Edge of Tomorrow: Muy Poco

Edge of Tomorrow
Por: Darío Valle Risoto

 
La película proviene de la novela de un autor japonés, me imagino que fuertemente influenciado por el tema de los mechas, esos robots o exo-esqueletos tan habituales en los mangas y animes japoneses desde hace mucho tiempo. Por otro lado la historia explora la posibilidad de repetir un mismo día en la vida del protagonista innumerables veces manteniendo la memoria y pudiendo cambiar aquello que no era del todo bueno, tema intrigante si los hay y ya explorado en películas como “El día de la Marmota” creo que con mejor suerte.
 
Tom Cruise es un actor que me gusta, hay películas en que realmente el tipo se luce, de ellas rescato especialmente: “El último Samurai” o “Un horizonte Lejano”, pero esta historia de ciencia ficción con familiaridad con Space Troopers y monstruos como las arañas robots de Matriz no es nada buena y no pasa de ser una película endiabladamente aburrida pasados los primeros treinta minutos, para colmo tiene un final feliz lo que desde algún punto de vista puede ser en estos tiempos bastante original.
 
Emily Blunt también es una actriz interesante, aquí se destaca dentro de un guión bastante simple que no llega a cautivarnos del todo y al tratarse de varias repeticiones de los mismos asuntos desde diferentes ángulos la película zozobra en una especie de video juego donde se vuelve a cero cada vez que el protagonista estira la pata hasta grados que rondan con la tortura visual. Una prueba evidente de la crisis en Hollywoood de buenos guiones y de cómo los efectos especiales y las cosas generadas por ordenador han tomado el rumbo del entretenimiento en aquella parte del mundo.
 
Miren que suelo esforzarme por no dejar comentarios negativos sobre las películas sobretodo porque hay gente que tiene otros gustos muy diferentes a un servidor pero cuando tengo la sensación de estar frente a un producto absolutamente aburrido, falto de originalidad y que me hace querer retroceder el tiempo como el protagonista para nunca haber visto tamaña porquería debo advertirles.
 
Por lo menos los video juegos tienen la posibilidad de que interactuemos, en este caso lo mejor será apagarla para siempre.
 

Cuentos de Robots I Parte: 6

Cuentos de Robots
Parte 6: Hacer el amor con un robot
Por: Darío Valle Risoto

    ¡Que se detenga la tierra!, ¡Que se apague el sol y que truenen fanfarrias, que la luna explote y que se termine la creación y que dios se cague en sus putas nubes!
    Nada más importaba para mí, porque la noche entera, mi noche entera con Tomiko, había sido magnífica, nunca antes había hecho el amor con una mujer como ella.
    Fue una mañana algo nublada y un poco fría pero para mí el sol estallaba delante de los ventanales de mi cuarto, al abrir las cortinas su cuerpo perfecto y sinuoso adornaba como nunca las sábanas blancas de mi cama.
    Me acerqué a ella y pareció notarme porque se volvió y me besó en la boca como si fuera la primera vez, luego se levanto y me dijo que iba a bañarse, me quedé sentado mirando al espacio perdido de los vidrios algo empañados por el calor interior.
__ ¿Cuántos orgasmos había tenido Tomiko?
    Le perdí la cuenta cuando hicimos la segunda vez el amor en menos de media hora, hasta yo mismo estaba sorprendido y a la vez me sentí tan mareado como si me hubiera tomado varios litros de alcohol.

Item 32: Sexo, los modelos femeninos responden aleatoriamente a las respuestas sexuales salvo indicación de sus programas específicos, su progresión depende del usuario, todas las instrucciones son permitidas previamente o durante el proceso de la relación, siempre y cuanto no transgredan las leyes de la robótica.

