Cloud Atlas: Mucho ruido y pocas nueces

Cloud Atlas
Por: Darío Valle Risoto
 

Mi madre sostenía que si una película venía precedida de la noticia de que grandes actores la integraban era porque en realidad la película no iba a ser buena y apostaban a las figuras reconocidas para venderla. Esto no siempre es así claro, pero me vino a la mente al ver esta extraña superproducción que aborda diversos géneros en si misma.
 
La épica ciencia ficción explora los caminos de múltiples vidas sobre una extraña premisa no siempre descifrada y que queda en el aire como una especie de débil sustento de la teoría de la reencarnación o de que todas las vidas pasadas, presentes y futuras de este mundo inmundo están conectadas. Y eso ni el pelotilla de Pablo Coelho lo sabe…
 
Por lo tanto la película no es nada mala pero me cansó tratar de armar en mi cabecita las historias que se presentan como haciendo zapping en mi pantalla mientras me tratan de hacer creer que soy lo suficientemente inteligente para descubrir lo que los faloperos que escribieron esto trataron de darme a cambio de mi entrada.
 
¿Dónde quedaron las historias lineales con moraleja final?
Para colmo uno termina viendo a cuatro o cinco actores con diferentes maquillajes y no sabe si son el mismo tipo, sus descendientes o las casualidades genéticas de una gran orgía sideral y me cago en dios…
 
Casi tres horas para que la historia que más me gustó sea una versión arreglada de Soylent Green con una coreana en vez de Charlton Heston?
No hay derecho.
 
Tom Hanks creo que actúa bien y el pobre de Hugo Weavin ya lo usan hasta para hacer choripanes en Hollywood, buena historia será si alguna vez la desarmo y reedito en orden cada una de ellas y las veo cronológicamente pero creo que no es para tanto…
Un oscar para el maquillador y un tiro en el culo para los productores.