La Educación y los Libros

La educación y los libros
Por: Darío Valle Risoto

El libro quizás sea uno de los soportes de información más antiguos que conoce la humanidad y sin duda uno de los más importantes sin embargo en los últimos años este ha sufrido la transformación que otros soportes han debido aceptar con el advenimiento de esta era digital donde los ordenadores ocupan ya un lugar central en nuestras vidas o periféricos que nos conectan inmediatamente con la red de Internet.
En épocas no muy lejanas en mi país y presumo que en muchos otros la gente pobre no terminaba la escuela, apenas si aprendía a leer y escribir esto último con errores pero escribían. Mis padres no terminaron el segundo año escolar, escribían mal y con terribles faltas de ortografía pero se esforzaban para aprender constantemente y enmendarlos. Tenían en la lectura el refugio de sus carencias y la ventana al mundo y porque no el aula de las escuelas que debieron abandonar para ganarse la vida. Tampoco eran grandes lectores de obras cumbres sino que por ejemplo mi padre era loco por los cómics tanto como por el cine y de esos dos soportes de información se ingenió para tener una cultura universal excelente para su condición económica, mi madre era más “intelectual” aún y siempre estaba con el diccionario cerquita para desenredar todas sus dudas, a veces yo llegaba de la escuela y me preguntaba: ¿Sabes lo que significa….? Y me largaba alguna palabra rara.
También tuve un tío privilegiado que había terminado la escuela pero nunca había llegado a secundaria pero el tipo era un verdadero erudito en muchos temas porque leía, tampoco se mataba con literatura clásica, nada de eso, tenía una colección de Selecciones del Reagest Digest en su biblioteca y se los había leído todos.
Esta introducción personal viene a que estamos viviendo en épocas donde si bien en mi país se venden más libros que nunca tengo la firme convicción que la mayoría de los lectores son gente grande y que las nuevas generaciones sometidas al bombardeo de información rápida, fácil y colorida están dejando de lado aquel placer infinito de sentarse por ejemplo una tarde y disfrutar de un buen libro mientras nuestra mente se dispara en el tiempo y el espacio.
Muchas veces he sostenido como comunicador la paradoja de que en sociedades híper comunicadas estamos cada vez más lejos unos de otros sino piensen solamente en la rara posibilidad de conversar con alguien sin que le pegue un ojo a su celular o tenga puesto los auriculares escuchando música mientras nosotros intentamos ser escuchados.
La capacidad de aprender a leer es una de las grandes cosas del cerebro humano y significa poder decodificar una serie de signos que juntos se transforman en cosas, ideas y conceptos que nos ayudan a crecer como personas y por sobre todas las cosas nos aportan conocimiento y entretenimiento en este corto período que nos toca pisar la tierra. Aún aquellos que pierden parte de sus vidas leyendo la Biblia todo el día tienen la enorme herramienta de interpretar una serie de historias que de alguna manera serán parte de su existencia. Que sean usadas para manipularles su libertad es otro tema.
Y debo confesar que soy otro sometido a esta carretera informática tremenda al punto que en lo que va del año solo leí un libro y tengo como cuatro suspendidos, me cuesta tanto como a ustedes también acceder a artículos demasiado largos en Internet y a veces mis ojos se saltean párrafos como si se tratara de una carrera terminar de leer algo perdiendo la posibilidad de comprender correctamente y tomarse su tiempo para meditar lo leído.
Recuerdo que Julia mi ex pareja leía tan lentamente que a veces me parecía que me iba a volver loco, la miraba con sus libros moviendo las páginas, volviendo atrás, cerrándolos marcando con sus dedos el lugar y entre cerrando los ojos pensar en lo que había leído. Eso me ponía los pelos de punta porque yo leo a la carrera y a veces luego de unas veinte paginas me doy cuenta que no entendí nada y entonces debo regresar como quién pasó por un paisaje sin verlo. Esto es producto de una sociedad que nos está educando para la información rápida, escueta, simple y como metralla de colores y sonidos sobre nuestra cabeza.
¿Y después que nos queda?

6 comentarios en “La Educación y los Libros

  1. Estoy plenamente de acuerdo contigo, como muchas veces.
    Y además de quejarme como vos y creo que con justa razón,de las mismas cosas, intento también volver a leer, no tanto como antes, pero volver a las páginas escritas con tinta y no con bites.
    Es un placer, realmente.

    Me gusta

  2. Lamentablemente lo económico pesa mucho, estoy en estos días por comprarme una tablet para poder leer mis libros sin tener que estar sentado frente al ordenador porque tengo uno de mesa y la tablet te da la posibilidad de moverte con libertad lo económico pesa mucho fijate que promedialmente los libros andan por los 350 $ y una tablet donde metes toda una biblioteca 3500 $

    Me gusta

  3. Es lo malo de estos tiempos, tenemos mas información pero como dices se nos da tan rapido que no la convertimos en conocimiento. Claro no es lo mismo leer las paginas de un libro que las electrónicas principalmente por que la vista se cansa ademas de todos esos elementos que distraen la atención.
    Yo no soy muy dado a leer, a veces se me hace tedioso por que suelo vocalizar los dialogos e imaginar de una forma el entorno que describe un texto para que al siguiente parrafo el enetono se me cambie completamente del que tenia en mente y a veces eso cambia mucho el contexto, sin embargo es lo increible de la lectura, fomentar la imaginación del lector. Creo que en ese aspecto me identifico con tu expareja.

    Me gusta

  4. Si es tremendo que uno tenga que de pronto reaprender a leer e interpretar los textos porque parece que ya tenemos incorporado el estilo por ejemplo de you tube de meternos toneladas de basura rápìda sin contenido alguno.

    Me gusta

  5. E solucionado algunos de los problemas que ustedes mencionan,sobre todo $$$$ siendo socio de una biblioteca,aqui hay pocas librerias y esas pocas trabajan con ediciones caras,cualquier librito te sale de 30 a 50 dolares,para quien lee mucho es un gasto grande sin contar que después de un tiempo te ocupan lugar y tenes que donarlos.El problema de la vista no tiene solución.Les mandaré fotos de esta biblioteca,chiquita pero simpática y lo mejor que queda en la playa.Leer en el ordenador se me hace imposible,soy antiguo,me gusta tener el libro en las manos,sentir la textura del papel,llevarlo conmigo,en fin,cosas de viejo.
    Abrazos a todos

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s