Las confortables Dictaduras

Las Confortables Dictaduras
Por: Darío Valle Risoto 
Aquel hombre estaba parado delante de mí en la heladería y titubeaba, había pedido un helado grande por lo que podía elegir hasta tres gustos diferentes pero resulta que en la heladera habían más o menos treinta variedades desde los tradicionales de Chocolate o Vainilla hasta de Pistacho o Crema del cielo que es uno azul, si, como si te estuvieras comiendo un Pitufo.
Por suerte yo no tenía apuro y me dio por reflexionar sobre el tema de la libertad, este artículo viene a cuento porque lo tenía dando vueltas en mi pequeño disco duro hasta que hace unos momentos mi amigo Máximo desde España me contaba de un viejo barrio obrero en Galicia de la época franquista que todavía conserva sus símbolos.
En aquel momento me puse a pensar que en un sistema dictatorial habría un hombre o grupo  que decidiría por nosotros que solo podríamos comer por ejemplo hasta tres tipos de helados a saber: orden, dios y patria y nada de treinta sabores como: solidaridad, esperanza, educación, etc.
Aunque os parezca mentira las dictaduras son excelentes para los indecisos porque les quitan la molestia de elegir por si mismos, siempre ellos tendrán las respuestas supuestamente más justas sobre los helados que deberemos probar, nada de cosas raras: el pistacho es de comunistas y la crema del cielo es para gays, nada de eso, los hombres chupan chocolate, crema y/o frutilla.
Y la gente se acostumbra a todo decía una vieja que andaba en una bicicleta que no tenía asiento, la cosa es triste pero como las dictaduras suelen durar más de un rato comenzamos a tener como en una cadena de producción un montón de personas que solo conocen: chocolate, crema y frutilla. Lo peor es que hasta aquellos que alguna vez probaron otros gustos comenzarán a disfrutar de la opción de no tener opciones como cuando éramos pequeños y papá o mamá sabían muy bien lo que era bueno o malo para nosotros.
Pregúntenle a un cristiano si se siente incómodo con su Biblia debajo del brazo, por supuesto que no, su manual le indica el camino y no anda a los tumbos como nosotros los de múltiples opciones que un día nos sentimos bien con una cosa y al otro con otra, Papá y mamá le dejaron paso a dios o al dictador que nos cayó en suerte. A veces el dictador es invisible y se llama: Represión cultural, si, cosa jodida la de andar eligiendo con un bicho pesado colgado a nuestro cuello mirándonos desde atrás y dándonos enormes dosis de culpa solo por ser libres.
Aquel veterano me dijo una vez que estaba hecho mierda porque había descubierto que su hijo era gay y yo le dije: ¿Cuál es el problema? Tuvo como un golpe de razón cuando le traté de explicar que el pibe era dueño absoluto de ser feliz como más le cante siempre y cuando no avasalle a nadie. Acá el único herido es usted porque quería un hijo machito y el pibe ahora andará con sus parejas sintiéndose una mierda el resto de su vida porque a papá no le parece cristiano que duerma con otros nenes.
__ Además más mujeres para nosotros. __Le agregué para no darle mucha información pesada a un cerebro casi sin estrenar. Otro tipo que se queda indeciso frente a la gran propuesta de la vida soñando con aquellos tiempos en que solo había tres gustos.

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4 thoughts on “Las confortables Dictaduras

  1. Pues ciertamente tener pocas opciones obliga a elegir una y seguir asi, asi mucha gente aprende lo que es la constancia, pero tambien es triste que mucha gente no vea mas alla de esas opciones y siga como el resto, sujeto a un limite de opciones…

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