    Mi comienzo a la vida sexual fue todo lo accidentado que pudo ser para un hijo de padres metodistas sumamente respetuosos de esas normas que me llenaron de represiones hasta avanzados los veinte años. El terrible accidente de mis padres me trajo una dolorosa libertad, un huérfano mayor y miedoso, me rehice gracias a mi tía Fabiola y por sobre todo a mi prima Mabel que me inició al sexo premeditadamente.
    Luego tuve novias, zaguanes, traiciones, alguna prostituta, casi un transvesti y mucho desasosiego al comprender que todo lo que significa el sexo se esconde detrás de las cosas más simples y a la vez más difíciles de encontrar.
__ ¿Estaría la respuesta en una mujer artificial?
    Tomiko regresó desnuda del baño y yo seguía en mi lugar pensando en que estaba viviendo una fábula o que me había volado con esas nuevas drogas sintéticas que consumen los pibes.
    Revisó la bolsa donde tenía su escaso vestuario y al parecer no encontró nada porque se puso una de mis camisas de seda.
__ ¿Tú no te bañas?
__Si, claro… este, estoy tratando de pensar en lo de anoche.
__ ¿Y que pasó anoche? __Me preguntó sonriendo, acaso: ¿Los androides tienen sentido del humor?, pensé.
__Cuando hicimos el amor, sexo, quiero decir…
    Ella abrió las piernas y se sentó en mi falda, sentí su cuerpo algo húmedo recién salido del baño y el aroma embriagador del gel con que se había enjabonado. Sus ojos rasgados se pusieron exactamente frente a los míos y comprendí que ella sabía perfectamente a lo que me refería, recordé que antes de la primera vez que lo hicimos me sentí tan desorientado que ella me condujo paso a paso como si en realidad necesitara programarme a mí.

    Y en eso sonó el maldito teléfono.
    Cuando caminaba estornudando descalzo sobre el piso de baldosas hacia el living recordé que tenía trabajo pendiente organizando una excursión a las pirámides y se me había olvidado, seguramente era de la oficina que querían saber los costos aproximados para lanzar la campaña.
    Me había equivocado.
__Gracias por el libro de Crobber, pero me traje el segundo tomo, ¿Puedo ir a retirar el primero?
__Hola Beatriz, ¿Cómo andas?
   
    Se hizo un breve silencio del otro lado de la línea y creí imaginar a Beatriz tratando de disimular que me llamaba solo porque quería saber más sobre mi inesperada novia y que los libros de ese científico “Crobber” le importaban un pepino.
    Mal momento y pese a todo, aún sentía atracción por ella, posiblemente era la frustración de haberle aguantado sus encames en mi propio departamento o porque siempre pensé que disfrutaba maliciosamente de mi carencia de afectos sexuales, nunca siquiera me había presentado a una amiga. Aunque pensándolo bien, muy pocas de sus amigas parecían servir de algo más que de adornos siliconeados.

    Los ladridos de Adolfo jugando alrededor de Tomiko casi me hacen soltar el teléfono, ella le comenzó a cantar en japonés y el se calmó, mientras Beatriz me hablaba del otro lado yo le contestaba sin ponerle atención a lo que me decía.
    Mi querido perro y eterno compañero, un viejo Collie negro de incontables años parecía olvidar los tiempos de tristeza luego de la muerte de mis padres, siempre pensé que era un buen animal pero que no se adaptaba del todo a su ausencia.
    Cuando me avisaron del accidente en la ruta comenzó a llorar y se sumió en una terrible tristeza, creí que se iba a morir pero sobrevivió y de poco en poco se transformó en mi único amigo y mascota fiel.
    Yo sin embargo había intentado superar su muerte de la mejor manera, mi hermana Nora se fue a España a los dos meses del terrible choque en la ruta y me tuve que quedar con Adolfo y una vida mucho más vacía. Si antes la falta de una compañera y amante me había preocupado, desde ese momento pareció transformarse en una verdadera carga la ausencia de una buena mujer a mi lado.

__ ¿Dónde aprendiste esa canción?
__No lo sé. __Me contestó mientras trataba de tomarle la cola a Adolfo que corría en círculos como un cachorro.

__ ¿Con quién hablas?, ¿Escuchaste lo que te dije? ¿Qué es ese escándalo?
__Discúlpame, es Tomiko jugando con el perro, parecen dos niños. __Le dije aguantando las carcajadas al ver que el perro daba vueltas sobre la alfombra y se tapaba el hocico con las patas.
    Me cortó   
__ ¡Ándate a la mierda!
__ ¿Qué?
__No, es porque Beatriz me dejó hablando solo, bueno… yo lo había hecho antes.
    Tomiko sonrió, dos curiosos hoyuelos se formaron en sus mejillas y pude ver el centro perfecto de sus pechos desnudos entre su camisa, bueno, mi camisa abierta mientras se acercaba a mí.
__Beatriz está celosa. __Dijo levantando la vista al techo como quién descubre un secreto a gritos.

Continuará…