Atahualpa Yunpanqui: Una voz universal

Atahualpa Yupanqui
Por Wikipedia

Atahualpa Yupanqui (en quechua, el que viene de lejanas tierras para decir algo), seudónimo de Héctor Roberto Chavero Aramburu (Juan A. de la Peña, partido de Pergamino, Argentina, 31 de enero de 1908 – Nîmes, Francia, 23 de mayo de 1992) fue un cantautor, guitarrista, poeta y escritor argentino.
Se le considera el más importante músico argentino de folclore. Sus composiciones han sido cantadas por reconocidos intérpretes y siguen formando parte del repertorio de innumerables artistas, en Argentina y en distintas partes del mundo. En 1986 Francia lo condecoró como Caballero de la Orden de las Artes y las Letras.
Biografía
Nació en el Campo de la Cruz, en Juan A. de la Peña, partido de Pergamino (al norte de la provincia de Buenos Aires) el 31 de enero de 1908. Su infancia transcurrió en Agustín Roca, partido de Junín, donde su padre trabajaba en el ferrocarril. Inicialmente estudió violín con el Padre Rosáenz, el cura del pueblo. Más tarde aprendió a tocar la guitarra en la ciudad de Junín con el concertista Bautista Almirón, quien sería su único maestro. Inicialmente vivió en Junín en la casa de Almirón; posteriormente regresó al pueblo de Roca y viajaba 16 kilómetros a caballo para tomar las lecciones en la ciudad.

