Yo… Argentino?

Yo… Argentino
Por: Darío Valle Risoto

Alemania a duras penas hizo el gol casi al final del alargue en el partido que cerraba el mundial 2014 en Maracaná, cancha histórica, minutos después cambié de canal y puse Nickelodeon mientras escuchaba los cohetes que tiraban algunos felices no de que gane Alemania, sino de que pierda la Argentina.
Nunca me gustó el futbol y recién le agarré el training cuando en el 2000 me compré la Playstation y jugaba al Winning Eleven siempre con Peñarol o en el modo mundial con la selección Argentina. Llegué a jugar junto a Maradona porque armé un jugador como yo en la opción de crear jugadores. Nunca lo pude sobrepasar en goles aunque le hice buenos pases.
¿Por qué defender la Argentina? Porque felizmente no crecí entre idiotas que se manejan con estereotipos absurdos como el del pedante porteño que seguro los hay pero Argentina tiene quince veces el tamaño del Uruguay y cuarenta millones de habitantes y es el único país de Sudamérica que tiene en su territorio absolutamente todos los climas posibles desde los hielos de la zona Antártica a las selvas de Misiones. La Argentina es un país que si tuviera la idea de cerrar sus fronteras al resto del planeta podría auto abastecerse sin ayuda de nadie y salir adelante porque tiene de todo.
Pero algunos uruguayos sufren el síndrome del hermano menor, aquel que crece en la proximidad del grande creyendo que este tiene obligación de ayudarlo aún en sus errores, como el de la planta de celulosa insultante en frente al río común, los uruguayos se manijean entre sí cual si del odio al otro uno se uniera más y en realidad se desune porque es impensable un solo punto de la historia del Uruguay sin mencionar la existencia de este enorme hermano de al lado.
Pero el odio es un buen deporte que ejercen los ignorantes y los facilongos que todo lo ponen en una misma bolsa, estereotipos que resaltan un defecto son más injustos aún que aquellos que pretenden que una nación tiene en todo su territorio una gran virtud. Ni todos los alemanes son eficientes y educados ni todos los argentinos egocéntricos y pedantes. ¿Hace falta explicar esto?
Aún así consumimos televisión chatarra de la vecina orilla, copiamos sus chistes, emulamos la decadencia del pueblo argentino que es la misma decadencia del resto del mundo que se hunde en la chatura y vulgaridad de los medios masivos de comunicación al servicio del consumo más irracional que es el mejor de los consumos. El que piensa: pierde, esa es la consigna de estos tiempos.
Pero hay una Argentina de Quino, Fontanarrosa y de Borges, del negro Olmedo, de las revistas El Tony, de Patoruzú, de Divito, hay una Argentina de tango y boliches bajo la luna de Avellaneda, de poetas orilleros y Homeros Manzis, de Discépolos y de indios que luchan por sus tierras, de Bolivianos y Paraguayos que humildemente se rompen el lomo queriendo a esa tierra extranjera como suya, una Argentina de choripanes mariposa y de señoras actrices que salen a barrer la vereda como Norma Aleandro y de un cine espectacular y de una televisión para gente inteligente que hay que saber buscar, una Argentina de Dolina, Rolón y Stronatti, de las entrevistas de Casella, de Pappo, Spinetta y Charly, San Telmo, las pizzerías italianas, una Argentina de Ricota, Renga, del grande, magnífico loco Ricardo Iorio, de los tangos de Goyeneche, Cacho Castaña y de Melingo. Un Gardel que se hizo en la Argentina el más grande cantante de todos los tiempos, nació en Tacuarembó pero no hubiera sido nadie de no haber cruzado el río de la plata.
Por todo eso que es poco y mucho más. ¿Cómo no querer a la Argentina?

Mamá le pegó a la maestra

Mamá le pegó a la maestra
Por: Darío Valle Risoto

__ Mamá le pegó una trompis a la maestra. __Cuenta Lusito mientras dibuja a Pikachu con un lápiz Faber número dos.
__ ¿Y por que? ___ Pregunta el padre mientras se arma un tabaco y cambia de canal podrido de avisos de pañales desechables y toallitas femeninas “con alas”
__ Dice que la prepoteó, entonces le dio una así. __Luisto lanza un uppercount al aire y se le cae el lápiz al piso, se agacha y lo toma antes que el perro llegue a olisquearlo.
__ ¿Y después que pasó? __ Pregunta El Cacho mirando a la cocina, la cena se demora, hay que traer más vino y no quiere ir al almacén, esos putos ya no les venden alcohol a los niños. ¡Cómo si se lo fueran a tomar!
__ Nada, la maestra se agarraba la jeta y lloraba y mamá me sacó de la escuela mientras venían otras maestras armando quilombo, gritaban cosas.
__ ¿Qué cosas?
__ ¿Yo que sé?, ¡No puede ser!, ¡Señora cálmese!, bobadas de esas, no sé, todavía me duele el brazo, me sacó del culo de la escuela, vino la policía.
__ ¿Qué?… ¡Beba!, ¡Beba!

