones de la plataforma y vistió puso un enterizo color amarillo que descansaba sobre un anaquel.
__ ¿Qué te enseñaron hoy?
__Algo de mecánica cuántica, a conducir automóviles, a hablar Francés y también comprendí cuando hay que quitar los bizcochuelos del horno para que su maza quede esponjosa y…
__Bueno, bueno, eres una buena niña. __Le dijo el viejo, mientras le apretaba un pómulo tal como lo haría un abuelo con su nieta.
    Se volvió a su alumno que ahora tenía un hermoso bigote de capuchino y se mostraba nervioso.
__ ¿Qué te parece?
__Perdóneme señor, pero me resulta igual a todos los modelos Alfa, es decir, a nuestros últimos modelos, lo siento, debe ser mi ignorancia, perdóneme. __Dijo haciendo una reverencia y limpiándose la espumita del labio superior.
__ ¡Kokome!, ¡Elimina a nuestro joven amigo inmediatamente!
    La chica observó seriamente al profesor y luego al joven, inmediatamente su vista comenzó a recorrer la sala como buscando algo, al chico se le calló la taza al piso y dio dos pasos hacia atrás.
__No puedo matarlo señor, es un ser humano, seguramente algo tonto pero me cae bien.
__Señor, casi me asusta, hasta me olvidé de la primer ley de la robótica de Asimov, espero que usted no haya…
__Nunca haría seres artificiales que maten seres humanos mi fiel discípulo, para eso se encargan nuestros propios semejantes, en cambio habrás notado que la idea entró en su cerebro y elaboró cognitivamente la situación, su vista recorrió este recinto buscando posibles armas y si tuviera una muy buena razón lo habría hecho.
    La sonrisa del viejo de pelos canosos y ralos no pareció acompasarse con el miedo de Shijemi, la joven sonrió y le ayudó al muchacho a recoger la taza que se le había caído, felizmente era de material irrompible.
__Señor, ¿Las autoridades saben que usted le ha puesto…?
__No, mi joven ignorante pero simpático alumno, yo no les he puesto nada, ellos por si solo van evaluando las posibilidades en torno a una idea de tal peso o por el estilo, mira esto.
    Ozamu se acercó a la joven y la miró a los ojos.
__ ¿De que religión eres Kokome?
__Aún no me he decidido, todas me gustan y me disgustan, por razones diferentes, creo que optaría por el Budismo.
    Shijemi recogió el trapo mojado del piso y lo tiró en un pequeño incinerador, aún tenía ganas de tomar más capuchino pero no se animó a pedirlo.
__Señor, la idea de que seres artificiales vayan a templos e iglesias me resulta un tanto…
__ ¿Particular?
__He…Yo….diría, ridículo.
__ ¡Bien muchacho! __Le gritó dándole una buena palmada, por suerte no había pedido otro capuchino. __ ¡Lo entendiste!, Hemos creado seres biocibernéticos tan perfectos que hasta pueden llegar a creer en divinidades y toda esa bosta si se les ocurre.
    Shijemi Okamoto recordó que al viejo científico le resbalaban y mucho las cuestiones místicas, increíblemente le habían acusado de emular a dios o de ser un moderno Frankenstein y ¿Acaso no era casi lo mismo?
__Este es solo el prototipo Alfa 2, pronto necesitaremos probarlos en el campo, es decir que vamos a introducir en la vida pública a una de ellas y le haremos un buen seguimiento al tema, solo hay un problema.
__Le escucho.
__Que no quiero que nuestro primer ministro o el emperador se enteren, mucho menos que la idea salga de esta sala mi fiel y torpe muchacho. __Sus ojos centelleaban de seriedad desde debajo de sus gafas, el muchacho no pudo evitar sentirse en medio de una gran aventura de intrigas.
__ ¿Usted teme que usen a sus robots para la guerra?
__ ¿Y que te parece, ya tenemos demasiados antecedentes del uso de seres artificiales para perjudicar al hombre y ya te dije que no les llames robots, tal parece que no hubieras aprendido nada en el neo tecnológico.
__Lo lamento, discúlpeme. ¿Cómo los probará entonces?
    El viejo profesor envió a la joven a buscar más café y acompañó a su ayudante a una mesa, ambos se sentaron frente a frente, el viejo Ozamu se veía cansado.
__Creo que será mejor vender a una de mis chicas a través de la web a alguien que no sepa realmente de que se trata pero aún no se como encontrar la manera.
    Shijemi sonrió.
__La podría vender como una chica de compañía sexual, hay un importante mercado de jovencitas artificiales en el mundo desarrollado.

Continuará.

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