Atahualpa Yupanqui descubrió la música de Sor, Albéniz, Granados y Tárrega, y también las transcripciones para guitarra de obras de Schubert, Liszt, Beethoven, Bach, Schumann. Luego, ya más grande, se trasladaba 16 km a caballo desde Roca a Junín.
En 1917 con su familia pasó unas vacaciones en Tucumán, y allí conoció un nuevo paisaje y una nueva música, con sus propios instrumentos, como el bombo y el arpa india, y sus propios ritmos, la zamba, entre ellos. La temprana muerte de su padre lo hizo prematuramente jefe de familia. Jugó tenis, boxeó y se hizo periodista. Fue improvisado maestro de escuela, luego tipógrafo, cronista, músico y fundamentalmente, agudo observador del paisaje y del ser humano. A los 19 años de edad, compuso su canción “Camino del Indio”. Emprendió un viaje a Jujuy, Bolivia y los Valles Calchaquíes. En 1931 recorrió Entre Ríos, afincándose un tiempo en Tala. Participó en la fracasada sublevación de los hermanos Kennedy, en la cual estuvieron envueltos también el coronel Gregorio Pomar y Arturo Jauretche, que inmortalizó la patriada en su poema gauchesco El Paso de los Libres. Después de esta derrota debió exiliarse en Uruguay. Pasó por Montevideo, para luego dirigirse al interior oriental y el sur del Brasil.
En 1934 reingresó a la Argentina por Entre Ríos y se radicó en Rosario (Santa Fe). En 1935 se estableció en Raco, provincia de Tucumán. Pasó brevemente por la ciudad de Buenos Aires —donde diversos intérpretes comenzaban a popularizar sus canciones— para actuar en radio. Recorrió después Santiago del Estero, para retornar por unos meses a Raco en 1936. Realizó una incursión por Catamarca, Salta y Jujuy. Más tarde visitó nuevamente el Altiplano en busca de testimonios de las viejas culturas aborígenes. Retornó a los Valles Calchaquíes, recorrió a lomo de mula los senderos jujeños y residió por un tiempo en Cochangasta, provincia de La Rioja.
A causa de su afiliación al Partido Comunista su obra sufrió la censura durante la presidencia de Juan Perón, fue detenido y encarcelado varias veces. Al respecto ha dicho Yupanqui:
«En tiempos de Perón estuve varios años sin poder trabajar en la Argentina… Me acusaban de todo, hasta del crimen de la semana que viene. Desde esa olvidable época tengo el índice de la mano derecha quebrado. Una vez más pusieron sobre mi mano una máquina de escribir y luego se sentaban arriba, otros saltaban. Buscaban deshacerme la mano pero no se percataron de un detalle: me dañaron la mano derecha y yo, para tocar la guitarra, soy zurdo. Todavía hoy, a varios años de ese hecho, hay tonos como el Si menor que me cuesta hacerlos. Los puedo ejecutar porque uso el oficio, la maña; pero realmente me cuestan.»
Atahualpa se fue a Europa en 1949. Édith Piaf lo invitó a actuar en París el 7 de julio de 1950. Inmediatamente firmó contrato con “Chant du Monde”, la compañía de grabación que publicó su primer LP en Europa, “Minero soy”, que obtuvo el primer premio de Mejor Disco de la Academia Charles Cros, que incluía trescientos cincuenta participantes de todos los continentes en el Concurso Internacional de Folclore. Posteriormente, viajó extensamente por Europa.
En 1952, Yupanqui regresó a Buenos Aires, donde rompió su relación con el Partido Comunista, lo que hizo más fácil para él concertar actuaciones en radio. Mientras que con su esposa Nenette construía su casa de Cerro Colorado (Córdoba), Yupanqui recorría el país. Musicalizó las películas Horizontes de piedra (1956), basada en su libro Cerro Bayo y Zafra (1959), actuando también en las mismas.
El reconocimiento del trabajo etnográfico de Yupanqui se generalizó durante la década de 1960, y con artistas como Mercedes Sosa, Alberto Cortez y Jorge Cafrune grabaron sus composiciones y lo hicieron popular entre los músicos más jóvenes, que se refieren a él como Don Ata.
Yupanqui alternaba entre sus casas en Buenos Aires y Cerro Colorado, provincia de Córdoba. Durante 1963 y 1964, realizó una gira por Colombia, Japón, Marruecos, Egipto, Israel e Italia. En 1967 realizó una gira por España estableciéndose finalmente en París. Volvió periódicamente a la Argentina y apareció en Argentinísima II en 1973, pero estas visitas se hicieron menos frecuentes cuando la dictadura militar de Jorge Videla llegó al poder en 1976.
En 1985 obtuvo el Premio Konex de Brillante como mayor figura de la historia de la música popular argentina. En 1986 Francia lo condecoró como Caballero de la Orden de las Artes y las Letras. En 1987 volvió al país para recibir el homenaje de la Universidad Nacional de Tucumán. Debió internarse en Buenos Aires en 1989 para superar una dolencia cardíaca, pese a lo cual en enero de 1990 participó en el Festival de Cosquín.
Sin embargo, a los pocos días Yupanqui cumplió un compromiso artístico en París. Volvió a Francia en 1992 para actuar en Nîmes, donde se indispuso y falleció el 23 de mayo. Por su expreso deseo, sus restos fueron repatriados y descansan en Cerro Colorado.
Canciones más conocidas
De las 325 canciones de su autoría registradas oficialmente,8 pueden citarse La alabanza, La añera, El arriero, Basta ya, Cachilo dormido, Camino del indio, Coplas del payador perseguido, Los ejes de mi carreta, Los hermanos, Indiecito dormido, Le tengo rabia al silencio, Luna tucumana, Milonga del solitario, Piedra y camino, El poeta, Las preguntitas, Sin caballo y en Montiel, Tú que puedes, vuélvete, Nada más, Viene clareando y Zamba del grillo, entre muchas otras, una de las cuales – Romance de la luna tucumana – fue musicalizada por el cantautor y arreglador argentino Pedro Aznar.