La esposa llega con la olla del puchero y la pone en la mesa, La Beba sonríe y va a traer el vino, su marido la mira con el entrecejo fruncido.
Sirve para los tres en platos de diferente color, uno de ellos está astillado, es el que se guarda para ella, por el tema de que si se lo da a cualquiera de los dos terminará roto del todo.
__ ¿Este es todo el vino que queda?
__ Está casi llena la botella. ¿No te alcanza?
__ ¿Te denunciaron?
__ Mañana a las siete tengo que ir a la comisaría, me querían detener pero como vos estabas en el trabajo y no tenía donde dejar a Lusito me hicieron prometer que iba a pasar mañana.

El Cacho se rasca la cabeza, mira a su mujer, no sabe por que pero recuerda la última vez que se pelearon y el le dio una trompada, cuando llegó la emergencia y dijo que se había caído y la cara del médico mirándolo a los ojos y del asistente que le ponía un tapón para que le deje de salir sangre de la nariz. A Luisito llorando en el fondo mientras una vecina trataba de que no haga más lío.
__ ¿Qué te dijo para que le pagaras?
__ ¿Querés saber?
__ Te estoy preguntando eso ¿O hablo en chino?
__ Me dijo que Luisito es un perfecto candidato para ser delincuente cuando sea grande, le roba a los compañeros, insulta, de todo.

__ Perfecto candidato. ¿Esas fueron sus palabras? __El Cacho sonríe.
__ Si y entonces le pegué en medio de la jeta y saltó el chocolate.
__ Y no se defendió.
__ No, la gorda se puso a llorar, a armar quilombo, casi le pego otra pero llegaron todas sus compañeras y me tomé el olivo pero afuera me paró el milico de la puerta, tremendo lío por una bobada.
__ ¿Querés que mañana te acompañe?
__ ¿Para qué?, yo me se defender sola, desde los doce años que me arreglo como puedo, esos cornudos no me van a decir como criar a Lusito.
Lusito termina el plato y lo empuja al medio de la mesa, vuelve a dibujar en la hoja de garbanzo a Pikachu y le coloca rayos sobre la cabeza de orejas puntiagudas.
__ ¿Y si me echan de la escuela? __Pregunta sin mirarlos a los ojos.
__ No, no echan a nadie, a esos le interesa que aprendan a leer y escribir para cuando sean grandes.
__ ¿Para que?
__ ¿Y yo que sé? __Se encoje de hombros El Cacho mientras la beba le sirve vino y mira a la televisión, la comedia brasileña está por comenzar. ___Mañana será otro día. __Piensa.


FIN.

Attila Marcel: Simplemente grandiosa

Attila Marcel
Por: Darío Valle Risoto

Paul tiene treinta años y vive con sus dos tías ancianas, ellas tienen una academia de baile donde él toca el piano, Paul no habla desde que perdió a sus padres a los dos años y tiene una actitud distante y casi de muerto en vida.

La película tiene un tono agobiante que felizmente se ve eclipsado cuando una señora mayor que vive en el mismo edificio y se dedica al curanderismo le ayuda a recordar cosas olvidadas sobre sus padres. Aquí veremos como esta película es una perfecta muestra no solo del cine europeo sino también de un cine que se parece más a leer un libro que a enfrentar una fría pantalla. Los rasgos oscuros, agrios, casi despersonalizados son llevados a cada escena de forma soberbia y no exenta de cierto humor negro donde si se me permite uno también se siente partícipe.

¿Quién no ha conocido gente que pasa la mayor parte de su vida presa de su circunstancia? De eso trata esta película que tiene el nombre de una viaja canción pero también es el nombre de luchador de catch del padre de Paul.
¿Podrá Paul conocer la vida, tener una novia, casarse tal vez?

Un té con una carga de sustancias psicoactivas lo despiertan a la vida, la mujer que parece una gitana es la salvadora mientras que las tías pretenden mantenerlo deshumanizado, alejado del mundo y tocando ese patético piano el resto de su existencia. Si a eso le podemos llamar vida.

