Enterprise: Primer capítulo

Enterprise
Por: Darío Valle Risoto

Anoche un poco cansado de ver tanto animé volví a ver el capítulo doble que le dio inicio a la última serie basada en Star Trek a la fecha y la verdad que era más que buena, yo diría que en muchos aspectos superaba incluso a The Next Generation que sigue siendo la preferida de los Trekkers junto con la original, claro.

Luego vi un par de capítulos siguientes y me quiero detener en que siempre todas las series inspiradas en la soberbia idea de Gene Rodenberry tuvieron el enorme peso de darle a sus personajes grandes perfiles al punto de que hasta argumentos no muy contundentes se veían transformados frente a nuestros ojos por los actores.

Lamentablemente la serie fue bajada cuando había cambiado hacia lo que fue el inicio de la Federacion pero estaba igualmente muy bien lograda aunque si me dan a elegir me quedo con las dos primeras temporadas, de igual forma fue una idea no original pero absolutamente renovadora hacer una precuela sobre los inicios de la exploración de la galaxia con los nuevos motores wharp.

Es una verdadera lastima que en estos momentos la television no tenga una serie de Star Trek en carrera y aunque esperamos con ansias la inminente llegada al cine del reboot de la original bien que se podrían gastar unos dinerillos en volver a la pantalla chica porque no ha habido serie de ciencia ficción en la television que se acerque ni un ápice a estos que nos ofrecieron en una saga que cubrió nada menos que cinco visiones diferentes de un viaje mas allá de la imaginacion.

La Educación y los Libros

La educación y los libros
Por: Darío Valle Risoto

El libro quizás sea uno de los soportes de información más antiguos que conoce la humanidad y sin duda uno de los más importantes sin embargo en los últimos años este ha sufrido la transformación que otros soportes han debido aceptar con el advenimiento de esta era digital donde los ordenadores ocupan ya un lugar central en nuestras vidas o periféricos que nos conectan inmediatamente con la red de Internet.
En épocas no muy lejanas en mi país y presumo que en muchos otros la gente pobre no terminaba la escuela, apenas si aprendía a leer y escribir esto último con errores pero escribían. Mis padres no terminaron el segundo año escolar, escribían mal y con terribles faltas de ortografía pero se esforzaban para aprender constantemente y enmendarlos. Tenían en la lectura el refugio de sus carencias y la ventana al mundo y porque no el aula de las escuelas que debieron abandonar para ganarse la vida. Tampoco eran grandes lectores de obras cumbres sino que por ejemplo mi padre era loco por los cómics tanto como por el cine y de esos dos soportes de información se ingenió para tener una cultura universal excelente para su condición económica, mi madre era más “intelectual” aún y siempre estaba con el diccionario cerquita para desenredar todas sus dudas, a veces yo llegaba de la escuela y me preguntaba: ¿Sabes lo que significa….? Y me largaba alguna palabra rara.
También tuve un tío privilegiado que había terminado la escuela pero nunca había llegado a secundaria pero el tipo era un verdadero erudito en muchos temas porque leía, tampoco se mataba con literatura clásica, nada de eso, tenía una colección de Selecciones del Reagest Digest en su biblioteca y se los había leído todos.
Esta introducción personal viene a que estamos viviendo en épocas donde si bien en mi país se venden más libros que nunca tengo la firme convicción que la mayoría de los lectores son gente grande y que las nuevas generaciones sometidas al bombardeo de información rápida, fácil y colorida están dejando de lado aquel placer infinito de sentarse por ejemplo una tarde y disfrutar de un buen libro mientras nuestra mente se dispara en el tiempo y el espacio.
Muchas veces he sostenido como comunicador la paradoja de que en sociedades híper comunicadas estamos cada vez más lejos unos de otros sino piensen solamente en la rara posibilidad de conversar con alguien sin que le pegue un ojo a su celular o tenga puesto los auriculares escuchando música mientras nosotros intentamos ser escuchados.
La capacidad de aprender a leer es una de las grandes cosas del cerebro humano y significa poder decodificar una serie de signos que juntos se transforman en cosas, ideas y conceptos que nos ayudan a crecer como personas y por sobre todas las cosas nos aportan conocimiento y entretenimiento en este corto período que nos toca pisar la tierra. Aún aquellos que pierden parte de sus vidas leyendo la Biblia todo el día tienen la enorme herramienta de interpretar una serie de historias que de alguna manera serán parte de su existencia. Que sean usadas para manipularles su libertad es otro tema.
Y debo confesar que soy otro sometido a esta carretera informática tremenda al punto que en lo que va del año solo leí un libro y tengo como cuatro suspendidos, me cuesta tanto como a ustedes también acceder a artículos demasiado largos en Internet y a veces mis ojos se saltean párrafos como si se tratara de una carrera terminar de leer algo perdiendo la posibilidad de comprender correctamente y tomarse su tiempo para meditar lo leído.
Recuerdo que Julia mi ex pareja leía tan lentamente que a veces me parecía que me iba a volver loco, la miraba con sus libros moviendo las páginas, volviendo atrás, cerrándolos marcando con sus dedos el lugar y entre cerrando los ojos pensar en lo que había leído. Eso me ponía los pelos de punta porque yo leo a la carrera y a veces luego de unas veinte paginas me doy cuenta que no entendí nada y entonces debo regresar como quién pasó por un paisaje sin verlo. Esto es producto de una sociedad que nos está educando para la información rápida, escueta, simple y como metralla de colores y sonidos sobre nuestra cabeza.
¿Y después que nos queda?