Los 10 libros que tienes que leer en la vida

Los 10 libros que tienes que leer en la vida
Existen grandes autores y grandes libros en el universo de la literatura. La literatura iberoamericana, griega, latina, inglesa, norteamericana o rusa, han sido determinantes en la literatura universal. Frente a lo imposible de nombrar todos los libros -igual que lo poco probable de leerlos todos-, aquí te dejamos una lista de diez libros recomendados para leer, sin seguir ningún orden de preferencia.
1. El libro de las ilusiones, Paul Auster: Cuenta la historia de David Zimmer, profesor universitario, que, tras perder a su mujer e hijos en un accidente de aviación, cae en una depresión. Tras ver una de las películas mudas de Hector Mann, un actor desaparecido desde los años 20, decide ocupar su tiempo viendo todas sus películas, y escribiendo un libro sobre ellas. La publicación del libro desencadena una serie de situaciones que obligan a Zimmer a adentrarse más profundamente en el pasado del actor. Como dato curioso, podemos decir que el libro tiene la distinción estilística de no utilizar comillas.
2. 1984, George Orwell: Se trata de una novela política de ficción, escrita por George Orwell entre 1947 y 1948. En ella se introducen los conceptos del omnipresente y vigilante Gran Hermano o Hermano Mayor, y también de la neolengua, basándose en el principio de que lo que no está en la lengua, no puede ser pensado. El término orwelliano se ha convertido en sinónimo de las sociedades u organizaciones que reproducen actitudes totalitarias y represoras como las representadas en la novela. La novela fue un éxito de ventas y se ha convertido en uno de los libros más influyentes del siglo XX.
3. El Lobo Estepario, Herman Hesse: En esta obra se combina el estilo autobiográfico con algunos elementos de fantasía, especialmente hacia el final de la obra. El libro es en gran parte un reflejo de la profunda crisis espiritual que sufrió Hesse en la década de 1920. El libro se desarrolla a través de unos manuscritos creados por el propio protagonista, Harry Haller, los cuales son presentados al lector por un conocido de Harry en la introducción de la obra. Dentro de ellos se narran los problemas, la vida del protagonista y su difícil relación con el mundo y consigo mismo.
4. A sangre fría, Truman Capote: Esta novela de Truman Capote narra,  como si de un reportaje se tratase, el brutal asesinato de los cuatro miembros de una familia de Kansas. La sociedad norteamericana de aquellos años vivió con desesperación, angustia, miedo y desconfianza, un crimen que sugería que cualquiera podía morir asesinado en cualquier momento. Junto a la escritora Harper Lee, autora de Matar un ruiseñor, Capote entrevistó a la policía y a conocidos de las víctimas, aun antes de que se supiera el nombre de los sospechosos. De ahí salieron miles de páginas de anotaciones que irían creciendo. Esta obra fue definida como “Novela Testimonio”, abriendo un nuevo género a la literatura y marcando la corriente del “Nuevo Periodismo”.
5. Ulysses, James Joyce: Es una novela del escritor irlandés James Joyce, publicada en 1922. Su título proviene del protagonista de la versión latina de La Odisea de Homero. Es considerada por gran parte de la crítica la mejor novela en lengua inglesa del siglo XX. Ulises relata el paso por Dublín de su personaje principal, Leopold Bloom y de Stephen Dedalus -ambos, álter egos del autor: Leopold (Joyce viejo) y Stephen (joven)-, durante el 16 de junio de 1904. Existe todo un sistema de paralelismos (lingüísticos, retóricos y simbólicos) con la obra griega. Uno de los rasgos más importantes del libro está en que Joyce utiliza un estilo diferente para cada capítulo. El más usado es el de monólogo interior, expresando los pensamientos del personaje sin una secuencia lógica, como ocurre en el pensamiento real.
6. Los Pilares de la Tierra, Ken Follett: Se trata de una novela histórica ambientada en Inglaterra en la Edad Media (siglo XII). Describe el desarrollo de la arquitectura gótica a partir de su precursora, la románica, y las vicisitudes del priorato de Kingsbridge en contraste con el telón de fondo de acontecimientos históricos que se estaban produciendo en ese momento. El autor sorprendió con esta novela no sólo a sus lectores, ávidos de thrillers, sino también a sus editores con su contenido y longitud, convirtiénsose en un Bestseller.
 
