Tarzan: Excelente nueva versión

Tarzan
Por: Darío Valle Risoto

Probablemente junto a Drácula, Tarzán sea de los personajes que más han cautivado a través del cine, las novelas, los cómics y cualquier formato posible. Cuando me enteré de esta película pensé que iba a ser una más pero al enterarme que es de origen Alemán y está enteramente hecha en SGI o sea; figuras generadas por ordenador. Me apresté a verla.

Y si bien a través de poco más de un siglod e Tarzán en el cine hemos soportado todo tipo de adaptaciones hubo algunos hitos en su larga historia como Rey de los Monos, indudablemente el primer mojón fue el protagonismo de Jhonny Weysmuller al que me he referido en alguna carta que le dediqué hace un tiempo en otro post en su relación con mi padre. Por otro lado la película Greystocke fue la que mejor se apegó a la novela y creo que la versión animada de Disney fue de lo mejor de todo lo que nos han dado estos estudios en mucho tiempo.

Por lo tanto esta animación perfecta y notable tiene más de una referencia a ese Tarzán de Disney sin llegar al plagio pero se nota cierta familiaridad aunque tanto la historia como el origen de este niño perdido en la selva dista mucho de lo que nos narra la novela de Burroughs.

Indudablemente para la película fue utilizado el método de la captura de movimientos lo que le da un ralismo increíble y la historia tiene ciertos rivetes de ciencia ficción que si lo pensamos bien, en las novelas de tarzán había toques de esta cuando el personaje se metía en las tierras de Pa-Ul-Don o algo así y cesde luego con su familiaridad con John Carter, otro gran personaje de Burroughs.

Es realmente entretenida y un disfrute para la vista, el personaje central tiene un atractivo especial en su ingenuidad y no hay momento perdido en toda la historia incluso hay cierto homenaje a la famosa escena de: Yo Tarzan, Tú Jane y por supuesto el villano de turno. En este caso los animales están algo acotados y no veremos a tarzán pelear con leones pero si ganarse su derecho a liderar a los grandes simios luego de una larga historia que viene desde que fue encontrado por Kala.
 
 Captura de movimientos
Tarzán: un pesonaje inmortal y llevado a todos los formatos del entretenimiento.

