Vuelve Mikie Hara

Mikie Hara
Por: Darío Valle Risoto

Es una de las Pop Idols con más permanencia del Japón y eso dentro de un mercado absolutamente competitivo donde las chicas cantantes, actrices y comediantes abundan no es poca cosa. Mikie ha sabido permanecer en los medios nipones a costa de su gran belleza y versatilidad lo que para nosotros es de gran satisfacción. Por lo tanto repasemos algunas de sus mejores fotografías.
 
 
 
 

METEGOL: Excelente película animada

Metegol
Por: Darío Valle Risoto
   

Viendo esta excelente animación de origen Argentino me puse a pensar en lo importante de la proximidad cultural cuando uno ve un producto, ya que este trabajo está plagado de cosas “nuestras”, estoy seguro de que podría ser un tantito difícil para otras culturas hispanas comprender algunos diálogos, más al tratar la película del tema del futbol, por allí todo está más que comprendido y aceptado.

La animación por ordenador es perfecta y al mismo nivel de cualquier producción de Dramworks, Disney-Pixar u otras, además de tener un ramillete de voces muy conocidas y perfectamente acordes a los personajes que son un verdadero deleite cuando se suceden diálogos maravillosamente logrados. La historia viene de Amadeo un chico que es fanático a muerte del metegol (Futbolito para los uruguayos y creo que futbol de mesa en otras partes). Aquí me quiero detener en este personaje realmente interesante más no exento de tristeza que me invita a buscar el cuento de Fontanarrosa en que está inspirada la historia y que arremete con la fantasía para hablarnos de dos grandes amores: el de Laura y el del futbol.

Cada jugador del metegol tiene su personalidad que salta de la cancha para hacernos reír con ganas y porque no reflexionar sobre la amistad pero también sobre esas rivalidades que indefectiblemente terminan en…amistad. ¿Curioso no?

La vi dos veces y me quedé con ganas de una secuela, una serie, una gran saga con estos imperdibles personajes como Beto que tiene mucho de Maradona o el chistoso Correntino o los hermanos gemelos y porque no el ruso o el coreano que conforman un cuadro de sueños para beneplácito de los espectadores. Un gran partido final que se las trae con dos contendientes la mar de desparejos y esa cosa del futbol que trasunta la magia de lo imperecedero cuando se mezcla con fantasía y un guión nada menos que perfecto,

Muy buena y recomendable producción de Campanella que lo único que tiene de malo es la canción de los títulos hecha por ese abominable grupo: Calle 13, bien que a los argentinos le sobran bandas para engalanar cualquier película, yo le hubiera puesto una canción de La Renga o de Los Twist.

Para terminar hay un dialogo genial.
__Las mujeres van y vienen
__Pero… ¿Alguna vez vienen?

Artículo complementario y triler aquí

 
 

Cuentos de Robots I Parte: 4

Cuentos de Robots
Parte 4: Beatriz y Tomiko
Por: Darío Valle Risoto

    Hay momentos donde la venganza es más dulce que un pastel de chocolate y aunque nunca me había enfrentado a Beatriz, entre nosotros había una rivalidad latente como la rivalidad que se puede dar entre hombres y mujeres jóvenes dispuestos a intercambiar fluidos y que por esas cosas del destino nunca lo hacen. Siempre creí en la natural maldad de algunas mujeres que se para hacerse de desear hasta llevarlo a uno al mismo manicomio. Esta escultural pelirroja era una de ellas.
    Beatriz caminó casi persiguiendo a Tomiko que le ofreció jugo de naranja, no supe como hizo para sacar esas pobres naranjitas del fondo de la heladera y ponerse a exprimirlas con una actitud de ama de casa que hace años que convive en un departamento y apenas lo había conocido menos de dos horas atrás.
    Beatriz se quitó la gomita y se arregló el pelo antes de volverlo a atar, yo intenté hacer algo pero la verdad que mi nueva adquisición comenzaba a despertar en mi la sensación de que era un ser vivo y no tecnología humanoide. Adolfo se ponía pesado siguiéndola como a su madre y lo tuve que sacar a la terraza donde ladró un par de veces y volvió a jugar con su pelota de tela, por lo pronto no era raro que a un perro tan sociable le atraiga Tomiko, lo raro era que yo creía que su aroma “artificial” tal vez lo pusiera nervioso como aquella vez que traje el lavavajillas y le ladró todo el fin de semana.
    Beatriz sentada en la mesa de la cocina comenzó a dar golpecitos nerviosos con la punta de los dedos sobre la mesa y creí que iba a explotar, pero indudablemente sus estudios en la escuela de sicología le servían de algo, porque se tranquilizó y sonriendo fue a su ex habitación a buscar los libros que había dejado.