Es inevitable para mí no pensar en muchas relaciones parasitarias, tristes, amputadas de la existencia donde una parte domina y la otra se resigna a seguir respirando, solo por la costumbre de respirar. Attila Marcel cuenta de esa tristeza, pero también de que es posible lograr la emancipación a veces por los caminos más insospechados.

Du vent dans mes mollets

Du vent dans mes mollets
El viento en mis pantorrilas
Por: Darío Valle Risoto

Otra gran película del cine francés con esa enorme capacidad que tiene para retratar lo cotidiano y aquello que a los humanos nos compete sin descuidar el toque de arte que solo ellos saben llevar a la pantalla.

En este caso se trata de la historia de Rachel de nueve años que vive con sus padres y comparte el cuarto con su abuela que sufrió un coágulo en el cerebro y por lo tanto está casi paralizada. Aquí entonces nace esa curiosidad de Rachel hacia la muerte que a todos los niños les ocurre al menos en una ocasión cuando se enfrentan al conocimiento de que los humanos no somos eternos.

La visita a una sicoterapeuta (Isabella Rosseliini) la ayuda mucho, pero conocer a otra niña: Valerie, la llevará y junto a ella a nosotros, a compartir la amistad como así también esa buena cosa de conocer gente que nos cambia la vida. Sus padres también involucrados no serán simples espectadores de las fantasías de su hija y encontrarán en la madre joven y espontánea de Valerie una especie de cable para salvar o acabar con su relación desgastada.

Los acontecimientos en la escuela son muy interesantes, sobretodo cuando las amigas ven por una ventana a la maestra hacer el amor con el profesor de gimnasia y luego intentan recrear la aventura con sus muñecas Barbies frente a dos compañeras más.

Bien musicalizada y con la impecable actuación de todo el elenco esta película es de aquellas que nos dan la agradable sensación de un descanso de tanta locura efectista y ruidosa del cine usamericano, pero como siempre es bueno recordarles que el cine Francés no es para todo tipo de espectadores quizás por esa misma razón.

Formidable de Riki Musso

Formidable de Riki Musso
Por: Darío Valle Risoto

Para los que no lo conocen: Riki Musso junto a su hermano Roberto y dos cómplices en eso de la música nacional integró: El Cuarteto de Nos. Banda de Rock and Pop que desde 1984 hasta la aparición del Raro en el 2006 mantuvo su misma integración.
Tras su separación de la banda encontré que el Cuarteto se había salido de su clásica irreverencia no solo en las letras, también en lo musical, porque si ustedes toman cualquier disco de su historia, esta banda navegaba en los erráticos pero interesantísimos mares del Pop haciendo de cada placa un verdadero alarde de estilos y melodías variadas. Hoy día con Bipolar y Porfiado comprobamos que hacen mayormente “Rap” como una especie de híbrido Cuarteto-Peyote Asesino ya que cuentan con la producción de Campodónico (Ex Peyote), hombre que tiene grandes contactos en el mundo musical pero en mi opinión hizo mierda la banda que tantos años había sido una de las mejores exponentes de la música “Uruguayisada” y con un corazón muy Punk, si se me permite.
Ahora nos convoca el segundo trabajo solista de Riki, tiene otro disco que lamentablemente no he podido conseguir aún, pero con este “Formidable” encontramos un retorno a aquella eterna frescura de la banda y también un regreso a la mítica Ciudad del Tajo con letras que repasan sus personajes y sus vivencias más atrevidas. Si pudiéramos viajar en el tiempo este disco encajaría perfectamente después del “Soy una Arbeja”, primer disco completo del Cuarteto.
Excelentes canciones con el aporte en batería de Leonardo Baroncini que supo tocar en los principios del Cuarteto, Los Estómagos y con los Tontos. Tres de las bandas más emblemáticas de la segunda generación del rock uruguayo después de la dictadura. El resto de los instrumentos son ejecutados por el propio Riki que toca las guitarras, el bajo y mete dedo en sonidos mezclados y toda esa cosa de los ordenadores.
Todos los temas son muy buenos, pero para mi gusto destacan: “Criminal” (Tema que se irradia bastante en las radios), la canción de protesta: “Se acabó lo que se daba” y mi preferida: “La antorcha Humana”, sobre una chica que sufre la dolencia de Combustión instantánea. Pero todos son muy digeribles y para los más veteranitos significan un volver a las fuentes de una de las bandas inseparables de la historia de la música Uruguaya.
Pueden descargar el disco haciendo clic aquí: FORMIDABLE y dejar una donación si pueden, en mi caso como no tengo tarjeta, le aviso a Riki que le debo un dinero.