El Amor no es una comedia usamericana

El Amor no es una comedia usamericana
Por: Darío Valle Risoto

Encontré mucha gente dolorida de amor, atravesada por el duro encontronazo del abandono o la traición; esos flagelos no conocen edades ni sexos y sobrevienen por la sencilla razón de que andamos vivos y sintiendo por la tierra.
Somos una bolsa de carne y piel y cicatrices que van conformando una persona que carga todo lo que puede hasta que la muerte le sopla la nuca y se va para siempre.  Tan sencillo y parece a la vez tan complicado. Sobretodo el tema de lo que pasa en el medio.
He pensado en algunas vidas que me rodearon y ya no están, en sus amores, desamores, sufrimientos, sus búsquedas personales de la felicidad y veo que muchos de ellos tuvieron buenas vidas y que les tocó por efecto simple y desalmado de la naturaleza: morirse.
Cuando veo una comedia usamericana absolutamente invadida de estereotipos sobre la gente sola y los millones de disparatados ejemplos de soledad, me dan un poco de ganas de patear la televisión y a la vez me produce una gran tristeza que estos productos sean tan populares porque quiere decir que pasan a suplir una cierta necesidad de saber como carajo se puede conquistar al ser amado.
Y ni hablar de los miles o millones de libros de cómo conquistar al ser amado o aprender a sobrevivir  masturbándonos hasta perder el conocimiento. A fin de cuentas tenemos la debilidad de que somos seres sexuales que andamos por la vida tratando de fornicar y si más o menos eso sale bien, le llamamos: amor. La mayoría de las veces solamente se trata de que dos personas descarguen sus tensiones de la mejor manera posible y si no tenemos ganas de salir corriendo lejos uno del otro a la mañana siguiente algo anduvo bien.
Entonces se le puede llamar: Amor, la palabra ofrece múltiples usos a cada cual más cómodo para esta sociedad de consumo.
“Eclipse total del corazón” se llamaba una canción pedorra de los años ochenta y allí estábamos en los bailes del club Bohemios con mi primo y mi amigo Carlos, intentando conseguir alguna vagina de oferta o al menos un par de tetitas, pero nada. A ciertas edades en aquellas épocas los hombres éramos una especie de menesterosos del sexo que necesitabamos descargar nuestras enormes energías en la mejor niña posible y si esta nos quería: Mucho mejor.
Duro pero cierto.
No se ahora, dicen que las chicas son más “lanzadas”, al menos te miran de fijo con cara de “te rompo todo” cuando antes bajaban la mirada. Eso realmente no quiere decir mucho porque me apuesto la vida de que en Uruguay sigue habiendo tantas vírgenes en el 2014 como hace unos treinta años atrás.
Hasta que me pegó un rayo de sabiduría y comprendí que si me compraba una pizza una coca cola, escuchaba música en casa, sobretodo la música que a mi me gusta y no las pedorreces pop de los bailes y después terminaba con una buena paja: Lograba mucho más que saliendo a tratar de suplicar y de rogar por un poco de sexo inexperiente y arriesgado.
Otros más prácticos cansados de tantas niñas frígidas salían a buscarse un buen travesti, así de conservadora, hipócrita y mojigata era nuestra sociedad uruguaya en aquellos tiempos.
Un buen día les dije a mis amigos que no salía más y que prefería comprarme un reproductor de videos y pasarla bien en casa, luego armé una banda de Rock que duró casi un año y tampoco llovieron las nenas, más bien se acercaba alguna loca que mejor tener lejos.
Hoy día creo que si hay groupies un poco más abiertas.
Por lo tanto y a todo esto sigo siendo un gran consumidor de comedias usamericanas donde todo se podría simplificar con: chico conoce chica, tienen una cita y después vienen los enredos. Raramente hay sexo explícito, para eso está el cine francés y mucho menos un poco de realismo, para eso está el cine francés y ni hablar de buena fotografía, para eso está el cine francés.
Aún así por un momento me enganchan y veo que todo es limpito, soleado y que raras veces trabajan o si lo hacen se la pasan chateando con sus parejas y/o pretendientes, que sueñan con San Valentín, con comprometerse, con casarse y que hay toneladas de películas donde la escena más tierna es ver a una completa pelotuda llorando mientras se prueba un vestido blanco y sus madrinas aplauden y gritan como si les estuvieran haciendo cosquillas.
Los tipos se visten de frac, alguno siempre pierde el anillo, los suegros suelen ser un par de pervertidos, alcohólicos o republicanos fascistas y hay como una historia paralela de algún pelele que en esa boda se enamora de la gordita idiota de la familia.
Nueve de cada diez bodas de las películas usamericanas son entre judíos.
Y aquí en Uruguay el exiguo cine nacional trató varias veces de emular esta mitología yanqui con resultados casi siempre patéticos, aunque no exentos de cierto humor involuntario, porque en este país sin nombre no tenemos esos “tips” para la seducción anglosajones y andamos a los ponchazos tratando de atrapar alguna pobre piba que nos aguante entre las piernas y que luego se engañe pensando en que somos buenos tipos, trabajadores y cristianos para presentarnos con sus padres que desde luego nos aceptarán antes de conocernos ya que la nena los tiene repodridos desde que los dejó en pelotas con su patético cumpleaños de quince.

Tales de Mileto

Tales de Mileto
Por Wikipedia

Tales de Mileto (c. 625/4 a. C.-c. 547/6 a. C.) fue un filósofo y científico griego. Nació y murió en Mileto, polis griega de la costa Jonia (hoy en Turquía). Fue el iniciador de la escuela filosófica milesia a la que pertenecieron también Anaximandro (su discípulo) y Anaxímenes (discípulo del anterior). En la antigüedad se le consideraba uno de los Siete Sabios de Grecia. No se conserva ningún fragmento suyo y es probable que no dejara ningún escrito a su muerte. Se le atribuyen desde el s. V a. C. importantes aportaciones en el terreno de la filosofía, las matemáticas, astronomía, física, etc., así como un activo papel como legislador en su ciudad natal.

