Yo se de que signo sos

Yo se de que signo sos vos y por eso sos así…
Por: Darío Valle Risoto

Tras muchos años de buscar algunas verdades sobre la vida he llegado a un punto en que me he vuelto una especie de obcecado escéptico que de verdad está cansado de vivir entre tantas fantasías más del lado de cuentos para niños que de realidades factibles de corroborar científicamente. La existencia de un dios cobija bajo su gigantesco regazo a innumerables cuentos de toda índole y entre ellos quiero referirme específicamente a la astrología.
Yo tenía una conocida que se masticaba los libros de Linda Goodman cual vieja que le reza a Pablo Coelho y siempre me bajaba sentencias por mi triste realidad de ser un Escorpiano con toda esa carga surrealista que se nos endilga a los de nuestro arácnido signo (Creo que los Escorpiones no son arácnidos pero suena lindo). Como la joven era bastante buena para el tema astrológico  le aconsejé que estudiara para ello y tiempo después se recibió de profesional de la cosa de los signos.

Y vamos por partes como decía aquel caníbal: La astrología es una seudo ciencia que se vale de una muy interesante forma de dividir a los humanos cual si fueran ovejas para tal o cual lado solo porque nacieron dentro de determinado lapso de tiempo en el calendario Gregoriano porque de alguna manera habría que entretenerse en tiempos Persas sin televisión ni Internet.
Está tan bien fabricado el tema de la astrología que cuesta enterarnos que realmente es una enorme fábula pero muy bien amañada sobretodo porque a la gente común y corriente le funciona.
Por lo tanto debo reconocer que si uno es un ser cuasi primario con una forma de vivir sometida a los embates de la naturaleza cual hoja que lleva el viento para aquí y para allá, de seguro el tema de a que signo pertenece y tiene tales características apuntará muy bien. Es así que todos en occidente al menos nos hemos encontrado con gente que nos hace una somera descripción de nuestra apariencia, carácter y hasta de nuestro futuro, enfermedades y formas de ir al baño porque nacimos un veinticinco de octubre con la Luna en Acuario. Vaya rompe bolas.
El negocio funciona tan bien como el del cristianismo al punto de que muchas veces cohabitan en seudo pastores-gurues que nos sacan de la modorra diaria con los embates a los que estamos sometidos cuando los putos astros se alinean para tal o cual lado, nada de que decidimos por nosotros mismos, estamos acá porque dios lo quiso y nacimos dentro de este corredor Escorpiano o de cualquier signo que nos da irreductiblemente las pistas de nuestra vida. Muy triste pero casi cierto.
Casi cierto porque si ahondamos en la siquis humana somos un marasmo de atrocidades sicológicas que bien pueden remar por sus vidas atracando en todo tipo de locuras hasta de estas aparentemente inofensivas de ciencias falsas que pretenden determinarnos o que nos dejemos convencer de que todo, absolutamente todo lo que hacemos sucede porque a Saturno se le jodío un anillo.