7. Crónica de una muerte anunciada, Gabriel García Márquez: Para el autor, su novela representó un acercamiento entre lo periodístico y lo narrativo, y una aproximación a la novela policíaca. La historia se inspira en un suceso real, del que el autor tomó la historia, los protagonistas, el escenario y las circunstancias, alterándolo narrativamente, pero sin descuidar nunca los datos y las precisiones obligadas en toda crónica periodística. Desde el comienzo, lo que pretende el narrador es la recopilación de datos y testimonios, que de alguna manera puedan ayudar a entender la historia, así como los perfiles humanos y psicológicos de todos los personajes que tuvieron, por acción y omisión, algo que ver con el suceso.
8. Historia de dos ciudades, Charles Dickens: Esta novela es particularmente distinta a las demás que escribió Dickens, las cuales se basan en personajes infantiles y muestran una marcada reprimenda hacia la sociedad británica de la época. En ésta se narra la vida en el siglo XVIII, en la época de la Revolución francesa en las ciudades de Londres y París. La primera ciudad simbolizaría de algún modo la paz y la tranquilidad, la vida sencilla y ordenada; mientras la segunda representaría la agitación, el desafío y el caos, el conflicto entre dos mundos en una época en la que se anuncia drásticos cambios sociales.
9. El guardián entre el centeno, J. D. Salinger: Aunque Salinger ya lo había presentado en forma de serie durante los años 1945-1946, en los Estados Unidos, la novela provocó numerosas controversias por su lenguaje provocador y por retratar sin tapujos la sexualidad y la ansiedad adolescente. Su protagonista, Holden Caulfield, se ha convertido en un icono de la rebeldía adolescente. Escrito en primera persona, El guardián entre el centeno relata las experiencias de Holden en la ciudad de Nueva York, después de ser expulsado de Pencey Prep, su escuela preparatoria.
10. El nombre de la rosa, Umberto Eco: Es una novela de misterio e histórica ambientada en el turbulento ambiente religioso del siglo XIV. En ella se narra la investigación que realizan fray Guillermo de Baskerville y su pupilo Adso de Melk alrededor de una misteriosa serie de crímenes que suceden en una abadía de los Apeninos septentrionales italianos. La gran repercusión de la novela provocó que se editaran miles de páginas de crítica, señalándose referentes como Jorge Luis Borges, Arthur Conan Doyle, y el escolástico Guillermo de Ockham.
 
Ésta es solo una lista de 10 obras, solo el principio de todo lo que puede regalarnos el mundo de los libros. Comprado, prestado, regalado; en formato papel, digital; en el transporte público, por las noches, cuando vayas a dormir, o incluso las próximas vacaciones navideñas. No importa el momento, un libro siempre será un buen compañero en cualquier lugar. No esperas para ponerte manos a la obra. ¿Y tus libros de cabecera, cuáles son? Puedes recomendar todos cuantos desees y, por supuesto, también buscar recomendaciones en la Tienda de Libros de Universia y comprar las obras que estás deseando leer en nuestra tienda de libros.
Fuente: Universia – Wikipedia

Autor: Universia 

La Lista de la profesora: Elena del Toboso

La Íliada, de Homero
La odisea, de Homero
La divina comedia, de Dante Alighieri
El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha, de Cervantes.
En la búsqueda del tiempo perdido, Marcel Proust
Ulises, de James Joyce
Cien años de soledad, Gabriel García Márquez
La casa verde, Mario Vargas Llosa
Moby Dick, de Herman Melville
Los hijos de la medianoche, de Salman Rashdie
El señor de loa Anillos, De J. R. R. Tolkien