Tales es a menudo considerado el iniciador de la especulación científica y filosófica griega y occidental, aunque su figura y aportaciones están rodeadas de grandes incertidumbres.

Se suele aceptar que Tales comenzó a usar el pensamiento deductivo aplicado a la geometría, y se le atribuye la enunciación de dos teoremas geométricos que llevan su nombre.

Biografía
Los datos biográficos de Tales de Mileto son una mezcla de opiniones, hechos atribuidos a su persona, y citas con mayor o menor grado de verosimilitud, recogidas de diversos autores de épocas bastante posteriores, reinterpretados y expuestos a la luz de la mentalidad del narrador.

Tales nació en la ciudad de Mileto (griego: Μίλητος, turco: Milet), aproximadamente en el año 624 a. C., una antigua ciudad en la costa occidental de Asia Menor (en lo que actualmente es la Provincia de Aydın en Turquía), cerca de la desembocadura del río Menderes. La mayoría de los historiadores lo presentan como genuino milesio (aunque, según Diógenes Laercio, doxógrafo griego, fue admitido en la ciudad jonia de Mileto, a orillas del Mar Egeo, después de ser expulsado de Fenicia junto con Nileo). Nacido o no en Mileto, es incuestionable que residió en aquella ciudad, y que fue allí donde desarrolló su filosofía, sus investigaciones científicas y sus intervenciones políticas.
Fue hijo de Euxamias (o Examio) y de Cleobulinas (o Cleóbula), y habría tenido ascendencia fenicia. Puesto que los jonios comerciaban frecuentemente con Egipto y Babilonia, es probable que Tales visitara el primero en alguna etapa de su vida, y allí podría, por un lado, haber recibido enseñanzas de los sacerdotes, quienes registraban con mucho celo todo evento astronómico o meteorológico excepcional por motivos religiosos y que poseían, por consiguiente, copiosa información al respecto; y, por el otro, haber adquirido conocimientos matemáticos, que los egipcios habían desarrollado a un nivel práctico con el fin de medir y delimitar las parcelas de tierra cuyos límites solían borrarse con las continuas crecidas del río Nilo. Podrían haber sido condiscípulos suyos Solón y Ferécides de Siros, y una fuente lo vincula con Pitágoras, a quien habría recomendado viajar a Egipto y educarse con los sacerdotes de Menfis y Dióspolis, pero estos datos en absoluto son confiables, puesto que provienen de fuentes muy alejadas de la época de Tales. De los babilonios pudo también haber obtenido conocimientos científicos. Sí es más seguro que el filósofo Anaximandro haya sido su discípulo, así como Anaxímenes el de éste.

Tanto Heródoto (I, 170) como Diógenes Laercio (I, 25) lo señalan como un sabio consejero político de jonios y lidios.

Entre las anécdotas que de Tales se cuentan, refiere Heródoto (I, 75) que logró desviar el río Halys para que fuera cruzado por el ejército de Creso (Heródoto mismo descree de esto, pero modernos especialistas no descartan por completo su veracidad). Aristóteles, por su parte, cuenta en su Política (I, 11, 1259a) cómo una vez que, habiéndosele reprochado su pobreza y su falta de preocupación por los asuntos materiales, y luego de haber previsto, gracias a sus conocimientos astronómicos, que habría una próspera cosecha de aceitunas la siguiente temporada, compró durante el invierno todas las prensas de aceite de Mileto y Quíos y las alquiló al llegar la época de la recolección, acumulando una gran fortuna y mostrando así que los filósofos pueden ser ricos si lo desean, pero que su ambición es bien distinta. Quizás la anécdota más conocida de Tales es aquella que nos refiere Heródoto: que predijo a los jonios el año en que sucedería un eclipse solar (lo que desde 2005 se sabe que fue por el conocimiento de un ciclo de eclipses babilónico), hacia el año 585 a. C. El eclipse ocurrió, en efecto, en medio de una batalla, lo que llevó a los contendientes a detenerse y a avanzar un acuerdo de paz, por temor de que el evento fuera una advertencia divina. También es muy conocido lo que cuenta Platón: que, al caer Tales en un pozo mientras miraba el movimiento de las estrellas, una campesina tracia se reía mientras el filósofo se excusaba diciendo “que tenía ansias de conocer las cosas del cielo pero que lo que estaba… justo a sus pies se le escapaba”5