Cosita poca llamada amor 7: crímenes pasionales

Cosita poca llamada amor 7
Crímenes Pasionales
Por: Darío Valle Risoto

Sigue resultando al menos para mi motivo de profundos análisis y preguntas en tropel el descubrir el extraño hecho o la suma de circunstancias que llevan a un hombre y una mujer (No dejando de lado las parejas del mismo sexo claro) a que en determinado momento se crucen y terminen conviviendo juntos, a eso se le llama: pareja, matrimonio, noviazgo o como quiera que ustedes prefieran llamarles.
Por producto de las feromonas, las urgencias sexuales, económicas o esa química que calienta el corazón y nos infecta de mariposas el estómago de pronto nos encontramos pensando las veinticuatro horas del día en una persona hasta que terminamos unidos en un pacto afectivo, si es que somos más o menos correspondidos, claro.
Raro, muy raro resulta que un Pedro silvestre un día se encuentre con una María como cualquier otra y de pronto ambos terminen siendo nada menos que familia y en el mejor de los casos reproduciendo sus adeenes en esas revoltosas cosas llamadas niños y hasta puedan llegar a tener mascota, casa, cuentas y sobretodo mezclar sus respectivas familias personales.
Tela enmarañada de cruces sociales de pronto ponen la bandera de la propiedad en una relación que la mayoría de las culturas del mundo presuponen que debería ser para siempre cuando todos sabemos que los seres humanos somos tan cambiantes como el clima y lo que hoy necesitamos como el aire de cada día mañana se puede transformar en una nube de cianuro.
Las estadísticas marcan en mi país que cada día hay más divorcios sin contar aquellos que se separan luego de convivir en el pecado de no haber firmado ningún tipo de documentos. Y sin embargo los religiosos siguen jodiendo con que la familia es el soporte de la sociedad justo cuando el concepto de esta es pura y justamente producto de un pacto reñido con la naturaleza humana tan maleable como la plastilina.
Hay parejas que envejecen juntas y en el mejor de los casos será porque ese amor del principio los llevó a conocerse y tolerarse tanto que entre una mezcla de resignación, costumbre y verdaderos sentimientos siguen hasta que la chalaca los separa. Cada vez menos pero sigue pasando lo que no es ni mejor ni peor.
Por otro lado algunos maduran hacia un lado y otros en otro sentido y una buena mañana podemos darnos cuenta que el amorcito de nuestra juventud es una mujer u hombre absolutamente insufrible que duerme con nosotros y entonces vienen los problemas. Siempre he pensado que como nada dura para siempre la vida en pareja tampoco y a veces es bueno poner buena distancia antes de terminar durmiendo con el enemigo.
Por otro lado hay una ola terrible de crímenes pasionales que la verdad me ponen la piel de gallina cuando por ejemplo me entero que un tipo le prendió fuego a su pareja porque lo engañaba o lo dejó de querer que es más o menos lo mismo. ¿Tanto nos ha enfermado la sociedad de consumo que creemos tener propiedad sobre una pareja al punto de matarla antes de dejarla ir?
Si el ser humano es un salvaje violento e irracional tal como aquel que habitaba las cuevas Neandertales poco hemos avanzado en el tema de los afectos y me temo que la mayoría de los pactos “de amor” están sostenidos por uno o dos enfermos que no pueden admitir que los sentimientos se transforman y también mueren como todas las cosas y es así que creo firmemente que nuestras sociedades deberían enseñarnos mucho más sobre la libertad de nuestros semejantes, especialmente de aquellos que amamos que sobre esa inmunda teoría de que la familia es la base de la sociedad. ¿Una sociedad de piromaniacos?

Wang Miau: Dark Police

Wang Miau
Por: Darío Valle Risoto

Creo que algunos de ustedes coincidirán conmigo en que las fotografías en blanco y negro tienen un encanto inigualable, Wang Miau es otra atractiva modelo china que en este caso modela una especie de uniforme policial-heavy de cuero que se vería muy bien con un látigo al tono, más adelante compartiremos otra serie de fotos donde se pueda captar mejor su rostro y en colores pero creo que esta muestra es realmente interesante.