Milonga de los desesperados

Milonga de los desesperados
Por: Darío Valle Risoto

Como de costumbre dejamos a Carlos mamado en la puerta de su casa, tocamos el timbre y subimos corriendo al cacharro antes que su mujer nos tirara con la escoba o algo peor por la cabeza. Manuel estaba bastante “tocado” así que Pedro y yo cruzamos los dedos mientras nos llevaba a nuestros hogares. De los cuatro yo era el único soltero y el que tomaba menos pero nunca aprendí a manejar, si lo más rodado que tuve fue un triciclo a los cuatro años, ni siquiera bicicleta allá de grande en Treinta y Tres.
 
La camioneta Ford casi se parte al medio cuando Manuel metió los frenos, había un camión del ejército cerca de la puerta de su casa, estábamos en la esquina y se dio vuelta para mirarme. Me dijo: ___No te preocupes Horacio que vos no estás metido en nada, por las dudas damos la vuelta.
Arrancó y me dejó en la plaza Colón cagado de frío y de miedo, supe de inmediato que Manuel iba a hacer todo lo posible por saber que pasaba con su compañera que debía estar en la casa. Caminé por la avenida y la noche me sobrecogió con pensamientos desesperados.
 
Yo sabía que eran tiempos de medidas prontas de seguridad y que muchos de mis amigos se la estaban jugando, pero siempre fui un cobarde, nunca me soporté la violencia ni en la escuela ni cuando me tocaba ayudar en las Yerras en la estancia de Marechal. Miraba para otro lado cuando marcaban a los bichos, me dolía más que a ellos.
 
Llegué al amanecer y prendí la radio, mi vieja me había dejado unos pesos sobre la mesa, también un papelito con el teléfono de un posible trabajo en un molino de la Aguada. Lo tiré a la basura, ya con los diarios que vendía me arreglaba pero ella insistía con que tenía que tener un trabajo bajo techo, más seguro.
 
En el último diario “El Día” sacaron la foto de unos subversivos, conocía al de la derecha que había ido al seminario con nosotros un tiempo, después casi juntos dejamos a la mierda las cosas del cristianismo. Ahora Juan Justo estaba en cana, lo que no era nada justo si se me permite el triste humor de recordar a ese viejo conocido ahora pelado y con cara derrotada.
__ Hay muchos comunistas, habría que matarlos a todos. __ Dijo el gallego del almacén el otro día y dos viejas le dieron la razón.
__ Déme cuarto kilo de azúcar y un cuarto de yerba, también cóbreme los doscientos pesos que le debía José.
 
Ahora sentado mientras salía el sol se me erizó absolutamente toda la piel pensando en el camión del ejército amenazando la casa de uno de mis más queridos amigos, temía que nunca más lo iba a volver a ver. ¿Pedro se habrá quedado o también se bajó?
Siempre era lo mismo, mis amigos me cuidaban porque “Yo no estaba en nada”, sentí un poco de asco por mi mismo y pena porque nunca quise meterme en esas cosas del comité ni en política ni siquiera me interesó lo que había pasado en Cuba.
__ ¡El mundo se pone bueno carajo! ___Gritó con la bandera cubana sobre los hombros mi amigo Manuel que había nacido y vivido toda su vida en Bella Unión hasta que tuvo que venirse a Montevideo a trabajar al mercado porque se cagaba de hambre.
__ No se lo digas a nadie pero me hice Tupamaro.
__ ¡Vos estás loco!
 
Ese mismo día de tarde me tomé el ómnibus de Amdet y me bajé cerca de su casa, donde antes había un jardín prolijo encontré muebles y trastos tirados, la puerta de la casa estaba hecha pedazos, algunas vecinas miraban desde adentro de sus casas.
Pasé por delante mirando de reojo, sintiendo una puntada en el pecho por mi tremendo miedo de que alguien me reconozca como su amigo.
Un perro vagabundo y flaco comía restos de un pastel tirados en el jardín.
 
Volví a casa y me puse a llorar, prendí un cigarro y busqué el revolver de mi finado viejo en el ropero de entre los sacos remendados.
__ Habrá que hacer algo. __Me dije sin parar de llorar.
 
FIN
Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s