Apolodoro, en su Cronología, afirma que murió a la edad de setenta y ocho años; Sosícrates, que murió en la olimpiada LVIII, a la edad de noventa años. Actualmente se acepta que murió cerca del año 546 a. C.
 Obras
Simplicio escribió: “Se dice de Tales que no dejó nada escrito, excepto la llamada Astrología náutica”. Sin embargo, Diógenes Laercio escribe: “Según algunos, nada dejó escrito; pues la Astrología náutica que se le atribuye dicen es de Foco Samio (…) Pero, según otros, escribió dos obras: Sobre el solsticio y Sobre el equinoccio.” Así, son tres las líneas de opinión: que sólo escribió la Astrología, que sólo escribió Sobre el solsticio y Sobre el equinoccio y que no escribió nada. De cualquier manera, lo cierto es que, de haber escrito algo, sus escritos se perdieron pronto, y, respecto de las pocas fuentes que citan presuntos dichos de Tales, no puede determinarse con certeza si tales fuentes tenían en sus manos o bien escritos de Tales o bien fuentes secundarias o si sólo repetían tradiciones orales.

Aportes matemáticos
Asimismo es muy conocida la leyenda acerca de un método de comparación de sombras que Tales habría utilizado para medir la altura de las pirámides egipcias, aplicándolo luego a otros fines prácticos de la navegación. Se supone además que Tales conocía ya muchas de las bases de la geometría, como el hecho de que cualquier diámetro de un círculo lo dividiría en partes idénticas, que un triángulo isósceles tiene por fuerza dos ángulos iguales en su base o las propiedades relacionales entre los ángulos que se forman al cortar dos paralelas por una línea recta perpendicular.

Los egipcios habían aplicado algunos de estos conocimientos para la división y parcelación de sus terrenos. Mas, según los pocos datos con los que se cuenta, Tales se habría dedicado en Grecia mucho menos al espacio (a las superficies) y mucho más a las líneas y a las curvas, alcanzando así su geometría un mayor grado de complejidad y abstracción.

Filosofía
Se considera a Tales de Mileto como el primer filósofo de occidente por haber sido quien intentó la primera explicación racional a distintos fenómenos del mundo de la que se tiene constancia en la historia de la cultura occidental. En su tiempo predominaban aún las concepciones míticas, pero Tales buscaba una explicación racional, lo que se conoce como “el paso del mito al logos”, donde la palabra griega logos alude en este contexto a «razón», uno de sus significados en castellano.
Fuentes
La filosofía de Tales de Mileto, no se conoce de primera mano, pues no ha sobrevivido ningún escrito de Tales (de hecho, ni siquiera es seguro que haya escrito algo). Las afirmaciones registradas que se le atribuyen probablemente hayan llegado a los transmisores por segunda mano o incluso por tradición oral; entre las ideas que se le atribuyen, no es posible establecer a ciencia cierta cuánto es realmente de lo que Tales dijo como tampoco si Tales se expresó en los mismos términos en que sus ideas se han transmitido. En cuanto a su filosofía, contamos con el importante aporte de Aristóteles, el cual, en su descripción, diferencia los dichos atribuibles con alguna certeza al mismo Tales (“Tales dijo que…”) de los hechos dudosos (‘”dicen que Tales dijo que…”) y de sus propias opiniones (“quizá Tales quiso decir que…”). Aristóteles lo considera, en su racconto de las ideas metafísicas (Metafísica, libro A) como el primero que se dedicó a investigar las primeras causas y los primeros principios, señalándolo así como el primer filósofo y fundador de la filosofía natural.