__ ¿Quieres más jugo? __Me preguntó ella y creo que en ese momento comencé a enamorarme, lo que era a todas formas vista… algo raro cuando no peligroso.
__Gracias Tomiko, ¿Vos no tomás?

Item 06: Alimentación: Pueden alimentarse si la ocasión lo requiere, beber y comer sólidos como un ser humano, los elementos serán digeridos y utilizados para recargar sus baterías positrónicas evitando la recarga Nano atómica mensual.

    Se sentó a mi lado, sus mano fina y delicada levantó la jarra y se sirvió un par de centímetros en un vaso, bebió lentamente como tratando de evaluar el contenido que incorporaba a su organismo, al parecer le gustó porque volvió a servirse jugo de naranja antes volver a mirarme y luego mover su mirada hasta el cuarto donde había penetrado Beatriz.
__ ¿Te parece que debo ir a hablar con ella? __Le pregunté.
    Nada me dijo, me embargó una extraña sensación entre la disyuntiva de ir y que se sienta traicionada o quedarme y dejar escapar la única ocasión que había tenido hasta ahora de conversar más “personalmente” con mi inquilina. Pero ¿Cómo se iba a sentir traicionada Tomiko?, ¿Qué pasaba entre nosotros?

__Debo estar loco. __Dije en vos alta y me levanté para ir al cuarto donde estaba esta chica, Tomiko se disponía a limpiar la jarra del jugo y los vasos cuando dio vuelta la cabeza y me miró justo en el momento que yo hacía lo mismo en camino a la habitación.
__No creo que estés loco.__Me dijo y volvió a lo suyo, desde unos metros atrás me pareció que estaba lejos de ser artificial y que la Matsuhita Japan Electrónica me había enviado a un completo ser humano.
    Encontré a Beatriz sentada de espaldas a mí, revistando la casi vacía biblioteca y quitando por aquí y allá algunos libros, tosí para hacerme notar antes de entrar al cuarto que salvo la cama de una plaza, la biblioteca y algunos trastos estaba vacío.

__ ¿No viste: “Introducción a la nano sicología de Herbert Crobber”?
    Sin mirarla me senté a su lado y busqué el lomo rojo de un enorme volumen que le alcancé, estaba agitada y evidentemente nerviosa, me sonrió y creí escuchar un leve: gracias, pero bien pudo ser mi imaginación.
__ ¿Te estás instalando bien en el apartamento de Susana?
__Más o menos, ahora resulta que cuando termine el semestre tiene que entregarlo a sus dueños y tendremos que mudarnos de nuevo.
__ ¿Y porque te alquiló un cuarto entonces?
__Fui yo que le insistí, como me queda mucho más cerca de la escuela de sicología y además Arturo vive a dos cuadras, creí que…
    Recordé al pobre Arturo y aquella vez que vino a buscarla con un ramo de flores mientras ella estaba acostada con otro tipo…a ver… Pedro o Álvaro, algo así. En ese momento le salvé la vida porque Álvaro se escondió en mi cuarto mientras ella recibía a Arturito y salían al cine.
    Encima le tuve que aguantar la cabeza a este compañero de estudios que inocentemente creía que iba a despedirse de su novio y yo que estaba re caliente con ella me la tenía que fumar como espectador de esos triángulos amorosos insoportables de Beatriz y algunos tipos que para peor parecían buenas gentes.
    Tampoco podía olvidar la cantidad de veces que me tuve que adjudicar los petates olvidados de algunos tipos para cubrirla.

__Che, ¿Estos calzoncillos floreados son tuyos?
__Si…claro, míos, son míos.
__ ¡Vos si que tenés un gusto raro hermano!
__Daniel, ¿Este vaquero es tuyo?
__Si, ¡Que suerte!, lo estaba buscando
__ ¿Y que hacía en el cuarto de Beatriz?
__Este…, se los di para ver si me los podía coser, pero no, ¡viste el buraco que tienen acá!

__No creo que pueda volver a alquilarte la habitación si la cosa se me complica con Susana, ¿Vive contigo?
    Me sacó de un tirón de las innumerables anécdotas con sus tipos, amigos, novios, machos, amantes…yo que se, solo le faltaba encamarse con el pobre Adolfo.
    Se refería a mi supuesta novia, la verdad que desde luego que viviría conmigo, la acababa de recibir hacía unas horas, ¿Dónde la iba a poner?
__Si, se mudó hace una semana y todavía se está instalando, tal vez no haya problemas si converso con ella para que te mudes, digo, si se da el caso.
__ ¿Y si le pregunto?: __Me dijo con rostro malicioso, la detuve del brazo cuando se disponía a ir hacia Tomiko y hacerle la pregunta, por primera vez sentí su calor corporal cuando trastabilló al detenerla y sus pechos tocaron con mi cuerpo.
__Mejor en otro momento, vos me entendés, ¿No?
Continuará.