Pensamiento
La explicación universal y racional que sostuvo Tales fue que el agua es origen de todas las cosas que existen, el elemento primero. Aristóteles, se refiere a esto en la metafísica:

 La mayoría de los primeros filósofos consideró que los principios de todas las cosas eran sólo, los que tienen aspecto material […] En cuanto al número y a la forma de tal principio, no todos dicen lo mismo, si no que Tales, el iniciador de este tipo de filosofía, afirma que es el agua, por lo que también declaró que la tierra esta sobre el agua. Concibió tal vez esta suposición por ver que el alimento de todas las cosas es húmedo y porque de lo húmedo nace del propio calor y por él vive. Y es que aquello de lo que nacen es el principio de todas las cosas. Por eso concibió tal suposición, además de porque las semillas de todas las cosas tienen naturaleza húmeda y el agua es el principio de la naturaleza para las cosas húmedas.

En cuanto al alma, la considera como dadora de vida, movimiento y divina. Como en la época en la que vive, todavía no se diferenciaba entre seres vivientes y no vivientes. Tales atribuye vida al agua, porque como el agua se mueve sola (véanse los mares o los ríos), esta debe tener alma, puesto que el alma es lo que hace moverse las cosas. Y también es divina (esta llena de dioses) porque el alma es divina para él. Así por lo tanto, el agua para Tales es, el origen de todo, esta llena de dioses y tiene vida propia. Y de forma parecida, que con el agua, razona para con las piedras imán. Como estas se mueven solas, piensa que están vivas, o que “hay algo vivo en ellas”. Y a esto Aristóteles, también hace referencia, pero esta vez en otro escrito, en Acerca del alma:
Algunos afirman que el alma se haya entreverada en el todo. Posiblemente por este motivo es por el que Tales pensó que todo estaba lleno de Dioses

Parece que también Tales, según cuentan, supuso que el alma era algo capaz de producir movimiento, si es que afirmó que la piedra imán tiene alma porque mueve al hierro.

Y por último, de nuevo Aristóteles en Acerca del cielo y Séneca en Cuestiones naturales afirman que Tales sostenía que la tierra sobre la que pisamos es una especie de isla que “flota” sobre el agua de forma parecida a un leño y por ello la tierra a veces tiembla. Al no estar sostenida sobre unas bases fijas si no que como está flotando sobre el agua, esta la hace tambalearse.

Importancia de su labor
Con todo esto, se puede entender claramente por qué se considera a Tales de Mileto como el primer filósofo de occidente, y es que, como ya hemos dicho, fue el primer hombre occidental (del que se sabe) que trató de conocer la verdad del mundo mediante explicaciones racionales y no fantásticas o místicas, como hasta entonces se hacía en la Antigua Grecia por medio de los Mitos. Y por lo tanto, Tales es verdaderamente importante para la Historia de la filosofía occidental. Fue el iniciador de la misma y con ello, creó un legado de búsqueda y amor a la sabiduría, que continuará inmediatamente con Anaximandro y Anaxímenes, y que llegará a su esplendor, en la Antigua Grecia; más de un siglo después con Sócrates, Platón y Aristóteles: tres filósofos que se han convertido en los pilares del pensamiento que hoy conocemos bajo el nombre de Filosofía Occidental.

Origen de su pensamiento
Es muy probable que haya sido uno de los primeros hombres que llevaron la geometría al mundo griego, y Aristóteles lo consideraba el primero de los φυσικόι o “filósofos de la naturaleza”. Muchas de estas ideas parecen provenir de su educación egipcia. Igualmente, su idea de que la tierra flota sobre el agua puede haberse desprendido de ciertas ideas cosmogónicas del Oriente próximo.